domingo, 3 de diciembre de 2023

Concepción Arenal

                                              CONCEPCIÓN ARENAL

                               UNA MIJJER ADELANTADA A SU TIEMPO

Pensadora, periodista, poetisa y autora dramática, experta en Derecho Penitenciario, activista social y preconizadora del feminismo. Reunió para todo ello las condiciones necesarias y pudo explotarlas. Es conocida por ser una de las primeras mujeres que consiguieron estudiar en la Universidad de Madrid aunque para ello debiera disfrazarse de hombre.

Nació en El Ferrol en 1820 y murió en Vigo en 1893. Sus padres eran miembros de ilustres familias santanderinas y gallegas  y sus vidas discurren en los momentos en que el país se debate entre el absolutismo de Fernando VII y el constitucionalismo de 1812. Ángel del Arenal,  su padre, de linaje noble santanderino, fue un militar ilustrado  y liberal, licenciado en  Derecho y Filosofía, y Teniente Coronel de Infantería destacado en su actuación contra los franceses, fue perseguido por constitucionalista y encarcelado,  provocando su muerte prematura cuando Concepción tenía 9 años. Su madre Concepción Ponte era hija de Joaquin Tenreiro y Montenegro,  Conde Vigo, condado concedido por Fernando VII en 1818 por su actuación en la guerra de la Independencia,  y hermana de Antonio Tenreiro, II Conde de Vigo al heredar el título. Son monárquicos y absolutistas.

A la muerte del padre (1829) se trasladan a vivir a Armaño (Santander) a la casa solariega de la abuela paterna, dotada de una buena biblioteca, en donde recibe su primera instrucción y una fuerte educación religiosa, para trasladarse  a Madrid (1835) a casa de su tío el conde para estudiar en un colegio de señoritas que enseña a comportarse en sociedad.

Vuelve a Armaño en 1840 para atender a su abuela en sus últimos días que al morir le lega su herencia familiar, hecho que se repetirá al año siguiente al fallecer su madre en 1841, lo que permite a Concepción disponer de los medios necesarios para dar rienda suelta a sus proyectos de estudiar Derecho, empeño difícil pues los estudios universitarios están vedados a las mujeres, razón por la que se viste de hombre para poder asistir a las clases durante los años 1842-43, 43-44, y 44-45 y aunque no pudo inscribirse, ni realizar exámenes ni obtener el título, se enriqueció en las cuestiones penales y jurídicas. Allí conoció también a Fernando García Carrasco, abogado extremeño, quince años mayor que ella, con quién contrae matrimonio en 1848, teniendo tres hijos: Concepción (1849, que moriría a los dos años), Fernando (1850), y Ramón (1852).

En los  primeros años de su matrimonio, inicia su etapa literaria, dedicándose sobre todo a la literatura, destacando sus, deliciosas y formativas, “Fábulas en verso” que serán declaradas de lectura obligatoria en enseñanza primaria. Comienza a colaborar en “La iberia” periódico liberal en donde su marido firma los editoriales, con una serie de siete artículos titulados “Watt, su vida y sus inventos”, biografía del ingeniero escocés James Watt que perfeccionó la máquina de vapor. Al fallecer su esposo, víctima de la tuberculosis, en 1857 continúa publicando, sin firma, sus editoriales hasta que una orden ministerial obliga a firmarlos y pierde su trabajo como redactora fija.

Abatida se traslada a Potes en donde hace amistad con el violinista y compositor Jesús Monasterio, hombre de fuertes convicciones religiosas con el que mantiene una relación platónica, y que la pone en relación con otro músico, Santiago Marzanau, un entusiasta de las recientemente fundadas  (1830)“ Conferencias de San Vicente de Paúl” organización por completo dedicada a los pobres, y la decide a fundar la rama femenina de estas Conferencias en Potes, iniciando su etapa de preocupaciones sociales y humanitarias, cuyo fruto inmediato es su ensayo, de fuerte influencia cristiana, sobre “La beneficencia, la filantropía y la caridad” (1860), en donde define la beneficencia como las ayudas del Estado a los necesitados, la filantropía como una preocupación filosófica por la dignidad del hombre y la caridad como compasión cristiana. Este ensayo será premiado por la Academia de Ciencias Morales y Políticas que lo reconoce por primera vez a una mujer. Le sigue “El visitador del pobre” (1863) en donde trata de mejorar la preparación de los personas que se dedican a estos menesteres.

En 1864 es nombrada Visitadora de Prisiones de Mujeres, a instancia de Isabel II, de cuya experiencia surgen sus “Cartas a los delincuentes” (1865) en las que aborda la necesidad de reformar el código penal por lo que fue cesada en su cargo. En 1865 se crea la Sociedad Abolicionista de la Esclavitud, escribiendo un poema “Oda a la esclavitud” que obtiene el primer premio del concurso convocado para ello. Tras la Revolución del 68 es nombrada Inspectora de Casas de Corrección de Mujeres. En 1870 funda el periódico “La voz de la caridad” que durante 14 años es la plataforma que denuncia los abusos e inmoralidades de los hospicios y cárceles de la época.

En 1869 se involucra en la organización de la rama femenina de la Cruz Roja llegando a dirigir personalmente el Hospital de Sangre de Miranda de Ebro que atendió a heridos de la tercera guerra carlista, que reflejaría después en sus “Cuadros de guerra” (1880).

En la que podemos considerar su etapa docente, colabora con los krausistas en la Conferencias Dominicales para la Mujer que se ofertan en la Universidad de Madrid, y en la creación de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, y la Escuela de Institutrices (1871), escribiendo varias obras sobre la educación de la mujer, entre las que destaca “La mujer del porvenir” (1869).

A partir de 1875 se aleja de la vida pública  y se traslada  a vivir a Gijón con su hijo Fernando, que ha enviudado, y luego a Vigo en donde éste es destinado como ingeniero director de las obras del puerto.  En esta última etapa de dedicación puramente jurídica, redacta importantes obras de carácter legal como “La pena de deportación”, “La cárcel llamada Modelo”, ”Estudios penitenciarios” (1877). En 1878 publica su ensayo sobre “La instrucción del pueblo”,  premiada de nuevo por la Academia de Ciencias Morales y Políticas, y en 1879 el  “Ensayo histórico sobre el derecho de gentes”,  su mayor aporte jurídico al derecho internacional.

Sigue colaborando en muchas revistas y publicaciones, aunque su producción decae por el deterioro de su salud y por la atención que presta a la edición de sus obras completas de las que incomprensiblemente se excluyen sus obras literarias. Viviendo en Vigo fallece en 1893 a la edad de 73 años.

 

                                                                Jesús Lobillo Ríos

                                         Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                    “benaltertulias.blogspot.com”

 

Bibliografía:

Fernández Tomás y Tamaro Elena. Biografía de Concepción Arenal. Biografías y Vidas. 2023.

Ayala Aracil, Ángeles. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Universidad de Alicante.

Lacalzada de Mateo, Maria José. Real Academia de la Historia. 

domingo, 26 de noviembre de 2023

De educación y deseducación

                               DE EDUCACION Y DE DESEDUCACION

 

Más o menos, más temprano o más tarde, todos hemos oído hablar de educación. El hablar, también de educación, corre a través del tiempo y como lo hace el tiempo, porque el tiempo no se detiene y la educación, tampoco, a pesar de tantos intentos de detener los procesos e, incluso, de entregarlos y arrojarlos a los tiempos pretéritos, por así decirlo con educación.

Hemos podido oír que se habla de extender la educación obligatoria, ampliándola a la atención de estudiantes de más edad de la establecida hasta ahora para la enseñanza secundaria.

Dada la experiencia que tenemos de la consabida enajenación por parte del alumnado que, tal como están las cosas, abandonan la educación obligatoria, no mejorará la educación del personal haciéndola más larga, más cansina y hasta un tanto más odiosa, si cabe.

Podemos pensar que todos los esfuerzos para mejorar la educación deben ir en la dirección de atender en mejores condiciones la actual educación obligatoria y no en un dispendio que puede aumentar el rechazo actual que sufre la Educación Obligatoria.

Una vez puestos, podemos hacer consideraciones totalmente educativas del porqué entendemos la necesidad de mejorar la Educación Obligatoria y no en ampliarla temporalmente. Podemos pensar que no son los tiempos, ¡O tempora!, sino las costumbres, ¡O mores!, las que hay que cambiar.

Podemos considerar también que se mejoró la educación básica, aprovechando el momento democrático para poder acoger a todo el alumnado, concediendo los conciertos educativos para, así, paliar temporalmente la acogida de toda la población estudiantil de Primaria y Secundaria, haciéndola obligatoria. No queremos pensar en que pudiera ser por cuestiones electoralistas.

Ahora que presenciamos que se ha reducido la población escolar por la bajada de la natalidad, lo que no se puede hacer es reducir aulas en los Centros Públicos y mantenerlas en los concertados.

No podemos olvidar que la Constitución no dice absolutamente nada sobre la libertad de elegir Centros, sino solamente de crear centros y allá cada uno con su mercado.

Hablando de mercado, hace más de treinta años que ya vemos publicidad de centros concertados, que, muchas veces, están alejados de la población y que no favorece la integración por la proximidad. Hasta hemos podido observar cómo se cruzan en la calle el alumnado que va a cada tipo de centro, público o concertado. Si hay plazas libres en la Educación Pública, no hay que subvencionar plazas concertadas, ni por capricho, ya que los conciertos, como hemos dicho, se crearon para paliar una situación y no para despilfarrar, haciendo de los conciertos un negocio que dilapida recursos en propaganda. De las cuotas que cobran, algunas desorbitadas, ni hablamos. Pueden ser centros de educación privados con todos sus derechos, sin más contemplaciones. Incluso pueden ser centros de adoctrinamiento determinados, sin más problemas.

Si, en las actuales circunstancias, algunos centros concertados quieren o necesitan seguir con los conciertos educativos, no deberían elegir a dedo a su profesorado para que no se conviertan en centros de adoctrinamiento y, por tanto, todas las plazas del profesorado deberían estar afectas y abiertas al Concurso General de Traslados de maestros y profesores, para que la Democracia y la Educación en la diversidad sean efectivas. Los afectos por la democracia no deben ser cuestionados,

No nos parece, por tanto, buena idea ampliar la Educación obligatoria a más años, porque sería, tal como estamos, otro submarino que va a completar el abordaje de los conciertos y hacer de la Educación Pública una hermanita pobre, la subsidiaria, la que no pueda recuperarse, tras el avance de las privatizaciones, aunque sea corto recorrido como pasa con los conciertos.

La modernidad, la puesta a punto de la democracia nos exige una Educación Pública de calidad para todas y todos, con libertad que facilite el respeto debido a todas las personas, piensen como piensen y para que, desde ya, en el Parlamento, que debe ser modélico, no se permitan insultos, pataleos ni manotazos en las bancadas, que no dejan de manifestar los frutos de una enseñanza, que no educación, supremacista, intolerante y excluyente. No nos podemos permitir esta “ejemplaridad”. Mucho cuidado tiene que tener el próximo gobierno con dar pasos en falso en la Educación Obligatoria, dejándose llevar de cantos de sirenas que lo pueden cautivar para que la Educación de este país no pueda seguir navegando democráticamente.

 

                                                    José María Barrionuevo Gil

                                                 El Ateneo Libre de Benalmádena

                                                    “benaltertulias.blogspot.com”

domingo, 19 de noviembre de 2023

Claude Monet

                                                             CLAUDE  MONET 

                          PINTOR, IMPRESIONISTA EN LA VANGUARDIA DEL SIGLO XX

El paso del siglo XIX al XX supone un cambio profundo de las concepciones artísticas. La rigidez de las nuevas reglas aportadas, dada la exactitud de los recién adquiridos conocimientos científicos, pretenden mantener encerradas y constreñidas las tendencias  del arte, que para zafarse huye de las formas estables, sólidas y pasivas, para pasar de ver la naturaleza “a expresarla”(en palabras de Delacroix), descubriendo el mar, el agua, el humo y todo lo intangible. Claude Monet es el indiscutible representante de esta transformación.

Nace en París en 1840 pero pasa enseguida a vivir en El Havre en donde su padre tenía una tienda de comestibles. Haciendo el bachillerato comenzó ya a realizar caricaturas con las que se hizo un nombre (cobraba hasta 20 francos por cada una) que le permitieron conocer a Eugene Boudin, quien le animó a ampliar sus posibilidades en París a donde llegó con 19 años (1859) pero en lugar de asistir a un taller oficial, como le habían recomendado, se inscribe en la Academia Suiza, privada, en donde los alumnos trabajan a su aire, visitando simultáneamente la cercana escuela de Barbizon en la que los discípulos prefieren el paisajismo y la luz. Todo ello le conllevó trastornos económicos al enfrentarse a su familia, además de ser llamado para su servicio militar obligatorio, que evitó en su mayor parte al contraer fiebres tifoideas en Argelia, de forma que un par de años más tarde está dedicado al paisajismo con el neerlandés J. B. Jondking.

La tendencia a pintar al aire libre (“plein air” en francés), se inicia un par de siglos antes cuando se constituye como una fase preparatoria para el aprendizaje de la realización de paisajes completos, que terminan convirtiéndose en un “motivo” de la pintura, costumbre que lleva a los pintores a visitar Italia, hasta que este motivo se traslada al Sena y a la región de Normandía en donde años más tarde confluirían Monet, Corot, Jongkind, y Boudin que convierten a esta forma de pintar en todo un estilo propio, algo que fue facilitado por la aparición en el mercado de los caballetes plegables, marcos y materiales más ligeros y sobre todo la aparición del tubito de metal con tapón de rosca para llevar nuevos colores más luminosos y estables. 

En la década de los sesenta Monet comienza a introducir figuras en sus cuadros, es decir, comienza a alejarse  del realismo. Pinta “El Desayuno” y “el Almuerzo sobre la hierba” utilizando como modelo a Camille Doncieux con la que termina casándose y teniendo dos hijos. Más tarde, a la muerte de Camille en un parto, se uniría a Alice Hochedé, viuda de un marchante, que tenía seis hijos. Cautivado por la costa normanda pintó repetidamente los acantilados de Étretat. Realiza diversas exposiciones con pintores amigos aunque no tiene éxito económico hasta que el mercado de sus cuadros se abre a los EEUU de la mano de su marchante Duran-Ruel con el que también tuvo diferencias.

En la década de los setenta está totalmente dedicado al “impresionismo” con un grupo de amigos, Cezanne, Colin, Debras, Degas, Latouche, etc., realizando su primera exposición en 1874 en el atelier del fotógrafo Nadar  en el Boulevard de Capucines en París donde destaca su cuadro “Impresión: el sol naciente” que da nombre al conjunto, y que había pintado dos años antes en El Havre.

Monet trata de pintar la instantaneidad, la  envoltura, la luz y el aire  y se lanza en cuerpo y alma a pintar las series como la de los almiares, que permiten estudiar el contraluz a distintas horas del día. Y después los álamos en los que encuentra una composición más dinámica. Y la serie de la Catedral de Ruan, treinta cuadros en los que apreciamos la luz a distintas horas del día y en los que lo menos importante es la catedral.

Viaja a Londres donde descubre la niebla del Támesis que reflejará en un centenar de cuadros, hasta que en la década de los noventa adquiere la propiedad de Giverny en la que prepara su propio jardín y sus motivos. De aquí surgen la maravillosa e interminable serie de los nenúfares, las ninfeas, las glicinias, los agapantos, iris etc., y el inmortalizado puente japonés que mandó construir. Todavía en 1908 viajó a Venecia que dio lugar a otra serie de cuadros.

En 1908 comienza sentir que pierde la vista a causa de unas cataratas que no se operaria hasta 1923 (y de un solo ojo), y comienza de nuevo a pintar aunque fuertemente deprimido por la muerte de su segunda esposa y de su hijo, mayor, hasta que fallece en Giverny en 1926.

La obra de Monet es considerada como la máxima expresión del impresionismo elevado a sus más alta consideraciones, siempre pinta al aire libre, sin huellas de taller alguno, bajo la luz directa del sol, plasmó sus efectos sobre los objetos, sus vibraciones, por lo que su pintura resulta vital y llena de armonía. Como afirmó el propio pintor: “el motivo es para mí absolutamente secundario, lo que quiero representar es lo que existe entre el motivo y yo”.

Las obras de Claude Monet pueden verse y admirarse habitualmente en el Museo Marmottan Monet de Paris, y ocasionalmente en las exposiciones monográficas exhibidas en otras capitales.

                                                                Jesús Lobillo Ríos

                                           Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                        “benaltertulias.blogspot.com”

Bibliografía.

I.F. Walther.-“El impresionismo”. Taschen 1997

Sarah Belmont.-“El plein aire. La pintura en movimiento” Catálogo Exp. Monet. Madrid 2023.

Pierre  Pinchon.-“Luchar con la luz. Monet ante el fotómetro”. Idem.

Paul Hayes Tucker.-“Monet en la década de 1870”. Catálogo Exposición Monet Madrid 1986

F. Calvo Serraller.-“La novela de Monet”. Idem.

domingo, 12 de noviembre de 2023

Dido

La astuta Dido

Son muchas las teorías que existen para definir la inteligencia, aunque lo más común es asociarla con las habilidades para adaptarse al entorno. Comprender las cosas y obtener provecho, mediante la astucia, es el ejemplo del caso extraordinario de la princesa Elisia de Tiro (Fenicia) que las fuentes clásicas griega y romana han recogido con el nombre de Dido.

Siguiendo la cronología, destacamos a los historiadores Timeo de Taormina, un griego (c. 350-260 a.C.), Josefo, un judío del siglo I a.C., o Virgilio, escritor romano del siglo I a.C. del que se ha conservado la versión más famosa de la historia de Dido en su obra Eneida, una epopeya que tiene como protagonista a Eneas, héroe de la guerra de Troya, progenitor del pueblo romano y futuro marido de Dido.

En esta última versión Dido era la hija del legendario Belus, rey de Tiro, la más importante ciudad fortificada (su nombre significa “roca”) de Fenicia, situada al sur del Líbano. En aquellos momentos, el territorio fenicio abarcaba áreas de los actuales Israel, Siria, Líbano y Palestina y el nombre fenicio de nuestra protagonista era Elisa, aunque los libios le dieron el nuevo nombre de Dido que significa “vagabunda”. Cuenta Virgilio que Dido tenía un hermano, Pigmalión, que con malas artes la despojó de su herencia y también, para apropiarse del trono de Tiro, y apropiarse del tesoro real mató a Siqueo, el marido de Dido. Viuda, y despojada de su herencia, esta tuvo que huir acompañada de un grupo de colonos fieles y huir por mar hacia el oeste buscando una nueva vida.

La primera escala de su periplo hasta arribar al norte de África (donde fundaron una ciudad) fue en un lugar de Chipre: Citio, situado al sur de la isla. Desde allí partieron, incorporando al grupo un sacerdote de la diosa Astarté, al que habían convencido con la promesa de hacerle Sumo Sacerdote de la futura colonia que iban a formar, además de unas cuantas decenas de prostitutas sagradas que ejercían en el templo de esta diosa.

Los fenicios destacaron por ser unos magníficos mercaderes y también expertos navegantes, de forma que estas habilidades les fueron muy útiles al grupo para conseguir su fin: establecer su colonia y fundar una nueva ciudad: Cartago.  La habilidad de Dido y su capacidad diplomática hicieron posible negociar con Hiarbas, rey de la colonia fenicia de Útica, y llegar a convencerle de que les cediera un terreno adecuado para establecerse. Hiarbas se mostró dispuesto a concedérselo a condición de que sólo podían disponer de la superficie de tierra que podía cubrir la piel de un buey. Lógicamente era misión imposible realizar tal hazaña, pero lo que no contaba el rey fenicio era con la astucia de Dido, quien dispuso que la piel de buey se cortara en tiras muy finas y se unieran formando una cuerda larguísima con la que rodeó una colina que se convertiría en la ciudadela o acrópolis de la que sería Cartago. Esta ciudadela fue conocida como la colina de Birsa, que en griego significa piel de buey (Birsa, en la actualidad, es un límite del área metropolitana de la ciudad de Túnez).

            Esta ingeniosa acción de Dido, que sucedió en 814 a.C., es el origen de un famoso problema matemático que consiste en​ hallar la forma de la mayor superficie que se puede delimitar con un perímetro de longitud. En honor a su fundadora, Cartago acuñó monedas a partir del siglo V a.C., y la efigie que aparece en dichas monedas: una cabeza femenina con gorro frigio se ha identificado con esta inteligentísima mujer.

Lo que no hemos contado aún es que, para financiar su viaje, tuvo que engañar al hermano asesino dándole pistas falsas de donde había escondido el asesinado (marido de Dido) el tesoro real. El hermano picó el anzuelo y mientras lo buscaba infructuosamente, la pícara Dido huía con sus fieles.

Siguiendo de nuevo a Virgilio y su Eneida, volvemos a encontrar de nuevo a Dido cuando los troyanos, huyendo de su ciudad destruida, llegan a Cartago tras desviarles una gran tempestad de su primitivo destino, que era Italia. Allí los recibe Dido, a quien el caudillo Eneas (hijo de Anquises y Afrodita) solicita hospitalidad y, aunque ella había prometido serle fiel a su viudo, y por mágica intervención de Cupido se enamora perdidamente de Eneas, aunque es posteriormente abandonada por éste. La historia finaliza en tragedia cuando, al verlo partir en su nave, se lanza a una pira funeraria tras hundirse en el pecho la espada de Eneas.

No es la última referencia a la reina Dido, porque cuando Eneas desciende al inframundo griego con ayuda de la Sibila de Cumas, en busca de su padre Anquises, encuentra a Dido vagando por los Prados Asfódelos, la región del inframundo donde iban a parar los muertos por amor, pero esta ya es otra historia y lo que destacamos de ella es la inteligencia y la astucia de una mujer y las consecuencias que propiciaron, siguiendo a Ovidio, el odio que enfrentó a Roma con Cartago y que desembocó en las guerras púnicas. 

 

                                       Rosa M. Ballesteros García

                        Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                                        “benaltertulias.blogspot.com”

domingo, 5 de noviembre de 2023

Miguel Prados

                                                 MIGUEL PRADOS SUCH

MÉDICO,  PSICOANALISTA,  MODERNIZADOR DE LA PSIQUIATRIA MALAGUEÑA Y EXILIADO

 

Entre las figuras que contribuyeron a la eclosión de la Psiquiatría en España, sobre todo en el ámbito local, figura el invisibilizado Miguel Prados, en parte por la sombra de su hermano menor Emilio que destacó como poeta.

Miguel Prados nació en Málaga en Octubre de 1894 hijo de un comerciante granadino “hecho a sí  mismo” que llegó a ser propietario de una fábrica de muebles, su madre era malagueña de familia adinerada y liberal. Se completó la familia con dos hermanos, Inés y Emilio que llegaría a ser un famoso poeta de salud frágil al que Miguel tuteló siempre tanto material como intelectualmente. Un tío, Miguel Such, fue arqueólogo.

Ambos hermanos fueron enviados a Madrid a estudiar en la Residencia de Estudiantes donde se encontraba la élite intelectual del momento: Juan Ramón Jiménez, Alberti, Dalí, Buñuel, García Lorca, etc. Miguel estudió Medicina, hablaba y leía en inglés, alemán y francés por lo que tuvo acceso a las obras de Freud antes de que fueran traducidas y cuya influencia pasó a su hermano y se extendió a los miembros de la generación del 27.

Entre 1918 y 1920 trabajó en el laboratorio de fisiología cerebral de Ramón y Cajal con Rodríguez Lafora, y en el laboratorio de histopatología con Pio del Rio Ortega. En 1920 fue becado por la JAE para seguir estudiando en Oxford y Londres con el profesor Mott. Trabaja en Múnich con el profesor Spielmeyer y asiste a las conferencias de Kraepelin (todo ello mientras atiende a su hermano que está en un sanatorio en Davoz).

Comienza a preocuparse por la asistencia real a los enfermos y crea junto con Rodríguez Lafora, Sanchíz Banús y Sacristán una especie de asociacionismo que sería el germen de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. Vuelve pues a Málaga en donde acepta la dirección del Sanatorio Psiquiátrico de San José en marzo de 1923, y dos años más tarde consigue el nombramiento de profesor supernumerario por oposición del Cuerpo Médico de la Beneficencia y en 1929 le encargan la dirección del Instituto Social de Psicología Aplicada y de la Escuela de Niños Anormales, ambos de nueva creación. A estas actividades se suman Ortiz Ramos y Linares Maza.

En 1926 asiste a la reunión de la Asociación de Neuropsiquiatras en Barcelona y elabora un informe en el que denuncia la situación de los enfermos mentales y se adhiere a la creación de la Liga de Higiene Mental, así como cambiar el nombre de Manicomios por el de Hospital Psiquiátrico, preconizando un servicio de atención más abierto para los enfermos y una simplificación de la situación legal de los ingresos, así como de las necesidades de mejorar la capacitación del personal y las necesidades materiales de las instituciones. Tratar de poner en marcha todos estos cambios le produce un sinfín de frentes adversos que lo llevan incluso a juicio.

Miguel Prado vuelve a Madrid en  1933, opositando a la primera cátedra de Psiquiatría de la Universidad Central de Madrid que quedó desierta por falta de unanimidad del tribunal y vuelve a presentarse al ser convocada de nuevo en 1935 con el mismo resultado. Volvió a convocarse en septiembre de 1936 pero la guerra impidió su celebración. Se convoca de nuevo posteriormente en 1945 en donde los dos principales opositores, Vallejo Nájera (que acudió vestido de coronel del ejército) y López Ibor testificaron la lucha entre franquistas y monárquicos que según los vientos del momento se decantó a favor del primero.

Con la Guerra Civil y sus consecuencias, Miguel Prado Such fue cesado en los cargos que tenía en Málaga por la depuración franquista, y paralizada su labor de investigación, y tras ocupar brevemente una plaza de profesor de Histología en la Universidad de Barcelona pasa a Francia para terminar viajando a Canadá donde rehace su carrera ingresando como Carnegie Fellow en el Instituto Neurológico de Montreal en 1942 y dos años más tarde es profesor asistente en el Allan Memorial Institute y a continuación profesor asociado y posteriormente Profesor de Psicología en la Universidad de Notre Dame en Montreal.

Se dedica a estudiar el psicoanálisis fundando el Club de Psicoanálisis de Montreal que poco después pasaría a ser la Asociación Psicoanalítica Canadiense. En 1950 participa en el Primer Congreso Mundial de Psiquiatría en Paris. Fue nombrado así mismo experto de la OMS y fue fundador y miembro del comité asesor de la Revista “Ciencia”, órgano de expresión de los científicos españoles exiliados en América que se editó en 1940 y se mantuvo hasta 1974, y que fue prohibida en España a partir de su tercer número en Mayo de 1940.

Miguel Prados Such falleció en Montreal en enero de 1969, olvidado en su país y sobre todo de sus paisanos malagueños para los que resulta un perfecto desconocido.

                                                            

                                                                       Jesús Lobillo Ríos

                                             Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                           “benaltertulias.blogspot.com”

 

Bibliografia.

C. Garcia Diaz. “Miguel Prados Such: Un Psiquiatra Reformista en el Exilio”. UMA.  

domingo, 29 de octubre de 2023

Esteban Hernandorena

Vidas olvidadas: Esteban Hernandorena (Vizcaya, 1905-Israel, 1965)

 

En la capitanía del puerto de la ciudad de Haifa, en Israel, se puede ver una placa (en hebreo e inglés) dedicada Esteban Hernandorena Zubiaga (“Captain Steve)”. Personaje prácticamente desconocido en nuestro país, había nacido en Muzquiz, un municipio vizcaíno del valle de Somorrosto en 1905.

            Cuando estalló la Guerra Civil nuestro personaje era capitán de barcos de pesca que faenaban por el golfo de Vizcaya, y su historia es semejante a la de tantos defensores de la República que se vieron abocados al exilio, como él mismo, refugiado en París junto a su familia. Era comunista, fiel a la República española, pero sobre todo fiel al Gobierno Vasco. Como se sabe, gracias a las investigaciones, durante la ocupación nazi de Francia la resistencia vasca, a través de sus enlaces, consiguió pasar por la frontera a muchos judíos, en buena parte gracias a la red “Comète”, una de las redes clandestinas de evacuación de fugitivos de la Europa ocupada por los alemanes más famosa y eficaz de la II Guerra Mundial. A través de ella muchos de los pilotos aliados, derribados por los nazis, serían evacuados hacia Gibraltar tras atravesar la frontera vasco-navarra (con el apoyo de la embajada británica en Madrid). Se sabe también que muchos de estos gudaris vascos realizaron también operaciones de rescate, como el del túnel que excavaron hasta entrar en el campo de concentración francés de Gurs (conocido como “Campo de los Vascos”).

Combatiente antifascista durante la guerra y después en el exilio, la historia de Hernandorena daría para un buen guion de película, similar a la vivida por el barco Exodus 1947, contada por León Uris en su novela Éxodo y llevada al cine un par de años después (1968) con el actor Paul Newman como su capitán protagonista (Ari Ben Canaán).  Con estos pocos datos no es muy difícil imaginar que nuestro capitán, como el capitán de la ficción, fuera protagonista de otros viajes durante 1947, el mismo año que el Éxodus. Los dos hechos se produjeron un año antes de proclamarse en Estado de Israel un 14 de mayo de 1948. En sus varios viajes, y después de sortear mil peripecias, comprometido con la emigración ilegal de los judíos supervivientes del holocausto, el barco “Pan York”, que así se llamaba el barco que comandaba, llegaría desde Bulgaria, donde lo habían acondicionado, al puerto de Chipre y al campo de refugiados de Famagusta para, finalmente, desde allí navegar hasta Haifa. En total fueron hasta 15.000 judíos europeos supervivientes del nazismo. El “Pan York”, un gran buque que transportaba grano, propiedad de un armador griego, tenía un gemelo de nombre “Pan Crescent” utilizado para el mismo fin. Entre los dos barcos trasladaron a decenas de miles de judíos desde Constanza (Rumanía) a Chipre y después a Haifa.

Entre 1947 y 1953, gracias a la colaboración entre el Gobierno Vasco y la Haganáh (la fuerza paramilitar de autodefensa judía en Palestina, origen del Ejército de Israel), más de un centenar de marinos vascos fueron contratados para participar en la inmigración clandestina judía a Palestina. Estas contrataciones tenían el visto bueno de la delegación del Gobierno vasco en París, por medio de Javier de Gortázar, y se realizaban a través de “respetables” y nada sospechosas sociedades, como la Sociedad Ginesta, que durante la Guerra Civil había servido como tapadera a la red de apoyo a la República española y que en estos momentos era un telón para la actividad del Mossad.

Hernandorena no era el único participante en estas misiones. Otros nombres vascos a destacar son los de Rafael Inda Ajuria, capitán de la Marina republicana, quien contrajo matrimonio falso con una judía sefardí para evitar que fuera enviada a un campo de concentración nazi. Inda tiene también una historia personal que daría muy bien para otra novela (o película). Entre muchos nombres destacamos a Víctor Gangoiti, nombrado en 1947 delegado representante del Gobierno Vasco para asuntos de refugiados, quien llevó a cabo la operación de recate más grande y espectacular en la historia de la inmigración clandestina judía, junto con otros compañeros, todos vascos, como Hilario Erkiaga o Hilario Zarragoitia, todos ellos colaboradores de Inda y antiguos prisioneros en campos de concentración. Otros actos humanitarios, de solidaridad, que describen muy bien la calidad humana de estos hombres, es la de haber cedido sus salvoconductos franceses a los refugiados en el campo de internamiento de Caraolos para así facilitarles la salida.

Como ya adelantamos, Hernandorena era un personaje desconocido, incluso en su tierra vasca, y la historia se conoció, vía INTERNET gracias a los datos facilitados por el Comité Central Israelita en Uruguay. Actualmente también tiene una calle dedicada en Portugalete. Establecido en Israel, y nacionalizado como ciudadano israelita, junto a su familia, llegó a ser uno de los fundadores de la Israel Merchant Marine (Marina Mercante Israelí). Murió en Haifa en 1965 y allí está enterrado en el cementerio cristiano. Varios de sus descendientes viven aún en Israel, convertidos al judaísmo. aunque mantienen su apellido euskaldún.

 

                                       Rosa M. Ballesteros García

                          Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmadena

                                      “benaltertulias.blogspot.com”

 

P.D.- La historia de Esteban Hernandorena Zubiaga la podemos leer en el blog de EITB “Vascos en el mundo” de Koldo San Sebastián y también en el libro del judío de origen argentino Adolfo Neufeld: To war in Red Subaru: A Memoir a Volunteer´s Chronicle of the Yom Kippur Between Stories and Dreams, 2009.

domingo, 22 de octubre de 2023

Emilio Prados

                                                           EMILIO PRADOS

 

Es el poeta malagueño más desconocido de la generación del 27, el que queda siempre en los puntos suspensivos tras haber mencionado a los importantes. En su haber dejó  una obra poética de gran valor que espera todavía el reconocimiento que no tuvo, por las tristes circunstancias que le tocó vivir.

Nace en Málaga en 1899, en el seno de una familia acomodada, y en donde pasó los primeros 15 años de su vida, aprendiendo sus primeras letras y donde estudió el bachillerato. Con 15 años se traslada a Madrid ingresando en el Instituto Escuela y luego en la Residencia de Estudiantes donde se inicia en la poesía de la mano de Juan Ramón Jiménez, mientras estudia Ciencias Naturales en la Universidad de Madrid. Cursa estudios superiores en la universidad de Friburgo, necesitando ingresar en el sanatorio suizo de Davosplatz durante varios meses para recuperarse de una dolencia pulmonar, que le acompañó toda su vida, y que aprovecha para leer a la mayoría de los autores europeos, viajando luego por Francia y Alemania.

En 1924, con 25 años, vuelve a Málaga poniéndose a trabajar en la imprenta “Sur” adquirida por su padre y en donde funda en 1926, junto con Manuel Altolaguirre, la revista “Litoral” que se convierte en el punto de difusión más importante de los poetas del 27, en la que aparecen dibujos, poemas y composiciones musicales de Manuel Hinojosa, Aleixandre, Altolaguirre, Cernuda, García Lorca, Picasso, Alberti, Moreno Villa, Dalí, Guillen, Falla, Gerardo Diego, Bores y Prados). Su compromiso social se va decantando hacia los sectores más pobres y desfavorecidos de la sociedad, y cada vez más a posiciones de izquierda a las que se une firmemente en los inicios de la República colaborando activamente en su defensa cuando comienza la guerra civil.

En 1938 recibe el Premio Nacional de Literatura por la recopilación de su poesía de guerra (“Destino Fiel”). En Febrero de 1939 cruza la frontera francesa con María Zambrano y Antonio Machado para llegar a Paris y luego embarcar con destino a México, donde trabaja como colaborador literario en la Editorial Séneca e impartiendo clases en colegios fundados con los fondos republicanos destinados a los exiliados españoles. Pese a la estrechez económica en que vivió se dedicó por entero a la poesía en sus últimos años, colaborando con Bergamin en la Editorial Séneca, y con Octavio Paz en la recopilación del libro “Laurel. Antología de la poesía moderna en lengua española”. Fue un hombre solidario consigo mismo y murió solo en 1962 en México.

En la obra de Emilio Prados pueden distinguirse tres fases que conforman tres poetas distintos y un solo poeta verdadero según la opinión de María Jesús Pérez Ortiz: la primera es la del jubiloso poeta andaluz de la Revista Litoral,  de la poesía pura de su primera época, en la que contamos con “Tiempo” (1925), “Canciones del farero” (1926), “Vuelta” (1927), y “El misterio del agua” (1927). Su segunda época es la de las preocupaciones sociales, el tiempo de militancia en la que el poeta comienza a enseñar a leer a los marineros de la barriada de EL Palo y El Sindicato de Artes Gráficas. “Andando por el mundo” (1931-35), “Calendario incompleto del pan y del pescado” (1933-34) y “El romancero general de la guerra de España” (1937). La tercera fase se corresponde con su etapa mexicana, época de desarraigo y de lamentos que lo asimila al poeta lírico de la muerte y la soledad hasta su propio deshacimiento, “Memoria del olvido” (1940), “Mínima muerte”, “Jardín cerrado” (1946), “Río Natural” (1957) y sus obras póstumas “Signos del ser” (1962) y “Cita sin límite” (1963).

Emilio Prados Such, el “cazador de nubes”, “la desdicha sonriente” o “el poeta de la muerte”, como le apodaron sus amigos, fue definido por Juan Rejano, otro poeta andaluz en el exilio como él, de esta guisa: ”Unió siempre en difícil maridaje, la lucidez y la gracia, la sobriedad y la riqueza, el rayo de lo espontáneo y la virtud crítica de la laboriosidad. Fue sentencioso y melancólico, como un campesino bético, y su verso perfecto como un trébol, trémulo de interior musicalidad, aunque expresara ansias universales, escuchó y recogió el eco de la canción tradicional andaluza, como un tributo a la tierra de origen, a la sangre y al misterio más recóndito que en ella se aposenta”.

Sus poesías completas pueden disfrutarse en la edición de Carlos Blanco Aguinaga y Antonio Carreira Vérez publicada en 1999, en dos tomos por la editorial Visor.

 

                                                                    Jesús Lobillo Ríos

                                       Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                       “benaltertulias.blogspot.com.”