jueves, 26 de enero de 2023
Tertulia 25/01/2023
domingo, 22 de enero de 2023
Theda Bara
THEDA BARA: LA
VAMPIRESA DEL SILENCIO
A propósito de la
vigencia de los mitos, los estudios antropológicos suelen coincidir que el mito
se originaría allá por el Neolítico, en aquellas sociedades de cazadores y
recolectores que necesitaron crearlos para «saberse y no olvidarse»,
atribuyendo su origen a unos poderes sagrados, unos poderes puestos en mano de
las Vestales del mundo clásico greco-romano, guardianas del fuego eterno, que
la antropología remonta a los tiempos en que al elemento sagrado había que
mantenerlo siempre encendido (probablemente, en sus inicios, por el
desconocimiento de como prenderlo). Estas jóvenes, las más bellas y vírgenes,
cuidaban de que no se extinguiera y eran castigadas severamente si ello
ocurría. Como se ha escrito, «la mitología es más antigua que el espíritu
científico».
El mito, los mitos, están presentes, pues, desde antes de la letra escrita
en la memoria colectiva gracias «a la mente voraz, hegemónica y represiva del
pensamiento patriarcal», fruto de esa construcción estructuralista, que tan
bien definió el sociólogo francés Pierre Bourdieu, basándose en el análisis de
los mecanismos de reproducción de las jerarquías sociales[1]. Como apuntan algunas fuentes: «Cuando se impone la
visión monoteísta de un Dios padre todopoderoso, necesariamente la diosa se
hace clandestina» (Baring y Cashford, 2005: 11).
Como apuntábamos, el cine ha captado y atrapado para la gran pantalla,
desde sus inicios en las décadas finales del siglo XIX, relatos y arquetipos
femeninos como los citados que tienen su origen en nuestra memoria colectiva y
que han llegado hasta nuestros días a través de las sagas y de los relatos
clásicos de la antigüedad clásica, especialmente de las culturas griega y
romana, aunque no exclusivamente, pues, parafraseando al profesor Campbell, la
mitología es extensible a todas las civilizaciones, forma parte de todas las
culturas y llega a todas las clases sociales, desde el más prosaico ciudadano
hasta las cabezas coronadas.
Como ejemplo
paradigmático, entre los incontables ejemplos de actrices que llevaron a la
pantalla ciertos mitos[2],
llamamos la atención sobre una de las divas que poblaron el universo
hollywoodiense del cine mudo: se llamó Theda Bara (1885-1955), y fue conocida
como la «vampiresa del silencio». Ella fue un mito viviente, considerada como
una de las primeras «fatales». Dio vida a mitos reales como Cleopatra
(personaje que la catapultó a la fama), Safo o Madame Du Barry; literarias como
Carmen, Margarita Gautier (La dama de las camelias), Esmeralda la Zíngara, el
personaje creado por Víctor Hugo, o la shakeasperiana Julieta; bíblicas como
Salomé o mitológicas como las Sirenas. Un cartel promocional de la película Fue un tonto (1915), protagonizada por
Bara, anunciaba: «La más célebre de las vampiresas, en el papel más osado,
provoca la ruina y toda clase de desastres a miles de hombres».
Nacida como Theodosia
Burr Goodman, hija de inmigrantes judíos de ascendencia polaca, se inició como
actriz de teatro y posteriormente en el cine mudo. A una edad avanzada para la
época (tenía 30 años), se convirtió en la primera estrella prefabricada por
unos estudios cinematográficos que explotaron su imagen de Vamp y le cambiaron
el nombre por el de «Theda Bara», anagrama de Arab Death (muerte árabe).
Algunas de las frases que de ella se han conservado vienen a ratificar esta
dualidad: «Tengo la cara de una vampiresa, pero el corazón de una feminista»,
afirmaría en cierta ocasión; «La gente se cree ciegamente lo que ve en la
pantalla. Piensa que los artistas somos idénticos a nuestros personajes» o
«Estoy condenada a seguir haciendo papeles de vampiresa durante toda mi vida.
Creo que es porque la humanidad necesita que le repitan la misma lección de
moralidad una y otra vez» (lección de antropología). Son algunas de sus
opiniones. Su carrera como actriz la ejerció entre 1908 y 1926, pero su imagen
icónica nada tenía que ver con su vida privada. En opinión de algunos de sus
biógrafos su vida personal no se correspondía con los personajes que interpretó
para el cine: era tímida, y cuando se casó en 1921 con el director y guionista
Charles Brabin (1882-1957) tuvo que abandonar su exitosa carrera. Al parecer,
las escasas ocasiones esporádicas donde vuelve a la interpretación serían
aprovechando las ausencias viajeras del marido. Todo un mensaje que no necesita
explicación adicional.
Junto a la actriz y
directora francesa Jeanne Roques (Musidora) fueron las primeras mujeres
vampiras de la historia del cine.
Rosa
María Ballesteros Garcia
Vicepresidenta del
Ateneo Libre de Benalmádena
“benaltertulia.blogspot.com”
[1] Pierre-Félix Bourdieu (1930-2002), uno de los
más destacados representantes de la sociología contemporánea. Doctor Honoris
Causa por las universidades Libre de Berlín (1989), Johann-Wolfgang-Goethe de
Fráncfort (1996) y Atenas (1996). Filósofo y antropólogo social.
[2]
Entre otras, Blanche Sweet, Louise Brooks, Lillian Gish. Pola Negri o Alla Nazimova.
viernes, 20 de enero de 2023
martes, 17 de enero de 2023
CONFERENCIA DEL PRESIDENTE DEL ATENEO
domingo, 15 de enero de 2023
La desbandada parlamentaria
LA DESBANDADA PARLAMENTARIA
Cuando no está el horno para
bollos y mucho menos para “violines”, como los que nos hizo nuestra tía, al
principio de los años cincuenta, es decepcionante el abrir el horno campesino
de piedras y ladrillos refractarios y ver cómo los violines están hechos
carbón. Así, de modo parecido, nos sentimos defraudados, cuando se nos abren
las puertas del Congreso de los Diputados, y vemos que se ha convertido en un
horno bastante refractario a la pacífica, además de educada y gratuita,
participación de la ciudadanía en las
jornadas electorales, horno en el que muchas de sus señorías,
arrojan soflamas que no corresponden a
la exquisita educación de la que, quizás, hacen gala. Ya, en algún momento,
recordamos que, ni siquiera, en libro alguno de texto de la denostada Formación
Profesional podemos encontrar ningún glosario que contenga “los palabros” ni
los improperios que algunas de sus señorías largan en las sesiones
parlamentarias. O lo mismo (lo podemos pensar) su educación fue tan doctrinaria
amén de autoritaria, que perdido el miedo que era lo único que habían cosechado
en vez de educación, les deja en nuestros días en evidencia. Alternativamente a los mantras que corren
entre el personal sobre el tema de la educación, cuando se dice que se ha
perdido el respeto, tenemos que recordar que la educación y el respeto no se
pierden nunca, ya que seguimos respetando a todos, se trate de personas mayores
o de humanos pequeños. En la piel de toro lo que había era miedo, no educación
ni respeto. Quizás el endémico cainismo nos haya jugado alguna mala pasada,
incluso superados, por imperativos de los años, los tiempos pasados de la Santa
Inquisición.
A finales de octubre pasado,
pudimos asistir al Primer Congreso Internaconal de la “Desbandá”, celebrado en
Mollina (Málaga). En este Congreso Internacional, que no nacional ni
nacionalista, fuimos partícipes de lo que significó para muchísimos españoles
la “desbandá” o “huía”, que ya venía desde la provincia de Cádiz y que siguió
por la carretera de Almería.
Pudimos contar con testimonios en
primera persona, de quienes la sufrieron, así como de hijos o nietos y
familiares de quienes tuvieron que salir, costeando por la carretera, a cielo
abierto, hasta Almería, Alicante, Barcelona o Francia. También contamos con
estudios y trabajos de historiadores de España y del extranjero. Como todo el
mundo puede saber, aquella indeseable “desbandá” fue provocada por un golpe de
estado que fracasó, pero que sembró tal miedo y que levantó el vuelo de una
enorme desconfianza que causó el terror,
con tantas proclamas militares de aquellos, que en vez de defender los
intereses de la ciudadanía de toda la
nación española, la traicionaron con las mismas armas que legalmente se les
había concedido sin otro propósito que la defensa nacional.
La “desbandá” se produjo por las
arengas que se propalaron por los medios de comunicación, que quedaron grabadas
gravemente en una población que,
culpabilizada y amenazada de muerte, se echó a la carretera de Almería desde
Málaga. El incontable castigo militar por tierra, mar y aire sobre una
población indefensa que huía no fue obstáculo para que los golpistas y
simpatizantes remataran la faena con delaciones, venganzas... sin número, que
sucedieron más tarde y que dejaron pequeñas las militares hazañas del bombardeo
del fascismo internacional de Guernica, poco después.
En estos días pasados del ya bien
entrado siglo XXI, hemos podido saber de una extraña desbandada (así de fina)
parlamentaria en nuestro Congreso de los Diputados, porque alguna diputada ha
tenido que ser llamada “al orden” democrático y educativo (dicho sea de paso),
porque a los de su grupo les trae sin cuidado “el orden” y el respeto y solo
entienden el lenguaje de “la orden”, cuando dominan, aunque sea ilegalmente y
son ellos los que mandan.
Es verdad, y lo sabemos todos, o
al menos casi todos, que el parlamento
no es un centro de rehabilitación y hay que ir provistos y provistas de una
educación mínima, aunque solo sea fundamental, porque ya llevamos unos añitos
sorprendidos de la mala y hasta nefasta interpretación de la libertad de
expresión.
Pensándolo bien, cuando se
producen estos tipos de desbandadas parlamentarias, podemos concluir que el
personal se ha equivocado, por lo menos, de lugar y, aprovechando que los
tiempos pueden ir cambiando a mejor para todos entre todos, se retiren a sus
campamentos de invierno y cuenten sus inútiles batallitas, pasadas de
rosca, a sus nietos.
JOSE MARÍA BARRIONUEVO GIL
“benaltertulias.blogspot.com”
viernes, 13 de enero de 2023
Tertulia 18/01/2023
SINOPSIS
Los “pelones” llenan de alegría y fuerza los pasillos del
hospital, sus travesuras, sus carreras y su buen humor les ayudan a olvidar la
dura enfermedad. Juntos descubren la importancia de la amistad y la necesidad
de compartir sus sentimientos con los demás.




