JUSTINO DE AZCÁRATE FLÓREZ
UN LIBERAL REPUBLICANO DE
IDA Y VUELTA
Las viejas familias liberales y
republicanas convivieron soportando al franquismo y su dictadura, e incluso
laboraron en su interior una maraña de intelectuales capacitados que se
prepararon para asaltar el poder una vez desaparecido el funesto dictador. Es
el caso de los Azcárate, una familia leonesa cuyo abuelo Patricio de Azcárate y
Corral (1800-1886), licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago de
Compostela, político gobernador civil de León, Valladolid, Vizcaya, Santander,
Murcia y Toledo, era, sobre todo, un erudito famoso por traducir las obras de
Platón, Aristóteles y Leibniz.
Pero el más popular de la
dinastía familiar fue su hijo Gumersindo José de Azcárate y Menéndez
(1840-1917) que estudió Derecho entre Oviedo y Madrid en donde se graduó en
1862, y se doctoró, y los de Filosofía y Letras que terminó en 1866, incorporándose
a la Universidad tres años más tarde y ganando la Cátedra de “Legislación
Comparada” en 1873. Estrechó amistad con Julián Sanz del Río y con Francisco
Giner de los Ríos, con los que formó parte de los fundadores de la Institución
Libre de Enseñanza (ILE). Ejerció con éxito la abogacía y fue un decidido
republicano.
Sobrino de Gumersindo fue Pablo
de Azcárate Flórez (1890-Ginebra 1971) cuyos estudios se iniciaron en la ILE y
los universitarios en Zaragoza y Madrid donde se doctora en Derecho en 1911,
obteniendo la Cátedra de Derecho Administrativo en 1915 en la Universidad de
Santiago de Compostela, de la que pasó a la Universidad de Granada hasta que en
1922 recibiera una propuesta para trabajar en la Sociedad de Naciones en la que
llegó a ser Secretario General Adjunto hasta 1936 año en que abandonó el puesto
para ser nombrado embajador de la República de España en Londres, en donde
permaneció, una vez terminada la guerra Civil hasta 1945, volviendo a trabajar
de nuevo para las Naciones Unidas (ONU) en asuntos de relevancia en el
conflicto de Oriente Próximo.
Hermano menor de Pablo, y sobrino
de Gumersindo, fue nuestro personaje de hoy, Justino de Azcárate Flórez
(1903-Caracas 1989) el último representante intelectual de esta saga familiar.
Al igual que su hermano todos sus estudios primarios y secundarios los realizó
en la ILE. Se licenció y doctoró en Derecho en la Universidad de Madrid en la
que llegó a ser profesor auxiliar de Derecho Político en 1925, pero se dedicó
con gran éxito al ejercicio libre de la Abogacía. Perteneció a la famosa
Agrupación al Servicio de la República que fundara Ortega y Gasset, ejerció
como subsecretario del Ministerio de Gracia
y Justicia, siendo Diputado por León en 1931. Al estallar la Guerra Civil se le
nombró Ministro de Exteriores en el efímero Gobierno de Diego Martínez Barrios
del que no pudo tomar posesión porque, detenido por los rebeldes, lo tuvieron
encarcelado casi año y medio hasta que fue canjeado por el falangista Raimundo
Fernández Cuesta. Una vez libre, se trasladó a Paris donde trabajó activamente
para el movimiento Paz Civil en España que trataba de promover el acercamiento
entre los dos bandos en guerra. Terminado el conflicto marchó a Venezuela,
donde se situó al frente de uno de los bufetes más prestigiosos del país siendo
asesor, colaborador, y miembro de numerosas instituciones tanto privadas como
públicas.
No volvió a España hasta 1978, ya
fallecido el dictador Franco, para ser contactado por el Rey Juan Carlos que lo
nombró senador por designación real, pese a ser republicano, pero previamente,
en 1968, había adquirido una finca en Oropesa cerca de Toledo llamada “La
Dehesilla”, que se había convertido en el punto de encuentro, conocimiento y
maduración de un grupo de representantes descendientes de las buenas familias
del republicanismo español culto y liberal que mantenían lazos familiares
directos o indirectos, y una formación en lugares comunes, prestigiosos, como
el “Liceo Francés”, el “Colegio del Pilar”, el “Colegio Estudio” (último
reducto de la ILE suprimida por Franco), la Universidad Complutense de Madrid,
y los cuerpos de altos funcionarios del estado que habían alcanzado a través de
la formación recibida en las nuevas escuelas e instituciones desarrolladas en
España a partir de los años cincuenta, tras los acuerdos con EEUU, como eran la
Escuela de Organización Industrial (EOI), la Escuela de Administración y
Dirección de Empresas (EADE), el Instituto Católico de Gestión Empresarial
(ICADE), la Escuela de Negocios (IESE), la APD (Asociación Para el Progreso de
la Dirección) y los acuerdos con la Harvard Bussiness School que promovió los
primeros másteres MBA en administración de empresas, y las reconocidas becas
Fulbright.
“El clan de la Dehesilla” se
formó alrededor de la hija de Justino, Isabel, que se había casado con Mariano
Rubio, alto funcionario del Banco de España detenido por actividades de
protesta, en donde había conocido a otro ex detenido y famoso físico y
economista, Miguel Boyer Salvador, hijo de un ingeniero militante en Izquierda
Republicana, y casado en aquel momento con la influyente médico feminista Elena
Arnedo. Todos eran amigos que pertenecían a la ASU (Asociación Socialista
Universitaria), con Juan Manuel Kindelan ingeniero de minas que había pasado
por un breve exilio, y era pariente de Alfredo Kindelán, aviador conocido
casado con Carlota Bustelo García del Real, politóloga, hermana de Carlos
Bustelo que sería Ministro de Industria con la UCD, y de Francisco Bustelo
dirigente del PSOE que sería Rector de la Complutense en Madrid.
Pero los Bustelo eran parte de
otro clan familiar conocido como “el clan de Ribadeo”, localidad costera lucense
en la que coincidían en sus veraneos con los del Pino uno de los cuales,
Rafael, ingeniero de canales, había fundado Ferrovial, empresa constructora de
obras públicas, ayudado por el también ingeniero Leopoldo Calvo Sotelo y
Bustelo presidente del Gobierno, cuya hermana se había unido con Fernando
Morán, Ministro de Exteriores con el PSOE.
Ambos clanes terminaron por
fusionarse entre sí y con las familias del régimen como la de José María de
Entrecanales, fundador de la empresa “Entrecanales y Távora (hoy Acciona), que
era cuñado del mismo Justino de Azcárate, formando un entramado que se denominó
de “gente guapa” o “beautiful people”, que daría cuerpo a la llamada transición
española copando los altos cargos de la administración.
Justino de Azcárate siguió
formando parte de los senadores de UCD en representación por León, se había
hecho cargo de la Fundación Sierra Pambley, una institución leonesa educativa
de principios de siglo, fue miembro del patronato del Museo del Prado, patrono
de la Fundación Giner de los Ríos y miembro de la Fundación José Ortega y
Gasset. Nunca dejó su residencia en Caracas en donde falleció en 1989 a los
ochenta y seis años de edad.
Jesús Lobillo Ríos
Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena
“benaltertulias.blogspot.com”
Bibliografía
Estefanía J. “Historia de la tía Carlota”. El País, Marzo
1986
Preciados N. “Hagamos memoria”. Infolibre, abril 2016
Gutiérrez J.L.:”Boyer, el altivo parado”. El Mundo, mayo de
2005.
Villena Oliver A.: “Las élites que dominan España”. Libros
del KO. 2026
WordPress.com. “El clan de la Dehesilla. Ataque al poder”.
Diciembre 2012
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