domingo, 22 de agosto de 2021

Reporteras

De periodistas de investigación a Reporteras de guerra: Las pioneras (I)

Rosa M. Ballesteros García

rosaballesterosgarcia@gmail.com

 

¿Cuánta gente sabe que la periodista y reportera Nellie Bly (1864-1922) venció a Julio Verne (el autor de La vuelta al mundo en 80 días) consiguiendo esta hazaña en 72 días? Fue en el año 1889 cuando esta intrépida reportera norteamericana consiguió superar el récord.  Militante sufragista, fue también una de las primeras corresponsales de guerra durante el conflicto de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Es posible que pocas personas conozcan el dato, dado el ninguneo y el olvido general al que han sido condenadas las mujeres que se atrevieron a desarrollar trabajos “de hombres”. Como tantas otras, Elizabeth Jane Crochan, que era su verdadero nombre, tuvo que firmar sus crónicas bajo el seudónimo de Nellie Bly.

Por otra parte, si este caso es poco conocido, más desconocido aún, y para más “INRI”, por tratarse de una profesional española, es el caso de la donostiarra Francisca de Aculodi quien, entre 1687 y 1689 (¡siglo XVII¡), se dedicó profesionalmente al periodismo; sin embargo, este mérito, es decir, el ser la primera mujer a nivel internacional en ejercer la profesión, se le ha venido adjudicando a la británica Elizabeth Mallet, fundadora en 1702 en Inglaterra del Daily Courant,  veinte años después de que nuestra Francisca fundara y dirigiera en San Sebastián la revista Noticias Principales y Verdaderas (una traducción al castellano de un periódico editado en francés en Bruselas). Nuestra directora redactaba y añadía noticias locales y propias[1].

Sin salir del ámbito nacional, otra de las grandes olvidadas es la gaditana Beatriz Cienfuegos (1714-1786). Pionera del periodismo español, fue editora del periódico La Pensadora Gaditana, una publicación semanal editada en Cádiz entre 1763 y 1764. Dedicada al público femenino, la autora criticaba duramente a una sociedad que relegaba a la mujer a un segundo plano solo por el hecho de serlo. Se dice que la publicación apareció como contestación a la misógina El Pensador, publicada en Madrid. Otro caso es el de la gallega Sofía Casanova (1851-1968) quien, además de periodista y políglota (hablaba 6 idiomas), fue reportera de guerra. Entrevistó a Trotski y envió crónicas desde el frente de la Primera Guerra Mundial, sobre la Revolución Rusa o sobre la labor de las sufragistas. Fue antibélica y pacifista y escribió para el ABC, El Liberal o el New York Times, además de publicar varias novelas. Otra andaluza (de Almería) pionera fue Carmen de Burgos (1867-1932). Firmó con los seudónimos de “Gabriel Luna”, “Raquel”, “Perico el de los Palotes”, “Honorine”, “Marianela” y, el más conocido: “Colombine”, con el que se convertiría en la primera redactora contratada por un periódico madrileño: El Diario Universal. Ha sido una figura señera e indispensable para la historia del feminismo en nuestro país. Fue maestra, escritora y corresponsal de guerra en Melilla en 1909.

Gallega, como Sofía Casanova, fue Mari Luz Morales (1889-1980) la primera mujer en España directora de un diario nacional: La Vanguardia, que dirigió entre 1936 y 1937 durante la IIª  República.​ En 1940, finalizada la guerra, estuvo presa y finalmente inhabilitada profesionalmente por el franquismo. Durante el tiempo que estuvo en prisión escribió varias novelas bajo los seudónimos “Ariel” y “Jorge Marineda”. Con el retorno de la democracia continuó con su actividad, colaborando con Diario de Barcelona hasta su muerte, a los noventa años de edad. Crítica cinematográfica (llegó a colaborar en guiones de cine) firmó con el seudónimo de “Felipe Centeno”.

Otra de nuestras pioneras fue Teresa de Escoriaza (1891-1968). De origen vasco, como la Aculodi, fue también escritora, periodista y corresponsal de guerra, como “Colombine”, en la Guerra del Riff. ​ Colaboró en publicaciones como Mundo Gráfico, Informaciones, El Eco de Galicia o La Libertad, de orientación socialista, de la que fue corresponsal en Nueva York. Se considera que dio el primer discurso feminista a través de la radio en la historia de España. Vivió en Estados Unidos, exiliada, junto con algunos de sus familiares, donde ejerció como profesora de español y francés, nacionalizándose en 1938. Regresó a España unos años antes de morir, un 18 de julio de 1968.

Unos años más joven es Magda Donato (1898-1966), seudónimo de la escritora, dramaturga y periodista madrileña, hermana de la también escritora y política Margarita Nelken, una de las tres primeras diputadas republicanas de la política española en 1936. Su nombre de nacimiento era Carmen Eva Nelken Mansberger, de ascendencia judeo-alemana. Con 17 años comenzó a escribir en El Imparcial con una columna titulada “Femeninas” y posteriormente en otros periódicos y revistas como Estampa, El Liberal, La Tribuna, Heraldo de Madrid, Informaciones o Blanco y Negro. Militante feminista, formó parte de la Unión Mujeres de España y el Lyceum Club. Colaboró en algunos de los actos patrocinados por el Ateneo de Madrid, como el festival en beneficio de escritores rusos en 1921. Tras la guerra se exilió en México, donde continuó como escritora y actriz junto a su compañero el escenógrafo Salvador Bartolozzi.​

Josefina Carabias (1908-1980), fue una castellana de Ávila. Abogada, escritora y periodista, corresponsal y locutora. Ejerció el periodismo durante la II República, la época franquista y la Transición. Fue corresponsal, trabajando en Estados Unidos para varios periódicos. A pesar de la oposición familiar estudió el bachillerato y, posteriormente, la carrera de Derecho en Madrid, donde se licenció en 1930. Desde muy joven defendió la igualdad de las mujeres y fue socia del Ateneo de Madrid, como “Colombine”. Debutó como periodista en 1931 en la revista Estampa, donde publicó su primer artículo de investigación sobre las mujeres en la universidad, entre otros, como el que realizó sobre las  camareras de hotel (las Kellys)[2]. Entrevistó a la política y directora general de Prisiones, la malagueña Victoria Kent. Trabajó como cronista parlamentaria de los diarios Ahora y La Voz, y para los semanarios La Crónica y Mundo Gráfico. Durante su exilio en Francia trabajó para el mexicano Diario Universal. Con su marido, encarcelado en España, regresó como redactora de Informaciones. Tuvo dos hijas: la escritora Carmen Rico Carabias, nacida en París en 1939 y Mercedes Rico Carabias en 1945, quien llegaría a ser embajadora en Costa Rica[3] durante el mandato de J.L. Rodríguez Zapatero. Josefina fue una de las primeras periodistas en hacer “periodismo de investigación”, como también lo hiciera Magda Donato en sus reportajes “Cómo vive la mujer en España”, publicados en las páginas de Ahora.

La última periodista y corresponsal seleccionada es Marina Ginestà (1919-2014), nacida en Francia, pero de ascendencia española en una familia de militantes comunistas o socialistas, como su abuela materna, militante feminista y cooperativista. Tenía 17 años cuando se convirtió en icono gracias al fotógrafo Hans Gutmann.  Miliciana durante la Guerra Civil Ejerció como periodista para varios medios republicanos y también como intérprete del corresponsal del diario soviético Pravda, La escritora Teresa Pàmies, también militante de las JSUC, escribió en su libro de memorias Cuando éramos capitanes, publicado en 1975, que Marina declinó formar parte de la dirección de las Juventudes Comunistas porque prefería el trabajo en el frente a quedarse en la retaguardia.

Afortunadamente, cada día hay más mujeres profesionales que trabajan en los medios de comunicación. En el caso que nos ocupa, el de la prensa escrita, nombres como los de Margarita Landi, Mª Antonia Iglesias, Rosa Mª Artall, Rosa Mª Calaf, Maruja Torres, Soledad Gallego, Cristina Morató, Asunción Valdés o Carmen Sarmiento, sólo por citar algunos, hacen visible la participación de las mujeres que conforman la profesión. Como hemos podido comprobar por los datos biográficos, todas ellas coincidieron en la defensa de los derechos de las mujeres y en su capacidad para ejercer su profesión. Varias de ellas, por las circunstancias del tiempo que les tocó vivir (la maldita guerra in-civil) se vieron obligadas a exiliarse fuera de España. Algunas no regresaron. Todas ellas, representantes de la escuálida, aunque magnífica, élite cultural de aquellos años, tomaron parte en cenáculos intelectuales y otros, como ateneos u organizaciones varias. Junto a las nombradas, otra pléyade de periodistas-reporteras de otros países que, junto a nuestras mujeres forman parte de la nómina de la profesión. Pero esta es otra historia que dejamos para más adelante.

                    

                       EL ATENEO LIBRE DE BENALMADENA

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[1] Su firma apareció sólo los dos primeros años. La revista se editó hasta 1698.

[2] “La Kelly, la que limpia”.

[3] Durante la dictadura franquista, y hasta 1964, se prohibió a las mujeres acceder a la carrera diplomática. Margarita Salaverría fue la primera mujer que aprobó las oposiciones, durante la República, en 1933. En 1971, María Rosa Boceta aprobó los exámenes de ingreso y se convirtió en la primera mujer en acceder a la carrera diplomática durante el franquismo. La primera mujer en ejercer fue la malagueña Isabel Oyarzábal, durante la 2ª República, en 1937.

domingo, 15 de agosto de 2021

La hermosa y compleja aventura de la educación

           LA HERMOSA Y COMPLEJA AVENTURA DE LA EDUCACIÓN

                                                         II

 

La escuela necesita entrega y entusiasmo.  Los docentes no podemos permitirnos el desánimo en los tiempos cambiantes que vivimos. Hay que educar para la democracia practicándola cada día en el aula, alternar el trabajo de equipo y el individual con el fin de ayudar a quienes tienen dificultades de aprender por su limitada capacidad o por otras circunstancias. Las semillas invisibles que dejemos en nuestro alumnado son los indicadores del ejercicio de inmortalidad que todos los días hacemos los docentes, sin olvidar, como decía Pitágoras, que “educar no debe ser dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida”.

Sin embargo, no es posible avanzar en el progreso educativo con ocho leyes desde que se restauró la democracia en España: LOECE, LODE, LOGSE, LOPEG, LOCE, LOE, LOMCE, LOMLOE (conocida por ley Celaá). Me pregunto si esta nueva LOMLOE es la solución o sólo pretende derogar la LOMCE (ley Wert de 2013) y mejorar la LOE de Zapatero de 2006. Queda por ver los frutos de su aplicación si las oportunidades educativas aumentan, la escuela inclusiva posibilita la integración social y si se fortalecen las competencias digitales. La polémica repetición del último curso de primaria de forma excepcional, acompañada de un plan de recuperación, en mi opinión, es un acierto si se lleva a cabo con todas las garantías.

Los Derechos Humanos y de la Infancia, la educación para el desarrollo sostenible, la justicia fiscal, la igualdad de mujeres y hombres, la cultura de la diversidad y de la paz, el respeto al entorno y a los animales… son conceptos que se vienen trabajando de forma puntual y, en ocasiones, transversal. Ahora parece que se van a tomar más en serio teniendo en cuenta que los valores no se enseñan, se practican.

La libertad de elección de centro es otro de los puntos controvertidos que, en mi opinión, la ley soluciona en parte, evitando la segregación social por motivos socioeconómicos o de otra naturaleza.  Sin embargo, la realidad de la ubicación de los centros concertados prioriza las zonas de clases sociales de mayor poder adquisitivo. Si la oferta pública es de tanta o de mayor calidad que la privada concertada, ¿qué razones hay para despreciar la rica diversidad que ofrece la escuela pública? Sólo una: la mentalidad clasista arraigada en nuestro país por el aumento de las grandes diferencias sociales.

No obstante, observo en la nueva ley importantes carencias que habrá que solucionar:

-       Sigue pendiente la profunda formación de los docentes, tanto inicial como permanente.

-       No se menciona la bajada de la ratio, tan necesaria en estos momentos.

-       Tampoco se explica el tratamiento de la Educación Artística ni de la Música.

-       La burocracia, que tanto tiempo resta a la buena práctica, no se menciona, por lo que supongo que seguirá como hasta ahora.

-       La decisión de incluir la religión en el currículo escolar es un error. Aunque sea voluntaria, siendo obligatorio ofertarla sin necesidad de una asignatura alternativa, ¿qué hacer con el alumnado que no asiste a clase de religión? En mi opinión, las enseñanzas religiosas deben realizarse en horario extraescolar.

 

Por el contrario, me parece muy positivo la eliminación de los estándares de aprendizaje de la ley anterior (LOMCE) y retomar el modelo de evaluación de la LOE, es decir, las evaluaciones de ciclo o etapa vuelven a tener como objetivo establecer planes de mejora en lugar de rankings, aunque en la práctica no se percibe la diferencia. Dice el catedrático de pedagogía Ángel Pérez Gómez que “la evaluación no puede limitarse sólo a medir y valorar los resultados o rendimientos educativos, sino que, además y sobre todo, debe dar una explicación a cómo o por qué esos resultados se producen, pues sólo conociendo esto será posible intervenir para mejorarlos.”

Un modelo sin jerarquización de materias, pasar de curso teniendo asignaturas suspensas “cuando el equipo docente considere que la naturaleza de las materias no superadas le permita seguir con éxito el curso siguiente”, la posibilidad de retirar de la práctica docente a personas que no desempeñen bien su trabajo y darles otras funciones administrativas supone un importante avance para la calidad de la enseñanza, así como devolver al Consejo Escolar competencias que la LOMCE había adjudicado exclusivamente al director.  

Las falsedades que se oyen y leen sobre la supresión de la educación especial no tienen fundamento. Por el contrario, se pretende potenciar los recursos en centros ordinarios para atender a este tipo de alumnado sin perjuicio de la continuidad de los centros especializados.

Finalmente, una reflexión: El principal objetivo de la escuela debe ser la preparación para la vida, difícil tarea si los docentes no sabemos ofrecer un trabajo motivador en sí mismo. Guardini dice que “el profesor enseña, en primer lugar, por lo que es; en segundo lugar, por lo que hace, y sólo en tercer lugar por lo que dice”. Es obvio que quien se dedique a esta difícil profesión debe tener la capacidad necesaria de promover el aprendizaje, teniendo en cuenta que no se puede aprender algo que no se quiere aprender, y que la motivación debe mantenerse estrechamente ligada a las metodologías. La escuela, cada vez más compleja por su diversidad, necesita encontrar experiencias que aporten emociones positivas a los contenidos y tengan en cuenta las diferentes capacidades y los diferentes ritmos de aprendizaje. Es aquí donde no es igual una ley que otra.

Todas las profesiones se ponen al día en técnicas de trabajo y en la utilización de nuevos materiales. El profesorado en España ha sido reacio a los cambios. La mayoría imitan las formas en que se educaron, obviando el cambio producido en los contextos e intereses de los niños y adolescentes de hoy. Las innovaciones metodológicas han brillado por su ausencia y las calificaciones siguen monopolizando el miedo al fracaso como único estímulo para estudiar. Educar en clases heterogéneas con un profesorado experto en su materia, pero con carencias psicopedagógicas significativas es un serio hándicap para superar los errores del pasado. ¿Solucionará la LOMLOE este déficit histórico?

 

 

                                      Diego Rodríguez Vargas.

                      Presidente del Ateneo de Málaga (2009-2017)

 

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domingo, 8 de agosto de 2021

La hermosa y compleja aventura de la educación

           LA HERMOSA Y COMPLEJA AVENTURA DE LA EDUCACIÓN 

                                                                 I

 

Una noche, al salir del Ateneo de Málaga, un hombre próximo a los cincuenta años de edad, con aspecto demacrado, ropa maloliente y barba abandonada de mucho tiempo, se me acercó con la intención de pedir unas monedas:

            -Usted es don Diego -dijo mirándome fijamente a los ojos-. Me dio clase hace muchos años. Siempre le estaré agradecido por preocuparse por mí. Yo era muy malo y no estudiaba.

            -¿Cómo has llegado a esta situación? –le pregunté sin recordar su nombre.

Después de un breve diálogo supe quién era y que la droga lo tenía atrapado. Le di unas monedas y continué mi camino recordando la etapa de mi vida en la que me dediqué con todas mis fuerzas a ejercer la hermosa profesión de maestro. Seguramente mi ex alumno ya se sentía fracasado en la escuela. Una conflictiva situación familiar, el reducido espacio de su casa, la escasez de recursos y la desmotivación, fueron determinantes en el fracaso de su vida. Sin duda las circunstancias familiares y sociales tuvieron que ver en su actual situación.   ¿Tendría yo alguna responsabilidad en su frustración escolar por exigirle más de lo debía teniendo en cuenta sus circunstancias? ¿O era el sistema el causante de este tipo de fracasos prematuros? “No todos los hombres están de acuerdo sobre las cosas que los niños deberían aprender” -decía Aristóteles.

Llevaba razón el filósofo. Dos mil trescientos años después su pensamiento sigue siendo un hecho. En España hemos batido récord en cambios de leyes y en intentos de pactos de Estado, que hace tiempo debieron hacerse como en los demás países de nuestro entorno europeo. La diferencia de conocimientos de los alumnos españoles y finlandeses equivale a dos cursos según un estudio de la consultora McKinsey, que analiza el informe PISA cada año. Entre otras conclusiones afirma el informe que los profesores son la única clave. En 2018 España ocupaba, según el informe del World Economic Forumen, el puesto 38 de 137 por debajo de casi todos los países de la Unión Europea y muy lejos de los tres primeros puestos: Suiza, Singapur y Finlandia.

Para entender nuestro retraso conviene recordar de dónde venimos y si alguna vez fuimos capaces de cambiar los obsoletos sistemas educativos del pasado por otros más apropiados para el progreso social y la igualdad de derechos y oportunidades. La Educación en España ha sido un despropósito histórico. Cito sólo algún ejemplo: La Pragmática del rey Felipe IV en 1623 prohibiendo la escolarización de los niños de los pueblos para evitar el despoblamiento fue causa de un aumento masivo de analfabetos. La Ley Moyano de 1857 en el reinado de Isabel II, que permaneció inmutable hasta que llegó la II República, impidiendo cualquier tipo de iniciativa reformista que dignificara la profesión docente con una formación adecuada..

Por fin, en la reforma republicana de 1936 el maestro sería la clave y había que invertir en su formación pedagógica, fundamentada en los principios de la Institución Libre de Enseñanza, fundada y dirigida por Francisco Giner de los Ríos (1839-1915): “Que inventen, que descubran, que adivinen nuevas formas... Y entonces la cátedra (escuela) es un taller y el maestro un guía de trabajo, los discípulos una familia”. Estas novedosas ideas eran, en aquella época, una auténtica revolución pedagógica en un país tan arraigado al conocimiento reproductivo. Antonio Machado, Azaña, Besteiro, Ortega, Lorca, Dalí, Juan Ramón Jiménez, Buñuel, Unamuno, o Bosch Gimpera, pertenecieron a la Institución Libre de Enseñanza.

Implantado el pensamiento único después de la Guerra Civil, se trataba, por el contrario, de trasmitir la religión como única verdad, en tanto que la historia se manipulaba exaltando exageradamente figuras patrióticas. La Educación tenía como objetivo hacer buenos y sumisos españoles con una enseñanza memorista en la que la clave no era el profesorado, sino los exámenes como único elemento motivador. El miedo a suspender -pensaban- es suficiente para que estudien.

La ley General de Educación del ministro Villar Palasí en 1970, supuso un avance para estudiantes con un coeficiente intelectual medio y alto, mientras la Formación Profesional se convirtió en la alternativa para los que no superaban la EGB después de transitar año tras año por el abismo de los suspensos.

Con la democracia poco cambiaron las cosas a pesar de que la LOGSE intentó imponer una nueva filosofía, que nunca tuvo éxito por falta de presupuesto que permitiera un buen plan de perfeccionamiento del profesorado. La enseñanza comprensiva pesó como una losa en la educación secundaria. Tan solo grupos de renovación pedagógica avanzaron más allá de las propuestas curriculares de cada comunidad autónoma y de la pobre formación que se dio a los equipos directivos obviando a los demás docentes.

La clave en primaria y secundaria seguían siendo las calificaciones como única herramienta para despertar el interés por aprobar, que no es igual que el interés por aprender. El examen es una sentencia cuando debería ser una indagación para reconducir el proceso si fuera necesario, lo que requiere necesariamente un modelo alternativo con una ratio no superior a veinte alumnos.

La fábula del árbol, que leí al pedagogo Miguel Ángel Santos Guerra, ilustra estas reflexiones. Se trataba de que todos los animalitos del lugar consiguieran el mismo objetivo: ubicarse en las ramas de un árbol cercano. El mono lo tuvo fácil: con dos saltos eligió una alta rama. El pájaro también lo consiguió con prontitud. El perro, con gran dificultad, pudo encaramarse a una baja rama. La tortuga lo veía casi imposible. El pez… ¡Ay el pez! ¿Quién le ayudaría a subir al árbol? Viéndolo imposible, desistió al ver que otros, como la tortuga, fracasaron en el intento. El objetivo era inalcanzable para muchos; el tiempo de ejecución, muy diferente. En fin, el planteamiento inicial era claramente erróneo por exigir a todos lo mismo sin tener en cuenta los diferentes ritmos y capacidades.

¿No es eso lo que hacemos en los controles y exámenes en las enseñanzas obligatorias a pesar de la heterogeneidad del grupo? Hasta ahora ninguna ley ha solucionado el problema. Tan sólo los docentes, afortunadamente cada vez en mayor número, se preparan para construir una escuela con nuevos conceptos, como el de trabajar mejor la diversidad, asumir la heterogeneidad de los grupos y considerar el centro escolar como una comunidad real. La cooperación, la autonomía y el aprendizaje por descubrimiento tendrán sentido en un nuevo modelo radicalmente distinto en el que la evaluación oriente a nuestro alumnado en cómo puede mejorar. También supone analizar nuestro propio trabajo pedagógico para encontrar respuestas más adecuadas a los problemas del aula, a la educación emocional y a la orientación para enfrentarse al incierto futuro que se vislumbra en el horizonte.

 

                                  Diego Rodríguez Vargas

                   Presidente del Ateneo de Málaga (2009-2017)

 

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domingo, 1 de agosto de 2021

Los transterrados

                                           LOS TRANSTERRADOS

José Gaos González-Pola (Gijón 1900-Mexico 1969), hermano de la actriz Lola Gaos y de los poetas Alejandro y Vicente Gaos, discípulo de Ortega y Gasset, Catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras y Rector de la Universidad de Madrid, separado de sus funciones por el franquismo, debió  emigrar a México integrándose en su sociedad, en la que llegó a ser profesor de su Universidad Nacional Autónoma, fue quien denominó al numeroso exilio español como transterrados, huyendo así del victimismo que suponía el “exiliados” y estableciendo una continuidad cultural, ética y política con una tierra que sentían como propia.

Unos 20.000 españoles fueron acogidos por la generosa disposición del presidente mexicano Lázaro Cárdenas, que en su mayoría solo llevaban de equipaje su talento y su capacidad de trabajo, de los que solo conocemos la evolución bien documentada de 2 ó 3 mil, entre ellos los profesores universitarios José Gaos, Joaquín Xirau, o los escritores Leon Felipe, Max Aub o Joaquín Rejano, el artista plástico Josep Renau o el cineasta Luis Buñuel, la mayoría de ellos poco o nada conocidos entre nosotros pero que facilitaron, en su país de acogida, un empuje cultural equiparable al notable déficit  que sufrió el nuestro.

En esta pléyade destacan los médicos que llegaron a México, una masa de unos trescientos  profesionales (hay quien menciona hasta setecientos sanitarios en general), entre los que descollaron una élite universitaria presidida por varios catedráticos y numerosos agraciados por la Junta de Ampliación de Estudios, cuyas becas habían mejorado su formación fuera de España, hecho del que se vanagloriaba el Dr. Ignacio Chávez, fundador y director del internacionalmente  prestigiado Instituto de Cardiología de México, centro del que se hizo leyenda la presunción de su copamiento por parte de los facultativos españoles.

Entre estos cabe destacar por el profundo calado histórico de su labor al Dr. Isaac Costero Tudanca (Burgos 1903-México 1979), discípulo de otro ilustre exiliado, el Dr. Pio del Río Ortega (Valladolid 1882-Buenos Aires 1945), que adquirió renombre internacional por sus trabajos histológicos llevados a cabo en el laboratorio de la Residencia de Estudiantes, hasta el punto de optar por dos veces al Premio Nobel, que no obtuvo posiblemente por su condición de republicano y homosexual y su sonada expulsión del laboratorio de su maestro Santiago Ramón y Cajal, y que terminó transterrado en Argentina.

Pero volviendo a Costero, formado en Alemania como experto en el cultivo de tejidos y específicamente en el tejido nervioso, que obtuvo la Cátedra de Histología y Anatomía Patológica de Valladolid en 1934, volvió a ser catedrático en México sin necesidad de oposición, evolucionando al estudio de las diversas enfermedades, propició el desarrollo clínico de los patólogos, rama en la que dejó numerosos discípulos, varios de ellos en España. Fue nombrado consultor de la Organización Mundial de la Salud, miembro de número y presidente de la Academia Nacional de Ciencia de México, y presidente vitalicio de la Sociedad Latino-Americana de Patología. Escribió diversas obras científicas y una biografía: “Crónica de una vocación científica” (México 1977).

La lista de médicos españoles que contribuyeron a elevar el nivel científico en Hispanoamérica es excesivamente larga y profusa, destacaremos la del farmacólogo granadino José María  García Valdecasas (Granada 1905-México 1987), el cirujano Joaquin D´Harcourt Got (Cuba 1896-Mexico 1970) teniente coronel médico y jefe de los servicios quirúrgicos del ejército durante la guerra civil. En Venezuela Augusto Pi y Suñer, catedrático de Fisiología de Barcelona fundó el Instituto de Medicina Experimental donde se formaron todos los docentes venezolanos. Y muchos más que nos obligarían a recorrer todos los países de habla española.

Los transterrados también se dieron en Europa mereciendo destacarse por su calidad Inglaterra a donde llegó invitado por la Cruz Roja Británica, única forma de poder emigrar a ese país, en febrero de 1939, el Dr. Frederic Duran y Jordá, pionero de la hemoterapia y creador del primer servicio de transfusión del mundo en Barcelona en 1936, estableciéndose en Manchester donde llegó a ser director del departamento de patología del Hall Children`s Hospital y del Monsall Hospital, muriendo prematuramente de leucemia a los 51 años,  en 1957. Sus conocimientos fueron desarrollados en la segunda guerra mundial.

Más conocido es el caso del Dr. Josep Trueta y Raspall (Barcelona 1897-1977) que también en febrero de 1939 llegó a Londres invitado por el “foreing office” para hablar del tratamiento de las heridas de guerra que había practicado exitosamente en el Hospital de la Santa Cruz en Barcelona. El Ministro de Sanidad inglés le convirtió en su ayudante permitiéndole desarrollar su trabajo sin trabas administrativas llegando a ser Catedrático de Ortopedia en la Universidad de Oxford en uno de los centros de investigación osteológica más importantes del mundo.

Pero sin embargo el periplo más tortuoso y a la vez más fructífero de los transterrados españoles fue el del Dr. Severo Ochoa de Albornoz (Luarca 1905-Madrid 1993), sobrino del político Álvaro de Albornoz (Luarca 1879-México 1954), que fuera presidente de la República en el exilio entre 1947 y 1951, y discípulo del Profesor Juan Negrín López (Las Palmas de Gran Canaria 1892-Paris 1956) quien tras estudiar la carrera de medicina en Alemania obtiene la Cátedra de Fisiología de Madrid en 1922 (para ser posteriormente presidente del gobierno de la República Española de 1937 a 1939), dirigió los pasos iniciales del futuro premio nobel haciéndole trabajar primero en Berlín con Otto Meyerhof (Premio Nobel de Medicina en 1922)  y luego en Londres con Henry Dale (Premio Nobel en 1930).

En 1936 el matrimonio Ochoa abandona una España en guerra para marchar primero a Alemania y luego a Inglaterra, pero para afincarse definitivamente en Estados Unidos, primero en la Universidad de San Louis donde trabaja con los investigadores Carl y Gerty Cori que recibirían el Premio Nobel en 1947, y por último a la Universidad de Nueva York donde es nombrado investigador asociado en la Faculta de Medicina, profesor asistente de Bioquímica, profesor y director del departamento de Farmacología y Profesor  y Director de Departamento de Bioquímica desde 1954. Obtiene el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1959.

En 1985 Ochoa vuelve a España donde es nombrado director del Laboratorio de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid, publicando en 1993 su biografía “La emoción de descubrir” en el mismo año de su muerte cumplidos los 88 años.

Los transterrados españoles dieron un ejemplo ético en el mundo que les tocó vivir sufriendo un amargo premio por su lealtad a los valores en que fueron formados. Su historia y su reconocimiento es un merecimiento debido a su sacrificio, su generosidad y a su valía que no pudieron desarrollar en su propio país.

                                                                  Jesús Lobillo Ríos

                                          Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

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domingo, 25 de julio de 2021

Conversaciones sobre cine

S CONVERSACIONES DE SALAMANCA (mayo, 1951)

El cine español está muerto. ¡Viva el cine español!

Rosa M. Ballesteros García

rosaballesterosgarcia@gmail.com

 

Las interrelaciones historia-cine son múltiples y van desde simples representaciones de los hechos históricos hasta la explicación de nuestro tiempo y nuestra sociedad. Lo cierto es que el cine se convirtió en un arma poderosísima y desde el primer momento comenzó a ser utilizado por los poderes para llevarlo a su terreno y sus intereses. En el caso que nos ocupa, la filmografía producida durante el franquismo fue controlada desde el poder mediante la censura, los permisos de rodaje, las subvenciones y la represión. El cine de ficción, realizado a lo largo de la dictadura, los expertos lo han dividido en varias etapas, si bien en este artículo vamos a ocuparnos de las dos que siguen al final de la Guerra Civil (1936-1939) y al periodo republicano; es decir los años 40 y 50, décadas que coinciden con unos hitos que obligaron a dar un viraje de fondo y forma a las producciones. Entre otros, destacamos el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945; la firma del Concordato con el Vaticano en 1953; la alianza militar con los Estados Unidos (los llamados «Pactos de Madrid»), firmados en este mismo año, y el ingreso de España en la ONU en 1955. La dictadura, replegada voluntariamente durante la autarquía, pero necesitada con urgencia de que se reconociera el régimen en el exterior, se empeñó en una su incesante lucha contra el ateísmo, el anticomunismo y la protección de los valores y costumbres cristianas que casaban a maravilla en el contexto internacional de la Guerra Fría que se produjo, como se sabe, tras finalizar la Guerra Mundial, dividiendo el mundo entre el bloque Occidental (occidental-capitalista), liderado por los Estados Unidos y el bloque del Este (oriental-comunista), liderado por la Unión Soviética.

En este contexto, y durante los años cuarenta, la temática que se exhibía en nuestro país estuvo volcada en “glorificar” la victoria de los sublevados, presentando historias que tendían a demonizar al enemigo de la Patria: materialistas, ateos, con ideas importadas del extranjero (no olvidemos que estábamos en plena autarquía). En pocas palabras: un cine propagandístico[1] (recordemos el NODO desde 1942 a 1981) y proteccionista (los productores tenían que pagar unas cuotas y conseguir una licencia de doblaje para controlar lo que se decía en las películas)[2]. Así, títulos como Sin novedad en el Alcázar (1940), coproducida con la Italia fascista; Raza (1941) con guion del mismo Franco y dirección de José Luis Sáenz de Heredia (primo de José A. Primo de Rivera) o El santuario no se rinde (1949), del director Antonio Ruiz Castillo, hacen protagonista al pueblo español como el elegido natural tocado por la divinidad. Cosa lógica, por cierto, ya que el Régimen había proclamado que la victoria había convertido a España en «Una unidad de destino en lo universal» y a su Caudillo en «Vigía de Occidente». Un vigía, por cierto, que mantenía encendida la luz de su despacho día y noche, una estrategia copiada, se ha dicho, de Mussolini. Junto a los títulos citados, otras películas de trasfondo histórico-político como El frente de Moscú (1940) o los ideales del bando nacional como El crucero Baleares (1940).

En la década de los cincuenta se abandonaron, en cierto modo, los homenajes a los héroes del bando nacional durante la guerra y tomó el protagonismo la religión. La católica, por supuesto, con cotas cada vez más numerosas de ministros nacional-católicos en este llamado «Primer franquismo» que se alargaría hasta 1959. Las primeras películas que inauguran el decenio no presentan apenas evolución. Ejemplo de lo dicho títulos como Cerca del cielo (1951), de Domingo Viladomat, con un sacerdote como protagonista[3]; Muñoz Conde, el año anterior dirigió Balarrasa (1950), con Fernando Fernán-Gómez dando vida a un militar que cambia el uniforme por la sotana[4]. En ese abordaje masivo del nacional-catolicismo podemos citar obras como La señora de Fátima, de Rafael Gil (1951), una recreación de esa aparición ante ingenuos pastorcillos en un pueblo de Portugal. También entrarían en el lote Sor intrépida, la historia de una monja que sacrifica su propia vida por la ajena en las misiones (Rafael Gil, 1952), protagonizada por la francesa Dominique Blanchard o La hermana Alegría (Luis Lucía, 1955), con Lola Flores en el papel de una Sor Consolación que devuelve al buen camino a chicas de moral dudosa, por decirlo de forma fina, como Soledad, encarnada por la actriz Susana Canales.

En estas dos décadas época destacamos actores y actrices como Alfredo Mayo, Ana Mariscal, Rafael Durán, Amparo Rivelles, Fernán-Gómez, Aurora Bautista, Jorge Mistral Sara Montiel y una larga saga de folklóricas: Lola Flores, Paquita Rico, Estrellita Castro, entre otras.

Hechas estas primeras consideraciones, imprescindibles para situar el foco principal del artículo, y partiendo del inicio de la década de 1950, fue cuando se produjeron las Primeras Conversaciones sobre Cine Español, también conocidas como «Conversaciones de Salamanca», unas jornadas organizadas por el director de cine Basilio Martín Patino (entre el 14 al 19 de mayo de 1955) con el objetivo de hacer una reflexión sobre las cinematografías, es decir, las distintas corrientes o  géneros que se estaban llevando a cabo en nuestro país. Durante aquellos días, que supondrían un punto de inflexión, un antes y un después y un «despertar» en que participaron críticos, directores, representantes del sector intelectual, organismos de Estado… Fue este un primer intento, si exceptuamos el Congreso Hispanoamericano de Cinematografía, celebrado en Sevilla en el marco de la exposición Ibero-americana de 1929. Había transcurrido más de un cuarto de siglo.

Durante los días que duraron estas jornadas fue inevitable que entraran en colisión dos generaciones de cineastas: por un lado, la de aquellos que llevaban varios años en la industria y por otro, los recién salidos del Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas, creado en 1947[5]. A los filmes basados en películas folklóricas, adaptaciones literarias, de inspiración histórica (Locura de Amor, Agustina de Aragón) de Juan de Orduña, etc., tildadas de «artificiales» y «acartonadas», modelo de directores consagrados como Juan de Orduña, Rafael Gil o Juan de Orduña, los Bardem, Berlanga, Fernán Gómez, Martín Patino o Saura propugnaban un modelo de cine más actual y realista, que fuera un verdadero testimonio de los problemas que ocurrían en la España de los 50. Patino y Bardem definían su postura en un texto que afirmaba: «El cine español vive aislado; aislado no sólo del mundo, sino de nuestra propia realidad. Cuando el cine de todos los países concentra su interés en los problemas que la realidad plantea cada día, sirviendo así a una esencial misión de testimonio, el cine español continúa cultivando tópicos conocidos (…). El problema del cine español es que (…) no es ese testigo que nuestro tiempo exige a toda creación humana».

Este choque de mentalidades se adivina ya con películas como Surcos (1951), de José Antonio Nieves Conde, con Luis Peña y María Asquerino, un guiño al neorrealismo, que contaba la historia de una familia que se traslada del campo a la ciudad de Madrid con el fin de poder mejorar sus condiciones de vida (en su diseño se atisba la sombra del mago Zavattini), y se consolida con Berlanga y Bardem en 1953 con Esa pareja feliz, con Fernán-Gómez y Elvira Quintillá, donde se cuenta la historia de un matrimonio que obtiene como premio de un concurso la posibilidad que obtener todos los caprichos que quisieran durante 24 horas, y donde se ponen en evidencia temas como las condiciones de vida de los españoles, las dificultades de la vivienda, del trabajo. En consecuencia, las ayudas estatales le fueron negadas y su estrenó fue retrasado. El año anterior Berlanga había dirigido la exitosa ¡Bienvenido, Míster Marshall!, con Lolita Sevilla y José Isbert.

El mismo Berlanga resumió, a modo de «radiografía» la realidad del cine nacional con este quinteto que se ha hecho famoso:

«El cine español es: Políticamente ineficaz.

Socialmente falso.

Intelectualmente ínfimo.

Estéticamente nulo.

Industrialmente raquítico»​

Finalmente, y de forma general, Se decidió finalmente que era necesario que tanto las producciones como el panorama cinematográfico español en general cumplieran las siguientes características, partiendo de la base de lo imprescindible que era el reconocimiento del valor cultural del cine como medio de expresión contemporáneo, ya que, según sus organizadores: «El cine debía reflejar la situación por la que estaba pasando el hombre español, sus conflictos y su realidad tanto en épocas anteriores a los años 50 como en éstos, poniendo especial énfasis en el contexto social de dicha década».

En definitiva, a corto plazo, las jornadas resultaron ineficaces (no se cambió ninguna disposición legal), aunque si calaron en los ambientes intelectuales, universitarios y artísticos y se apoyaran por la crítica extranjera. Sin embargo, a largo plazo la situación evolucionó en forma de una renovación «sin prisas, pero sin pausas» en línea con una política aperturista cuyo objetivo general estaba puesto en la adaptación a las tendencias europeas. La siguiente etapa de la industria cinematográfica de nuestro país, bajo la dirección de García Escudero y con Carlos Saura como responsable de la II Escuela de Cine, dio paso a la corriente conocida como «Nuevo Cine Español» con títulos como Del rosa al amarillo (1963), de Manuel Summers; La tía Tula (1964), de Miguel Picazo; La caza (1965), del propio Saura; Nueve cartas a Berta (1965), de Martín Patino; El espíritu de la colmena (1973), de Víctor Erice; o Furtivos (1975), de José Luis Borau.

Concluía, pues, una etapa y emergía otra, y otras más que continúan hasta nuestros días. Pero esta ya es otra historia que rebasa los límites que nos hemos marcado para nuestro artículo.

                      

                     EL ATENEO LIBRE DE BENALMADENA

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[1] Una de las pocas excepciones fue el caso de Huella de Luz de Rafael Gil, una comedia que lleva a cabo una crítica social del momento.

[2]  Hasta 1962 no hubo criterios claros de censura y los directores de cine dependían de lo que opinara el censor de turno.

[3] Como curiosidad, en la película trabaja el actor Gustavo Rojo, nacido español, pero exiliado con la familia en México.

[4] Es un claro intento en sustituir uniformes por sotanas. Durante el primer franquismo, ocuparon cerca del 40 % de los altos cargos de la administración y de las empresas estatales, si bien siempre hubo entre cuatro y siete ministros militares

[5] En 1951, al crearse el Ministerio de Información y Turismo, el IIEC se integra en este departamento y, en 1962, cambia su nombre por el de Escuela Oficial de Cinematografía (EOC). En 1976, fueron clausuradas las actividades del centro y sus funciones se transfirieron a la Facultad de Ciencias de la Información.

domingo, 18 de julio de 2021

COME EN COLORES

                                                        

                                                           COME EN COLORES.

 

               Por una alimentación  variada y saludable

           A menudo nos preguntamos  qué y cómo comemos, y probablemente prestamos  una atención creciente a cómo  debo preparar este  alimento o a cuál es la forma más saludable de hacerlo,  cuánto debemos comer, etc. Afortunadamente cada vez somos más conscientes de la gran influencia que puede tener nuestro comportamiento –hábitos alimenticios y/o estilo de vida–  en nuestro estado de salud así como en la génesis y evolución de las enfermedades metabólicas no transmisibles que podemos padecer.  Al mismo tiempo,  tratamos de encontrar o mantener, dada su importancia en la composición de la masa y peso corporal, un equilibrio energético entre lo que consumimos y lo que gastamos; sabemos que las calorías que rebasan nuestras necesidades, provenientes de cualquier fuente de macronutrimentos, y que no se gastan, se  almacenarán en forma de  grasa corporal.

            No siempre es sencillo contestar a las anteriores cuestiones, dado que los requerimientos  que satisfagan nuestras necesidades pueden variar entre diferentes personas y  dentro de una misma persona según múltiples y diferentes variables o condiciones: de salud, enfermedad, ambientales, deporte que practiquemos, variaciones enzimáticas o de los diferentes factores que intervienen en nuestro metabolismo, etc., y  a que vivimos rodeados de  un clima en el que predomina la sobreabundancia, con sus sugestivas y apetecibles  ofertas,  e  inmersos en un mundo sedentario. Todo ello, muchas veces, difícil de gestionar.

           La digestión o proceso metabólico que tiene lugar en nuestro organismo,  con la cantidad de factores que intervienen o que tiene lugar en él, es demasiado complejo como para que lo podamos reducir al mero hecho de CONTAR CALORÍAS. Por otro lado,  las calorías que se reflejan de un alimento pueden diferir, de forma significativa,  de las que aprovechemos, en mayor o menor cantidad. El nivel calórico que encontramos, por ejemplo en las etiquetas se basa en estimaciones y  lo que gasta o aprovecha nuestro cuerpo depende de múltiples y diferentes variables.

              De entre los distintos procesos que tienen lugar en nuestro metabolismo y en el mantenimiento del equilibrio energético (metabolismo basal, efecto térmico de los alimentos y coste de energía derivada de la actividad física que realicemos), quizás podamos tener una influencia significativa en lo que comemos, cómo lo comemos y el gasto en ejercicio que realizamos. De entre ellos vamos a tratar de enumerar y definir algunos parámetros para que podamos delimitar  sobre qué  aspectos, teniendo en cuenta nuestras individualidades,  podemos más o menos influir o actuar:

 

·         Elección de alimentos

·         Preparación culinaria, y

·         Actividad física

 

 

 

1.- ELECCIÓN DE ALIMENTOS

            Actualmente tenemos a nuestra disposición, a tenor del comercio globalizado y el transporte,  gran variedad de alimentos independientemente del tiempo que se trate o  de cuál sea nuestra ubicación; dependemos menos de la estacionalidad  (por ejemplo además de tener naranjas de mi zona en otoño-invierno, dispongo también de ellas en verano  procedentes de Sudáfrica). También, por la industrialización,  tenemos acceso a una gran oferta de alimentos procesados y ultraprocesados que, de forma característica,  se modifican (cambiando sus propiedades, añadiendo gran cantidad de azúcares y grasas, modificando texturas o sabores, etc.), lo que les hace más apetecibles y  facilitándonos su accesibilidad. Estamos, pues, rodeados de complejas estrategias que van a sacar provecho de nuestra vulnerabilidad, tanto por la actual falta de tiempo como de la necesidad de satisfacer nuestros sentidos o  nuestras necesidades en cualquier momento y lugar.

          Vivimos en un mundo en el que, como hemos apuntado, predomina la sobreabundancia con superoferta, por lo que una buena estrategia (de las primeras) que podemos utilizar, a la hora de confeccionar nuestra cesta de la compra, es NO HACER LA COMPRA CON HAMBRE (si no dispongo de aquellos alimentos que pueden ser más problemáticos, no me los comeré). Además deberemos tratar de  incluir o priorizar ALIMENTOS FRESCOS y DE TEMPORADA,  favoreciendo el COMERCIO DE CERCANÍA.  Nos podemos considerar afortunados de poder disponer de  todo ello (por ejemplo cuando salimos a la calle podemos contabilizar cuántos establecimientos de los diferentes comestibles encontramos a mano, ¡y pensar que en  algunos lugares tienen que desplazarse kilómetros para comprar una manzana, o adquirir un determinado alimento!).

               Y siguiendo con nuestra compra, o la hora de organizar la comida, debemos intentar mantener o equilibrar la PROPORCIÓN DIARIA RECOMENDADA DE NUTRIENTES (siempre teniendo presente que  estamos hablando en condiciones normales, sin enfermedad o desequilibrio metabólico previos), teniendo en cuenta que todo ello me va a permitir obtener el aporte de  lo que necesito o me es necesario:

 

·         Aproximadamente un 55-65% de Hidratos de Carbono

·         Rondando un 25-30% de grasas, y

·         Más o menos un 10-15% de proteínas

 

Los hidratos de carbono

            Son el componente más abundante  de toda materia viva y la más importante fuente de energía. Las plantas están constituidas predominantemente por ellas y su principal función metabólica es proveer de energía. El aprovechamiento y almacenamiento en forma de glucosa circulante y glucógeno en los tejidos son las fuentes de energía inmediata y de reserva respectivamente. En términos estructurales pueden clasificarse en simples (glucosa, fructosa y  galactosa,  considerando también a los disacáridos como la sacarosa o azúcar de mesa) y complejos (almidones y celulosa). La fibra también se considera un hidrato de carbono aunque algunos de ellos no sean absorbibles.

             Los vamos a encontrar principalmente en: frutas, frutos secos, hortalizas, verduras, legumbres y cereales. Tienen que suponer casi las ¾  partes  del menú diario, restringiendo los zumos (que aunque sean naturales,  hemos quitado toda su fibra),  controlando  la sacarosa (azúcar blanca de mesa, morena, panela, o miel);  y los edulcorantes no nutritivos (que van a estimular los receptores del sabor dulce, aunque por su respuesta eficaz de dulzor utilizaremos en pequeña cantidad).

 

Los lípidos o grasas

            Sirven como fuente de energía y aportan componentes estructurales de nuestras células (membranas principalmente):

 

- Colesterol

- Triglicéridos (forma de almacenaje) y

- Ácidos Grasos: saturados (principalmente de origen animal) e insaturados,  entre los que se encuentran los monoinsaturados: saludables (como los del aguacate, frutos secos: nueces, almendras, cacahuetes…) y los TRANS o hidrogenados y con características semejantes a los saturados; y los poliinsaturados, como aceites y pescados, siendo algunos de ellos como el de palma o coco, comparables a los saturados, empleados por la industria alimentaria junto a los trans por sus propiedades (la grasa oculta en los alimentos procesados constituye un alto porcentaje de ingestión total de grasa).

 

Proteínas

            Fuente de aminoácidos para la síntesis de proteínas corporales estructurales y funcionales. Es el elemento más saciante. Se encuentra principalmente en huevos, carnes, pescados y legumbres.

            La ingestión de hidratos de  carbono estimula la producción de insulina, la cual facilita la entrada de aminoácidos al músculo, participando también en el metabolismo de las proteínas, al mismo tiempo que (también la insulina) activa la lipasa esencial para combatir la hipertrigliceridemia. De ahí uno de los múltiples aspectos de la  importancia de la dieta variada, por las distintas interrelaciones.

 

2.- HÁBITOS GASTRONÓMICOS Y CULINARIOS

            Necesitamos cocinar nuestra comida. Los humanos podemos considerarnos unos primates peculiares, muchos de nuestros rasgos se originaron cuando nuestros antepasados comenzaron a cocinar los alimentos, facilitando con ello la disponibilidad de nutrientes.

                     Actualmente la comida, cocinada y precocinada, procesada y ultraprocesada, se encuentra por doquier, es barata, es excesivamente calórica y se nos sirve en porciones de tamaño  por encima de nuestras necesidades.  Se hace patente otra de las premisas a tener en cuenta: CUIDADO CON LAS RACIONES tanto en alimentos frescos como cocinados.

                  A la hora de organizar o preparar la comida, además de tener cuidado con el tamaño, también tengo que tener cuidado con la forma, optando por métodos de COCCIÓN, HORNEADO, PLANCHAASADO mejor que la fritura (teniendo en cuenta también que cada vez que recalentamos o reutilizamos los aceites vamos modificando propiedades). 

 

3.- ACTIVIDAD FÍSICA

            El tercero de los  parámetros implicados en el mantenimiento de nuestro equilibrio energético corporal y sobre el que podemos  también actuar es el coste energético de la actividad física que realizamos. Lo que gastamos en el metabolismo varía en función de las diferentes personas e incluso, atendiendo a  la misma persona,   dependiendo de las diferentes condiciones en las que se encuentre.  El ejercicio que se realiza tiene gran importancia en la distribución  de la cantidad de tejido graso y por ende del porcentaje de MASA CORPORAL MAGRA que tengamos o adquiramos; el tejido magro también se incrementa con el propio ejercicio y necesita más energía para mantenerse (consume más calorías). Con el sedentarismo sucede lo contrario: predomina la masa corporal grasa, que gasta menos energía, y con menos se mantiene; de ahí  muchas de las diferencias individuales que observamos.

                  Vivimos rodeados de complejas estrategias publicitarias que sacan provecho de nuestra necesidad de satisfacer nuestros sentidos y de nuestra vulnerabilidad ante la desinformación.   Introducimos cambios  o adquirimos costumbres en el estilo de vida que imitamos,  relacionados con la alimentación y disminución de la actividad física, con aumento del sedentarismo ligado al incremento de ocio pasivo (televisión, videojuegos, transporte en vehículos…). Al mismo tiempo las calorías que necesitemos o gastemos van a depender de los alimentos que elijamos, cómo los preparemos, las bacterias presentes en nuestro intestino (que también varían según nuestro estado de salud y tipos de alimentos que consumamos), la energía que gastemos en nuestro metabolismo, cantidad de masa magra/masa grasa que posea nuestro organismo, actividad que realicemos…

           Hemos puesto de manifiesto la importancia de introducir VARIEDAD en nuestro comportamiento para hacer nuestros hábitos más saludables y de la enorme cantidad de  elementos que  podemos adquirir también con los distintos alimentos y cuyas características o propiedades  van a estar, en muchas ocasiones,  ligadas a su color: el verde (en su escala de matices e intensidades) de las verduras; el arco iris de la diferentes  hortalizas y frutas; el abanico de crudos de las legumbres y cereales hasta llegar a  los marrones  del salvado o los frutos secos; el blanco de productos lácteos y amarillo del huevo; los rosados de la carne; el azul como símbolo de los productos del mar… Y todo en la justa medida que necesitemos: COME EN COLORES.

 

                                         Piedad Sánchez Casado. Lda. Medicina.

 

                                     EL ATENEO LIBRE DE BENALMÁDENA

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domingo, 11 de julio de 2021

ANDROCRACIA

                                                        ANDROCRACIA

La androcracia es la definición que se propone para un sistema y régimen social en el que predomina la autoridad indiscutible del varón. Nuestra sociedad actual encaja perfectamente en esta definición nada más considerar los reiterados esfuerzos que la mujer, la mitad de la humanidad, realiza de forma continua por igualarse a la otra mitad que la sojuzga u oculta.

Muchos pensaran que esta situación es la normal porque, en un razonamiento simple, es como ha sido siempre y, profundizando mínimamente, porque es mejor un patriarcado que un matriarcado en el que el predominio fuera femenino. Pero esto no es así, ni ha sido siempre así.

Superando las limitaciones históricas que el comienzo de la escritura impone, conocemos merced a los avances de la arqueología y sus portentosos medios modernos de datación que las civilizaciones que existieron milenios antes de nuestra era, identificables con el paleolítico y el neolítico fueron culturas pacíficas que adoraban la vida y el misterio de su origen y en donde su simbología más reverenciada eran las conchas de cauri en su similitud con los genitales externos femeninos como fuentes de vida, y su suprema adoración era la diosa madre que además daba a luz al sol, es decir al día y a la noche.

En las excavaciones llevadas a cabo en el creciente fértil no se han encontrado restos de murallas defensivas, ni emblemas recordatorios de batallas, ni grandes monumentos a generales o caudillos invictos, pero, en cambio, sí organizaciones urbanas de recolectores y agricultores para el bienestar común. Prueba de ello son los trabajos llevados a cabo en Catalhoyuk que data de 8.500 años antes de nuestra era, y sobre todo en la isla de Creta en el periodo minoico, unos 3000 años antes de nuestra era.

Todo ello nos habla de una época perdida en la que existía la armonía y la paz dentro de una organización social en la que la mujer era respetada y considerada en relación a su privilegio de dar la vida y reconocida en sus capacidades. Conforman lo que Riane Eisler denomina en su libro “El cáliz y la espada” (Editorial Swing 2021), un sistema social de colaboración pero no de dominio, que ya nos había adelantado Jean M. Auel en su saga “Los hijos de la Tierra” (Editorial Maeva 1987). Toda una civilización que entre brumas heredan las gentes doradas de las que nos hablan los recuerdos de Solón, en los diálogos de Platón, sobre la Atlántida que parece ser desapareció tras una catástrofe ambiental y que está por investigar.

La historia sí nos cuenta que estas civilizaciones fueron invadidas por los kurganes indoeuropeos, pastores, entre los que destacan los hebreos, en la edad de los metales que llegaron provistos de armas, primero de bronce y de hierro después, armas que la arqueología comienza a detectar en grabados en piedra, recuerdos de batallas y de sacrificios y la consagración de la supremacía del más fuerte, es decir, del varón sobre la mujer.

Predomina ahora la organización jerárquica y la propiedad. Las virtudes varoniles son exaltadas en detrimento de las femeniles que son consideradas un desdoro y una vergüenza que inducen a su ocultación. Los intentos femeninos por destacar son sistemáticamente anulados. La predicación sobre el amor y la confraternización de Jesús de Nazaret es contrarrestada por la acción de los padres varones de la Iglesia que no admiten a ninguna mujer en su organización religiosa. La mujer es relegada a funciones secundarias en el hogar y a la maternidad y a los  cuidados de la prole, despreciando y desechando sus capacidades intelectuales.

Las capacidades femeninas, en principio, están muy lejos del patrón ideal confeccionado por los hombres para ella. Su capacidad de captación y comprensión, su finura en la profundización de los problemas, su delicadeza en el trato, su educación y su sentido en la priorización de las soluciones, descubren en ella una personalidad idónea para tratar con realidad los asuntos de la comunidad a todos los niveles. Sus competencias equilibran y complementan las dotes masculinas alcanzando una vivencia muy superior a la desarrollada por la androcracia.

En el momento actual asistimos a un esfuerzo sin igual de las mujeres por alcanzar una igualdad en el plano social  con los hombres que continuamente tratan de menoscabar su ascenso sin que sean capaces de desarrollar la inteligencia suficiente para entender el beneficio que para todos supondría contar en plenitud con nuestras mujeres y no solo en el plano material, porque en el plano de las relaciones humanas es necesario que revisemos los estereotipos de nuestras relaciones amorosas. El principio masculino de dominación, imposición, obligación, control y castigo no se corresponde con el amor verdadero. El amor, tolera, concede, perdona, ayuda y facilita la realización del amado, y esto pertenece inequívocamente a la contribución de la mujer a un mundo mejor.

 

                                                                       Jesús Lobillo Ríos

                                               Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

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