LEOPOLDO GARCIA-ALAS
GARCÍA-ARGUELLES
LA SOMBRA ALARGADA DE “LA REGENTA”
En
ocasiones la historia se ceba con algunos de sus personajes más notables, como
es el caso de la figura que nos ocupa, que pese a tener un expediente más que
brillante, y un puesto social relevante, heredado y no por ello menos trabajado,
debió de soportar el empuje y la carga que le supuso la obra y trayectoria de
su progenitor.
Leopoldo
García Arguelles nació en Oviedo en 1883, un año antes de que su padre, el
conocido crítico cultural “Clarín”, o sea Leopoldo García-Alas Ureña, publicara
el primer tomo de su genial obra “La Regenta”. Estudió Derecho en la
Universidad de Oviedo donde su padre, a su vez, ejercía como catedrático de
Derecho Romano y Natural, licenciándose en 1904. Se desplazó a Madrid donde
trabajó de pasante en el despacho de abogados de Melquiades Álvarez, y como
secretario de la JAE (Junta de Ampliación de Estudios) desde 1907, viajando a
Alemania a completar su formación, de donde volvió en 1914 para doctorarse en
la Universidad Central. En 1920 obtuvo la Cátedra de Derecho Civil de la
Universidad de Oviedo y en 1931, al proclamarse la II República fue nombrado
Rector de la misma.
En las
elecciones a Cortes Constituyentes de 1931 resultó elegido diputado por Oviedo
accediendo al puesto de subsecretario del Ministerio de Justicia que regentaba
Álvaro de Albornoz, en donde colaboró en la redacción de las leyes del divorcio
y de matrimonio civil. Concluido el
bienio progresista, dio por finalizada su etapa política volviendo a Oviedo a
la docencia y a desarrollar sus ideas progresistas y republicanas. Cuando los militares
sublevados contra el gobierno republicano ocuparon Oviedo, fue detenido y
encarcelado el 30 de julio de 1936 acusado de auxilio a la rebelión, juzgado en
Enero de 1937 y condenado a muerte. Pese a la cantidad de testimonios en favor
de su inocencia la sentencia del consejo de guerra permaneció inalterable y fue
fusilado el 20 de febrero con 53 años de edad.
Sobre las
causas de este rápido juicio y fusilamiento se argumentó a posteriori que se
había llevado a cabo a modo de escarmiento, por su categoría intelectual y su
condición de profesor, en definitiva, por odio a la inteligencia, una de las
características del fascismo. Pero esas causas van más allá y hay que buscarlas
en las vicisitudes a que dio lugar la obra y la figura de su padre que habían causado un enorme
revuelo y enfado en la provincia y sobre todo en Oviedo, en donde fue tal el
escándalo, que el obispo, Ramón Martínez
Vigíl, lanzó una pastoral reprobándola que su autor rebatió.
La
“Regenta”, novela capital, exponente del naturismo y realismo en la literatura
de la época, pone de manifiesto la hipocresía moral de una capital de
provincias española a través de las vivencias de la esposa del regente (el
regente de la Audiencia Provincial que es una autoridad local), mucho mayor que
ella, con el que ha contraído matrimonio por conveniencia. En sus idas y
venidas para dar sentido a su vida conoce al magistral de la catedral, D.
Fermín de Pass, y a un “bon vivan”, Álvaro Mesía, que pretenden aprovecharse de
su falta de experiencia. El retrato que se realiza de la Iglesia y sus ministros, y de la sociedad local, es
absolutamente real y descarnado, por su crudeza y verismo al retratar, aunque
de forma simulada, a Oviedo, a la que denomina Vetusta. La novela nunca fue
tolerada por los medios conservadores que se sintieron ultrajados.
La obra
solo pudo ser publicada en Barcelona (Daniel Cortezo y Cía) en 1885, y la
segunda edición que lleva un prólogo de Benito Pérez Galdós se retrasó hasta
1908, y fue llevada a cabo por la editorial Maucci, también catalana, tras la
muerte de su autor ocurrida en 1901. En 1931, ya en la II República, se erige
un busto en homenaje al escritor en Oviedo. Pero la sociedad asturiana no habia
olvidado el rencor que tiene a “Clarín”, y los defensores del
nacional-catolicismo, (no hay que desdeñar que el mismo Franco estaba casado
con una asturiana), lo hacen patente dinamitando la escultura, fusilando al
hijo del escritor, que ahora es rector de la Universidad ovetense y vetando la
difusión de la obra que fue repetidamente prohibida por la censura franquista que
la consideró altamente peligrosa, y no fue autorizada, hasta el año 1962. No
obstante, en 1946 el editor Miguel Ruiz Castillo consiguió autorización para publicarla
en una edición restringida de lujo por considerar que, por su excesivo coste,
no quedaba al alcance del gran público. Una edición publicada en Argentina en 1946,
llega a la península para ver suspendida su distribución en 1947.
En 1962 un
informe del censor, Manuel de la Pinta Llorente, la califica de novela capital
de nuestras letras y autoriza su publicación, que llevó a cabo José Manuel
Lara, un probado adepto al régimen que no infundió ninguna sospecha. En 1968 se
coloca un nuevo busto del autor, que se había encargado en 1952. Pero, todavía
en 2002 se testimoniaron ataques a las tumbas de padre e hijo. En 1984, centenario
de la publicación se llevan a cabo
varias ediciones conmemorativas.
Por lo
que respecta al hijo del autor de la “Regenta”, tras su fusilamiento fue
borrado prácticamente de la vida pública, iniciándose su reparación a partir de
1988, reponiéndolo como rector “honoris causa”, en 2007 se dio su nombre a un
aula universitaria, y en 2012 fue proclamado hijo predilecto de la ciudad.
En 2021,
en el 85 aniversario de su fusilamiento, centenares de personas se reunieron
para recordarlo, entre ellos su nieto Leopoldo Tolivar Alas, catedrático de
Derecho Administrativo en la Universidad de Oviedo.
Jesús Lobillo Ríos
Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena
“benaltertulias.blogspot.com”
Bibliografía
Serven
Diez C. “La Regenta frente a la censura franquista” Instituto Cervantes.
Riaño P.
“El franquismo contra la Regenta”. Mioviedo 2026.
Alas
Ureña L “La regenta!” Ed. Óptima 1997
Alas
Clarin L. Biografia. Biblioteca Miguel de Cervantes-
L. Coma
Fort JM “Diccionario de catedráticos españoles de Derecho (1847-1984)