domingo, 10 de noviembre de 2024

Dolors Canals i Farriols

DOLOR CANALS I FARRIOLS (1913 – 2010)

 

«Los niños tienen capacidades no reconocidas

para pensar por cuenta propia.

Son pequeños científicos que requieren un mundo

amplio a su alrededor para desarrollarse»

 

Dolors fue una médica, psicóloga y bióloga. Nacida en una familia de la burguesía catalana del barrio barcelonés de El Eixample (el Ensanche)[1], fue pionera en la investigación sobre la educación de niños de 0 a 6 años, un camino este que nunca abandonará y que le supondría, años después, en los Estados Unidos --uno de los países en los que vivió tras su exilio al finalizar la Guerra Civil-- el reconocimiento del gobierno de Washington con el encargo de organizar y gestionar el Centro Piloto de Guarderías de Guerra en Nueva York.

El padre de Dolors, muerto cuando ella tenía 5 años, era un ingeniero y empresario textil y su abuelo materno, quien tendría una gran ascendencia sobre ella, médico. Algunos de sus biógrafos cuentan que con sólo 12 años acompañó a París a su abuelo a un congreso, haciendo de intérprete, cuestión ésta de la que podemos deducir la exquisita educación que había recibido en un colegio de élite. Como premio, el abuelo la regaló su primer microscopio. En varias de sus biografías se destaca que, a contracorriente y en contra de la opinión familiar, esta niña, socialmente privilegiada, se empeñó en estudiar medicina, algo insólito en nuestro país, ya que hasta 1910 las mujeres no podrían acceder a los estudios universitarios de forma regular[2].. En cierta ocasión confesaba: «En lugar de ir a jugar al tenis, me iba al Clínico y estudiaba, sin informar a nadie››.

De la misoginia imperante en aquellos años existen incontables artículos, como el que publicaba la prestigiosa revista El Siglo Médico (1875) con el siguiente argumento: «(…) que la mujer no puede tener la seria pretensión de seguir la carrera médica sino con la condición de dejar de ser mujer; por las leyes fisiológicas, la mujer médico (sic) es un ser dudoso, hermafrodita o sin sexo y en todo caso un monstruo››. Huelgan los comentarios.

A este respecto conviene recordar que las tres primeras estudiantes licenciadas en Medicina fueron tres catalanas: Dolors Aleu i Riera, Martina Castells i Ballespí y Elena Maseras, las tres licenciadas en 1882. De Málaga, nacida en la calle Comedias, fue la primera mujer que ejerció la medicina en Andalucía. Se llamaba Francisca (Fanny) Medina, había estudiado en la Universidad de Cádiz[3] y tuvo su consulta en la malagueña calle Tejón y Rodríguez.

Dolores Canals empezó a ejercer durante los años de la Segunda República cuando la Generalitat le encargó la dirección de los servicios de guardería en fábricas como Manufactures Bofarull de Sants e Industrial Montalfita de Badalona. Estas guarderías se ocupaban de los hijos de las mujeres que sustituían las bajas de los obreros que iban a luchar en el frente. También se ocuparon acogiendo a los niños refugiados que llegaban de toda España. Pronto fue nombrada delegada del Ministerio de Trabajo para organizar las guarderías de guerra en toda Cataluña durante los años 1936 (año en el que conocería a su futuro marido, el pintor Joan Junyer) y 1939, año en el que marcharía al exilio. Primero a Francia y posteriormente, Atlántico de por medio, la pareja se establecería temporalmente en Santo Domingo, República Dominicana, Cuba, donde trabajará en el Hospital Calixto García de La Habana y donde colabora con el Boletín de la Asociación Cubana de Pediatría. Finalmente, el matrimonio se establecería en Estados Unidos (con una carta de recomendación de Ernest Hemingway) hasta su regreso a Cataluña tras la muerte de Franco.  A su llegada en 1941 Dolors Canals se presentó en el Children's Bureau de Washington que la recomendó para el Departamento de Salud y Educación de Nueva York.  Declarada la 2ª Guerra Mundial, la hicieron jefe de la primera guardería de guerra que hubo en la ciudad, siguiendo el mismo modelo puesto en práctica en Cataluña. En el centro trabajó de 1942 a 1944. Pero su colaboración no quedó ahí, también dirigió y fue locutora de un programa radiofónico de divulgación sobre pediatría en cadena La Voz de Estados Unidos de América (VOA) que emitía internacionalmente. En ella trabajó desde el año 1944 al 1953. Nunca dejó de estudiar y profundizar en el mundo de la infancia. En la CBS trabajó en un programa de radio en el que hablaba sobre temas de puericultura, educación y cuidados de la infancia. Creía, y así lo explicaba, que los niños pueden enseñarnos muchas cosas: «Tienen capacidades no reconocidas para pensar por su cuenta. Son pequeños científicos que requieren un mundo amplio a su alrededor para desarrollarse››.

A pesar de su amor por los niños, a quienes dedicó toda su tiempo y su ciencia, no tuvo hijos propios pues, como ella misma confesaba tras su vuelta definitiva a España, muerto ya el dictador: «No eran tiempos para tenerlos››. Tampoco se consideró nunca pionera y lo justificaba poniendo como ejemplo a los pingüinos: [que] «hace millones de años que tienen guarderías››.

Durante su exilio en USA trabajó también en la editorial International Publications, dirigiendo el departamento de Medicina. En Nueva York, donde residía el matrimonio, hicieron amistad con personajes de relevancia como el escritor John Dos Passos, el pintor cubista Fernand Léger o el arquitecto Le Corbusier.

A la muerte del dictador viajan a España y en 1976 se instalan en su villa del barrio barcelonés de Vallcarca. En 1989 crean el primer Centro para el Desarrollo Humano de 0 a 3, una institución dedicada a la investigación, documentación y formación de maestros y puericultores. Cuatro años después, Dolors publica una monografía dedicada a la Educación Física, del nacimiento a los tres años. En 1994 muere su esposo, pintando hasta sus últimos días. Ella lo hará 14 años después, con 97 años cumplidos, y una larga vida dedicada al Servicio Público.

 

                                         Rosa Ballesteros García

                      Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                                    “benaltertulias.blogspot.com”



[1] Su ejecución, iniciada en 1860, estuvo a cargo del famoso ingeniero Ildefonso Cerdá (Plan Cerdá).

[2] Como dato interesante, porque se debió a una situación excepcional, la Universidad española, concretamente la de Alcalá de Henares, otorgó el primer doctorado a María Isidra de Guzmán, la “Doctora de Alcalá” (1767-1803). Esta joven filósofa, fenómeno de la naturaleza, tenía sólo 17 años.

[3] El estudio de su biografía lo ha llevado a cabo el profesor de la UMA Víctor Heredia, compañero y amigo de quien escribe este artículo.