domingo, 19 de febrero de 2023

Helen Mayer

                                      HELEN MAYER (1910-1953)

 

La deportista judía que hizo posible las Olimpiadas nazis de 1936

 

Los Juegos Olímpicos de 1936 han pasado a la historia por varias efemérides que aún se recuerdan (unas más que otras), varias de ellas relacionadas con la época convulsa en que se desarrollaron: nuestra propia Guerra Civil (julio,1936-abril, 1939); los años que precedieron a la Segunda Guerra Mundial (septiembre, 1939- septiembre, 1945) y, como telón de fondo, el auge del Nazismo. De algunas de ellas nos permitimos hacer relación, aunque sea de forma un tanto resumida.

Es generalmente conocido el hecho de que los Juegos Olímpicos, realizados durante el periodo del Tercer Reich, en agosto de 1936, se convirtieron en una especie de pugna entre Alemania y los Estados Unidos. El régimen nazi, que en un primer momento se había mostrado crítico con la celebración de los Juegos en suelo alemán ―el mismo Hitler, antes de hacerse con el poder, los había tildado de «invento de judíos y masones»― había dado un giro radical convencido por su ministro de propaganda J. Goebbels, de que era una ocasión de oro propagandística y trascendental para el Tercer Reich. Los americanos, por su parte, se mostraban preocupados tras los informes sobre la persecución sufrida por atletas judíos en 1933. El presidente del AOC[1], Avery Brundage, había afirmado que «los pilares básicos» del renacimiento olímpico moderno se verían debilitados al restringir la participación de sus atletas por motivos de clase social, credo o raza. Sin embargo, poco después, esta afirmación se quedó en papel mojado al permitir que se celebraran, si bien no tuvo que ser fácil de digerir para los defensores de la raza «aria» que 14 atletas negros consiguieran medallas (8 de oro, 4 de plata y 2 de bronce). Por otro lado, es también bastante conocido el hecho de que un atleta negro norteamericano: Jesse Owens, con cuatro medallas de oro en atletismo, fuera considerado «el mejor y más reconocido atleta de la historia», si bien tampoco tuvo en su momento, y en su país, el reconocimiento que merecía. En el equipo americano figuraban los atletas judíos Marty Glickman y Sam Stoller.

Es algo menos conocido que la atleta alemana Gretel Bergmann quien, a pesar de igualar el récord nacional en salto de altura, un mes antes de los juegos, fuera excluida del equipo alemán por ser judía[2]. En 1933 había sido expulsada de su club y en Inglaterra, donde se había trasladado a vivir y competir, se había convertido en una estrella del deporte. Meses antes de la inauguración de los juegos[3] y ante la amenaza de boicot de varios países, encabezados por los EE.UU, la atleta fue invitada a regresar a Alemania para participar como representante de su país. Lo cierto es que fue una maniobra de falsa «integración», estratégicamente urdida, para librarse del boicot a los Juegos porque, llegado el momento, su marca no fue inscrita, recibiendo una notificación de las autoridades del Reich donde se le hacía saber que era «demasiado judía», por lo que fue reemplazada por una atleta hermafrodita llamada Heinrich (Dora) Ratjen, que quedó en cuarto lugar. La ganadora de aquellos Juegos fue la húngara Ibolya Csák, quien logró la misma marca (1.60 metros) a la que ya había llegado Gretel unos meses antes. La medalla de bronce fue para la atleta austriaca Ellen Preis, también judía, obligada a esconderse para evitar su deportación.

En aquellos Juegos participaron casi 4.000 atletas de 49 países[4] y, según varias fuentes, al menos una veintena de atletas alemanes y austriacos, con opción a medalla, fueron excluidos de la competición por ser judíos[5], además de otros atletas judíos de distintos países. Algunos de ellos se opusieron explícitamente a colaborar en los juegos, como es el caso de las nadadoras Judith Haspel, Ruth Langer y Lucie Golder; el boxeador Abraham Kurland o el esgrimista Iván Ossier. Muchos de ellos acabaron en campos de concentración.

Venimos comentando hechos más o menos conocidos de estos Juegos, aunque sin duda es el caso de la campeona de esgrima Helene Mayer el menos conocido y, en nuestra opinión, el que más influyó a la hora de que se hicieran efectivos, como veremos. Esta exitosa floretista era una gloria nacional y, al contrario que su compatriota era sólo «un poco judía». Desde luego su físico era «genuinamente» ario. Era rubia y esbelta, y la mitad judía era herencia de su padre, un médico que se había casado con una alemana católica. No fue una familia ortodoxa, porque los padres la enviaron a ella y a sus hermanos a una escuela cristina. Allí no asistían a las clases de catequesis, pero el judaísmo nunca fue algo esencial para la vida de la familia. Mayer fue, prácticamente, la llave que utilizó el nazismo para que la Comunidad Internacional le permitiera realizar aquellos juegos. Era, como se ha llegado a escribir una «burda propaganda política», con Helen como peón bien pensante, porque ella creía, al parecer, que estaba sirviendo a su país, si bien el tiempo le demostró que se había equivocado. Aquella jovencita, tan exitosa, y tan famosa en su país, que hasta vendían figuritas suyas como souvenir, había estado alejada de Alemania instalándose en los Estados Unidas con una beca del club de esgrima de Offenbach para estudiar en la Universidad del Sur de California, y este alejamiento, en estos años de ensalzamiento del Nazismo fue, quizás, causante de que no fuera consciente del horror que se cernía sobre los no arios de su querida Alemania, una Alemania que le denegaba la ciudadanía y la marginaba a ella, por ser judía, hasta que un año antes de que comenzaran los Juegos, y con la espada de Democles sobre los organizadores nazis de la Olimpiada, amenazada, como ya adelantamos, con boicotear los Juegos, no dudaron en reclamarla para que les representara. Fue así como Berlín pudo ser el escenario de los Juegos Olímpicos de 1936.

Helene regresó pues a Alemania y su subió al podio, orgullosa, previo saludo nazi, para recibir su medalla de plata. Le habían concedido la ciudadanía para poder participar en los juegos, pero le duró lo que tarda en desaparecer un merengue a la puerta de un colegio. A partir de aquí la prensa alemana prescindió de dar noticias sobre sus éxitos en los Estados Unidos y la famosa cineasta Leni Riefensthal en su famoso documental El trifunfo de la voluntad pasó por alto su participación en los Juegos. En 1940 se trasladó a los Estados Unidos. Se licenció en Berkeley, enseñó ciencias políticas y fue profesora de alemán, francés e italiano en el Mills College de Oakland, California. En 1952 regresó a Alemania y se casó en Múnich con el ingeniero de vuelo Erwin Falkner von Sonnenburg y se trasladó con él a Heidelberg. Murió al año siguiente de un cárcer de mama como Helene Meyer[6].

Finalmente, y no menos importante, fue el boicot directo que España puso a los Juegos, organizando la Olimpiada Popular VS la «Olimpiada Parda» (en alusión al color del uniforme nazi) que debía realizarse en Barcelona entre el 19 y 26 de julio de 1936. En estos juegos se habían inscrito 6.000 atletas de 23 naciones. En la tarde del 18 de julio las delegaciones de 23 países y regiones desfilaron por las Ramblas. Desgraciadamente, ese mismo día se produjo el golpe militar que dio paso a la Guerra Civil, y ninguno de nuestros atletas asistieron a Berlín. España, por primera y única vez en la historia, boicoteó estos Juegos y no participó.

 

                                    Rosa Maria Ballesteros García

                                   Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                “benaltertulias.blogspot.com”



[1] Siglas del Comité Olímpico de los Estados Unidos.

[2] Emigrada en los EE. UU en 1937 consiguió dos medallas de oro en el campeonato nacional de EE. UU: en santo de altura y lanzamiento de peso; al año siguiente, en 1938, volvió a conseguir la medalla de oro en salto de altura.

[3] En 1931, casi dos años antes de la llegada de Hitler al poder, Alemania había sido elegida como sede de los Juegos.

[4] De estos atletas, un 10% eran mujeres. Alemania consiguió 89 medallas frente a los EE. UU: 56.

[5] Entre otros: Erich Seeling y Salomo Arouch (boxeo), Salomo Daniel Prenn (tenis), Gretel Bergmann (saltadora) o Kurt Landauer (fútbol).

[6] En 1940 había americanizado su apellido alemán Mayer por Meyer.

viernes, 17 de febrero de 2023

Tertulia del 22/02/2023

Estudios actuales han datado la existencia del primer asentamiento fenicio de Arroyo de la Miel en 2.900 años de antigüedad, es decir en el siglo IX a. c. y que sería coetáneo con la primera presencia fenicia en el sur de la península ibérica localizada en el cerro del Villar en la desembocadura del río Guadalhorce en la bahía de Málaga.



JOSE SUAREZ PADILLA  es doctor en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid y profesor interino del Área de Prehistoria de la Universidad de Málaga.


jueves, 16 de febrero de 2023

15/02/2023


La Doctora Sánchez Casado durante la interesantísima exposición del tema "La carne cultivada. La alimentación futura" que fue seguida por más de treinta asistentes.

domingo, 12 de febrero de 2023

El báculo sagrado

                                                        EL BÁCULO SAGRADO

Hace tiempo que el Santo Oficio de la Inquisición cambió su nombre por el de Congregación de la Doctrina de la Fe, pero siguió siendo el responsable de definir lo que era o no verdadero en Teología y marcando el camino que la Iglesia tenía que seguir. Hace muchos años también,  que estas trascendentales decisiones, desde los tiempos del Papa Pablo VI que lo eligió, han estado en manos del recientemente fallecido Benedicto XVI que hizo patente su ortodoxia oficial impregnando a toda la Iglesia de un fuerte carácter institucional a prueba de todo tipo de veleidades que pudieran catalogarse de innovadoras o progresistas, apartando a multitud de creyentes que  pretendían actualizar su adscripción al credo romano.

Joseph Ratzinger nació en Marttl (Alemania) en 1927, en el seno de una familia modesta, sirviendo en el ejército alemán a partir de los 17años, pudiendo a continuación comenzar sus estudios sacerdotales en la Escuela Superior de Teología y Filosofía de Friesing en donde se doctoró en 1953, dos años después de ser ordenado sacerdote, dándose a conocer por su participación en el Concilio Vaticano II al ser nombrado asesor teológico del Cardenal Fring. En 1981 fue nombrado por Juan Pablo II prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe de donde pasó a ejercer como máximo dignatario de la Iglesia Católica-

La ortodoxia triunfante tuvo no obstante su contestación dentro de la Iglesia por parte de purpurados de altura intelectual similar, si no superior, a la de del mismo Ratzinger. Es el caso del teólogo suizo Hans Küng, nacido en Lucerna en 1928, que estudió en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, licenciándose en Filosofía en 1951 y en Teología en 1954 y doctorándose en la Universidad de Paris en 1957. Fue nombrado teólogo conciliar por Juan XXIII participando activamente en el Concilio Vaticano II en el que coincidió con Ratzinger. Ambos vuelven a coincidir en la Universidad de Tubinga en 1966 donde son colegas como profesores de teología.

Las actitudes de Küng, que no ejerció ninguna función doctrinal oficial, distan mucho de la ortodoxia imperante, pues se mostró partidario de una Iglesia abierta y dialogante con las demás religiones (“no puede haber paz en el  mundo si no la hay antes entre las iglesias”), cuestionó la infalibilidad papal que sugirió sustituirla por “indefectibilidad de la Iglesia” (que significa persistencia en la verdad). Se mostró receptivo en el control de la natalidad y de la eutanasia, partidario de la ordenación de las mujeres como sacerdotisas, de la supresión del celibato, de la censura previa en las publicaciones de la Congregación de la doctrina de la fe. Fue un decidido partidario de la remodelación de la Curia romana y de la transparencia de las finanzas de la Iglesia.

Küng afirmó que Dios quiere la salvación de todos los hombres incluso de los no cristianos cumplidores de la ley, enfrentándose abiertamente a la monolítica idea de Ratzinger de que la religión católica es la única verdadera que tiene la exclusividad de la salvación personal, menospreciando al resto de las creencias a las que solo admitía en un carácter complementario.

Ratzinger sentó cátedra y doctrina en la Iglesia a través de los cargos que ocupó al amparo de los papas Pablo VI y Juan Pablo II cerrando la puerta a toda capacidad de diálogo con su famoso “non possumus” (“no podemos”), interpretando literalmente los textos sagrados de la Iglesia y considerando al laicismo como el gran pecado de nuestro siglo.

En 1970 Hans Küng fue desautorizado para seguir enseñando teología católica en Tubinga, aunque dado su prestigio, la Universidad le concedió una cátedra de teología ecuménica para que pudiera seguir enseñando.

Ratzinger fue nombrado Papa en 2005 ejerciendo esta magistratura hasta que sintió la necesidad de renunciar a ella en 2013. Falleció en 2022. Hans Küng murió en 2021 dejando una obra extensa en la que fomenta la comprensión mutua a través de una nueva ética que posibilite la convivencia entre las religiones. 

 

                                                               Jesús Lobillo Ríos

                                       Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                     “benaltertulias.blogspot.com”

viernes, 10 de febrero de 2023


Para el 2050 se espera que seamos unas 10.000 millones de personas, lo que resultará

en un incremento del 70% en la demanda de producción de alimentos. La producción

actual de alimentos ya contribuye a una parte importante de la contaminación: producción

de gases efecto invernadero, utilización de masa terrestre, etc..., en definitiva, consumo

de muchos de nuestros recursos (únicamente la ganadería supone aproximadamente el

37% de la masa terrestre). Uno de los grandes retos que se nos plantean es: ¿cómo

vamos a alimentar a tanta gente y al mismo tiempo tratar de preservar nuestro medio

ambiente? Quizás la respuesta esté en la alimentación alternativa.



 

PIEDAD SANCHEZ CASADO, es licenciada en Medicina y experta en nutrición. 




jueves, 9 de febrero de 2023

Tertulia 8/02/2023


El secretario del Ateneo Libre de Benalmádena, Manuel del Castillo, durante la extraordinaria presentación que llevó a cabo de la poeta argentina Alejandra Pizarnik, un ejemplo de eficacia y profundización en el estudio de un personaje, al que asistieron unas treinta personas. 

domingo, 5 de febrero de 2023

La interpretación de la poesía

LA INTERPRETACIÓN DE LA POESÍA

 

Hace unos días me dio por releer algunos versos de Antonio Machado y me dije: “Voy a leer el prólogo”. En dicho prólogo el erudito exponía profundos pensamientos sobre lo que el autor quería expresar; explicaba el significado de las palabras fuente, agua y tarde según los distintos contextos y la trayectoria vital del autor. Se enredaba en sesudas disquisiciones. Tengo que decir que no acabé el prólogo, pues me sobrevino un dolor de cabeza, que me avisaba de que era mejor dejar la lectura.

Creo que ante un libro de poesía es mejor no leer el prólogo y acudir virgen a la cita con el autor. Leer poesía no es entender perfectamente lo que dice el autor, sino que nosotros ponemos nuestra parte, con nuestra experiencia vital, a la hora de entender lo que leemos: adaptamos lo escrito a nuestra vivencia, y entonces se convierte la lectura en un encuentro entre autor y lector. No, la lectura no es escuchar una disertación del autor, sino que es una sensación que se crea en el alma del que lee.

Los versos nos sirven si nos tocan por dentro. Si no nos hacen sentir nada, no nos sirven: es inútil quebrarse la cabeza con lo que quiso o no quiso decir el autor. Si no lo sentimos, el verso se queda para el autor. Es similar a contemplar un cuadro. Leer poesía, en definitiva, es pararse en el tiempo, desocuparse y dejarse llevar por lo leído a la raíz de nuestros sentimientos.

 

                              Francisco Marín Urrutia

                 EL ATENEO LIBRE DE BENALMÁDENA

                           “benaltertulia.blogspot.com”