jueves, 7 de abril de 2022
Teretulia del 6/04/2022
domingo, 3 de abril de 2022
Política neoliberal
POLITICA NEOLIBERAL Y LA
MENTIRA POLITICA
Creemos
conocer el neoliberalismo cuando en realidad no sabemos exactamente lo que es
ni de dónde viene.
No
se trata de una doctrina económica falsa o arcaica, sino de un conjunto de
prácticas y de normas construidas política, institucional y jurídicamente.
El
neoliberalismo no gobierna principalmente a través de la ideología sino a
través de la presión ejercida sobre los individuos por las situaciones de
competencia que crea. Es mucho más que un tipo de capitalismo. Es una forma de sociedad e incluso, una
forma de existencia. Lo que pone
en juego es nuestra manera de vivir, las relaciones con los otros y la manera
que nos representamos a nosotros mismos. No sólo tenemos que vérnoslas con una
doctrina ideológica y con una política económica, sino también con un verdadero
proyecto de sociedad (en
construcción) y una cierta fabricación
del ser humano.
El
neoliberalismo trata de extender la lógica del mercado más allá de la
estricta esfera del mercado mismo y con ese fin reformar el funcionamiento
interno del Estado, de manera que este sea la palanca
principal de esa extensión.
En
el neoliberalismo, la competencia y el modelo empresarial se convierten en un
modelo general de conducta e incluso también en una especie de forma de vida,
de forma de gobierno en sí mismo. No sólo son los salarios de los diferentes
países los que entran en la lucha económica, sino que todos los individuos
establecen relaciones “naturales” de competición entre ellos. Este proceso se
produce muy concretamente a través de mecanismos muy variados, como por ejemplo
la destrucción de las protecciones sociales, el debilitamiento del derecho al
trabajo, el desarrollo deliberado de la precariedad masiva o el endeudamiento
generalizado de los estudiantes y las familias. Se trata de hundir al máximo de
gente posible en un Ser “empresa de sí mismo” y esto significa vivir por
completo en el riesgo, compartir un estilo de existencia económica hasta ahora
reservado exclusivamente a los empresarios cuyo universo es la competición
enviando un mensaje al ciudadano para que gane el más competitivo.
Esto
es como si la lógica de acumulación indefinida del capital se hubiese
convertido en una modalidad subjetiva. Ese es el infierno social e íntimo al
que el neoliberalismo nos conduce. Desde la misma fundación de Europa, la
lógica de mercado y sus principales condiciones monetarias, sociales y
presupuestarias, se ha colocado fuera del alcance de toda voluntad democrática.
Y ello sea cual sea la catástrofe a la que conducen estas políticas. El
imperativo de la competitividad que anima a cada país miembro a hacer uso del
dumping fiscal y salarial para atraer capitales es , en realidad, un principio autodestructivo de la democracia
y de Europa.
De
acuerdo con los principios de la nueva religión mundial del neoliberalismo, no
basta con ganar la máxima cantidad de dinero y gastarlo en la continua y
perversa liturgia del consumismo. También se considera una virtud el perseguir
ese objetivo con la menor consideración posible hacia el prójimo. El respeto a
los demás no encaja con la mentalidad ganadora que admiramos e inculcamos a
nuestros hijos. El egoísmo es una condición necesaria para el éxito. Un
emprendedor altruista es un mal emprendedor , y el dogma neoliberal exige a
todos sus fieles que se conviertan en emprendedores y se entreguen por entero
al juego de ganadores y perdedores . En este juego el ganador no solo obtiene
su beneficio a costa de los otros , sino que además es muy consciente de ello.
Esas son las reglas de juego. Quien muestra absoluto desprecio por los demás , al
mismo tiempo que sigue los dictados del hedonismo sin ningún escrúpulo, se
transforma en un semidiós y en un ejemplo para todos nosotros .
Mentir te
convierte en un dios….y decir la verdad
solo en reportero. El mentiroso crea un mundo con sus palabras…”en un principio
fué el verbo”. Dices y en función de lo
que dices , la cosa ocurre…Pero hay que saber decir por supuesto , repetirlo con insistencia desde la tribuna adecuada
y si hace falta con algunos efectos
especiales .Todo sucede en nuestra mente…la realidad importa poco….verificar
nunca nos ha interesado y cada vez resulta mas difícil…Si controlas
suficientemente los estímulos de la gente, las personas verán , pensaran y sentirán
lo que tu quieras. Si la cambias de nombre la cosa también cambia…y si la dejas
de nombrar la cosa desaparece. Puedes crear la cosa o destruirla como Dios. Para
que te crean es mejor saber mentir que lanzarse espontáneamente a contar la
verdad. La emoción o el desconcierto ante el hecho real hacen que tu relato
parezca algo caótico y resulte menos
convincente. El mentiroso no está afectado por el acontecimiento y puede
organizar mejor su discurso…y ha de fingir los sentimientos de manera más
conmovedora. La gente esta dispuesta a creerte …sobre todo si les gusta lo que
dices. A la hora de escoger lo bueno y lo verdadero no lo dudamos : escogemos
lo bueno.
Nuestra
identidad no se construye con razonamientos sino con conveniencias. Preferimos
lo consolador a lo revelador, la felicidad a la evidencia. Y a partir del
momento en que tu me crees, yo ya no te estoy mintiendo. He logrado hacer
verdad mis palabras en tu cerebro.
Nadie nos
enseña a mentir, aprendemos desde niños: para hacernos querer , para hacernos
notar, para disimular nuestros miedos….Los humanos tenemos una gran experiencia
en el arte de mentir, nuestro lenguaje corporal nos delata cuando mentimos y lo
que dicen las palabras lo contradicen los gestos. Así que mentir y ser convincente
no es tarea fácil, solo unos pocos saben como hacerlo.
Los esfuerzos
de quienes se empeñan en contar la verdad son infructuosos. Demasiados
intereses por parte de quienes escriben … y demasiada necesidad de integrarse
en un bello mito por parte de quienes escuchan. Toda la vida es una
justificación : hacemos en la política lo mismo que Magritte en la pintura…No
tenemos personalidad sino un amplio abanico de personajes que adoptamos según
las situaciones …no hay solo un yo, sino circunstancias: los políticos son las personas que nos
convienen en cada circunstancia o las que nos convencen para que adoptemos
ciertas medidas.
Los dos
grandes pilares aglutinadores de la ciudadanía son : el primero ponerles un
objetivo delante y el segundo, un enemigo
en contra. En esta época de crisis resulta difícil darles un objetivo : ni
mejoras laborales, ni progreso económico y mucho menos un paraíso social… así
que es mejor buscar un enemigo. Deberíamos también aprovechar la actitud sumisa
de la ciudadanía para asegurarnos un electorado manipulable, y nuestro mayor
éxito sería que este reivindicase su propia esclavitud. El discurso político es
pura ingeniería léxica que logra implicar a su público como si formase parte
del cuento , consiguiendo la programación mental del mismo. No hace falta
amenazar y mucho menos eliminar. Son reminiscencias de cuando no contábamos con
las actuales herramientas de persuasión. Y es que una mentira se convierte en
verdad cuando todo el mundo la cree y
además mentira o verdad ¿ que más da..? se trata de un falso debate…
Las nuevas
tecnologías nos permiten adelantarnos al pensamiento del ciudadano, incluso
inducirlo. En el futuro no habrá vigilantes ni vigilantes de los vigilantes porque
no habrá revoluciones ni movimientos de protesta. En la comunicación ya no se hablará de culpables ni de causas
porque no habrá espacios para el debate. El asesor contribuye a la egolatría
del líder: un buen asesor puede convencer a cualquiera de su propia genialidad .
El poderoso ha asumido que su vida vale mas que la de los demás y los que no se
identifiquen con la suya merecen la muerte política. En eso consiste el
ejercicio del poder.
A través de estas reflexiones he
querido demostrar que la mentira política es un arma o un argumento más dentro
de la estrategia del neoliberalismo.
LUIS MIGUEL NICOLÁS BUENO
Ingeniero Aeronáutico
EL ATENEO LIBRE DE BENALMÁDENA
“benaltertulias.blogspot.com”
“ateneolibredebenalmadena.com”
viernes, 1 de abril de 2022
domingo, 27 de marzo de 2022
La edad de plata de la cultura española
LA EDAD DE PLATA DE LA CULTURA ESPAÑOLA
La edad de oro de la cultura
española está claramente definida en nuestra educación escolar por un periodo
de brillantez cultural que abarca los momentos de máxima expansión política y
económica de nuestro país durante los católicos reinados de Carlos I, Felipe II
y los Austrias menores. Pero no ha sido el único momento de brillantez cultural
porque a lo largo de la última parte del siglo XIX y de la primera mitad del XX
España vivó otro momento dulce en lo que podemos denominar una nueva edad de
oro de nuestra cultura, o de plata, cincuenta años que vieron emerger lo mejor
de nuestra capacidad intelectual y artística en un esfuerzo sin precedentes por
modernizar el país, floreciendo de manera espectacular durante la segunda
república y que fueron abrupta y aviesamente cercenados por los vencedores de
nuestra guerra civil.
La necesidad de una modernización
del país, puesta de manifiesto en la redacción de la Constitución de 1812, no
empezó a materializarse hasta la superación del denostado absolutismo de
Fernando VII, durante el reinado de Isabel II (1833-1868), con la introducción
de las ideas inspiradas en el pedagogo alemán Karl Friedrich Krause (1781-1832),
a cuyas clases había asistido Julián Sanz del Río (1814-1869) como catedrático
de la Universidad de Madrid, becado por el Gobierno español. Estas ideas se
extienden rápidamente entre sus discípulos que comienzan a reclamar mayor
libertad de enseñanza.
En 1857, se publica la ley
Moyano, un intento de combatir el analfabetismo del país que recoge esfuerzos de
gobiernos anteriores, y que en el sexenio democrático (1868-1874) había
conseguido comenzar a liberarse del férreo control estatal y religioso, que en un postrer intento, trata de
reforzarse mediante el decreto del Marqués de Orovio (1875), ya en plena
restauración, y que casi sesenta
profesores se niegan a aceptar por considerarlo
una regresión, razón por la que son apartados de sus cátedras.
Como reacción a estas medidas, al
año siguiente, en 1876, un grupo de estos profesores separados entre los que se
encuentran Nicolás Salmerón, Joaquín Costa, Gumersindo de Azcárate y otros,
dirigidos por Francisco Giner de los Ríos (1839-1915) pedagogo, filósofo y
ensayista, fundan “La Institución Libre de Enseñanza” (I.L.E.), que sigue los
modernos conceptos krausistas importados por Sanz del Río y que en su primer
boletín fundacional publicado cuatro meses después de su fundación establece
una escuela paralela laica con independencia total de todo tipo de influencia
política, religiosa e ideológica (libertad de cátedra), coeducación
organizativa y curricular (los niños y las niñas son iguales), cambios metodológicos
(no se aceptan textos predeterminados ni enseñanza memorística), educación
física (en su doble vertiente de salud física y moral), educación ambiental
(acudiendo al campo a pasear y disfrutar de la naturaleza), educación social
(llevar la educación a todos los lugares accesibles), en resumen, una educación
global e integral.
El BILE (Boletín de la
Institución Libre de Enseñanza) inició su publicación en 1877 con la finalidad
de dar cuentas de la marcha de la institución y la de informar de los movimientos
culturales contemporáneos tanto en España como en Europa y América. Ejerció una
gran influencia como lo atestiguan los más de cuatro mil artículos que publicó
y la calidad de sus colaboradores (Bertrand Russell, Henry Bergson, Charles
Darwin, John Dewey, Santiago Ramón y Cajal, Miguel de Unamuno, María
Montessori, León Tolstoi, H. G. Wells, Rabindranath Tagore, Juan Ramón Jiménez,
Gabriela Mistral, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Azorín, Eugenio
D`Ors, Ramón Pérez de Ayala, Antonio Machado, etc.).
El desarrollo de la ILE, como una
institución de carácter privado dedicada a la enseñanza, al margen de la tutela
oficial, se planificó como una academia dirigida a la enseñanza superior y
media, cuyas asignaturas estaban calcadas del modelo de la enseña oficial ante
la que rendían cuenta en sus exámenes. Sus alumnos nunca fueron numerosos y
podrían situarse en los 160 de media por curso, pero tuvo una enorme
repercusión en todo el país y se convirtió en el germen del desarrollo de
numerosas instituciones tanto públicas como privadas.
El Museo Pedagógico Nacional
surge de la ILE en 1894 como un centro
vivo de investigación educativa que, más allá del mero coleccionismo, se
convirtió en un foco de modernización de la enseñanza y formación del
magisterio. Su Boletín era distribuido a todos los maestros del país. Contaba
con un laboratorio de Pedagogía Antropológica y cursos monográficos de
pedagogía y ciclos de conferencias. Su director fue Manuel Bartolomé Cossío
(1877-1935), ahijado y sucesor de Giner, y contó con la colaboración de numerosos
profesores y catedráticos de universidad. De su mano, en 1887 se inician las
Colonias Escolares de Verano idea novedosa que tiene por objetivo fomentar las
buenas costumbres, la educación y la higiene entre la población más
desfavorecida. A estas se añadieron, las conferencias de maestros, las
asambleas de maestros, y las exposiciones escolares, hasta que en 1901 se crea
el Ministerio de Instrucción Pública.
La Junta de Ampliación de
Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) fue fundada como un organismo
público en 1907, dirigida desde su fundación por Santiago Ramón y Cajal
(1852-1934) Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1906, que la regentó hasta su fallecimiento, desarrollando
una labor más fructífera para el país que el propio galardón, auxiliado como
secretario por José Castillejo Duarte (1877-1945) que promovió la escuela
plurilingüe y la Escuela Internacional.
La JAE supuso el esfuerzo más
importante realizado nunca en España por europeizar al país, llevando a cabo
una reforma cultural basada en la libertad de pensamiento que preconizaba la
ILE, y la apertura a las nuevas corrientes culturales internacionales, y comenzó
por la formación del profesorado mediante el denominado sistema de pensionados,
a través del cual envió a gran cantidad de profesores a formarse o a completar
su formación fuera del país pero además
para aprovechar debidamente las enseñanzas recibidas, y no reducirse a una
renovación de cuadros, creó multitud de centros para que éstos pensionados
desarrollaran los conocimientos asimilados.
La JAE disponía de una amplia
autonomía en sus decisiones en cuya cúpula contaba con unos veinte vocales,
todos personalidades destacadas de todas las especialidades culturales y
científicas gracias a lo cual consiguió superar los baches políticos que sufrió
de manos de los gobiernos católico-conservadores, o de la dictadura de Primo de
Rivera consiguiendo afianzarse en un tiempo en el que recibió 9.200 solicitudes
de pensiones de las que concedió 1.700 (57 por año), de las que el 19% fue para
pedagogía, el 18,5% para medicina, el 17% para ciencias físico-naturales, el
10,5% arte y el 10% derecho, lo que supuso un importante impulso cualitativo para
nuestra cultura, estableciendo además numerosos enlaces de intercambios
culturales con el resto de los países.
La JAE también estableció
relaciones con organismos dentro de España entre ellos la Residencia de
Estudiantes creada en 1910 y dirigida por Alberto Jiménez Fraud (1883-1964),
cuya importancia cultural ha quedado ligada a la generación del 27 (Federico
García Lorca, Salvador Dalí, Luis Buñuel, Miguel de Unamuno, Manuel de Falla,
Ortega y Gasset, Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Rafael Alberti, etc., etc.).
Con el Centro de Estudios
Históricos creado en 1910 y dirigido por Ramón Menéndez Pidal (1869-1968), que
fue un gran revitalizador de nuestras ciencias históricas y sociales en todas
sus secciones: medieval (Sánchez Albornoz), filología (Américo Castro),
arqueología (M. Gómez Moreno), arte (Elías Tormo y Monzó), árabe (M. Asín
Palacios) y derecho (F. Clemente de Diego). Con el Instituto Nacional de
Ciencias Físico-naturales también creado en 1910 que contaba con dos institutos
a su vez, el Instituto Cajal con secciones de biología (J. F.Tello), y de
histología cerebral (Gonzalo Rodríguez Lafora) y el Instituto de Física y
Química (Blas Cabrera) con secciones de espectroscopia (Miguel Catalán),
magnetismo (Arturo Duperier), y laboratorios de Fisiología (Juan Negrín, Severo
Ochoa, Grande Covian) y de Histología (Pío Del Río Ortega).
En 1915 se crea la Residencia de Señoritas,
primer centro destinado a fomentar la enseñanza universitaria a mujeres y que
fue dirigido por María de Maeztu (1881-1948), y en 1916, la Fundación Giner de
los Ríos que tiene por objetivo preservar el patrimonio de la ILE tras la
muerte de su fundador ocurrida el año anterior. En un paso más se crea en 1918
el Instituto Escuela que es un experimento pedagógico destinado a extender a la
enseñanza secundaria los principios fundamentales de la ILE.
Pero fue al instaurarse la
Segunda República, o república de los intelectuales, cuando se produce la
máxima expansión cultural a través del Ministerio de Instrucción Pública y
desde las plataformas del Museo Pedagógico Nacional y la Institución Libre de
Enseñanza al crearse en 1931 las Misiones Pedagógicas siguiendo la idea de
Giner de “llevar los mejores maestros a las peores escuelas”, que consiguieron
hasta 1938 alcanzar a 7.000 pueblos y
aldeas, a través de 196 circuitos establecidos, con la participación aproximada
de 600 “misioneros”, repartiéndose en 5.522 bibliotecas más de 600.000 libros,
se llevaron a cabo 286 representaciones teatrales y las exposiciones de
pinturas del Museo del Prado se vieron en 179 localidades.
Tras la guerra civil el proceso
de depuración franquista del magisterio español, desmanteló, declarando ilegal
y altamente perniciosa a la ILE, confiscando todos sus centros y desarbolando
todas sus instalaciones muchas de las cuales se destinaron a necesidades
militares y otras al nuevo CSIC, heredero falaz, en cuya fundación en 1940 el
Ministro de Educación Nacional franquista, Ibáñez Martin declaró: “queremos una
ciencia católica…y liquidamos todas las herejías científicas que secaron y
agostaron nuestra genialidad sumiéndonos en la atonía y la decadencia…se ha
acabado el tiempo en que la actividad científica era una aportación voluntaria
y libre”.
La modernización y europeización
del país, su edad de plata cultural, se había terminado. Una pléyade enorme de
literatos, científicos y artistas educados y consumados entre nosotros se
exiliaron, y otros fueron inhabilitados o terminaron en la cárcel e incluso fusilados.
Jesús Lobillo Ríos
Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena
“benaltertulias.blogspot.com”
“ateneolibredebenalmadena.com”
.Bibliografía.-
Enrique M. Ureña.-“Krause y la educación”.
Universidad de Comillas. 1988.
Utero, Navarro y Basanta.-“Las colonias
escolares de vacaciones y la Ile”. U. Santiago de Compostela 2013.
Teresa Marín.-“La pedagogía
europea importada por becados de la JAE”. Universidad de Castilla La Mancha 1987.
M. Rius .-“Institución Libre de
Enseñanza”. U. Rovira y Virgili.
viernes, 25 de marzo de 2022
R BARAYÓN, VIAJE
HACIA LA LUZ (30 de marzo de
2022)
Título Original: Sender Barayón, viaje hacia la luz.
Dirección y guión: Luis
Olano.
País: España.
Año: 2018.
Duración: 96 minutos.
Exiliado en Estados Unidos siendo un niño, Ramón Sender Barayón, nació en Madrid en 1934 y fue adoptado por una escritora de la clase alta neoyorquina. Compositor pionero de la música electrónica, artista y escritor, la guerra civil marcaría su destino y el de su familia para siempre.
El documental de Luis Olano es un viaje por el siglo XX que
va de la España de la guerra civil, la represión y el exilio hasta la soleada
California de la contracultura y los años dorados del rock, la psicodelia y los
hippies, donde Ramón Sender Barayón construyó su vida de novela.
Tras quien ha sido definido como el gurú de la contracultura
californiana perdura el recuerdo de su madre, pianista y activista anarquista
que fue fusilada al inicio de la guerra civil, o de su padre, Ramón J. Sender,
periodista y novelista de reconocido prestigio.
Contaremos con la presencia de:
—Luis Olano (director y guionista)
miércoles, 23 de marzo de 2022
Tertulia del 23/03/2022
domingo, 20 de marzo de 2022
Rosario de Acuña
ROSARIO
DE ACUÑA: «Justicia… y no galantería»
En 1833 finalizaba lo que se conoce como
«Década Ominosa». Fernando VII («el Rey Felón») acababa de morir y España se
despedía del Antiguo Régimen y del poder absoluto para dar paso a la monarquía
liberal. Estos aires de libertad propiciaron la fundación del Ateneo Científico
y Literario madrileño en 1835. Sin embargo, tendrían que pasar varias décadas
para que esta magna institución admitiera en su tribuna a una mujer (con el
rechazo de algunos de los socios más antiguos). La efeméride tuvo lugar un 19
de abril de 1884, el mismo año en que el Ateneo había estrenado nueva sede (el
31 de enero) con discurso del malagueño Antonio Cánovas del Castillo, a la
sazón presidente del Consejo de Ministros y presidente también del Ateneo.
Como apunto en un
artículo ya publicado sobre el tema, tendrían que ser casos excepcionales [como,
por ejemplo]: «alguna mujer notable por sus trabajos en literatura». Esta mujer
notable sería la escritora y dramaturga Rosario de Acuña y Villanueva (1850-1923)
y este hito no dejó de sorprender a la sociedad, aunque la dama ya era experta
en asombrar a la ciudadanía con el estreno teatral en 1876 de uno de sus dramas:
Rienzi el Tribuno, todo un éxito, un
alegato contra la tiranía al que dio vida el actor Rafael Calvo, convirtiéndose
así en la segunda mujer del siglo XIX (tras Gertrudis Gómez de Avellaneda) que
estrenaba una pieza dramática en el Teatro Español de Madrid. La autora tenía
26 años. Al año siguiente estrenaría el drama trágico Amor a la patria: y en 1880 Tribunales
de venganza. En 1891 se estrenaría su obra más polémica El padre Juan (1891), un drama que
representaba la lucha de los librepensadores contra el inmovilismo. Fue un
enorme éxito, pero una única representación. Ninguna compañía se había atrevido
a ponerlo en escena y ella se vio obligada a formar su propia compañía,
dirigiendo ella misma a los actores y haciendo labores de vestuario. Como en la
obra de Galdós Doña Perfecta, Rosario
incidía en que la razón y el progreso sucumbían aplastados por la intolerancia
religiosa. Esa misma noche una orden verbal del Gobernador prohibía futuras
representaciones[1].
Si tuviéramos que
aplicar un calificativo a esta mujer, el que mejor la definiría sería: EXTRAORDINARIA.
No es una exageración si tenemos en cuenta el contexto social en el que vivió,
y todos los hándicaps que tuvo que superar y que trataré de resumir en el poco
espacio que me el artículo. Para empezar, el primer problema al que se tuvo que
enfrentar, con apenas cuatro años, fue una enfermedad ocular que hasta los
treinta y cuatro, cuando se somete a una intervención quirúrgica, le ocasiona
la pérdida intermitente de la vista y grandes padecimientos. Sin embargo, en
contraposición, tuvo la suerte de nacer en una familia con título nobiliario y
mentalidad liberal (Rosario sería condesa de Acuña, título que jamás empleó).
Fueron sus padres quienes se ocuparon de que la hija adquiriera una vasta
educación, muy alejada de la que se daba a las mujeres en aquellos años.
Posteriormente, Rosario se relacionaría con intelectuales krausistas (Giner de
los Ríos, Azcárate, etc.), con quienes compartió la defensa de una escuela
neutra y laica, así como la coeducación de hombres y mujeres, un ideal
compartido con las primeras activistas feministas, un feminismo basado en la
educación defendido por Emilia Pardo Bazán, Concepción Arenal o Carmen de
Burgos, entre otras.
Rosario fue periodista,
dramaturga, pensadora y escritora que bajo el seudónimo de «Remigio Andrés
Delafón» escribió decenas de artículos. Republicana y librepensadora, mantuvo
su lucha particular contra la intolerancia, el clericalismo y la desigualdad
social y de género, opinión francamente expresada como respuesta a un artículo
sobre su actuación en el Ateneo al pedir: «¡Justicia es lo que necesitamos, no
galantería!». Mantuvo estrecha amistad con otras escritoras y activistas
feministas de círculos masónicos como Ángeles López de Ayala, Amalia Domingo
Soler, Mercedes Vargas o Consuelo Álvarez («Violeta»). Ella misma fue iniciada
en la logia «Constante Alona» de Alicante con el nombre simbólico de «Hipatía».
Escribió decenas de artículos en Las
dominicales del librepensamiento, publicación madrileña (1893-1909).
Muy aficionada a la Historia[2] y
las Ciencias Naturales, su amor por la Naturaleza le permitiría adquirir,
además, un vasto conocimiento del mundo animal y vegetal. Su intensa curiosidad
por todo lo que la rodeaba se acrecentó con sus viajes al extranjero. Publicó
en varias revistas como La Ilustración
Española y Americana, El correo de la
Moda y periódicos madrileños como La
Iberia, La Mesa Revuelta, Revista
Contemporánea o El Imparcial.
Por otro lado, su vida
amorosa no fue afortunada en principio. Se casó hacia 1876 con el joven militar
Rafael de la Iglesia, pasando poco después a residir en el pueblo madrileño de
Pinto. No obstante, el matrimonio no resultó como se esperaba y la pareja se
separó definitivamente en 1883, coincidiendo con la muerte de su queridísimo
padre. Poco después Rosario conocería a quien fue hasta el final de sus días su
fiel compañero, un joven 17 años más joven: Carlos de Lamo Jiménez, y esta
diferencia de edad no fue obstáculo para la pervivencia de su relación. Nunca
se casaron, ni siquiera cuando Rosario enviudó en 1901.
A causa de uno de sus
artículos, en el que defendía el derecho de las mujeres de acudir a la
universidad, reclamando la igualdad entre sexos, publicado en París por El Internacional. Reproducido en nuestro
país por El Progreso, las protestas y
la tensión suscitada forzaron el exilio de Rosario a Portugal un par de años.
En 1913, cuando Romanones es nombrado presidente de gobierno, se le concede el
indulto.
Amante de la vida
natural se refugia en el campo y compra una granja avícola, llegando a obtener
en 1902 la medalla de plata en la I Exposición Internacional de Avicultura que
se celebró en Madrid. Compaginó esta actividad con su labor creadora como
dramaturga y colaborando en prensa: El
Cantábrico, El Ideal Cántabro o La Voz del Pueblo. De estas colaboraciones destacamos
la serie de artículos denominada “Conversaciones femeninas”, dirigidas a las
mujeres montañesas, donde explica y difunde sus conocimientos. Por otro lado, su
acercamiento a posiciones republicanas y socialistas es evidente, colaborando
en La Voz del Pueblo o dando conferencias
en las agrupaciones de la UGT de Santander. La experiencia rural finalizará tras
la muerte de su madre en 1905.
En 1909 se instala en
la que se convertirá en su residencia definitiva, Gijón. Allí construye su casa
y, aunque septuagenaria, sigue colaborando en la prensa periódica como El Publicador y El Noroeste, con artículos comprometidos con los más desprotegidos,
denunciando la situación en la que se encuentran las mujeres maltratadas, la
infancia abandonada, y también la dura vida de los pescadores. Allí en Gijón,
en su Ateneo Obrero, Rosario sube a la tribuna: “Obreros de Gijón; hermanos
míos; os habla una obrera como vosotros, que jamás hizo alarde de su blasonado
apellido sino para colocarlo entre los más humildes […] Tenedme, pues, como
hermana vuestra, que por miles se podrían contar los surcos que mi pluma trazó
sobre el papel”. Su posición política le acarreará muevas dificultades. En el
verano de 1917, por ejemplo, a raíz de
la proyectada huelga convocada por UGT y CNT en Asturias, es registrada su casa
por sospechar de su apoyo a los huelguistas. Hasta su muerte, en 1923, Rosario seguirá utilizando su pluma cuando lo exijan
las circunstancias. Tenía 73 años cuando murió, acompañada de su inseparable
compañero Carlos Lamo, aquel joven estudiante de derecho que, junto a otros
compañeros de la Universidad Central de Madrid, la nombraran presidenta de
honor del Ateneo Familiar que Carlos presidía.
Había muerto una
librepensadora, una mujer libre que no había dejado indiferente a nadie durante
su comprometida existencia. Como un periódico publicó en relación con su
discurso en el Ateneo madrileño: “La Señora Acuña es para los hombres una
literata y para las mujeres una librepensadora, y no inspira entre unos y
otras, simpatías”.
Rosa Maria
Ballesteros Garcia
Vicepresidenta del Ateneo Libre
de Banalmádena
“benaltertulias.blogspot.com”
“ateneolibredebenalmadena.com”
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