MANUEL MARQUEZ RODRIGUEZ Y
TRINIDAD ARROYO VILLAVERDE
UN MATRIMONIO DE MÉDICOS, OFTALMÓLOGOS, CIENTIFICOS, DOCENTES Y
EXILIADOS
Los duelos con pan son menos, lo
que quiere decir que pese a la tragedia que supone una emigración, hay
ocasiones en que sus secuelas dolorosas se sobrellevan mejor en compañía y se
pueden extraer de ellas éxitos perdurables para sí propio y para todos los
demás. Es el caso del matrimonio Márquez-Arroyo que tras triunfar sobradamente
elevando la práctica de la Oftalmología y la formación de oftalmólogos a sus mayores
niveles en su propio país, continuaron su desarrollo ascendente en México tanto
en el conocimiento de la oftalmología,
como la formación de oftalmólogos en calidad y cuantía similar a la de
su propia patria.
Manuel Márquez Rodríguez nació en
Villaseca de la Sagra (Toledo) en 1872 en el seno de una familia modesta, pero
gracias a una beca consiguió estudiar Medicina en Madrid, obteniendo sobresalientes y matrículas
en casi todas las asignaturas. Fue alumno interno por oposición en el Hospital
de San Carlos y en el Hospital Provincial, licenciándose en 1895 y defendiendo
su tesis doctoral al año siguiente sobre “Las parálisis alternas” con Premio
Extraordinario, y pasando a trabajar en el Hospital del Buen Suceso en su
servicio de Oftalmología, rama de la medicina a la que empezó a dedicarse de
forma absorbente, consiguiendo becas para trabajar en Paris con Antonelli, en
Viena con Wintersteiner y en Friburgo con Axenfeld, hasta que en 1901 fue
nombrado jefe del Servicio de Oftalmología.
En 1902 obtuvo la plaza de
profesor auxiliar de Terapéutica de la Universidad de Madrid, y en 1906 obtuvo
por oposición la cátedra de Terapéutica de la Universidad de Santiago de
Compostela, y en 1908, por traslado, esta misma cátedra en Madrid. En 1911 fue
nombrado primer catedrático de Oftalmología de Madrid a propuesta de la Real
Academia de Medicina y del Consejo de Instrucción Pública. En 1934 fue designado
Decano de la Facultad de Medicina
Trinidad Arroyo Villaverde nació
en Palencia en 1872, estudiando el bachillerato y la carrera de Medicina en
Valladolid entre 1889 y 1895, acompañada siempre por su hermano Benito también
médico, y tutelada en todo momento por su padre, un empresario que le ayudó a
sortear todos los problemas que como mujer pudieran presentársele, y
doctorándose al año siguiente en Madrid, con una tesis acerca de “el efecto de
ciertos preparados sobre el normal funcionamiento de la musculatura ocular”. Se
especializó en Oftalmología en la Escuela Libre de Oftalmología del Instituto
Oftálmico Nacional con el doctor Santiago de los Albitos. En 1898 volvió a
Palencia donde comenzó a trabajar privadamente hasta contraer matrimonio en
1902 con Manuel Márquez, al que había
influenciado para dedicarse a la oftalmología, estableciendo su domicilio y una
consulta privada floreciente en Madrid desde 1911 hasta 1936, firmando por sí
misma sus propios trabajos desde el principio, y siendo profesora ayudante de
la Facultad de Medicina en la que su marido era catedrático. Fue fundadora del
Lyceum Club de Madrid y presidenta de honor de la Asociación de Médicas
Españolas, así como colaboradora de la revista “La medicina social española”.
En 1936 con el estallido de la
guerra civil el matrimonio Márquez-Arroyo se mantuvo al lado de la República
iniciando un periplo, a partir del final de ese año, que le llevaría a
Valencia, a Barcelona y a París, y desde aquí tras recibir diversas oferta se
marcharon a establecerse en México, país en el que desarrollaron una fructífera
labor docente.
En México, particularmente
relevante fue la labor docente del Profesor Márquez organizando cursos de
formación de oftalmólogos, siendo nombrado Profesor de Oftalmología de la
Escuela de Medicina y Profesor de Óptica de la Escuela de Optometría. Hizo
importantes aportaciones sobre la refracción ocular y especialmente sobre la
optometría cuyas escalas de medición diseñó él mismo, contribuyendo a mejorar
la terapéutica ocular, mediante el estudio de la neuro-oftalmología y la
motilidad ocular. Diseñó diversos artilugios operatorios para mejorar la
cirugía ocular.
Entre sus publicaciones destacan
“Lecciones de oftalmología clínica”, “Elementos de Terapéutica general” y
“Lecciones de oftalmología clínica general y especial”. Aportó estudios
valiosos sobre el tratamiento del desprendimiento de retina, sobre el
astigmatismo y sobre el quiasma óptico analizando la teoría de Cajal sobre el
entrecruzamiento de las fibras nerviosas y la imagen invertida.
En el campo historiográfico publicó
“Uso de los anteojos”, “El Doctor D. Andrés García Calderón”, “El Doctor
Santiago de los Albitos”, “André Rochon Duvigneau”, “Los procedimientos
blefaroplásticos del cirujano montañés Argumosa”, “Cajal, investigador y
maestro”, “Cajal y la neuro-oftalmología”, etc.
Miembro numerario de la
Asociación Médico Quirúrgica de Madrid (1902), y de la Academia Nacional de
Medicina (1916). Consejero de Sanidad en 1924 y de Instrucción Pública (1928)
Fue presidente de la Sociedad
Oftalmológica de Madrid (1915) y de la Hispanoamericana (1920), y del Congreso
Internacional celebrado en Madrid en 1933, y del celebrado en México en 1949.
Miembro de honor de las sociedades oftalmológicas de Viena, de Nueva York y de la Asociación Panamericana
Trinidad Arroyo volvió a España
en 1955 para liquidar todos sus bienes en favor de una fundación que
beneficiaba a estudiantes de bachillerato y de Medicina. Fallecería poco
después en México, en 1959 a los 89 años de edad. Tres años más tarde fallecería
su marido en 1962 a los 90 años de edad.
Jesús Lobillo Ríos
Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena
“benaltertulias.blogspot.com”
Bibliografía.
M.Diaz-Rubio García. Real
Academia de la Historia.
Gaceta UNAM.-“La riqueza
académica del exilio español en México”. 2019
“descubriendovillasecadelasagra.blogspot.com”.
2024
T. Ortiz Gómez.-Real Academia de
la Historia.
P. Alcalá Cortijo y C. Corrales
Rodrigáñez. “Mujeres con ciencia”