domingo, 16 de febrero de 2025

Errol Flyn

Errol Flynn (1909-1959)

(Cuando la realidad supera la ficción)

Su nombre era Errol Leslie Thomson Flynn y había nacido en la isla de Tasmania (Australia). Fue un actor de la edad de oro del cine de Hollywood, famosísimo mundialmente por sus papeles de galán y aventurero en la gran pantalla[1]. El director Irving Rapper (1898-1999) dijo de él: «Tuvo el mundo entero en la palma de sus manos y no supo aprovecharlo».

Errol era hijo del oceanógrafo y biólogo irlandés Theodore Thomson Flynn (1883-1968). De la madre se tienen apenas un par de datos: que se llamaba Lily Mary Young y que se casó con Theodore en 1909. De la información que nos llega a través de la autobiografía de Errol, Memorias de un vividor publicada en español en 2009, sabemos que desde niño manifestó un carácter rebelde y poco convencional. En uno de los pasajes del libro llega a decir que a los siete años su madre le llamaba «demonio en pantalón corto››, y que el recuerdo principal que guardaba de su infancia era «el de unas nalgas martirizadas». Para mayor escarnio, fue expulsado de varios colegios hasta que finalmente marchó para Inglaterra donde, gracias a la influencia y el prestigio del padre, pudo matricularse en los más importantes colegios de Londres y París, por lo que pudo disfrutar de una educación exquisita.

Si bien fue un mal estudiante, destacó en varios deportes, algo que le vino de perlas cuando comenzó su carrera en el cine. Sobre esta cuestión se recuerda una anécdota que viene a demostrar su desparpajo. Durante el rodaje de la película The perfect specimen, rodada en 1937, participaba en una escena de boxeo, tan convincente, que dejó pasmado al equipo de rodaje, así que nadie dudó de sus palabras cuando afirmó que había representado a su país en los JJOO de Ámsterdam en 1928 como boxeador[2], lo que no era cierto. Como tampoco era cierto que sus antepasados habían formado parte de la tripulación de la «Bounty›› cuando dio vida al Christian Fletcher, en una de las versiones de Rebelión a bordo. Fueron algunas de las muchas mentiras que han acompañado su leyenda. También se aficionó al teatro y trabajó como corresponsal durante la Guerra Civil de España, donde llegó en 1937 (esto está comprobado), haciendo reportajes que no pudo publicar, en principio, vetado por el magnate (pronazi) de la comunicación Randolf Hearst (1863-1951), para quien trabajaba, y que publicó después gracias al apoyo de Eleanor Roosevelt (1884-1962). La prensa de la época publicó que portaba un cheque, fruto de una colecta realizada entre la progresía hollywoodiense, de un millón y medio de dólares para la compra de ambulancias, medicinas y víveres para los republicanos.  

Espíritu inquieto, trabajó de todo: marinero, periodista, pescador, friega-platos. Pasó varios años como buscador de oro en Nueva Guinea, haciendo de prospector minero… entre otros trabajos; sin embargo, no tuvo suerte y adquirió numerosas deudas y para pagarlas trabajó como peón en una plantación de cocos. No fue esta su última aventura, pero finalmente vendió sus propiedades en 1933 y, tras otro fiasco, decidió estudiar interpretación en Inglaterra. Posteriormente viajó a los Estados Unidos, donde trabajó en teatro hasta que un cazatalentos de la Warner lo fichó. Tenía todo el potencial para convertirse en una estrella: era atractivo y tenía una personalidad arrolladora, una mezcla fascinante. Fue considerado el sucesor natural de Douglas Fairbanks (1883-1939), conocido como «El rey de Hollywood››.

Sus primeras apariciones en el cine fueron en papeles secundarios, hasta que en 1935 protagonizó su primer éxito: El capitán Blood, y al año siguiente otros dos éxitos: La carga de la brigada ligera, un western clásico (de los muchos que protagonizó)[3] y el mayor de todos: Robin de los bosques (1938), todos dirigidos por Michael Curtiz, con la actriz Olivia de Havilland (la Melania Hamilton de Lo que el viento se llevó) como su partenaire. Entre sus películas destacamos, por su relación con España, El burlador de Castilla (1948) como el aventurero español Don Juan de Mañara y Fiesta (1957), con escenario español, y guion basado en la novela homónima de Hemingway. Su última aparición fue en Cuban Rebels Girls (1959).

Publicó las novelas Beam Ends y Sowdown y su autobiografía, como ya hemos apuntado; algunos guiones: Las aventuras de Errol Flynn, A mi manera. La leyenda de Errol Flynn (para TV), Cuban Rebel Girls, The Story of William Tell, La taberna de Nueva Orleans. Se casó tres veces con otras tantas actrices (Lili Damita, Nora Eddington y Patrice Wymore) y tuvo cuatro hijos, de los cuales sólo el mayor siguió la carrera de actor (sin éxito) por lo que se dedicó al foto-reportaje. Desgraciadamente, murió mientras cubría la guerra de Camboya.

En sus memorias, Errol dejó escrito que el mundo le había convertido en un «símbolo fálico universal››. Finalmente, este actor, que nunca consintió que nadie le doblara en las escenas peligrosas, murió solo y olvidado de todos los que lo habían encumbrado. Tenía solo 50 años, pero los forenses afirmaron que su cuerpo se hallaba tan deteriorado por el alcohol y las drogas que representaba el de un hombre de 70.

 

                                         Rosa M.  Ballesteros García

                         Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                                        “benaltertulias.blogspot.com”



[1] El American Film Institute lo nominó el 18.º héroe en la historia del cine estadounidense por su papel de Robin Hodd.

[2] El equipo olímpico australiano estaba formado por 18 atletas. En estos Juegos se despidió el famoso nadador y actor de cine Johnny Weissmüller (Tarzán) tras ganar la medalla de oro de los 100 metros.

[3] Otros famosos Westerns en los que intervino: Dodge City (1939), Camino de Santa Fe (1940) o San Antonio (1945).


domingo, 9 de febrero de 2025

Rafael de Vega Barrera

                                                      RAFAEL  DE  VEGA  BARRERA

    MEDICO, POLITICO, REPUBLICANO, DIPUTADO, FUSILADO, REHABILITADO Y RECHAZADO

 

Se le puede considerar como el médico y político de prestigio que modernizó la medicina en Lugo, un profesional entregado a su labor, progresista, republicano, masón y católico practicante. Apreciado y respetado por su trabajo no se libró del odio de los fascistas que no dudaron en fusilarlo y ocultar su figura durante todos estos años hasta su rehabilitación sancionada por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática en 2024 declarando ilegal e ilegitimo al tribunal sancionador, permitiendo el derecho a su recuperación moral, personal, familiar y colectiva.

Nació en Zazuar (Burgos) en 1889 en una estirpe de médicos, realizando sus estudios de bachillerato en el Instituto de Burgos  del que era director su abuelo Rafael de Vega y Areta, y siguiendo la senda familiar estudió Medicina en Valladolid graduándose en 1913 marchándose a continuación a Madrid para hacer su tesis doctoral y estando en esa situación se convocó la plaza de director médico del Hospital Municipal de Lugo a cuyas pruebas de acceso se presentó y ganó, tomando posesión en 1916.

Al llegar a Lugo se encuentra como director de un Hospital prácticamente inservible que no responde a los requerimientos necesarios para realizar sus funciones, sin laboratorio ni servicio de rayos X. Comienza no obstante a trabajar en aquellas deplorables condiciones y a luchar por la construcción de un nuevo hospital cuya primera piedra se colocó en 1921 y la inauguración se llevó a cabo en 1929, a imagen y semejanza del Hospital de Valdecilla al que visitó de forma asidua para tomar ejemplo de construcción en la que colaboró la valiosa ayuda del alcalde D. Ángel López Pérez y cuya inauguración contó con la presencia del jefe del gobierno general Berenguer.

Con ello alcanzó parte de sus reivindicaciones sociales consiguiendo que la calidad de la práctica médica alcanzara a toda la población, un empeño en el que se adelantó en diez años a lo que posteriormente se llamó medicina social, y que colocó a Lugo en primera línea de la asistencia médica ya que en Galicia solo destacaba por su calidad el Hospital Universitario de Santiago de Compostela.

Como Presidente del Comité Republicano proclamó la República desde el balcón del Ayuntamiento y en las elecciones de 1931 fue elegido diputado por el  Partido Republicano Radical, consiguiendo la construcción de varias carreteras para la provincia. Se hizo muy querido en la ciudad por su altruismo y por su vida social con sus tertulias en el Circulo de las Artes de Lugo y su afición a la caza. Simultáneamente construyó un sanatorio privado que le hizo famoso y conocido en toda la región.

En Junio de 1917 contrajo matrimonio con María Teresa Fernández-Crespo y Riego, natural de Tineo (Asturias) (1895-1983) con la que tuvo cinco hijos (Rafael, Luis, Santos, Teresa y Luz) y 18 nietos. El 18 de Julio de 1936, tras el fallido golpe de estado contra el gobierno legítimo republicano, el Doctor Vega Barrera fue detenido e ingresado en la Prisión Provincial de Lugo, manteniéndosele incomunicado durante 100 días, mientras su residencia era tiroteada por los falangistas, con su familia dentro, que se habían adueñado de su sanatorio privado requisando todos los materiales de valor que en él había.

Se le instruyó la causa sumarísima de guerra nº 330/36, acusándole de traición. El 14 de Octubre, tras un juicio falaz, se le condenó a muerte y el 21 de octubre de 1936 fue fusilado en las tapias del cementerio de Lugo.

La familia fue desposeída de todos sus bienes y multada con un millón y medio de pesetas, debiendo irse a vivir a León a casa de unos familiares para fijar posteriormente su residencia en Valladolid. En abril de 1952 un indulto que nunca fue publicado en el BOE, levantó el embargo sobre el patrimonio familiar previo pago de otra multa de 25.000 pesetas.

El 21 de octubre de 2006 se rinde un emotivo homenaje al Dr. Rafael de Vega consistente en la colocación de un busto en la calle que lleva su nombre.

El 21 de Octubre de 2016, en el 80º aniversario del fusilamiento se rinde un sentido homenaje a su memoria en acto organizado por el Concello de Lugo al que asistieron todas las autoridades locales.

En 2017 en el Centro Cultural y Social de Lugo “O Vello Cárcere”, antigua cárcel de Lugo, se muestra la memoria histórica local, entre ellas la del Dr. Vega.

En 2018, este mismo Centro celebra una charla-coloquio sobre “guerra civil y franquismo” con una amplia exposición de la vida y obra del Dr. Vega Barrera.

El 21 de Octubre de 2022 en el 86º aniversario del fusilamiento se descubre una placa conmemorativa y se presenta la novela “Sentencia” de José Francisco Rodill Lombardía en el Centro Cultural O Vello Cárcere.

En 2023 se inaugura un nuevo busto del Dr. Rafael de Vega y un mural al dios romano Esculapio en la calle que lleva su nombre como homenaje al médico.

En Marzo de 2024 la Consellería de Sanidade coloca una placa conmemorativa en uno de los pabellones del Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA).

El 22 de Julio de 2024 el Gobierno de España expidió una Declaración de Reconocimiento y Reparación Personal, declarando ilegales y nulas las condenas, sanciones o resoluciones dictadas contra el Dr. Rafael Vega Barrera.

En ese mismo día la corporación del Ayuntamiento de Zazuar, población en la que había nacido, de mayoría conservadora, denegó a la familia cualquier posibilidad de rendir homenaje a su memoria. 

 

                                                               Jesús Lobillo Ríos

                                     Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                  “benaltertulias.blogspot.com”

 

Bibliografía.-

Guerra F. “La medicina en el exilio republicano”. Universidad de Alcalá 2003

Rafael de Vega.es

La voz de la Republica.es

Rodil Lombardía J. F.  “Sentencia” Ed. Velasco 2022.   


domingo, 2 de febrero de 2025

Rosita Diez

Rosita Díaz-Gimeno y Conchita Montenegro: Memoria de nuestro cine

Dos actrices, dos vidas, dos destinos

 

Las protagonistas de este artículo fueron dos actrices españolas que se iniciaron en películas mudas de los años veinte. Ambas coincidieron en nacer en 1911 (Rosita lo haría en Madrid y Conchita en San Sebastián). Ambas conocieron el éxito durante los años 20 y 30 dentro y fuera de España: las dos fueron admiradas por el público. Hasta ahora, una historia, casi paralela, de dos actrices españolas que rompieron moldes, pero con vidas muy diferentes y finales muy distintos, como podremos ver.

La madrileña, que había debutado en el teatro con la compañía de Catalina Bárcena, viajó a Hollywood en los años 30 para participar, como lo harían otros actores y actrices, en las versiones españolas de producciones estadounidenses. De esta época destacamos películas como Un hombre de suerte (película en la que coincide con la actriz malagueña Rosario Pino); Su noche de bodas, Lo mejor es reír, Un caballero de frac, El hombre que se reía del amor o Susana tiene un secreto. La actriz regresó a España a principios de 1936 para promocionar Angelina o el amor de un brigadier y los dueños de la productora CIFESA (recuerden: «la antorcha de los éxitos››), le ofrecen un contrato sustancioso por tres películas. Aquí rodó Sierra de Ronda de Florián Rey (primer marido de Imperio Argentina); La dolorosa del francés Jean Grèmillon (quien dirigió varias películas en España) y guion de Luis Buñuel y Eduardo Ugarte y El genio alegre de Fernando Delgado, su último trabajo en España, una película que tiene una historia verdaderamente interesante para la historia del cine y para su protagonista. Para empezar, el golpe militar de 1936 sorprendió de lleno el rodaje. Rosita, que era novia del hijo del jefe de Gobierno Juan Negrín, fue detenida por un grupo exaltado de golpistas que la llevaron presa con el objetivo de fusilarla. Salvada por un oficial (al parecer un admirador) fue finalmente canjeada unos meses después y consiguió salir de España. Varios de los actores (Edmundo Barbero y Anita Sevilla) tuvieron también que poner tierra por medio (es decir, por mar, porque se exiliaron en México). Y, para más inri, el tifus se llevó a otra joven actriz: Lolita Astolfi. Tras finalizar la guerra la película se acabó de rodar con otra actriz protagonista (Carmen de Lucio) que doblaba la edad de nuestra protagonista y, como resultado, Rosita fue «borrada» de la película.

Sus últimas películas en los años 40, ya en el exilio fueron: Pepita Jiménez dirigida por Emilio «indio›› Fernández (donde coincidiría con varios actores y actrices españoles exiliadas en aquel país)[1], El último amor de Goya o El canto de la Sirena, con guion del escritor (también exiliado) español Álvaro Custodio. Posteriormente se trasladaría a los Estados Unidos junto a su marido, el neurocirujano Juan Negrín Mijáilovich. Además de la interpretación, su espíritu inquieto la llevó a experimentar en materias como la gemología y la mineralogía y en estudios de psicología. En Estados Unidos llegó a ser consejera del departamento de lenguas romances de la prestigiosa Universidad de Princeton, y miembro de honor de la Asociación de Licenciados y Doctores de ese país, junto al doctor Severo Ochoa y otras distinguidas personalidades. Además, impartió conferencias sobre teatro, literatura, danza, música y cultura española en colegios y universidades. También trabajó como actriz de teatro y cine tanto en Nueva York, donde finalmente se instaló, como antes lo había hecho en México. Falleció en Nueva York, el 23 de agosto de 1986, ciudad donde fue enterrada.

Nuestra segunda biografiada, Conchita Montenegro, también haría las américas en la misma época, contratada por la MGM y después para la Fox. Sin embargo, debido a sus conocimientos de idiomas, no se limitó, como lo hizo Rosita, a las versiones hispanas, sino que también intervino en películas dialogadas en francés y en inglés. María de la Concepción Andrés Picado (ese era su nombre de nacimiento) nació en San Sebastián en 1911, como la anterior. Tuvo otra hermana, también actriz, Juanita, ambas hijas naturales de Severiano Martínez Anido que sería ministro de Orden Público de la Dictadura de Primo de Rivera. Ambas hermanas estudiaron danza y arte dramático en París y decidieron formar pareja artística dándose a conocer como las Dresnas de Montenegro (nótese que Dresnas es anagrama de Andrés) en el Teatro Romea de Barcelona. Debutó en el cine (junto a su hermana), en la película Rosa de Madrid de Eusebio Fernández Ardavín y Sortilegio, dirigida y protagonizada por Agustín de Figueroa quien, al parecer, estaba enamorado de ella.

Ya con cierta fama, el director francés Jacques de Baroncelli, le ofreció el papel protagonista de la película La femme et la pantin (La mujer y el pelele), estrenada en 1929 y basada en la novela de Pierre Louÿs (en los años 50 se hizo otra versión protagonizada por Brigitte Bardot y el portugués Antonio Vilar). Trabajó en películas como De frente, marchen (con Búster Keaton), Asegure a su mujer o Sevilla de mis amores. En total fueron siete películas, todas ellas en versiones de habla hispana. En versión original (en inglés) rodó Never the twain shall meet (con Leslie Howard, el rubio de Lo que el viento se llevó, con el que tuvo un romance) o Strangers may Kiss. En 1935 se acaba su contrato con la Fox, que no se renueva, y regresa a Europa. En París trabaja en varias películas como La vie parisienne o Caravanne. Ese mismo año se casa con el actor y cantante brasileño Raoul Roulien, con quien había trabajado el Hollywood. Al parecer, según algunos investigadores, ya había estado casada en España con un hijo de la actriz Catalina Bárcena.

Tras su boda viajó a Brasil para rodar la primera película de su marido como director: Grito da mocidade. Justo entonces estalla la Guerra Civil Española… y también estalla su matrimonio con Roulien y regresar de nuevo a París, donde protagoniza. Lumieres de París y L’or du Cristóbal. En Italia rodará La nasita di Salome (dando vida a la Salomé bíblica) y Melodie Eterne. Su retorno a España se produce a principio de los años 40: Rojo y negro de Carlos Arévalo (película maldita que fue prohibida a los pocos días de su estreno), Boda en el infierno, Aventura, Ïdolos o Lola Montes (su último trabajo para el cine). Estos primeros años de posguerra la convertirían en la gran estrella cinematográfica nacional, sin embargo, en pleno éxito, abandonó su carrera y se casó con el diplomático Ricardo Giménez-Arnau, delegado del Servicio Exterior de Falange y embajador ante la Santa Sede, A partir de ese momento, como hiciera otra de las grandes divas, Greta Garbo, se retiró del mundanal ruido y se negó a conceder entrevistas o a participar en homenajes. Enviudó en 1972 y falleció en 1907 en Madrid a los 95 años de edad.

Su hermana Juanita, también actriz, con quien había trabajado en Francia en la película En los jardines de Murcia siguió un camino diferente. Durante la Guerra Civil trabajó como chofer para la Unión Republicana. En la revista Mundo Gráfico se la puede ver en un reportaje publicado en 1937. El escritor Vicente Álvarez de la Viuda, la convirtió en un personaje de su novela Todas las ruletas son rusas publicada en 2020.

Para quienes quieran profundizar más en la vida de Conchita, pueden leer Mientras tú no estabas, de Carmen Ro (La Esfera, 2017) y Mi pecado, de Javier Moro (premio Primavera 2018).

 

                                   Rosa M. Ballesteros García

                      Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                                   “benaltertulias.blogspot.com”



[1] Por la que fue nominada como mejor actriz en los premios Ariel, equivalentes a los Oscar y los Goya.


domingo, 26 de enero de 2025

Alberto Jimenez Fraud

                                                 ALBERTO JIMÉNEZ FRAUD

                       PROFESOR, PEDAGOGO, EDITOR, MALAGUEÑO Y  EXILIADO.

 

Fue un auténtico impulsor y renovador de la enseñanza en nuestro país en el que estuvo vetado y olvidado durante muchos años hasta el punto de censurar su segundo apellido en la reimpresión de su “Historia de la Universidad Española” en 1971 a fin de velar su presencia y la importancia de su obra, a la que se pudo dar vía libre en 1983 una vez terminada la dictadura.

Producto de la intensa emigración habida entre los vecinos de Alcalá la Real, en la provincia de Jaén, y las costas malagueñas, resultó la instalación de un comercio de sedas del alcalaíno Enrique Jiménez, un joven educado en principios conservadores que hubo de escapar del seminario para no seguir los estudios eclesiásticos a los que lo había destinado su familia. Enraizado en Málaga consiguió prosperidad para sus negocios que enlazó con las actividades del mismo en la capital francesa en la que se casó en segundas nupcias con Henriette Fraud, unión de la que nacieron varios hijos entre ellos nuestro protagonista.

Alberto Jiménez Fraud nació en Málaga en 1883 y estudió la primera y segunda enseñanza en su ciudad natal y posteriormente, en enseñanza libre, Derecho en la Universidad de Granada bajo la tutoría de la influyente familia Orueta, geólogos e ingenieros, que además le pusieron en contacto  con Giner de los Ríos, también malagueño, fundador de la Institución Libre de Enseñanza, cuando marchó, una vez licenciado en 1904, a Madrid a hacer el doctorado, de cuya obra y personalidad quedó cautivado, viviendo tres intensos años como “institucionista”. Durante ellos, y después, hizo diversos viajes a Alemania y sobre todo a Inglaterra estudiando el funcionamiento de los colegios universitarios.

En 1914 inició una colección de libros baratos (la serie Granada) en la que puso al alcance popular infinidad de libros extranjeros traducidos por él mismo y sus amigos de la Residencia. Duró hasta 1936

Tras ser nombrado secretario de la Junta de Ampliación de Estudios que dirigía Ramón y Cajal, fue elegido director de la primera Residencia de Estudiantes que empezó a funcionar en 1910  en la calle Fortuny nº 14, y en 1915 de la segunda en la calle Pinar 21, o “Colina de los Chopos”, importantísima institución cultural en donde se forjó el movimiento cultural y científico de la generación del 27 (Moreno Villa, García Lorca, Buñuel, Dalí, etc., etc.), que propició también la construcción de centros, museos y laboratorios en donde los alumnos desarrollaran sus conocimientos. En 1917 se casó con Natalia de Cossío hija de Manuel Bartolomé Cossío, el primer alumno y seguidor de Giner de los Ríos.

Pese a conseguir una protección diplomática para la Residencia, todo este progreso vivo y constante de crecimiento cultural y científico, se mantuvo hasta la guerra civil en que las autoridades fascistas eliminaron todas las instituciones y su funcionamiento por considerar que a través de ellas se introducían en España ideas liberales no deseadas por la Iglesia Católica.

Tras la guerra vino el exilio en el que se dedicó a la docencia universitaria en Cambridge en donde tuvo una lectoría en el King`s  College y fue miembro de la High Table. Y más tarde en el New College de Oxford. En 1963, ya jubilado, volvió a Madrid de forma breve para marchar a Ginebra, como traductor de la ONU, en donde murió en 1964. Sus restos descansan en el Cementerio Civil de Madrid.

 

                                                              Jesús Lobillo Ríos

                                       Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                     “benaltertulias.blogspot.com”

 

Bibliografía.-

F. Martin Rosales. “Pasaje a la Ciencia”. Nº 8(2011).

I. Pérez Villanueva Tovar. Real Academia de la Historia.

Universo Lorca.-“Quién fue quién”


domingo, 19 de enero de 2025

Carmen

Carmen: Un mito en constante transformación

 

Si tuviéramos que cuantificar qué mito femenino ha sido más representado, no cabe duda que el premio se lo tendrían que disputar dos: uno real, la reina Cleopatra VII, y otro literario, nuestra Carmen; es decir, el personaje creado por el francés Prosper Merimée (1803-1870) inspirado en una gitana malagueña que, al parecer, pudo ser real, como así lo afirmaba María Manuela Kirkpatrick, Condesa de Montijo (1794-1879), también malagueña, y madre de la Emperatriz francesa Eugenia de Montijo (1826-1920).

La historia ha servido como argumento para varias decenas de películas (se especula que llegan al centenar). La primera versión se estrenó en la Opéra-Comique de Paris en 1875 (posiblemente influida por el poema narrativo Los gitanos, del ruso Aleksander Pushkin, publicado en 1824). Merimée había leído el poema en ruso en 1840 y lo tradujo al francés en 1852. La mezzosoprano francesa Celestina Galli-Marie (1840-1905) fue la primera Carmen de esta larga saga, y durante la época muda se rodaron decenas de versiones[1]. Y ya en películas habladas, adaptaciones televisivas, óperas, musicales, ballets y hasta producciones animadas, tienen a nuestra protagonista, seductora femenina por excelencia, como objeto predilecto de los guionistas de muchas decenas de versiones.

Carmen fue el arquetipo para el movimiento feminista que surgió en Francia en el s. XIX que une al prototipo de mujer seductora el de una mujer independiente, fuerte y rebelde que es capaz de derrotar a los hombres aplicando sabiamente sus armas: belleza, pero también inteligencia. Si el director francés J. L. Godard gusta de dejar su sello personal en cada una de sus obras, en Prénom: Carmen (con la holandesa Maruschka Detmers) no podía ser menos, si tenemos en cuenta que esa película de 1983 es tan sólo una de las 77 que ya por 2002 habían recurrido al mito, personaje o motivo relacionado con Carmen, incluso se han realizado películas de animación como la dirigida por la alemana Lotte Reiniger en 1933.

Ya Merimèe describe en su novela lo que definirá el físico de su mujer fatal: «Tres cosas negras: los ojos, las cejas y las pestañas. Tres blancas: el cutis, los dientes y las manos. Tres sonrosadas: los labios, las mejillas, las uñas». Sin duda, y a pesar de las transformaciones narrativas, en palabras de las historiadoras Teresa Vera y Menéndez: «Carmen es esencialmente la historia de una relación triangular imposibilitada por obstáculos de clase, de raza y de sexo; la cigarrera, el soldado y el torero son arquetipos irreconciliables: uno representa el orden institucional, otro el tipo folklórico, la otra la transgresión, independientemente de que la historia se desarrolle en la España napoleónica o en los suburbios de Los Ángeles››.

En España la obra se estrenó en el Teatro Lírico de Barcelona en agosto de 1881. Del otro lado del Atlántico cabe destacar dos producciones mudas: Carmen, del mexicano Ernesto Vollrath, estrenada en 1921 con Elvira Ortiz como protagonista, y La Perricholi, película peruana de 1928, dirigida por Enzo Longhi, con Carmen Montoya, versión que recrea idéntica trama, pero refuerza los elementos coloniales, basada en la vida de Micaela “Perricholi” Villegas[2], con secuelas televisivas en 1992 (con Mónica Sánchez) y 2011, estrenada para la TV francesa con Vicky Luengo como Carmen.

La novela de Merimèe se basa fundamentalmente en la violencia y en el erotismo; y en ciertos tópicos que acompañan, a la cultura como son la vida en libertad, sin ataduras y convenciones lo que, con cierta frecuencia este modus vivendi desemboca en vida al margen de la sociedad. Por todo ello, Carmen se ha transformado en un mito (un mito español en la literatura francesa). A excepción de Don Quijote, ha llegado a alcanzar fama universal, ya que reúne en ella todos los atributos simbólicos de la feminidad imaginada por occidente: peligrosa, seductora y, al mismo tiempo, símbolo de libertad.

Entre las numerosísimas actrices que han encarnado al mito, destacamos algunas del cine mudo como Vittoria Lepanto, Edna Purviance, Geraldine Farrar, Pola Negri. Del cine hablado: Dolores del Río, Niní Marshall, Rita Hayworth o españolas como Raquel Meller, Imperio Argentina, Sara Montiel, Sara Lezama, Laura del Sol o Paz Vega, por citar sólo unos pocos nombres.

Y el mito sigue (y seguirá) vivo. En 2023 el director francés Benjamín Millepied ha dirigido la película Carmen, protagonizada por la mexicana Melissa Barrera y el irlandés Paul Mescal.

 

                                        Rosa Ballesteros García

                     Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                                    “benaltertulias.blogspot.com”



[1] De las decenas de adaptaciones durante la época muda existen producciones USA, austriacas, holandesas, británicas, soviéticas, alemanas, mexicanas, peruanas.

[2] La Perricholi, fue posiblemente la mujer peruana más famosa del siglo XVIII. Fue una célebre animadora y la famosa amante de Manuel de Amat y Juniet, virrey del Perú de 1761 a 1776.


domingo, 12 de enero de 2025

José Moreno Villa

                                                        JOSÉ MORENO VILLA

MALAGUEÑO POLIFACÉTICO, PINTOR, ESCRITOR, ARCHIVERO, BIBLIOTECARIO Y EXILIADO.

 

Se trata de un malagueño injustamente olvidado e ignorado, enmarcado en la generación del 27 y en la Residencia de Estudiantes, que desempeñó funciones de archivero, bibliotecario, articulista, historiador del arte, crítico, documentalista, aparte de su capacidad como poeta notorio, dibujante y magnífico pintor, incluso podemos decir de él que fue un científico frustrado que tras estudiar cuatro años de Química en Alemania decidió que su vocación vital eran las letras, lo que demostró estudiando Arte en la Universidad de Madrid y ganando las oposiciones a Archivos, Bibliotecas y Museos.

Había nacido en Málaga en 1887 en el seno de una familia de comerciantes en vino con abolengo local, estudiando sus primeras letras en el Colegio de San Rafael y en el de San Agustín, y los primeros cursos de bachillerato en el Colegio de los jesuitas en el Palo de donde fue expulsado por dibujar caricaturas de los profesores, terminando el último curso por libre.

Con el objeto de que se dedicara a analizar los vinos de la industria familiar fue enviado en 1904 a estudiar química a la Universidad de Friburgo en Alemania, visitando Francia, Italia e Inglaterra, lo que le dio la oportunidad de descubrir a los grandes autores alemanes (Zweig, Rilke, Goethe, Heine, Schiller, etc.) y universales (Baudelaire, Verlaine, Poe, Leopardi, etc.). Al volver a Málaga en 1909 se integró con un grupo de amigos de la “bohemia” artística local en la que estaban Emilio Prados, Manuel Altolaguirre, José María Hinojosa, José María Souvirón y Alberto Jiménez Fraud, con el que hizo una gran amistad, editando las revistas “Gibralfaro”, “Ambos”, “Vida gráfica” y sobre todo la famosísima  “Litoral”.

Ya en Madrid, se puso en contacto con Giner de los Ríos que le abrió las puertas del Centro de Estudios Históricos dedicándose a la paleografía y estudiando arte en la Universidad de Madrid y acoplándose a la Residencia de Estudiantes que dirigía su amigo Alberto Jiménez Fraud. En 1921 aprobó las oposiciones a Archivos, Bibliotecas y Museos, comenzando a trabajar en el Real Instituto Jovellanos de Gijón y posteriormente fue trasladado a la Biblioteca de la Facultad de Farmacia de Madrid. Había publicado ya tres libros de poesía (“Garba”, “El pasajero”, prologado por Ortega y Gasset,  y “Evoluciones” en la que se aprecia una tendencia al simbolismo que presagia a Lorca) y trabajaba en la editorial Calleja publicando una monografía sobre “Velázquez”, “El diálogo de la lengua de Juan de Valdés” y la poesía de Espronceda y el teatro de Lope de Rueda.

En 1925, como pintor, junto con Benjamín Palencia y Alberto Sánchez Pérez participa en la Exposición de la Sociedad de Artistas Ibéricos que se celebró  en el Parque del Retiro de Madrid. Su primera exposición individual fue en 1927 (en el salón Chrysler), y la segunda en 1928. Dictó conferencias, escribió en periódicos e incluso publicó una obra de teatro en 1924. Fue el primer crítico y analista de arquitectura formando parte de la Revista de Arquitectura de la Escuela de Arquitectura de Madrid desde 1927. Nombrado director del Archivo General de Palacio en 1931 llevando a cabo trabajos de investigación sobre los bufones que pintara Velázquez y que publicaría en México en 1939 (“Locos, enanos, negros y niños palaciegos”).

En 1917 había muerto de tuberculosis su novia Felisa con la que convivía en Madrid y cuyos amores relató en “Patrañas” que publicó en 1921. En 1926 conocería a la joven judía norteamericana Florence, musa de su obra “Jacinta la pelirroja”, publicada en 1929, con la que las diferencias de religión, edad y estatus le impidieron casarse pese a ir a Nueva York a pedir su mano. Más tarde ya en México se casaría con Consuelo Antúnez viuda de su amigo Gerardo Estrada, diplomático que lo invitó a que se trasladara a su país al que llegó en 1937, y con la que tuvo a su hijo José Moreno Nieto, fuente de inspiración de su poesía posterior.

En México expuso en la Galería de Arte Mexicano en 1940 y 1943, y en la Exposición Internacional de Surrealismo en 1943. Contactó con los intelectuales españoles exiliados publicando la tercera época de la revista “Litoral” con Altolaguirre, Prados, Rejano y Giner de los Ríos. Realizó varios estudios sobre el arte mexicano que publicó en “Cornucopia de México” en 1940, también publicó obras nostálgicas sobre su exilio como “Puerta Severa” 1941, y  “La noche del verbo” de 1942, y en 1944, tras sufrir una grave enfermedad, publicó su biografía “Vida en claro” que dedicó a su hijo.      

Falleció en México en 1955 a 68 los años de edad.

 

                                                                  Jesús Lobillo Ríos

                                        Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                        “benaltertulias.blogspot.com”

 

Bibliografía

Alonso F. “José Moreno Villa, un malagueño olvidado”. Diario Sur, Noviembre de 2020

Montolí Bernadas V. Real Academia de la Historia.

Fernández T, Tamaro E. “Biografia de José Moreno Villa. Biografias y Vida 2004


domingo, 5 de enero de 2025

La duquesa roja

Katharine Stewart-Murray: «La Duquesa Roja››

El grandísimo José Saramago, escritor y Premio Nobel luso, dejó escrito que «Hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria histórica, porque se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia››. Suscribo ese deseo, y en homenaje a esa memoria recupero a un personaje carismático, y poco conocido en nuestro país como es la británica Katharine Stewart-Murray (1874-1960) futura duquesa de Atholl.

 Katharine fue una aristócrata escocesa nacida en Edimburgo cuya actividad política se inició cuando era muy joven en su país natal, Escocia. En 1923 fue la primera mujer en ocupar un escaño en el Parlamento británico y fue, ante todo, una feroz luchadora demócrata contra el fascismo que comenzaba a despuntar en Europa, oponiéndose firmemente, por ejemplo, a la invasión italiana de Etiopía (octubre, 1935-mayo, 1936). Fue uno de sus caballos de batalla contra los que luchó incansablemente y, en especial, durante los últimos años de la década de 1920, cuando nuestra protagonista inicia un viraje político que le supuso la caída en desgracia dentro del Partido Conservador, concentrando sus impulsos en hacer campaña contra la opresión soviética. Sobre este asunto publicó en 1930 el libro The Conscription of a People. Como se sabe, Gran Bretaña había roto sus relaciones diplomáticas con la URSS en 1927 y durante la siguiente década, hasta 1941 que ambos países se unieron en la coalición anti-Hitler, la relación fue muy inestable.

Detractora de los radicalismos (de izquierdas y derechas) y anticomunista convencida, arremetió contra la Unión Soviética al considerar que sus prácticas ponían en entredicho, como escribió en el libro ya citado, los derechos humanos; derechos por los que Katharine sí lucho valientemente y sin tregua, especialmente por las terribles prácticas ejercidas (ablaciones genitales) sobre las mujeres africanas. En esta lucha no estuvo sola, otra renombrada parlamentaria Eleanor Rathbone (1872-1946), miembro independiente del parlamento británico y activista en defensa de la retribución familiar y los derechos de las mujeres, se unió a sus demandas. Sobre este asunto Katharine no se había destacado hasta estos momentos como feminista, manifestándose, por citar un ejemplo, contraria a conceder el voto a las mujeres --como, por otra parte, sería el caso de una de nuestras primeras diputadas: Victoria Kent, quien, como la escocesa, entendía que las mujeres no estaban preparadas para tal responsabilidad--. No obstante, durante estos años, Katharine también va a dar un significativo viraje asociándose con Sylvia Pankhurst (1882-1960), quien lideraba el movimiento sufragista inglés, hacía campaña contra la pobreza y advertía, como Katharine, del peligro fascista en toda Europa.

En 1936, momento álgido en que el nazi-fascismo se alía para intervenir en nuestra guerra (Incivil), Katharine se opuso radicalmente, en contra de la opinión de las potencias europeas, con el Reino Unido a la cabeza, al pacto de no intervención aprobado por su Gobierno. Si bien, como decíamos al principio, no compartía las ideas izquierdistas de la República, no por ello dejaba de valorar la voluntad democrática de los que defendían sus legítimos derechos. Intentó, infructuosamente, que Gran Bretaña enviara ayuda militar al muy necesitado bando republicano, así, que, a título particular y de forma voluntaria decidió tomar parte activa a favor de la España republicana. La diputada escocesa comenzó a ser conocida desde entonces como «la Duquesa Roja», codirigiendo, junto a la ya citada diputada Rathbone, el llamado National Joint Committee for Spanish Relief, que englobaba a más de cien organizaciones benéficas, tratando de aliviar los problemas más apremiantes en la zona republicana, especialmente la falta de alimentos y medicinas. Entre algunos de sus miembros destacamos a Geoffrey Theodore Garratt, Felicity Ashbee, Leah Manning, Harry Pursey, Nancy Mitford, Peter Rodd, Frida Stewart o Donald Darling

En 1937 Catharine formó parte de la primera delegación de parlamentarias británicas que visitaban España, como la citada Rathbone o Ellen Wilkinson (1891-1947), una política y escritora británica laborista, que llegaría a ser ministra de Educación entre 1945 y 1947. Sin embargo, a pesar de todo su empeño no convencieron a los miembros del Parlamento británico sobre la necesidad de intervenir en el conflicto que aquí se libraba y así frenar el avance del nazi-fascismo por Europa. Durante su visita, la delegación británica, con el escritor extremeño Arturo Barea (1897-1957) como intérprete (murió exiliado en Londres), fueron testigos presenciales de los destrozos producidos por las bombas alemanas en ciudades como Valencia, Barcelona y Madrid.

De vuelta en Gran Bretaña, tras haber comprobado “in situ” los horrores de la contienda, se reafirmaría en seguir batallando por ayudar, especialmente, a los niños españoles, lo que le supuso por parte de la clase dirigente, no solo el rechazo, sino la antipatía. Esta situación, llevada al límite por sus oponentes, la llevaron a escribir varios artículos en la prensa británica. En 1938, en la revista británica The War in Spain publicaría un artículo en el que adelantaba su intención de dimitir y renunciar a su escaño en el Parlamento. Era su respuesta a la reiterada decisión de Londres de no intervenir militarmente a favor de los republicanos españoles y volvía a reiterar, nuevamente, que la inhibición de su Gobierno ponía en bandeja al nazi-fascismo el porvenir de la República.

Escribió sobre su experiencia en suelo español el libro Searchlight on Spain (1938). Además de reflexionar sobre las consecuencias de la contienda para la población civil, el libro constituye uno de los primeros análisis históricos y políticos sobre los antecedentes de la Guerra Civil, un libro que se convirtió inmediatamente en un éxito de ventas. Durante el conflicto consiguió que cuatro mil niños obtuvieran refugio en el Reino Unido. ​

Tras su dimisión no volvió a presentarse más al Parlamento e inició una campaña contra Hitler.

En 1958 publicó su autobiografía Working Partnership.

 

                                                     Rosa M. Ballesteros García

                                    Vicepresidente del Ateneo Libre de Benalmádena

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