miércoles, 10 de enero de 2018

FEMINISMO, QUÉ ES Y CÓMO RECONOCERLO

10/ENERO/2018
                         Historia del movimiento feminista
Rosa Mª Ballesteros García (Doctora en Historia, Experta en Género e Igualdad, Especialista en Hª de las Mujeres, Escritora e Investigadora de la UMA).
Aforo: 30 asistentes


Cronología:
·         Punto de inflexión.
·         Inicios del feminismo organizado.
·         Primera Ola (Revolución Francesa-Siglo XVIII-XIX).
·         Segunda Ola (Mediados Siglo XIX-Mediados XX).
·         Tercera Ola (Feminismo Contemporáneo).

Principales objetivos del movimiento feminista:
·         La mejora de la educación.
·         La capacitación profesional y la apertura de nuevos horizontes laborales.
·         La equiparación de sexos en la familia como medio de evitar la subordinación de la mujer y la doble moral sexual.
·         El derecho al voto.
Definición de feminismo: Según el diccionario: “Doctrina y movimiento social que pide para la mujer el reconocimiento de unas capacidades y unos derechos que tradicionalmente han estado reservados para los hombres”. Supone la toma de conciencia de las mujeres como grupo o colectivo humano, de la opresión, dominación, y explotación de que han sido y son objeto por parte del colectivo de varones en el seno del patriarcado. 
Definición de machismo: El machismo es una expresión derivada de la palabra macho, definido como aquella actitud o manera de pensar de quien sostiene que el varón es por naturaleza superior a la mujer. El machismo es una ideología que engloba el conjunto de actitudes, conductas, prácticas sociales y creencias destinadas a promover la negación de la mujer como sujeto indiferentemente de la cultura, tradición, folclore o contexto. En opinión de la escritora Rosa Montero «una ideología en la que nos educa a todos y está grabado a fuego en nuestro inconsciente».

1.      Introducción:
La feminista Rosa Cobo, doctora en Ciencias Políticas y Sociología, dijo en una intervención en nuestro Parlamento que «las feministas tenemos una característica con todas las ideologías críticas de la modernidad, y es que tenemos la debilidad o la manía de mirar cuáles son las causas de la subordinación, de la explotación o de la opresión».
Pero si queremos encontrar las pruebas más antiguas que constatan la importancia que las mujeres han tenido para la historia y para la humanidad, tenemos que echar mano de la arqueología. Por ejemplo, la catedrática de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, María Ángeles Quirol[1] llegó a la conclusión de que la tarea fue fundamentalmente femenina, mientras que los hombres se dedicaban a la caza. Así, en torno al 90% del sustento, el procedente de la recolección vegetal y pequeños mamíferos, estaba mantenido por las mujeres, una hipótesis que decidieron demostrar buscando registros arqueológicos, una labor nada fácil. Durante su estudio, el principal problema que encontró fue que la lengua no incluye a las mujeres (por eso soy tan “machacona” con la importancia de las palabras”). Escribe: «En ninguno de los discursos científicos de filosofía, antropología o historia las mujeres están contempladas, salvo cuando hay algo tan específico de la mujer como el parto, en ese caso ya se pone la palabra mujer», ha subrayado. Por ello, ha insistido en que la palabra «hombres» a veces representa a las mujeres y a veces no, por lo que es necesario especificar el género y educar a los hombres en este sentido desde la infancia. Para algunos autores, la primera revolución sexual se produce cuando el hombre primitivo comienza a intuir que el rol del macho en la reproducción tenía tanta importancia como el de la hembra. Hasta entonces la reproducción se entendía como gracia de la diosa naturaleza. En su obra más célebre. Johann Jakob Bachofen en su obra El derecho materno (1861), planteó que el matriarcado fue el régimen más antiguo y que existió una mitología, de índole femenina, sobre la madre originaria. Para él la mitología se basó en lo matriarcal-patriarcal.[2] La directora de cine Donna Read y la autora neopagana y activista conocida como "Starhawk" realizaron en 2004 un documental en estrecha colaboración sobre la vida y el trabajo de Marija Gimbutas, una reconocida antropóloga, titulado Signs out of time. Marija se basó en utilizar de manera interdisciplinaria la arqueología con la lingüística y la mitología, algo novedoso, para descubrir los orígenes de los pueblos indoeuropeos. Destacamos por ello la importancia de la Genealogía para el conocimiento de la historia de los grupos sociales).
La investigadora de la Universidad colombiana de Antioquía, Alejandra Restrepo , afirma que para los estudios feministas “el restablecimiento de los vínculos genealógicos es una estrategia política que ha permitido recuperar los legados de las mujeres, visibilizar sus aportes en todos los ámbitos, identificar la opresión femenina en perspectiva histórica, poner los acentos en el significado que ha tenido lo ocurrido en cada momento histórico, desde la mirada de las mujeres, y revisitar el pensamiento y la acción política feminista desde su aparición”.
2.      Cronología
La discriminación o la violencia contra la mujer no es un fenómeno  propio de nuestra época ni exclusivo de determinadas culturas; es un anómalo conjunto de conductas que se producen en el género humano desde tiempos tan pretéritos como lugares o ámbitos tan universales.  Muchas mujeres han sufrido, y sufren en la actualidad, una tangible diferencia en cuanto roles, funciones, obligaciones y derechos respecto al hombre, sometidas a cierta discriminación que limita o anula su independencia y autonomía; en pocas palabras, padecen un permanente atentado tanto contra su propia Personalidad como contra su Dignidad y, esto ocurre, en medio de una silenciosa complicidad de la que todos, en mayor o menor grado formamos, parte. Eso es lo que denominamos “el silencio elocuente”.  En definitiva, las mujeres víctimas de mutilaciones genitales, violaciones, malos tratos, agresiones psicológicas y económicas o, también, las miles de asesinadas, recuerdan a nuestras sociedades una causa pendiente en la historia de la convivencia humana, el reconocimiento efectivo de la Libertad, Dignidad, Igualdad y Personalidad respecto a una mitad del género humano.
La violencia y los abusos no tienen raza, ideología ni estatus social. Como ejemplo, por la repercusión del personaje, traemos unas declaraciones de la famosa actriz, e hija de actores Jane Fonda que escribe en su autobiografía: “Conozco a chicas que han sido violadas y no sabían siquiera en qué consistía una violación. Piensan: ‘Debe haber ocurrido porque dije que no de la manera equivocada’”, apuntó (…) Una de las mejores cosas que ha logrado el movimiento de las mujeres es darnos cuenta de que la violación y los abusos no son nuestra culpa”, agregó[3].
A lo largo de la Historia, el Patriarcado se configurará como forma de la estructura social, ya exclusiva e inapelable durante la Edad Media (siglos V al XV) con la consolidación de las religiones judío-cristiana en occidente y budista o animista en oriente o en Egipto anteriormente (no olvidemos que los derechos de las mujeres y sus papeles sociales han variado a través de la historia). En el antiguo Egipto, aparentemente, las mujeres tenían similares derechos económicos y legales que los hombres y llegaban a ser vistas como heroínas en la cultura egipcia, según opinión de Meter Piccione, profesor de la Northwestern University.  A la mente nos vienen nombres reales como Cleopatra VII (69ac-30aC) o las médicas Meri Ptah y Peseshet (sobre el 2500 aC)[4], o divinidades como Isis, Heket, Hathor, o el hecho de que algunos faraones ptolemaicos acostumbraran a desposarse con sus hermanas y otros muchos gobernaran, conjuntamente, con sus esposas; además, se sabe con certeza, que el divorcio era una institución plenamente admitida entre los antiguos egipcios.
            En sentido inverso, no hay ninguna duda de la desigualdad entre hombres y mujer en la milenaria China donde el valor de uno y otro sexo era, y es, abismal: Para acreditar esto bastará con reproducir el inicio de un antiguo poema chino que dice; «… ¡Qué triste es ser una mujer! / Nada en la tierra es considerado de menor valor...»
Entre los siglo XI y II antes de Cristo encontramos que, con absoluta naturalidad, principalmente en la literatura griega, aparecen comportamientos violentos, vejatorios o discriminatorios hacia la mujer como norma de comportamiento tan habitual como impune. Por ejemplo, podemos leer, en el Canto I de la Ilíada, que Zeus acostumbraba a apalear a su esposa Hera, hecho contado por Hefesto, el hijo de ambos, el cual se declara incapaz de defenderla, ya que, en cierta ocasión en que lo hizo, fue arrojado del Olimpo por su padre, el maltratador Zeus, que lo agarró por los pies y lo estrelló contra la tierra, quedando cojo para siempre.
Más adelante, entre el sigo I (a C) y el siglo V (d C.), en la cultura romana occidental, las ciudades eran lugares en donde sus habitantes tenían el derecho de participar en las actividades políticas en pie de igualdad. Este estatus de ciudadano exclusivamente lo detentaban aquellos que poseían un patrimonio doméstico, es decir, el derecho de disponer sobre esclavos, mujeres y bienes materiales.  O, dicho en otros términos, la mujer nunca era ciudadana y, consecuentemente, quedaba descartada para participar en cualquier actividad pública, que se constituía en ámbito, exclusivamente, masculino.
Entre los años 1450 y 1750 la situación empeora y aparece, respecto a la mujer, un patente proceso de exterminio, bajo el argumento de la «brujería», destinado a las mujeres que practicaban la «magia negra» y se «aliaban», en sus propósitos, con el Diablo, (lo cual, en bastantes ocasiones, quería decir «mujeres que pensaban»); así se causó la muerte, según los cálculos más fidedignos, de unas 60.000 mujeres, en Europa Occidental que, previamente, eran sometidas a monstruosas torturas para obtener las adecuadas confesiones en los juicios por brujería, a los que, sólo en muy contadas ocasiones, fueron sometidos los varones, en los que, por el contrario, siempre eran juzgadores.
3.      Punto de inflexión
Mientras que, de modo silente, surgen las ideas feministas, la concepción más difundida, moderna y evolucionada, que impone la Revolución Francesa y su alegato de «Libertad, Igualdad, Fraternidad», es la del ideario de Rousseau (1712-1778). Repito que una cosa eran las teorías y otra la realidad. Así sucedió que, con la llegada de la Revolución Francesa y del Liberalismo; las mentalidades sexistas no cambiaban con igual cadencia que la se estaban produciendo las reformas políticas. Curiosamente, a la Déclaration des Droits de l'Homme et du Citoyen (1789) de la Revolución Francesa siguió en 1791 la Déclaration des Droits de la Femme et de la Citoyenne, donde se reclamaba la emancipación de las mujeres y que fue redactada por Marie Gouze, más conocida como Olympe de Gouges (1748-1793), que recibió como premio el ser guillotinada. Antes de estas fechas, ya conocemos opiniones como la manifestada por Mary Astell (1666), una escritora pionera que escribió: “Si todos los hombres nacen libres, ¿por qué las mujeres nacen esclavas?”.
3.1. Inicios del feminismo organizado
Tendrían que pasar miles de años para que el feminismo, como amplio movimiento social viera la luz. Este tiene sus orígenes hacia finales del siglo XVIII y principios del XIX, años en que el movimiento obrero mantenía una posición tradicional de corte patriarcal en relación con la igualdad de la mujer y sus reivindicaciones. Será a mediados del siglo XIX cuando los movimientos reivindicativos de la mujer tomen fuerza: lucha por el sufragio femenino, la reivindicación de la igualdad, la denuncia de la opresión social, familiar y laboral. Surgieron entonces los denominados movimientos sufragistas, inicialmente de origen burgués, con figuras como la pensadora socialista francesa Flora Tristán (1803-1844). Esta posición contrasta claramente con la misoginia de alguno de los primeros ideólogos del movimiento obrero como Ferdinand Lasalle (1825-1864) y, sobre todo, Pierre-Joseph Proudhon (1809-1864). Este último afirmaba claramente que una mujer igual al hombre significaría «el fin de la institución del matrimonio, la muerte del amor y la ruina de la raza humana». El lugar ideal para la mujer era el hogar. Para Proudhon las cosas estaban claras: «no hay otra alternativa para las mujeres que la de ser amas de casa o prostitutas».
En sentido opuesto a este, los primeros grupos feministas en el movimiento obrero tendrían como gran aliado teórico el libro de Friedrich Engels, publicado en 1884, El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado y surgirían dentro de los movimientos anarquistas que reivindicaban, desde el neomalthusianismo, la procreación consciente del proletariado, la separación entre sexualidad y reproducción, la defensa de la maternidad libre, la liberación femenina, la libertad sexual, la promoción de la planificación familiar, el cuidado de los niños así como el uso y difusión de métodos anticonceptivos artificiales.
No obstante, antes, mucho antes, existía ya un feminismo implícito; esto es, el sentimiento en buena parte de las mujeres de que el poder en manos de los hombres nos marginaba de la vida pública y nos condenaba a ser seres subsidiados (algo así como un feminismo intuitivo). Sin embargo, si bien las polémicas sobre la mujer se remontan hasta la Edad Media, con nombres de mujeres como Hildegarda de Bingen o Cristina de Pizan, tienen su continuación con el preciosismo[5],  se considera que el primer gran precedente del feminismo es la obra de Poullain de la Barre De l’égalité des deux sexes (1673) y que es en el siglo XVIII, siglo de la controversia y de la razón, cuando la polémica sobre igualdad y diferencia entre los sexos se plantea con un discurso crítico, a través de la filosofía de la Ilustración, que era contemporánea.
Avanzados estos antecedentes voy a tratar de esquematizar lo que ha sido la evolución del Movimiento Feminista organizado en Europa y USA,  que se suele resumir en «tres olas». Si bien los inicios en Europa y USA surgen de contextos diferentes.
3.2. La Primera Ola del Feminismo
Según la Genealogía del feminismo y la cronología de los estudios europeos, sitúa el origen del feminismo en la Ilustración, por considerar que fue en el Siglo de las Luces cuando la polémica sobre la naturaleza de la mujer y la jerarquía de sexos, también llamada la polémica feminista, se planteaba en términos diferentes a los de siglos anteriores. El feminismo nace con nuevo discurso crítico que utiliza, precisamente, las categorías de la filosofía que le es contemporánea. Es decir, usa el pensamiento de autores como Rousseau para fundamentar las vindicaciones. En opinión de la filósofa Amelia Valcárcel «el feminismo es un hijo no querido de la Ilustración». Según los estudios norteamericanos, la primera ola se refiere al movimiento feminista que se desarrolló en el Reino Unido y Estados Unidos a lo largo del siglo XIX y principios del siglo XX y que tiene otras características, como ya veremos.
Sus principales características son:
·         Se extiende desde la Revolución Francesa hasta mediados del siglo XIX.
·         El debate se centra en la igualdad de la inteligencia y la reivindicación de la educación.
·         Fundamenta sus reivindicaciones en el pensamiento del Siglo de las Luces, a pesar de que muchos autores como Rousseau desplazasen a la mujer a un segundo plano dentro del estado liberal.
Sus autores clave son Poullain de la Barre (De l’égalité des deux sexes, 1673), Olympe de Gouges (Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana, 1791) y Mary Wollstonecraft (Vindicaciones de los derechos de la mujer), así como las ciudadanas que presentaron en 1789 a la Asamblea francesa sus Cahiers de doléances («cuadernos de quejas»), que incluía ya el derecho al voto, la reforma de la institución del matrimonio y la custodia de los hijos, además del acceso a la instrucción. Los derechos de la mujer comienzan a estar presentes en las tribunas políticas e intelectuales. Uno de los grandes pensadores, el revolucionario girondino Condorcet, padre el laicismo en la enseñanza, escribe en 1790 el ensayo Sobre la admisión de las mujeres en el derecho de la ciudad.
3.3. La Segunda Ola: El Feminismo Liberal Sufragista
Reivindica principalmente el derecho al voto de las mujeres y su principal obra es El sometimiento de la mujer, escrito por John Stuart Mill y Harriet Taylor en 1869, que sentó las bases del sufragismo. Sus principales características son:
·         Se extiende desde mediados del siglo XIX hasta la década de los cincuenta del siglo XX (final de la Segunda Guerra Mundial).
·         Comienza con la Declaración de Seneca Falls, de 1848. Entre 100 y 300 mujeres y hombres (la cifra varía según las fuentes) pertenecientes a movimientos sociales y organizaciones, lideradas por Elisabeth Cady Stanton y Lucrecia Mott, se reúnen en el Seneca Falls (NuevaYork) y tomando como base la declaración de Independencia norteamericana, reclaman la independencia de la mujer de las decisiones de padres y maridos así como el derecho al trabajo, al que daban prioridad por encima del derecho al voto. Los doce principios formulados exigen cambios en las costumbres y moral de la época y en la consecución de la plena ciudadanía de las mujeres.
·         En Inglaterra aparecen las sufragistas, lideradas por Emmeline Pankhurst, y el debate sobre el sufragio universal se hace cada vez más intenso. Durante la primera mitad del siglo XX, se va incorporando a las legislaciones democráticas, a veces limitada en edad o estrato social. Es la primera reivindicación pacifista e introduce el término de solidaridad.
·         Socialmente, el activismo se extiende a las clases media y baja. También se vincula a otras causas de derechos civiles, como la abolición de la esclavitud en Estados Unidos. En este sentido, destaca la figura de Sojourner Truth y su discurso ¿Acaso no soy mujer ('Ain't I a woman') de 1851.
·         Continúan, en paralelo al derecho al voto, las reivindicaciones sobre el acceso a la educación y, a partir de 1880, algunas universidades comienzan a admitir mujeres en sus aulas, aunque todavía es algo excepcional. Antes, la mujer fue logrando acceso a la educación primaria y secundaria, aunque todavía bajo el pretexto de ser buena madre y esposa.
·         Liga por la Paz y la Libertad, 1867, Ginebra. La Liga Internacional de las Mujeres por la Paz y la Libertad, 1915, La Haya. Las sufragistas  recibieron el Premio Nobel de la Paz en 1931 y 1946, respectivamente.

3.4. La Tercera Ola: El Feminismo Contemporáneo
Las críticas a un feminismo único, que obviaba las diversidades femeninas y las diferentes culturas y reivindicaciones de la mujer en el mundo se iniciaron al finalizar la Segunda Ola, pero es el principal eje de todo el movimiento de la Tercera Ola. Así, el feminismo se convierte en los feminismos (en plural) y adquiere varias dimensiones étnicas, sexuales, de creencias, políticas...más allá del esencialismo de la anterior etapa. Reivindica un cambio de valores y que la justicia legisle aspectos considerados antes como «privados». Sus obras de referencia son El segundo sexo de Simone de Beauvoir, y La mística de la femineidad, de Betty Friedan. Sus principales características son:
·         Comienza con las revoluciones de los años 60 hasta la actualidad, aunque algunas teóricas marcan el punto final en los años 80.
·         Se lucha contra la mujer como estereotipo sexual en los medios de comunicación, el arte y la publicidad. Los años cincuenta definen un tipo de femineidad, de la que se hace propaganda en la televisión y el cine. Los sesenta y setenta reflexionan acerca de esos modelos y se enfrentan a ellos.
·         Pide la abolición del patriarcado: se toma consciencia de que más allá del derecho al voto, la educación y otros logros de las primera feministas, es la estructura social la que provoca desigualdades y sigue estableciendo jerarquías que benefician a los varones.
·         Con el lema «lo personal es político» entran en el debate la sexualidad femenina, la violencia contra la mujer, la salud femenina, el aborto o la contracepción, entre otros.
·         Desde los años ochenta, adquieren especial importancia las diversidades femeninas, el multiculturalismo, la solidaridad femenina y el debate, cada vez más intenso, entre diferentes corrientes del feminismo. Teóricas feministas: Rebecca Walker, Olga Castro y María Reimóndez, Nancy Fraser, Linda Nicholson o Elisabeth Spelman, Bell hooks, Camille Paglia, Vandana Shiva (ecofeminismo), Wangari Maathai (del Movimiento Cinturón Verde de Kenia), Sandra Harding, Donna Haraway, Naomi Wolf.
El feminismo en los diferentes países (siglo XIX)
En Francia: el feminismo experimentó un intenso desarrollo como movimiento organizado a partir de 1860. Sin embargo, sus conexiones con el republicanismo anticlerical hizo que la mayor parte de las mujeres, muy influenciadas por la Iglesia Católica, se mantuvieran al margen del movimiento. Destacan figuras como Nelly Roussel (1872-1922) y Madeleine Pelletier (1874-1939) que fueron pioneras en plantear temas como la libertad sexual y el control de la natalidad. 1944
En Italia: la situación se caracterizó por un mayor peso de la Iglesia Católica y la consiguiente falta de movilización de las mujeres. La gran figura del sufragismo italiano fue Anna Maria Mozzoni (1837-1920). 1945.
Reino Unido: en Inglaterra, Mary Wollstonecraft (1759-1797) inicia con su obra Vindicación de los Derechos de la Mujer (1792) la larga tradición del feminismo anglosajón. Contraria al absolutismo de los reyes, señaló la conexión existente entre ese sistema político y las relaciones de poder entre los sexos. 1928.
España: En nuestro país la existencia de una sociedad arcaica, con escaso desarrollo industrial, con una fuerte ascendencia de la Iglesia Católica y fuertes jerarquizaciones de género en todos los ámbitos de la vida social, dio lugar a que el feminismo tuviera durante el siglo XIX una menor presencia e influencia social que en otros países. La resistencia a la generalización de la enseñanza femenina fue muy acentuada. El reconocimiento oficial del derecho a la educación superior no se produjo hasta 1910. A lo largo de todo el siglo XIX, el analfabetismo femenino se mantuvo en tasas enormemente altas que rondaban el 70% en muchas zonas a fines de la centuria. En el caso español, hasta principios del siglo XX no se puede hablar con propiedad de un movimiento colectivo de emancipación femenina. 1931. Una de las principales teóricas es Carmen de Burgos.
Feminismo USA: El movimiento feminista en Estados Unidos se consolidó rápidamente debido a las condiciones socio-políticas y económicas propias de la sociedad americana. Partiendo de un sistema político teóricamente democrático, el feminismo nació ligado a los movimientos protestantes de reforma religiosa que propugnaban una regeneración moral de la sociedad y al abolicionismo. La importante participación femenina en movimientos humanitarios por la abolición de la esclavitud ayudó a la rápida concienciación de las mujeres. La analogía entre los esclavos sin derechos y las mujeres era evidente. Las condiciones sociales y culturales en EE.UU. fueron especialmente favorables para la extensión de los movimientos femeninos. Las prácticas religiosas protestantes que promovían la lectura e interpretación individual de los textos sagrados favorecieron el acceso de las mujeres a niveles básicos de alfabetización, lo que provocó que el analfabetismo femenino estuviera prácticamente erradicado a principios del siglo XIX. A diferencia de Europa, desde mediados del siglo XIX nos encontramos con una amplia capa de mujeres educadas de clase media que se convirtieron en el núcleo impulsor del primer feminismo. Autoras y activistas importantes de la primera ola del feminismo son: Lucretia Mott, Lucy Stone, Elizabeth Cady Stanton, y Susan B. Anthony, muchas de ellas vinculadas al abolicionismo e influenciadas por el pensamiento cuáquero. El primer documento colectivo del feminismo norteamericano lo constituye la denominada Declaración de Seneca Falls, ya citada, aprobada el 19 de julio de 1848 en una capilla metodista de esa localidad del estado de Nueva York.
Tras la guerra de Secesión (1861-1865), el movimiento feminista que había ligado en gran medida su suerte al abolicionismo sufrió una gran desilusión. Pese al triunfo del bando nordista, partidario de la supresión de la esclavitud, la XIV enmienda de la Constitución, que otorgaba el derecho de voto a los esclavos negros liberados, le negó a la mujer el derecho de sufragio. La reacción fue inmediata, Elisabeth Candy Stanton (1815-1902) y Susan B. Anthony (1820-1906) crearon la Asociación Nacional por el Sufragio de la Mujer (National Woman Suffrage Association), primera asociación del feminismo radical americano, independiente de los partidos políticos y de los movimientos de reforma.
España (S. XIX-XX)
En 1892, Emilia Pardo Bazán había fundado la publicación La biblioteca de la mujer para hablar del sufragio y de temas relacionados con la liberación femenina, pero, conforme avanzaban los números, se fue desanimando. La escritora esperaba que sus referencias a obras como La esclavitud femenina, de John Stuart Mill, hicieran despertar en las mujeres el deseo de autonomía e independencia, y de exigir los mismos derechos que los hombres. Pero eso no ocurrió. La periodista coruñesa, decepcionada, terminó la colección con recetas de cocina.
«Cuando yo fundé La biblioteca de la mujer, era mi objeto difundir en España las obras del alto feminismo extranjero (…). He visto, sin género de duda, que aquí a nadie le preocupan gran cosa estas cuestiones, y a la mujer, aún menos. Cuando por caso insólito, la mujer se mezcla en política, pide varias cosas distintas, pero ninguna que directamente, como tal mujer, le interese y convenga», escribió. «Aquí no hay sufragistas, ni mansas, ni bravas. En vista de lo cual, y no gustando de luchas sin ambiente, he resuelto prestar amplitud a la sección de economía doméstica de dicha Biblioteca, y ya que no es útil hablar de derechos y adelantos femeninos, tratar gratamente de cómo se prepara el escabeche de perdices y la bizcochada de almendra». Emilia Pardo Bazán.
Dos años después de sacar a escena el tema del divorcio, Carmen de Burgos se propuso azotar la opinión pública con una campaña en prensa a favor del sufragio femenino. El 19 de octubre de 1906 inauguró una columna titulada «El voto de la mujer».

El derecho al voto:

En enero de 1918 aprobaron en Inglaterra la Ley de Representación del Pueblo. Las mujeres por fin podían votar. Aunque no todas. Esa primera ley concedía el voto a esposas de los propietarios, mujeres propietarias y universitarias de más de 30 años. Y había llegado muchos años después que en algunas de sus antiguas colonias: Nueva Zelanda lo aprobó en 1893 y Australia, en 1902. También después que en Finlandia (1906), Noruega (1913), Dinamarca e Islandia (1915), y Alemania (1916).
Espero que tras esta pequeña exposición nos haya quedado un poco más claro que el feminismo tiene razones de peso para seguir vivo y en la brecha y que aunque hemos avanzado significativamente en muchos aspectos, no debemos olvidarnos de que somos nosotras, las europeas, las occidentales, una minoría privilegiada respecto a los millones de mujeres que aún no disfrutan ni de los mínimos derechos básicos.
Resumen:
·         El sufragismo aparece como una forma de encuadramiento de mujeres de todas las clases sociales, a pesar de sus distintas ideologías y objetivos, pero coincidentes en reclamar el derecho a la participación política, uno de cuyos requisitos es el voto, para reformar la legislación y la costumbre y, en consecuencia, la sociedad (...)
·         El sufragismo surgió en los países que adoptaron el régimen capitalista, países de clase media poderosa y con unos ideales democráticos asentados en sus instituciones políticas (...)
·         En los países nórdicos apenas se dio sufragismo debido a la mentalidad progresista imperante y al peso social de la mujer, que facilitaron la equiparación jurídica de los sexos.
·         Una evolución diferente presentó el mosaico de países del este procedentes de los Imperios centrales: austro-húngaro y alemán, turco y ruso. El desmoronamiento de los primeros tras la Primera Guerra Mundial (Alemania, Austria, Checoslovaquia, Polonia) trajo reformas muy progresistas, el voto femenino entre ellas, sin existencia previa del sufragismo (...)
·         En Rusia fue posible después de una auténtica revolución, la bolchevique, que trastocó los fundamentos del orden tradicional.
·         En el caso de los estados surgidos del Imperio turco, Yugoslavia, Grecia y Bulgaria, el peso de la tradición era todavía muy fuerte y no hubo sufragismo ni reformas tocantes a la situación femenina.
·         Por último, en los países occidentales cabría diferenciar entre los protestantes (Inglaterra, Holanda...): más modernos y evolucionados, y más prósperos económicamente, y los católicos (Italia, España, Portugal...) : atrasados, tradicionales y conservadores (...) En los países protestantes hubo un movimiento sufragista fuerte, y sólo gracias a su lucha se consiguieron las reformas y el voto. En los católicos apenas se dio el movimiento sufragista y sólo tras mucha batalla femenina y muy tarde, caso de Italia, o por el reformismo de sus gobernantes, caso de España, se obtuvieron estas conquistas".
Conclusión:
Por último no puedo dejar de referirme a un tema recurrente, y tan antiguo como la humanidad, como son las violaciones sistemáticas en los conflictos bélicos. Sí, el abuso y la destrucción del cuerpo de la mujer es algo que se utiliza como arma de guerra en todos los conflictos de la historia. En la Segunda Guerra Mundial, por supuesto, las mujeres fueron violadas en el marco de la ocupación nazi, en los campos de concentración. Pero lo tremendo es que también fueron violadas por el ejército de liberación soviético. A menudo se cree que las violaciones solo eran atrocidades de los fascistas, pero es un arma de guerra que no entiende de ideologías. Ocurre lo mismo con el rapado de la cabeza y la ingesta del aceite de ricino. Fue un ritual muy utilizado en la guerra de España como castigo de los fascistas contra mujeres de izquierdas, pero durante la liberación europea fue al revés: fueron los hombres y algunas mujeres de izquierdas los que impartían estos castigos. ¿Por qué? Porque tenía un fuerte componente de género, no tenía tanto que ver con una ideología política: se trataba de castigar a las mujeres como cuerpos sexuados, suponía privar a la mujer de su feminidad.
Uno de los nombres propios de la ciencia del siglo XX es sin lugar a dudas el de Albert Einstein. Su archiconocida teoría de la relatividad le hizo inmortal y lo convirtió en un icono. Pero detrás del genio existió una mujer que inició una brillante carrera como científica pero que fue dramáticamente truncada por sus circunstancias personales. Mileva Marić, primera esposa de Einstein, le acompañó en las largas horas de estudio que dieron como fruto sus grandes descubrimientos científicos. Hay quien asegura que ella tuvo mucho que ver en ellos.
Curiosidades:
La actriz que inventó el intermitente: Florence Lawrence (1886-1938)
La más bella inventora: Hedy Lamarr (1914-2000)
La primera cineasta: Alice Guy (1873-1968)
La magia de las sombras: Lotte Reiniger (1899-1981)
La primera doctora amerindia: Suzanne LaFlesche Picotte (1865-1915)
La primera ginecóloga: Agnódice (Siglo IV a.C.)
La primera mujer al volante: Bertha Benz (1849-1944)
Inventando pañales: Marion Donovan (1917-1998)
El perfecto café: Melitta Bentz (1873-1950)
La mujer que inventó el limpiaparabrisas. Mary Anderson (1866–1953)
El alma del Monopoly: Elizabeth Magie (1866-1948)
La inventora del lavavajillas: Josephine Cochrane (1839-1913)
La mujer que inventó el e-book: Ángela Ruiz Robles (1895-1975)
La guerrera samurái: Tomoe Gozen (1157-1184)
Bibliografía:
Celia Amorós y Ana de Miguel (eds.) (2005): Teoría feminista. De la Ilustración a la globalización (3 vols.), Madrid, ediciones Minerva.




[1]Conclusiones que llegó tras estudiar los grupos de personas pretecnológicas que vivieron en África u Oceanía –últimos aborígenes más cercanos a las costumbres de los hombres prehistóricos-.
[2] En 1861 publicó El matriarcado: una investigación sobre el carácter religioso y jurídico del matriarcado en el mundo antiguo, que presentó una visión radicalmente nueva del papel de la mujer en una amplia gama de sociedades antiguas. En su obra se inspiraron autores como Friedrich Engels, que utilizó a Bachofen para sus Orígenes de la familia, de la propiedad privada y del Estado, Thomas Mann, Erich Fromm, Robert Graves, Rainer Maria Rilke, Lewis Henry Morgan o la antropóloga  Jane Ellen Harrison, que se sintió inspirada por Bachofen para dedicar su carrera a la mitología, a Joseph Campbell, a Otto Gross, Franz Mayr y a Julius Evola.
[3] En 2014, Fonda desveló que su madre, Frances Ford Seymour, que se suicidó a los 42 años, también sufrió abusos sexuales siendo niña. La actriz, mientras preparaba sus memorias, descubrió esa situación cuando revisó el historial médico de su madre.
[4] Para quien le interese, en 2009 se publicó la novela Ciclo de tormenta, de Roy e Iris Johansen sobre este personaje.
[5]Es la denominación de un movimiento social y cultural de naturaleza barroca que precede al clasicismo francés y hasta cierto punto lo prepara, en la primera mitad del siglo XVII. Vinculado a una moda social (la poussée précieuse), que responde a un deseo de elevación y refinamiento en los modales, costumbres y gustos, sentido por una parte de la alta sociedad parisina como reacción a lo que consideraba formas vulgares de la Corte de Enrique IV. Las preciosas, es decir las damas que participaban en los salones, contribuyeron al refinamiento de la vida social, a la penetración de los intelectuales y de los artistas en los círculos aristocráticos culturales y, en definitiva, a la implantación del nuevo estilo de vida que caracteriza el clasicismo francés. Estas mujeres eran además hijas de apoderados y hasta de padres protestantes, lo que les permitía ilustrarse de manera secreta; puesto que en esta época el conocimiento le estaba prohibido a la mujer. 

miércoles, 20 de diciembre de 2017

IV CENTENARIO DE MURILLO

20/12/17

IV CENTENARIO DE MURILLO  
Lola Recio Barba. Graduada en Artes. Pintora.
Aforo: 28 asistentes

   
Nace en Sevilla 1618 /1682 S. XVII  Reinando Felipe III  (edad moderna)
Sus padres;  Gaspar Esteban y María Pérez Murillo
El padre, barbero cirujano,  tiene rentas  y otros negocios .Dispone de esclavos. Son familia de plateros y dueños de inmuebles. Tienen 14 hijos
Murillo, huérfano a los diez años, es adoptado por su hermana mayor que él 28 años.
En 1.628 comienza la guerra de los 30 a. entre católicos y protestantes
En el arte desaparece el idealismo del Renacimiento.
 En  contraposición, el  naturalismo,   da paso al Barroco y a los tenebristas (Caravaggio, Ribera, etc.)
Temas favoritos del barroco;  los éxtasis de los místicos.  

Murillo,  entra en la Escuela de Castillo en Sevilla a los 14.a,
Castillo, se ausenta a menudo y es Alonso Cano alumno aventajado, quién se hace cargo de su instrucción.
Alonso Cano conocido más tarde, como un magnifico escultor, además de pintor y arquitecto. Maestro, de Juan de Mesa, Montañés, etc., fue iniciador de La Escuela Granadina.

Murillo con 20 años, ya está capacitado como pintor de ferias, pintó una gran partida para Indias y se marchó a Madrid bajo la tutela de Velázquez.
Allí conoce a Rubens, quién influye en el tratamiento que Murillo da a sus obras, en donde todo se retuerce,   cuerpos telas y cabellos.
La influencia del taller de Castillo, se refleja en las obras siguientes de Murillo pintadas en Madrid;
La Virgen entregando un rosario a S. domingo
Pintado, para el palacio arzobispal de Sevilla en 1.638, junto a la Visión  de S. Eleuterio.  Aquí representa Murillo, uno de los episodios más importantes en la vida de Sto. Domingo de Guzmán.
La Virgen, se aparece en una capilla con un rosario en las manos. Y encomienda al santo su difusión.
Obra dividida en dos planos;
En el plano inferior, el santo  alza las manos para recibir el rosario   
 Los símbolos;  la azucena y la biblia,  la regla de los dominicos.
Domingo de Guzmán, afirmó una visión donde la Virgen le entregaba un rosario y le encargaba su rezo y difusión.  Se le atribuyeron a la Virgen del rosario diferentes victorias guerreras;  En 1.571, Pio V.  Instauró su fecha onomástica el 7 de Octubre, como aniversario de la victoria de Lepanto contra los turcos, la llamaron la Virgen de las Victorias. Más tarde Gregorio XIII, cambió su nombre a Nuestra Sra. del Rosario.     


Con 25a. se casa con Beatriz de Cabrera
1.647/ España es derrotada por Francia .Termina el Imperio Español.     Reina el Austria menor Felipe IV.
En ésta época Murillo trabaja mucho y negocia con inmuebles.
Tienen 5 hijos.

La Magdalena Penitente.
Murillo, toma el boceto de una mujer de la calle (Catalina). Etapa tenebrista, existen siete versiones de la magdalena
La peste, declarada en Sevilla en 1.649, deja el lugar con 65000 habitantes. Murillo pierde a tres de sus hijos. Niños que él había pintado como angelotes entre los rompimientos de gloria.   Es su hijo José Felipe quién posa como el Bautista y el primero en morir.
Murillo, está un tiempo sin pintar piensa que dios le ha castigado por sus devaneos. Vuelve al trabajo pintando al hijo de una esclava.
 El hijo de su esclava con un cántaro al hombro.  Aparece pidiendo comida a otros niños. Influencia de las pinturas flamencas.  
Ante la enorme mortandad se calcula unos 1000 muertos diarios, tuvieron que habilitar unos carneros o fosas comunes donde arrojaban a los muertos. Se cree que fueron instalados en El Prado de S. Sebastián junto a La Puerta de La Carne.  Allí Murillo presenció cómo tiraban a sus hijos entre todos los demás.
Parroquias semidesiertas, casas en ruinas.  Sevilla entra en una fuerte depresión de la que tardará años en salir.   En 1652 se produce un motín por hambre.
Niño Jesús y San Juanito.
Simbolismo.  San Juanito, aparece vestido con ropajes toscos. Con piel de cordero alusivo al sacrificio. Una concha, al bautismo.  Una cruz, la muerte de Cristo y su triunfo sobre la muerte.  Los tonos de la carnación son suaves
Pese a la crisis,  Murillo disfruta de numerosos encargos;  11 lienzos para el claustro de S. Francisco (Sevilla ) en los que refleja las tendencias del momento. Es seguidor de Zurbarán  en naturalismo y tenebrismo. Pinta en  planos paralelos recortados en fondo negro.   Y también de  Velázquez y Alonso Cano, adopta el claroscuro  que éstos,  ya habían abandonado.
  Niños comiendo fruta
Se inspira en pinturas flamencas, a los golfillos, los contempla en las calles y los traslada al lienzo. De la etapa tenebrista 1º plano recortado en negro
La colosal.  436X297 cm.
Los franciscanos le encargan que pinte La Colosal”.  La Virgen contempla la tierra desde arriba, mientras su manto flota.
El estilo,  característico del barroco que recuerda a Zurbarán en el naturalismo y en los celajes dorados a Roelas. Monumentalidad y  ropas envolventes,  túnica blanca,  manto azul y ángeles que revolotean en su entorno.  Obra temprana 1.656  
Procede del desaparecido convento de S. Francisco de Sevilla
Sitio donde se encuentra Museo de Bellas Artes de Sevilla
 
Tiene cuatro hijos más y otros dos mueren. Niños,  que también sirvieron de modelos a Murillo.
En 1.655 pinta a S. Ana dando lección a la Virgen. Son  su esposa e hija. Murillo, tiene a estos modelos en secreto, no estaba bien visto que se copiase para lo sagrado, nada terrenal, ni siquiera sencillos utensilios. En ese tiempo, Sevilla tiene un arzobispo y más de 70 conventos.
Murillo, destaca con sus Inmaculadas.  Es el pintor de la Contrarreforma católica,  verdadero definidor del dogma de fé de la Inmaculada Concepción,  que pinta, con la intención de  provocar el amor fervoroso del que la contempla.
En 1656 realiza sus dos obras cumbres;  la Inmaculada del Escorial y  S. Antonio de Padua.  El Cabildo le pagó 10.000 reales.
  S. Antonio de Padua        Estilo barroco  560X330 cm.
Esta obra, realizada para la capilla de S. Antonio dedicada a bautizos donde pinta un cuadro descomunal para un sitio reducido.
 Obra,  que está influenciada por la pintura que Herrera el Mozo realizó,  para la Catedral de Sevilla (El triunfo del Sacramento) igualmente de grandes proporciones
S. Antonio lo pinta un año después de conocer la obra de Herrera el Mozo.
Análisis de la obra. El santo  recibe la visita del niño Jesús rodeado de ángeles como símbolo de pureza.
Composición, en  separación de espacios celestes y terrenales  
Potencia, la diagonal barroca con los brazos, que describe una línea de separación entre el santo y el niño.
A la derecha, se encuentra el santo arrodillado con los brazos extendidos.
La fig. en escorzo, acentúa la teatralidad barroca al estilo de Rubens, Herrera y Van Dyck.
Sitúa  el rompimiento de gloria, a la izquierda y al santo a la derecha.
La luz, unifica la composición.  El santo situado  en una penumbra interior que se abre a una galería, crea, un segundo foco luminoso, que consigue, la profundidad espacial al estilo de Velázquez en Las Hilanderas.
Análisis del tema;
El santo,  recibe la visita del niño rodeado de ángeles y envuelto en un rompimiento de gloria. San Antonio de rodillas, extiende los brazos hacia la visión.
La luz,  que emana del niño, envuelve toda la estancia. La puerta del fondo, permite ver detalles arquitectónicos, consiguiendo el efecto atmosférico al estilo de). La fig. en escorzo, acentúa la teatralidad barroca.
La distancia que los separa, subraya los sentimientos del santo, que tiende sus brazos expectantes.
Hª de la obra;  durante la ocupación francesa fue expoliada. Más tarde, en 1.874 un ladrón, recortó la fig. del santo que la vendió a un coleccionista de Nueva York,  éste a su vez, la vendió a la embajada de España.  Fue restaurada y vuelta a su lugar.               


    La inmaculada del Escorial.
Composición;  abierta hacia los extremos, con estructura dinámica y vertical.  La forma de las masas  de canon estilizado y ángeles formando curvas envolventes.
La Virgen,  con los ojos alzados al cielo y con los brazos cruzados al pecho en plegaria.  Con túnica blanca y manto azul.  Es una joven que flota entre nubes.  Ángeles y telas se enroscan dinámicamente.
La fig. central  en contraposto,   cabeza hacia arriba y manos en dirección contraria.  El cuerpo en curva, evita la frontalidad con las telas también en curva, y se ayuda,  con el escorzo de los ángeles. 
Sobre fondo dorado recorta la fig., envuelta en luz,  para indicar la presencia divina.  Rostro y vestido emanan luz propia.
La pincelada es suelta y fluida con colores cálidos y dorados en contraste con los fríos azules.  La expresión,  es dulce y en plegaria  Tema,  religioso,  propagandista de la fe católica y contra la reforma luterana.
Técnica;  óleo sobre lienzo 206X144 cm. 1.665
Sitio; Museo del Prado Madrid  
Hª de la fuente iconográfica. Aparición de la virgen a Beatriz de Silva fundadora en Toledo de la Orden de La Concepción Purísima.
Aquí nos detenemos, para entrar en la Escuela Sevillana.
LA ESCUELA SEVILLANA
En el S. XVII.  El barroco,  triunfa con el naturalismo frente  al idealismo manierista, al estilo de Miguel Ángel,  con sus personajes en equilibrio.   La sociedad, necesita la expresión natural y las sombras del tenebrismo.
El estilo barroco,   es naturalismo con efectividad teatral,
La expresión;   risa plena,  grito,  terror,  odio,  dolor.
La composición, efectista, teatral   En la parte superior, las glorias
 y  en la inferior, miserias y sombras.
Al triángulo equilátero rafaelesco,  le suceden  líneas diagonales y oblicuas que cruzan violentamente  cortando los planos entre sí
La luz,  en planos simplistas de luces y sombras,  las formas con precisión escultórica y el aire  iluminado
La perspectiva,  aérea
Representaban,  los temas condenados por los protestantes, Inmaculadas  y alegorías  del santo sacramento

Introductores del barroco Español,  Antonio Mohedano  que fue pintor de frescos manieristas
De Francisco de Herrera el Viejo,  del manierismo,  al barroco Introdujo el tenebrismo en La Escuela Sevillana
De Juan de Roelas, aportó el color veneciano  de contrastes fuertes y alegres. 
La plenitud del tenebrismo,  viene de la mano de Francisco de Zurbarán,   Juan Zurbarán (hijo )   Alonso Cano,  Velázquez  y  Valdés Leal. 

Murillo, crea su propia escuela,  de la que forman parte los principales pintores de Sevilla.  Personalidad central de ésta escuela, con elevado número de seguidores, hasta bien entrado el S. XVIII.   Fue el pintor español más conocido y apreciado fuera de España.
Mientras tanto, sigue la G. entre Francia y España.
España  perdedora.
Murillo se define  como pintor católico en sus inmaculadas, a las que pinta en visiones celestiales, con grandes espacios de nubes y ángeles en reposada contemplación.
Describe,  el mundo infantil con inmensa ternura cargada de humanidad
Años de plenitud;
1658 (siglo de Oro)
Su trabajo, es exitoso. Tiene como discípulos buenos pintores y una clientela selecta.
Iglesias y cofradías,  Virreyes de Nápoles,  europeos y clases sociales bajas,  le  hacen encargos de todo tipo
En ese tiempo, la pintura era considerada trabajo artesanal con exclusión de honores.  Lucharon,  por un reconocimiento como arte liberal.  Los pintores modestos, tenían tienda abierta como los artesanos.  Su pronta iniciación en el oficio, les impedía su desarrollo intelectual.  Sólo algunos disponían de libros.
Tras el Concilio de Trento,  la Iglesia, prohibió los desnudos lascivos en pinturas y esculturas.   En la corte cubrían los desnudos cuando había damas delante.  Sólo se podía pintar del natural, cabezas y manos.

Muerte de Felipe IV /1.665.   Reina Carlos II (Austria menor)
Regente  Mariana de Austria.

Murillo con 56 a. es un pintor consagrado y famoso en todo el mundo
Carlos II, le ofrece el puesto de pintor de cámara a la muerte de Velázquez,  que Murillo rechaza,  quedando en su lugar Carreño.

1675. Las obras de Murillo toman un sesgo diferente y se recrea pintando a los niños de la calle cubiertos de harapos;
 En los  niños jugando a dados. El niño que nos mira es un recurso típico del estilo barroco
En niños comiendo pastel. Realismo enfatizado en la expresividad de los sentimientos de los gestos de los niños y del perro que atento, espera que caiga algún trozo. Naturalidad, en harapos y suciedad en los pies del niño en primer plano
En  niñas contando monedas
Una única fuente de luz ilumina toda la escena.  Se aprecia la corriente de Caravaggio.
Murillo conoce a Miguel de Mañara, que en su juventud, fue una
Suerte de tenorio, un crápula que a la vejez se convierte en devoto que socorre a los pobres,  llegando incluso  a fundar un hospital en donde acogerlos.  Mañara,  pertenece a La Cofradía Sevillana de la Caridad que asisten a condenados a muerte,  recogen a ahogados, amortajan y sepultan.
En 1.674  pinta, para el hospital de La Caridad de Sevilla, once telas, con temas, como  S. Juan de Dios salvando a un enfermo y  S. Isabel curando a tiñosos.

  Inmaculada de Soult.  1.678
Pintada para el convento de los Venerables de Sevilla.
La composición,  barroca,  la fig. de la virgen en el centro iluminado,  en donde junta dos tradiciones iconográficas (inmaculada, sin pecado original  y  asunción,  elevada al cielo ).
La Virgen, cruza las manos al pecho, mientras  pisa la luna mirando al cielo,  las fig. angélicas, en pincelada suelta y fundidas en la atmósfera celestial.   Se aprecia, el dominio del claroscuro
Tema;  La Inmaculada que ya ha sobrepasado a la Tierra,  tiene su pie sobre la Luna   mientras mira al cielo al ser ascendida.

Expoliada, durante la G. de La Independencia por el Mariscal Soult en 1.813, estuvo en El Louvre, hasta que, en 1.941 fue devuelta a Franco. Parciamente restaurada en 1.981, hasta que en 2.009,  quedó totalmente terminada.
 Murillo, personalidad central de la Escuela Sevillana, con elevado número de seguidores hasta bien entrado el S. XVIII.  Fue el pintor español más conocido y apreciado fuera de España.  El único del que Sandrart (editor) incluyó, una breve y fabulada biografía en su Academia Picturae Eruditas de 1683,  con el retrato del pintor en su portada ejecutado por Richard Collin.
Estuvo, muy condicionado, por el gusto de su clientela y por el mecenazgo que disfrutaba, de Iglesias y conventos. Su obra más conocida, son los temas religiosos, aunque, tiene una importante colección de pintura de género, que cultivó de forma   continuada e independiente.

 El Sueño del Patricio  1.662
El Sueño del Patricio,  fue pintado para la Iglesia de Sta. Mª. La Blanca de Sevilla,  antigua sinagoga. Que se remodeló en templo barroco.
Los cuadros,  representaban la Hª de la fundación de Sta. Mª la Mayor de Roma.
Los obras, fueron expoliadas durante la G. de la Independencia.  Dos de ellas fueron devueltas en 1.816 y fueron incorporados al Prado. Los dos restantes,  se encuentran en el Louvre,  una Inmaculada y el Triunfo de la Eucaristía
El sueño del patricio
La Virgen, aparece sobre el Monte Esquilino (los esposos duermen),  El Patricio,   sobre una mesa con tapete rojo y papeles.  La esposa,  adormecida sobre una labor de costura.
La escena, en penumbra,  rota por la gloria que envuelve a la Virgen.  Matizada,  con contornos fluidos y borrosos.  La Virgen, señala con un dedo al monte cubierto de nieve donde quiere que se le construya un templo.
 En Patricio ante Liberio
La escena, dividida,  a la izq.   El Patricio y su esposa ante el Papa, que ha tenido el mismo sueño
A la derecha, en lejanía la procesión que se dirige al monte para verificar el contenido de los sueños.  (Liberio bajo palio).
La escena principal,   en un amplio escenario arquitectónico clásico,   iluminada desde la izq.
 La luz incide  directamente sobre la mujer y el religioso que la acompaña  creando un contraluz para destacar la fig. del Papa
La procesión,  pintada con contraluces y pinceladas rápidas, hace efecto de boceto borroso. Las fig. del primer plano, aparecen como bultos sumidos en las sombras,  destacando así, la luz en la procesión.
S. Diego de Alcalá dando de comer a los pobres. (1646).
Esta obra, refleja el amor al prójimo
De estilo, naturalista dentro del tenebrismo de Zurbarán, con repertorio de tipos populares retratados en apacible dignidad.
Composición,   ordenada en planos paralelos y recortados sobre fondo negro.
En el centro,  destaca un grupo de niños mendigos, con colores vivos y alegres donde se aprecia,  su tendencia hacía el claroscuro.
Murillo, ingresó en la cofradía del Rosario y en la Hermandad de la Caridad en 1.665.  Repartía pan entre los pobres.   

Felipe IV  y la crisis fiscal;  venta de títulos y cargos públicos, aumento de los impuestos indirectos,   el impuesto de la sal  Alteraciones y manipulación de la moneda   la acuñación de la moneda de vellón,    Inflación galopante

  1.660.- El Nacimiento de La V. Pintado para la sobrepuerta de la capilla de la Catedral de Sevilla.
Museo del Louvre.
Composición;  en el centro,  bajo rompimiento de gloria de forma triangular,  el grupo de matronas y ángeles se arremolinan en torno a la recién nacida.
De la niña emana una luz,  que ilumina el primer plano y se degrada hacia el fondo.  De éste modo crea efectos atmosféricos en las escenas laterales con focos de luz autónomos.  Recuerdan los efectos tenebristas.
Sta. Ana a la izquierda  en cama con dosel.    Contrastando su tenue iluminación,  con una silla a contraluz  en primer término y dos doncellas a la derecha  secando los pañales al fuego de la chimenea.  (se cree que Murillo recreó el parto de su primera hija )

El Triunfo de la Eucaristía    1.662   196x250 cm.
Fue  ubicado, en el testero de la nave de la epístola en S. Mª la Blanca Sevilla.
Formaba pareja con la Inmaculada Concepción robada por Soutl
De estilo,   barroco español.
Formaba parte además de la Inmaculada.  Con seis fig. más, de temática relacionada con su ubicación (el comulgatorio).
Composición;   El cáliz situado en la parte central,  sobrevolado por el Espíritu Santo.
La fig. central que  representa  la Iglesia,   es la verdadera protagonista del tema.  Atributos, las llaves de S. Agustín de Hipona
A la derecha,   un grupo que representa la fe popular.
La luz dorada que procede de la Eucaristía,  domina el conjunto organizado  a través de un triángulo  con vértice en la ostia.  A la vez  que la misma luz  resbala por los ropajes,  crea una sensación atmosférica similar  a la que Velázquez da en sus composiciones.

 Muerte de Murillo 3 / Abril de 1.682
        Cae del andamio cuando pintaba el retablo mayor, para la Iglesia         
        de Capuchinos de Cádiz.   Los Desposorios de S. Catalina.

BIBLIOGRAFÍA.
“El color de los angeles”. Eva Díaz Perez. Edt. Planeta 2017.
“Historia del Arte”. Diego Angulo Iñiguez. EISA 1969.
“Murillo”. Pierre Lafon. 2017  

miércoles, 13 de diciembre de 2017

GLORIA FUERTES

13/12/17                               GLORIA  FUERTES
(Concepción Torres Leiva. Maestra. Aforo: 55 asistentes)

   “Llevo seis semanas mirando al mar./ Leo, escribo algo,/ -paz, silencio-/ Mi habitación sobre el mar/ parece un barco./ Voy sin nadie./ Navego a la nada”.

   Desde la luminosa y tranquila habitación 410 del Hotel Rinconsol, en Rincón de la Victoria, Gloria Fuertes miraba al mar; se levantaba bien entrada la mañana, desayunaba en el cuarto o bajaba al restaurante. Luego un baño en el mar, almuerzo, sobremesa y de vuelta a la habitación por la tarde para escribir los artículos que publicaba en prensa o rematar algún poema. Al caer la noche volvía a la vida social con alguna cena, casi siempre alargada hasta la madrugada en la terraza del Hotel donde Gloria Fuertes disfrutó de sus últimos veranos. Y donde se la recuerda con muchísimo cariño, como una persona directa y muy campechana porque se hacía querer y dejaba huella allá por donde pasaba.
   Amiga antigua de Manuel Alcántara, cómplice de aquellas jornadas estivales frente al mar (se habían conocido en el Café Varela de Madrid en 1953). Gloria era una persona muy cariñosa y muy valiente, sostiene Alcántara.
   Porque Gloria Fuertes, con su vida y con su obra, nadó contra las convenciones de la época. Cuesta inscribir sus versos en grupos como la Generación del 50 o el Postismo, de los que participó siempre desde una forma muy personal. Y en el territorio de la intimidad, por su homosexualidad sin esconder ni declarar, en buena medida por su vinculación en el tramo final de su vida con la poesía infantil, una faceta que acabó fagocitando el conjunto de una obra con muchas más vertientes.
   Hasta Málaga llegó huyendo de la tristeza. Su compañera durante casi 20 años, la norteamericana Phyllis Turnbull acababa de fallecer y la tristeza sumió a Gloria Fuertes en una profunda depresión. Había venido a Málaga invitada por el profesor Alvar para los cursos de filología clásica que se celebraban en la ciudad. Gloria estaba triste, daba clases, pero tenía tiempo libre, acababan de abrir El Pimpi y le propusieron reunirse allí con un grupo de jóvenes poetas y pintores de la ciudad. Crearon una tertulia fija los viernes a la que llamaron “Viernes de Gloria”. A partir de ahí su relación con Málaga fue bastante intensa y venía todos los años a veranear y a participar en las tertulias. Su experiencia en Málaga fue importante, fue una inyección de vida, sobre todo durante los primeros años, porque la desaparición de su compañera fue muy dura para ella. La ciudad, su carácter abierto, le gustó mucho, porque a ella le gustaba el contacto directo con las personas.
   Gloria es un faro encendido en una noche cerrada. Habla del amor, de la guerra, de la soledad, de la fiesta, del suicidio, de los monos y de las monas, del cemento, de una foca que te guiña un ojo. Defiende el amor libre, el pacifismo, el feminismo, el ecologismo, el surrealismo. Todo lo suyo es tan bonito…
   Apenas existen referencias biográficas que no hayan sido extraídas de sus poemas confesionales, los cuales son a menudo medias mentiras o mentiras por completo.                 Gloria disfrazaba la realidad en sus poemas cambiando caras, lugares, y emociones para ofrecer una verdad muy por encima de la verdad, porque Gloria era poeta (que no poetisa) y su vida y su obra eran lo mismo y como lo mismo contaba las dos.                 Su forma de ver la historia no era lineal. Para Gloria los muertos convivían con los vivos, sus amores perdidos de hace décadas permanecían a su lado y en el cielo tenía un Dios propio, de andar por casa y diferente cada día, con el que regañaba, y alrededor del cual sobrevolaban unos cuantos ovnis de colores.
   Gloria Fuertes, además de tener su propio Dios (el aire, los besos, la naturaleza), tenía su propia ortografía. Sus poemas están plagados de laísmos, leísmos, signos de puntuación que faltan o que sobran y localismos. Hay, además, versos que se repiten en distintos poemas, como una suerte de autocita que Gloria practicaba tanto en su obra como en su habla cotidiana. Pueden parecer errores, pero son aciertos. Sobrevivió a tres años de Guerra Civil, a treinta y seis de dictadura y a cuarenta de presentar programas infantiles en televisión haciendo siempre lo que quiso. Vestida con pantalón y corbata, con el pelo cortado al tazón, boina y bici. Leyendo sus poemas con voz de osa buena fruto no de la bondad sino de la noche y del whisky. Se la coló por  completo a la España más rancia. Y su poesía fue una de las cosas más increíbles y bellas que sucedieron aquí durante todo el siglo veinte.
   Gloria Fuertes nace en el barrio de Lavapiés, en Madrid, el 28 de julio de 1917. Su padre es conserje y su madre costurera y mujer de la limpieza. “ Nací en la calle de La Espada y viví en Dos Hermanas, Tres Peces y Cuatro Caminos. Barrios de gente obrera, mucha necesidad, mucha puta y algún convento”, recuerda Gloria. Tiene tres hermanos y una hermana, todos bastante mayores que ella menos uno, su hermano Angelín que le da una cierta envidia. “Casi le odiaba, porque le querían un poco y a mí nada”. Angelín muere atropellado sin haber cumplido los siete años, y deja a Gloria en tierra de nadie y si compañero de juegos.
   A los tres años empieza a ir a un colegio de monjas en el que aprende a escribir y a leer. A los cinco años ya escribe e ilustra sus propios cuentos. Sus primeras lecturas son el TBO y los cuentos de Pinocho. No soporta los cuentos de hadas.                                                Pasa por distintos colegios, la expulsan de tres porque replica siempre a sus profesores. Suele sacar malas notas. A los catorce años deja la escuela y empieza a interesarse por la poesía. “Empecé a escribir poemas cuando descubrí que se podía querer a una persona que no era de tu familia, menuda sorpresa me llevé”.

   De adolescente ayuda a su madre en su labor nocturna de limpiadora en la redacción de la revista Lecturas. Una de esas noches deja en la mesa del director un poema titulado “Niñez, juventud, vejez” que escribe para la ocasión. Aparece la semana siguiente impreso en la revista (Lecturas, en ese tiempo, era una revista cultural, de escritores). “Me alegré mucho cuando vi mi poema en los papeles, pero a la vez me dio rabia que no me pagasen ni un duro”. Es su primer poema publicado.
   Uno de sus pocos amigos de aquellos años es Miguel Gila. Es vecino suyo de la calle Zurbano, y pasan mucho tiempo juntos. “Yo estaba medio enamorada de Gila, pero era muy chulito”.
   A los dieciséis años su madre la matricula en la Escuela de Educación Profesional de la Mujer. “Allí me diplomaron, pero bien diplomada, en Cocina, Bordados a mano y a máquina, Higiene y Filosofía, Puericultura, Corte y Confección (¡qué corte!)… y por si  fallaba –que falló- lo del casamiento, la que me parió me apuntó también a Gramática y Literatura, ya que estaba harta de mis mosqueantes aficiones, impropias de la hija de un obrero, tales como el atletismo y la poesía. Además, en aquellos tiempos de antes de la guerra, pocas chicas practicaban hockey, baloncesto y muchas menos escribían poemas”.
   En octubre de 1934 muere su madre y ella deja los estudios por obligación. Entra a trabajar como contable en la empresa Talleres Iglesias, una fábrica de armamento militar que abastece de obuses al ejército popular y que durante la guerra sufre varios bombardeos por parte de aviones franquistas. Gloria odia su trabajo. “A mí me gustan los cuentos, no las cuentas”. Ese mismo año escribe la primera versión del que será su primer poemario: “Isla ignorada”, que no verá la luz hasta dieciséis años más tarde.
   Durante la Guerra Civil –Incivil según sus palabras- conoce de primera mano el hambre y la muerte. A sus dos primeros novios, cada uno de un bando, los pierde durante la guerra. Uno es dado por desaparecido, y el otro muere en la cárcel. Gloria empieza a ver clara la necesidad de escribir y la necesidad de creer en algo, aunque sea de una forma muy particular. “Hoy no me hablo con Dios porque ha caído una bomba en mi barrio”.  La guerra marca su vida entera, se dedica a escribir por ella, se preocupa de los demás por ella y a la vez ajusta su idea de la humanidad por ella. “Qué mal género es el género humano”.
   La guerra deja además una profunda huella en Gloria. Sin la tragedia de la guerra quizá nunca hubiera escrito poesía. Llegan años de penuria económica. “No tenía más que un traje, un cuaderno y mucho miedo a que se gastara el lápiz”. Durante los primeros años de la posguerra vive sola y acude con mucha frecuencia a la Taberna Antonio Sánchez para leer concentrada mientras se bebe su vino blanco y se come el mollete de pan que lleva siempre de casa. Poco a poco se convierte en una figura habitual de la escena poética y nocturna madrileña, una aparición única en el panorama, primero por ser mujer y segundo por su personalidad, tan moderna. Empieza a salir con su primera novia: Chelo Sánchez Serrano.” ¡Qué suerte si esto que siento fuera sed y se me quitara bebiendo un vaso de agua!”.  El intenso romance dura poco, pero Chelo permanece como una figura indispensable en su vida de forma constante hasta su muerte.
   Conoce al poeta Carlos Edmundo de Ory en 1942 cuando este manda un soneto a la revista Maravillas (donde ella trabaja y se lo publica). Se hacen amigos primero y novios más tarde, y él la introduce en el postismo, un movimiento literario que surge como rama del surrealismo y cuyos miembros acotan como “un culto al disparate”. Gloria causa sensación entre ellos, era una mujer nueva, que se enfrentaba con ternura a los hombres, tan brutos ellos, no era una maestrita repipi, era un compañero perteneciente a un tercer sexo divino que rompía con todo en aquella España de hierros y caspa. Aunque ella se define como autodidacta y poéticamente desescolarizada, su nombre queda ligado de por vida al postismo, el cual graba para siempre en su punto de vista una actitud poética desmitificadora por la vía del humor. “Iba para modista y me quedé en postista”.
   Obtiene el primer premio de Letras para Canciones de Radio Nacional de España en 1947 y comienza a recitar poemas a través de las ondas de forma habitual. Su popularidad no para de crecer.  En paralelo a su dedicación a la literatura infantil en las revistas funda, en 1951, el grupo poético femenino Versos con Faldas, que organiza recitales y lecturas de poesía semanales en Madrid sólo para mujeres. Estrena su primera obra de teatro en verso, Prometeo, en el Teatro del Instituto de Cultura Hispánica y ve publicado uno de sus primeros libros infantiles: Canciones para niños. Ese mismo año funda la revista poética Arquero junto a Antonio Gala.
   Aprende a combinar las dos facetas de su poesía: la infantil y la social. A la hora de centrarse en una u otra, analiza su estado de ánimo y actúa en consecuencia. Para escribir poesía infantil se hace niña, tiene que estar contenta y divertida, en buen momento. En cambio, si tiene algún problema, la poesía que le sale es la de adultos. “El problema era que tenía problemas siempre”.
   A mediados de los cincuenta publica en la editorial venezolana Lírica Hispana su poemario Antología y poemas del suburbio, y pocos años después Todo asusta, libros que por su temática social y espíritu crítico no puede ver editados en la España de la dictadura. “Yo era del bando de los vencidos, era imposible que me dejasen hacer”. Ambos libros son recibidos con elogios por la crítica más selecta del momento.
   Al darse cuenta de que lo de escribir no va a darle de comer de forma inmediata, estudia biblioteconomía e inglés en el Instituto Internacional de la calle Miguel Angel de Madrid. Empieza a trabajar en el propio Instituto Internacional como bibliotecaria, puesto en el que permanece tres años. Al acabar sus estudios la nombran encargada de una biblioteca pública de Madrid. “Dios me hizo poeta y yo me hice bibliotecaria”.
   Además de empezar sus estudios, en 1955 conoce al amor de su vida: la norteamericana Phyllis Turnbull, directora del Instituto Internacional y tutora de inglés de Gloria, además de hispanista y profesora de la Universidad de Bryn Mawr (Pennsylvania). Gracias a ella, aparte de interesarse por la obra de escritores americanos e ingleses, amplía su círculo social y hace amistad con figuras del mundo académico, como el profesor Enrique Tierno Galván.
   Crea junto a Phyllis la primera Biblioteca Infantil Ambulante de España, con sede en una casa de granito que mandan construir en Chozas de la Sierra (hoy Soto del Real), a unos 40 km de Madrid. Recorre pequeños pueblos para acercar la poesía a sus habitantes, que quedan encantados ante los libros y las actuaciones que hace Gloria en sus plazas. Sus visitas son un evento popular.
   Vive con Phyllis y con su amiga Chelo, las tres juntas, entre el centro de la ciudad y las afueras, y su vida social se dispara. Su círculo de amigos lo completan otros escritores, personas cercanas en sensibilidad e intereses, y sobre todo gente divertida.
   En 1961 obtiene –con importante mediación de Phyllis- una beca Fulbright en Estados Unidos para impartir clases de literatura española en la Universidad Bucknell, en Pennsylvania. Esta experiencia termina de dar forma a la mejor época de su vida. Son años que coinciden con la presidencia de Kennedy y el principio de la guerra de Vietnam. Allí conoce el movimiento hippie, y lo entiende a la perfección “…pienso que soy un poco hippie porque soy poeta…”   …”a los hippies los dan de lado desde la izquierda y desde la derecha . Igual que a mí”.
   Viaja mucho por Estados Unidos y procura leer su poesía a todo aquel que se interesa por ella. Ofrece lecturas de sus poemas en el campus de Burcknell y en otras universidades estadounidenses a las que va como invitada, y también en salas de conciertos y bares. Dirige la Casa Española de Burcknell, una residencia femenina en la que viven varias alumnas becadas, y sus clases so siempre comentadas en el campus. “Todos estaban encantados conmigo, yo les cantaba chotis y pasodobles a mis alumnos y nombraron Profesora Más Popular del Año, dos años seguidos. Pasaron de preguntarse el primer día ¿De dónde han sacado a ésta? A quererme y a pedirme que me quedase”.
   A su vuelta de Estados Unidos, en 1964, Gloria trae consigo el manuscrito de su libro Ni tiro, ni veneno, ni navaja, que ha redactado durante su último año en Burcknell. En Madrid se dedica a impartir clases de español para americanos en el Instituto Internacional y logra con ello una independencia económica que nunca había conocido.  Al poco se muda con Phyllis al que será su domicilio definitivo, un piso en la calle Alberto Alcocer. Las dos pasan cada vez más tiempo juntas en la casa de Chozas de la Sierra, donde organizan numerosas reuniones con poetas, pintores y otros artistas. Además, viajan de forma constante por España haciendo turismo, buscando muebles antiguos – que Phyllis coleccionaba- y comiendo en los mejores restaurantes. Su buen humor y sus ocurrencias triunfan del todo entre sus colegas escritores, que comentan entre sí las brillanteces de Gloria y su forma de entender la poesía como algo total, no limitado al papel. “El humor es lo más importante. Si la literatura está en decadencia es porque los escritores están demasiado tristes. Se ponen tristes, serios. Hacen falta más risas”.
   La mejor época de la vida de Gloria toca a su fin. Después de veinte años de relación entre ellas y una breve lucha contra el cáncer, fallece Phyllis Turnbull a principio de 1971. Su inesperada muerte sume a Gloria en una depresión de la que tardará años en salir. “Fui al metro decidida a matarme, pero al ir a sacar el billete ligué, y en vez de tirarme al tren me tiré a la taquillera”. A menudo sale a caminar sin rumbo de noche y entra en los bares que se encuentra para recitar sus poemas a quien quiera escucharla, como un fantasma que pulula por la ciudad. Lee sus poemas en antros oscuros frente a parejas, taxistas, jóvenes bohemios y, a veces, en vez de presentarse diciendo que es poeta, se presenta diciendo que es torero. También llama a programas de radio para camioneros, para que escuchen algo de poesía mientras conducen. Durante aquellos años se define como “superviviente de desgracias gordas y penas finas”. Fuma  (Bisontes) y bebe (whisky) más que nunca.
   Le conceden el Diploma de Honor del Premio Internacional de Literatura Infantil Hans Christian Andersen por su libro Cangura para todo, un premio (algo cercano a lo que sería un Nobel de literatura infantil) que hace que su nombre resuene más que nunca en esa escena. En 1972, obtiene la beca de la Fundación March para Literatura Infantil, que le permite dedicarse por completo a la creación literaria si necesidad de trabajos paralelos.
   Edita en 1973 su poemario Sola en la sala como testimonio de su soledad, de su insatisfacción amorosa y de sus sentimientos tras la pérdida de Phyllis. Rota por el dolor, su poesía se hace cada vez más confesional. “A veces no salgo bien en los poemas, pero se parecen mucho a mí. ¿A que se nota que soy yo?
   A mediados de los años setenta empieza a colaborar en diversos programas infantiles de la televisión pública (la única que entonces había en España). Escribe guiones para los popularísimos Chiripitifláuticos.  Los programas de televisión Un globo, dos globos, tres globos, cuya sintonía compone, y La cometa blanca son los que la convierten de forma definitiva en la poeta de los niños. A partir de esos años la actividad de Gloria es imparable: lecturas, recitales, homenajes… siempre cerca de los niños. Publica de seguido, tanto poesía infantil como de adultos. Gloria siempre fue una feminista radical, llena de candor y de fuerza, y desde su feminismo quiso cambiar el mundo empezando por los niños, enseñándoles, con un discurso siempre sencillo y siempre profundo. Los niños son sabios locos que aciertan siempre a definir las líneas esenciales de la vida, de los sueños y de los anhelos. Y ella los conocía.
   Pasa a ser uno de los rostros más reconocidos de todo el país. “Lo de ser popular lo llevo como puedo, me gusta más estar tranquila que con esto. Por suerte lo único que se me sube a la cabeza es la ginebra”. Siente la necesidad de guardar su intimidad, en parte para que no se la invadan y en parte para no alarmar a los padres de los niños que compran sus libros. A los datos confusos –o inventados- que incluye desde siempre en sus poemas autobiográficos, empieza a añadir declaraciones y respuestas a entrevistas en las que dibuja una realidad paralela llena de buenos sentimientos, inofensiva, de señora mayor apacible. “A veces miento por no hacer daño, o por contar una verdad, porque hay muchas verdades que sólo se pueden contar mintiendo, porque son demasiado grandes. Por lo demás yo no miento nunca”.
   Se vuelve habitual en eventos de literatura infantil, en galas por los derechos del niño, incluso retransmite la cabalgata de Reyes, muchas veces. Adapta cuentos para la televisión. Multitud de cantantes ponen música a sus poemas. Escribe en las revistas La Codorniz y Discóbolo… Durante los años ochenta Gloria sigue apareciendo en televisión de forma constante y consolida su imagen de poeta y amiga de los niños mientras su otra poesía, la de adultos, va cayendo cada vez más en el olvido. Y ella, instalada en la inercia de un devenir cómodo y tranquilo, tiene cada vez menos ganas de luchar por cambiar la situación. Aunque la llena de pena.
   Durante sus últimos años sale menos de casa. “Miradme aquí, clavada en una silla, escribiendo una carta a las palomas”. Se le van muriendo los amigos y las amigas.  Mantiene una relación más o menos secreta con una mujer llamada Marisa, casada y con hijos, a la que dedica su libro Mujer de verso en pecho. Escribe hasta el final poemas cada vez más cortos que apunta en cualquier sitio: servilletas, cuadernos, talonarios. Pasa los días entre los platós de televisión, cada vez más cansada, y su casa de Alberto Alcocer, junto a su inseparable asistenta.
   Víctima de un cáncer de pulmón que le habían detectado pocos meses antes, Gloria Fuertes muere en Madrid el 27 de noviembre de 1998.

BIBLIOGRAFÍA
Diario Sur.
Cascante, Jorge: El libro de GLORIA FUERTES.

Internet.