BIENVENIDO, 2026
Bienvenido, 2026, a nuestro
mundo, porque hemos puesto muchas esperanzas en tu llegada. Estamos contentos,
porque nos podrás permitir ser más sabios y mejores.
Ya sabrás por las noticias que te
han ofrecido los medios, que 2025 se ha
marchado, se nos ha ido para no volver, pero podemos decir que se nos fue de
las manos también y, a pesar de haber hecho todo lo posible por él para que nos
permitiera a los humanos más sensatez,
no nos hizo caso por un mal entendimiento de la tan traída y llevada libertad,
que algunos interpretan y contaminan con aviesas intenciones.
El 2025 se fue, pero optó por
hacerse valer entre malas compañías, con gentes que no tenían reparo alguno en
hacer la guerra y, es más, en convertirla en un tremendo genocidio, como nunca
nos había contado la vieja historia.
Vistas las tremendas dimensiones
de la trágica muerte de tantos inocentes que no eran soldados, de la
destrucción de viviendas, escuelas, hospitales... que nunca fueron de los
cainitas, que no semitas, de la persecución de los que huían de los bombardeos,
así como de los que se acercaban en filas inmensas a por algo de comida, de la
destrucción total para que no pudieran ni volver... todo esto y más nos ha
hecho pensar más de una vez y a más de uno que el ataque al concierto de los
otros, también inocentes, aunque fueran también de su propia raza y de su
propio dios, y dada la terrible y desproporcionada respuesta, nos ha hecho
pensar, decimos, que el concierto había sido, estratégica y militarmente,
decidido de antemano por los medios superpoderosos, dadas las circunstancias de
situación y vulnerabilidad del sitio en el que se celebró. No se nos quita de
la cabeza, aunque los enviados de los más que antiguos dioses se hagan los
nuevos, que el salvaje ataque al concierto israelita habría sido instigado, en
último término, por los bien pensantes del más que exagerado cainismo, para
resolver de una vez por todas, todas las dudas que se pudieran alzar, sobre el
acoso constante durante tantas décadas, sabiendo como sabemos, que tampoco iba
a ser tan mal visto por los representantes de multitud de países,
burocratizados, que no de ciudadanos, para perdonar o, al menos, no condenar
este imparable genocidio, entendiéndolo sólo como una guerra defensiva. Dados
los poderosos medios de información de que goza el poder judío, no nos extraña.
Podemos recordar que Israel estuvo en la base de la creación de Hamás para ir
contra la OLP. Netanyahu parece haber dejado a Yahvé como un impresentable,
igual que aparece en muchos pasajes bíblicos.
La guerra de Ucrania tampoco nos
puede servir de modelo del bien pensar y hacer. Detrás de las propuestas de
Putin, nos embarga la idea de que más vale un mal acuerdo que una buena guerra,
pero hay que dar tiempo al tiempo sin prisas que aprisionan.
El Tío Sam, que no ha dejado en
estas últimas décadas de ir cerrando el cerco de su OTAN hacia el Oriente de
Europa, con el beneplácito inocente de
los países, que fueron liberados tras el final del Pacto de Varsovia, ha
llegado a tocarle las narices a la mismísima Rusia. La nunca defenestrada
beligerancia yanqui, ha visto claro, ahora más que nunca, el negocio de las
armas, tras el abandono de Afganistán en manos de los tan anatematizados
talibanes, porque aquella guerra, en verdad, no le resultaba rentable. Ahora le
toca a Ucrania poner sobre la mesa a los muertos y expatriados, además de
costear el incesante turismo de ir y venir de su Presidente, cuando la
tecnología del teléfono es muy precisa y segura por moderna y avanzada. A pesar
de todo, les queda, sin embargo, el servicio hipócrita y fácil de los cada día
más dudosos media que jalean las dotes políticas del Tío Sam.
No queremos molestarte con los
muchos conflictos que son “amparados” por el Tío Sam y donde mete sus manos,
que nos tienen al planeta hecho unos zorros.
Querido 2026, queremos que desde
estos primeros días veas y nos hagas ver, con más claridad y luz, como es lo
propio de este hemisferio Norte ya a partir de ahora, que la paz y los acuerdos
son más necesarios que nunca, aunque tengamos que empezar desde el principio
por la educación ética y científica, crítica y respetuosa, como nos lo
recordaremos, dentro de unos días, el mismísimo día treinta de este mes “Día Escolar de la No Violencia y la Paz.
El Ateneo Libre de Benalmádena
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