domingo, 14 de agosto de 2022

Pabst

LA TRILOGÍA ERÓTICA DE GEORG W. PABST

El germen del movimiento expresionista y el cine.

La Primera Guerra Mundial (conocida en su momento como la Gran Guerra) finalizó un 11 de noviembre de 1918 cuando Alemania aceptó las condiciones del armisticio. Un año antes, en 1917, el aislamiento y la prohibición de películas extranjeras abocó al gobierno alemán a crear la UFA (Universum Film Aktiengesellschaft) como respuesta a las películas extranjeras que, impulsadas por la entrada de EE.UU. en la guerra, presentaban al mundo una visión nada amable del pueblo y el gobierno alemán. Nace entonces una de las corrientes cinematográficas más interesantes de la filmografía mundial: el Expresionismo, un movimiento que significó, en opinión de los expertos, «un antes y un después» de la historia del cine, un movimiento que influiría decisivamente en géneros como el cine negro (Ciudadano Kane, 1941) de Orson Welles, el cine de terror (Frankenstein, 1931) de James Whale, director que tanto influyó en la obra del mexicano Guillermo del Toro (Cronos, 1993, La forma del agua, 2017, El laberinto del fauno, 2006) o en ciertas películas del director norteamericano Tim Burton (Eduardo Manostijeras, 1990, La novia cadáver, 2005). En versión nacional, para no ser menos, una joya de Edgar Neville: La torre de los siete jorobados (1944), película basada en la novela del escritor madrileño Emilio Carrere publicada en 1920.

Por otra parte, el expresionismo no afectó solamente al «Séptimo Arte», también la pintura, la música o la arquitectura se decantarían por la subjetividad y expresión de los sentimientos más que a la descripción objetiva de la realidad. El cine, en este contexto, se propuso como primer objetivo hacer un cine de enaltecimiento y propaganda de la sociedad germana (una forma de fomentar la autoestima patria).

En 1918, al finalizar la guerra, la UFA pasó a ser propiedad del Deustche Bank y, como consecuencia, las temáticas cambiaron y los filmes con contenido de exaltación patriótica desaparecieron en beneficio (económico y comercial) de películas con alto contenido sexual, y también otras del género histórico, donde se seguía ensalzando al pueblo alemán por encima de los demás. No obstante, unos años antes, ya se habían producido algunas películas que anunciaban este expresionismo con títulos como El estudiante de Praga (1913) de Paul Wegener (un pacto diabólico)[1] o El Golem (1914)[2] (otra de hechicerías), también de Paul Wegener y Henrik Galeen, por poner un par de ejemplos. Pero la guerra había terminado y la gente buscaba una vía de escape para olvidar el drama de la guerra y esta evasión estuvo tras las cámaras de tres realizadores fundamentales: Friedrich Wilhelm Murnau, Fritz Lang y Georg Wilhelm Pabst, que fue el primer cineasta en incorporar el psicoanálisis en una de sus películas[3], y también artífice de la trilogía que aborda los problemas de la psicología femenina: Abwege (Por el mal camino o Crisis, 1928), Pandora Box (La caja de Pandora, 1929) y Tagebuch einer Verlorenen o Diary of a Lost Girl (Tres páginas de un diario, 1929), todas muy críticas con la Alemania de su época, en las que se puede constatar la motivación del cineasta: los sentimientos y la realidad social de su país. La primera de ellas protagonizada por la actriz alemana Brigitte Helm, famosa por su doble papel en Metrópolis (1927) y las restantes por Louise Brooks, una de las «chicas malas» del cine de Hollywood, que encarnó a la perfección la Lulú clásica que tantas versiones ha inspirado.

 

Georg W. Pabst: el hombre y su tiempo

El director de la trilogía, Georg Wilhelm Pabst (1885-1967) fue un director de cine austríaco que trabajó en Alemania, Francia y EE.UU. Es una de las figuras más importantes del primer cine alemán y, aunque su familia pretendía que estudiara ingeniería, muy pronto se decantó por la interpretación formando parte de una modesta compañía teatral de variedades con la que trabajó en Austria y Suiza, para luego asentarse en Alemania. Antes de dedicarse al cine emigró a los Estados Unidos, y en Nueva York ingresó en la Compañía del Teatro Popular Alemán en 1910. En 1914, con un currículo bien trabajado, viajó a Alemania para contratar actores. Sin embargo, la guerra le sorprendió en París, por lo que fue internado en un campo de concentración durante cuatro años (donde organizó representaciones sus compañeros alemanes). Finalizada la guerra en 1918 se dedicó al periodismo dirigiendo el vienés Neuer Wiener Theater, especializándose en el teatro de cámara (o Kammerspiel). 1920 fue su debut como realizador de cine (con pocos medios y con montajes intimistas). En 1921 fundó en Berlín una productora, con su amigo Carl Froelich. Su primer éxito lo obtuvo en 1925 al dirigir Die Freudlose Gasse (Bajo la máscara del Placer), con una debutante Greta Garbo en un melodrama social que fue prohibido en Gran Bretaña debido a la crudeza del argumento que presentaba la triste realidad de una Viena arrasada por la guerra (políticamente incorrecto, que decimos hoy). Varias de sus películas fueron censuradas, como Misterios de un alma (1926), con el tema psicológico sobre la sexualidad y la impotencia; El amor de Jeanne Ney (1927), adaptación de una novela de Ilya Ehrenburg que narra la relación entre una chica francesa y un revolucionario ruso (también incorrecta). En 1928 Pabst fundó la Asociación Popular de Cine-Arte. Con la llegada del cine hablado dirigió películas de fuerte contenido social (Carbón), antibelicista (Cuatro de infantería), ambas de 1930, e incluso musicales: La ópera de los tres centavos, basada en la obra homónima de Bertolt Brecht, que fue prohibida por la Alemania nazi (se levantó la prohibición en los años 50, de nuevo incorrecta). Antes, en 1933, había realizado una importante versión coral de Don Quijote (1933), con el ruso Feodor Chaliapin (Don Quijote) y el francés Dorville (Sancho). En 1948 Pabst obtuvo el Premio de la Bienal de Venecia con Der Prozess, adaptación de la novela homónima de Franz Kafka. Su último trabajo fue Es geschah an 20 Juli, ah am 20. Juli (Sucedió un 20 de julio) sobre la conspiración fallida contra Hitler.

 

Películas y actrices de la «trilogía erótica».

El primer título, traducido como Por el mal camino o Crisis (1928), tiene como personaje principal a una burguesa ociosa y hastiada de su monótono matrimonio, que se lanza al libertinaje de la vida nocturna berlinesa. En el guion intervino un muy conocido director de nuestro cine de los años 40-50: el judío húngaro Ladislao Vajda (Marcelino Pan y Vino, El cebo, Mi tío Jacinto), que se instaló de por vida en nuestro país huyendo del nazismo. La protagonista era la actriz alemana Brigitte Helm, muy famosa por el doble rol de María/María-robot en Metrópolis (1927), de Fritz Lang, El fin de su carrera tuvo mucho que ver con la intervención nazi en las producciones. Ella, una actriz famosa y consagrada no aceptaba censura, y además se había vuelto a casar con un judío, Hugo von Kunheim. Tampoco aceptó irse a Hollywood. Murió exiliada en Suiza.

            La otra estrella de la trilogía fue la provocadora Louise Brooks, quien adoptaría para siempre el arquetipo de Lulú, una joven ambiciosa, atractiva y amoral que, con las armas de su belleza juega con los hombres a su voluntad. Louise fue la protagonista de La caja de Pandora, dando vida a Lulú, una película considerada como la obra mayor del expresionismo, que encumbró a Louise: una joya del cine mudo adaptada, de forma magistral, de la obra teatral homónima del dramaturgo alemán Frank Wedeking, un rupturista muy crítico con la moral burguesa, como lo expone en una de sus obras más sorprendentes: Franziska (1910): Una metáfora del feminismo moderno: una joven mujer que vende su alma al Diablo (una especie de Fausto) para saber qué se siente al vivir como un hombre. Por su parte, la Lulú de La caja de Pandora es la historia del ascenso y la inevitable caída de una joven amoral pero ingenua cuyo erotismo despreocupado inspira lujuria y violencia en quienes la rodean. Stanley Kubrick, entre otros, retoma el mito con su Lolita (1962) a la que da vida la joven Sue Lyon.

Tres páginas…, también conocida como El diario perdido de una joven, narra la historia rocambolesca de una joven llamada Tymian (Brooks) que después de quedar embarazada se niega a casarse con su violador. Como consecuencia, y tras un tenebroso cónclave familiar, es expulsada de su casa y enviada a un estricto internado para jóvenes. Tras un tiempo se fuga con una amiga y comienza una azarosa vida como prostituta. Más de lo mismo. La doble moral, la intransigencia y el castigo por saltarse las reglas del juego propuestas por los hombres. Fue la segunda versión cinematográfica de la novela Diario de una Perdida de Margarethe Bohme. La primera había sido estrenada en 1918 y tuvo como actriz protagonista a Erna Morena, quien un año antes había protagonizado Lulú[4], una adaptación de la obra de Frank Wedekind que unió por vez primera a. Pabst y a Louise Brooks. Los tres títulos ya citados de 1928 y1929 integran la «trilogía erótica» de Pabst, lo que puede dar una pista de los problemas de censura y distribución que tuvieron en su momento.

Nada más esclarecedor para comprender el trabajo de Pabst que el libro de la escritora de cine judeo-alemana Lotte H. Eisner: La pantalla demoníaca, una obra de referencia indispensable para el estudio del cine expresionista. Fue escrita en francés durante el éxodo a que se vio obligada por ser judía pues, como apunta el escritor alemán Rudolf Kurtz: «el expresionismo no es un estilo artístico propiamente, sino una línea de experimentación fruto de una situación de caos y crisis mundial».

 

                            Rosa M. Ballesteros García.

                Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                             “benaltertulias.blogspot.com”

                        



[1] Con la joven actriz Lyda Salmonova.

[2] Contextualizada en la Praga del siglo XVI, un rabino hechicero crea el Golem, una criatura gigante hecha de arcilla, con el fin de proteger a los judíos de Praga de unos de los pogromos.

[3] Ayudado por dos discípulos de Sigmund Freud, Karl Abraham y Hans Sachs.

[4] Primera película del actor y director Alexander Antalffy.

domingo, 7 de agosto de 2022

Elogio de Enrique Moles Ormella

                                 ELOGIO DEL INVESTIGADOR ENRIQUE MOLES ORMELLA

 

Empezó a investigar en España cuando la investigación no existía, siendo considerado el padre de la Química española, su clara inteligencia y su carácter abierto le hicieron  el científico más reconocido y más relacionado internacionalmente de su tiempo, de talante progresista y comprometido terminó encarcelado y anulado por las autoridades franquistas que, si bien, no lo fusilaron, no consintieron el reconocimiento de su labor académica.

Nació en Barcelona en agosto de 1883 y murió en Madrid en marzo de 1953. Tras superar brillantemente el bachillerato en el Colegio Ibérico de Gracia, su villa natal, estudió Farmacia en la Universidad de Barcelona graduándose en 1905, con 22 años, con sobresaliente y Premio Extraordinario, consiguiendo el título de doctor en Farmacia al año siguiente por la Universidad de Madrid, a raíz de lo cual se desempeñó como auxiliar interino (sin sueldo) en la Facultad de Farmacia de Barcelona hasta 1898 en que consiguió una beca de la JAE (Junta de Ampliación  de Estudios) para trabajar en las Universidades de Múnich y Leipzig en la que se familiarizó con la química–física, rama de la Química en la que destacó, y en donde obtuvo su segundo doctorado, en Química, colaborando con Karl DrucKer.

A su regreso a España se incorporó al laboratorio de Investigaciones Físicas de la JAE que dirigía Blas Cabrera, introduciendo en el país la química-física que desarrolló hasta que fue admitida como asignatura en el plan de estudios oficial. En 1911 tomó posesión con profesor auxiliar de Química Inorgánica de la Facultad de Ciencias de Madrid.

En 1912, pensionado de nuevo por la JAE, estudió en la Escuela Politécnica de Zúrich, la relación entre las propiedades químicas y la naturaleza de los cuerpos químicos, es decir, la magnetoquímica, que se convirtió en otro de sus temas de investigación. Y en 1915, de nuevo pensionado por la JAE, estudió la determinación de los pesos atómicos de los elementos por métodos fisicoquímicos obteniendo un nuevo doctorado, esta vez en física, bajo la dirección de Philippe Guye que le ofreció trabajar en Ginebra o en Baltimore (USA), ofertas que rechazó para volver a Madrid en donde se doctoró por cuarta vez, ahora en Ciencias, en 1920. Pero hasta 1927 no consiguió la Cátedra de Química Inorgánica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Madrid, y en 1929 fue elegido Presidente de la Sociedad Española de Física y Química.       

Consecuencia del desarrollo obtenido por el laboratorio y sus beneficios prácticos, sus instalaciones precisaban una mejoría que vino de la mano de la Fundación Rockefeller que posibilitó la creación del Instituto Nacional de Física y Química, inaugurado en febrero de 1932. Como representante de la Ciencia Española fue enviado a Buenos Aires a ocupar la cátedra que la Institución Cultural Española había creado para las figuras destacadas de nuestra cultura, en donde permaneció tres meses dando clases y dictando conferencias.

En 1934 organizó en Madrid el IX Congreso Internacional de Química Pura y Aplicada y la IX Conferencia de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC) de la que fue elegido presidente. Ese mismo año leyó su famoso discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (“Del momento científico español, 1775-1825”) en el que estudió las contribuciones científicas españolas de ése periodo. También en 1934 recibió la Gran Cruz de la Orden de la República Española y el grado de oficial de la Legión de Honor Francesa. En 1926 había recibido el premio Cannizaro de la Academia dei Lincei de Roma y en 1921, prueba de su sensibilidad artística, había publicado “Primavera de amor”, una traducción de algunos extractos de la correspondencia amorosa de Schiller con su novia Carlota.

Al estallar la guerra civil ocupó la vicerrectoría de la Universidad de Madrid y firmó un texto junto a otros catedráticos en defensa de la República titulado “Los intelectuales españoles apelan a la conciencia internacional” y fue nombrado director general de Pólvoras y Explosivos, y en 1938, pese a la guerra, participó en una reunión internacional de Física y Química a la que contribuyó con una memoria de 75 páginas sobre la determinación de los pesos moleculares y atómicos de los gases”.  

El 5 de febrero de 1939, Moles, cruzó la frontera con Francia enterándose de que había sido desposeído de su cátedra. Trabajó para el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de París (CNRS) como “maitre de recherche” durante dos años, en los que recibió ofertas de trabajo de las universidades de Zúrich, Baltimore, California, La Habana y la Casa de España en México, pero provisto de la documentación necesaria facilitada por las autoridades diplomáticas españolas, volvió a Madrid en el año 1941 siendo detenido en la frontera e ingresado en la prisión de Torrijos de donde salió en libertad condicional para ser detenido de nuevo en ingresado en la prisión de Porlier. Sometido a un Consejo de Guerra fue acusado de “auxiliar a la rebelión militar” y condenado a  muerte, conmutada por 12 años y un día de reclusión menor, que posteriormente revisada fue aumentada a 30 años de prisión mayor. No obstante en 1943, al cumplir sesenta años, logró la libertad condicional. Inhabilitado para cualquier actividad académica o investigadora, en enero de 1944 se incorporó al Instituto de Biología y Sueroterapia (YBIS) como asesor técnico de la sección farmacéutica. En 1951 se cancelaron todos sus antecedentes penales, y aunque no fue repuesto en la Universidad, pudo viajar a Cuba invitado por la Facultad y Academia de Farmacia de la Habana. El 30 de Marzo de 1953 falleció a consecuencia de un derrame cerebral.

                                                                  Jesús Lobillo Ríos

                                             Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                         “benaltertulias.blogspot.com”

Bibliografia.-

José M. Sánchez Ron. “Enrique Moles Ormella”. Real Academia de la Historia

Raúl Berrojo Jario.-“Enrique Moles y su obra”. Tesis Doctoral. UB.  

domingo, 31 de julio de 2022

Josefina Baker

                            JOSEFINA BAKER: UNA MADRE “ARCO IRIS”

 

 Joséphine Baker, registrada al nacer como Freda Josephine McDonald, nació en la ciudad de San Luis, en el sureño Misuri, Estados Unidos, en 1906. Su padre, Eddie, era un músico callejero de origen español que abandonó a la familia cuando era una niña. Su madre, una afroamericana llamada Carrie McDonald, adoptada de pequeña por un matrimonio de antiguos esclavos (de origen africano e indio) trabajaba para los blancos en el servicio doméstico, de forma que Joséphine tenía ancestros de esclavos afroamericanos, amerindios y españoles.

            Sus primeros años no fueron diferentes de las niñas negras y pobres que poblaban los barrios más miserables de San Luis ―el suyo era el barrio mestizo de Mill Creek Valley―.  Creció limpiando casas y haciendo de niñera para las familias blancas adineradas que le recordaban, como se recoge en una de sus biografías: "asegúrate de no besar al bebé". No debió ser una infancia ni fácil ni mucho menos feliz. Cuenta, otro de sus biógrafos, que una de sus empleadoras la maltrataba porque consumía mucho jabón haciendo la colada. Con doce años dejó la escuela y con trece cambió el servicio doméstico para trabajar como camarera, todo ello con temporadas que en que vivió como una niña de la calle, durmiendo en refugios de cartón, buscando comida en los contenedores de basura y bailando en la calle para los transeúntes. Con apenas trece años se casó, aunque fue un matrimonio que duró menos de un año.

Por otro lado, y pese a todo, nunca dependió financieramente de un hombre, algo inusual para una mujer durante su época, así que esta libertad ―tuvo claro que sin independencia económica se convertía en un bulto sospechoso― le permitió romper cualquier relación cuando lo creyó conveniente. Se casó y se divorció tres veces más: con el guitarrista de blues Willie Baker en 1921, de quien conservó el apellido; con el francés Jean Lion, magnate del azúcar, en 1937, logrando la ciudadanía francesa y, diez años más tarde, con el compositor y director de orquesta francés Jo Bouillon. El matrimonio adquirió un castillo en Dordoña que sirvió como residencia y albergue de los doce niños adoptados por la pareja, de diferentes nacionalidades. Era su proyecto con el fin de demostrar que la convivencia de diferentes "razas”. Todos los adoptados adoptaron el apellido del padre adoptivo.

Josephine llevaba el ritmo en el cuerpo: fue bailarina, cantante y actriz. Se convirtió en un icono musical, pero esta “Venus de Bronce”, “Perla Negra”, “Diosa Criolla”, “Sirena de los Trópicos” y “Venus de Ébano”, como fue conocida, no solo fue una estrella mediática, ya que su compromiso político antifascista y social antirracista la convirtieron en otro icono mucho más alejado del “glamour” de los focos y las tablas. Durante la ocupación de Francia por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, ya como ciudadana francesa, trabajó para la Resistencia como espía contra la Alemania nazi ―al finalizar la guerra le fue otorgada la Croix de Guerre y años después la Legión de Honor― y también como activista por los derechos de las personas negras[1].​Tras la muerte del Martin L. King en 1968 su esposa, Coretta, le ofreció la presidencia de honor del movimiento que había liderada su marido, aunque ella lo rechazó.

 En su faceta artística, con 14 años ganó su primer concurso de baile, y de ahí en adelante encauzó su vida hacia la danza. Con solo dieciséis años de edad dejó a su segundo marido para probar suerte en Nueva York, porque su deseo era trabajar en Broadway, pero su gran ocasión se presentó en 1925 cuando conoce a Caroline Dudley Reagan, esposa del agregado comercial de la embajada de Estados Unidos en París, que la invita a viajar a París para trabajar en un club que el marido iba a montar el marido. En septiembre llega a París y estrena su famosa faldita de plátanos como única vestimenta para bailar la “Danse Sauvage” que entusiasmó a los parisinos. En su libro La historia del Music Hall Sebastián Gash así la describe: “su risa cegadora de mulata ensombrecía la luz de los reflectores (...) Su aparición produjo el flechazo”. Solo cabe decir que pintores, escritores y diversas personalidades de la cultura y el arte galo se convirtieron en incondicionales de su arte, que algunos han querido relacionar con el jazz, el dadaísmo, el arte negro y el cubismo. En esta época conocerá y contratará como secretario a Georges Simenon, quien llegaría a ser un famoso escritor de novelas de misterio. Después de una gira por Europa ―llegó a actuar en España a final de los años 20― fue la vedette del “Folies Bergère” y luego abrió su propio club “Chez Joséphine”. En 1927 se estrenó su primera película La Sirène des Tropiques, a la que seguirían Zouzou y Princesse Tam Tam. Durante la segunda mitad de los años 1920 y los años 1930 fue además una destacada modelo fotográfica y pin-up y graba sus primeros discos, entre ellos un tango “Voluptuosa”, del compositor andaluz José Padilla[2].

En 1936 regresó a los Estados Unidos, aunque buena parte de la opinión pública atacó la promiscuidad de sus actuaciones y varios hoteles y restaurantes impidieron a la artista su entrada. Finalmente, Joséphine regresó a París, donde adquirió la ciudadanía francesa al casarse con el magnate del azúcar Jean Lion, que tuvo problemas por ser judío durante la ocupación alemana de Francia. Viajó también a Cuba regresó de nuevo a los Estados Unidos, donde apoyó los movimientos de promoción social afroamericanos. Luego hizo una gira mundial de despedida y se retiró del mundo del espectáculo, aunque más tarde tuvo que actuar de nuevo por las dificultades económicas derivadas de mantener a su tribu “del arco iris”, a pesar de las ayudas recibidas por la entonces Princesa de Mónaco Grace Kelly, amiga personal. Participó en la marcha sobre Washington, en 1963.

Cuando murió, en 1975, era una persona muy querida y respetada, y fue la primera mujer de origen estadounidense en recibir honores militares en sus funerales, celebrados en Francia, aunque su tumba se encuentra en el cementerio de Mónaco. Charles Onana escribió un libro titulado Joséphine Baker contra Hitler donde detalla sus trabajos como resistente al servicio de la Francia libre.

Brian Bouillon Baker, uno de los hijos de Joséphine, definía así a su madre: “Mi madre era una gran idealista, una utópica. Creía en el ideal de fraternidad universal y quiso demostrarlo con nuestra familia”. Su figura sigue apasionando a cineastas como Sylvain Chomet en su película Les triplettes de Belleville (2003) o Julie Taymor con Frida (2002) aludiendo a la relación entre la pintora mexicana y la estrella francesa, así como en series televisivas como “El Ministerio del Tiempo” (cap. 14 de la 4ª temporada), entre otras. Incluso en películas de animación como Anastasia (1997).

En 2021 se convirtió en la sexta mujer y la primera negra en ser enterrada (simbólicamente) en el Panteón Nacional.

 

                                 Rosa M. Ballesteros Garcia

                    Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmadena

                                  “benaltertulias.blogspot.com”



[1]Se dice que utilizaba sus partituras musicales para ocultar los mensajes.  

[2] Raquel Meller, Barbra Streisand, Sara Montiel o Maurice Chevalier (Luces de la ciudad). Sus temas aparecen en películas dirigidas por Ridley Scott, Theo Angelopoulos, Woody Allen, Ernst Lubitsch o Federico Fellini.

domingo, 24 de julio de 2022

Resistencia a los antibióticos

                                     RESISTENCIA  A  LOS ANTIBIÓTICOS

 

 

Al principio de la era de los antibióticos las defensas humanas ganaron un poderoso aliado. Han sido clave en el control de enfermedades infecciosas así como en el desarrollo de la cirugía y otros procedimientos médicos. Son, probablemente, los fármacos que más han transformado la medicina moderna, tanto en su uso para la lucha y control de bacterias patógenas, como para las oportunistas, habiendo pasado a ser también herramientas esenciales en aquellas circunstancias que debilitan nuestro sistema inmune (quimioterapia, trasplantes, cirugía, procedimientos diagnósticos, infecciones oportunistas, etc.). Desde mediados del siglo pasado, estos compuestos se emplean en medicina y veterinaria como herramientas terapéuticas para el tratamiento de enfermedades bacterianas. Junto a las vacunas son uno de los descubrimientos médicos que más ha contribuido a nuestra supervivencia y calidad de vida. Sin embargo su existencia está muy amenazada por la creciente aparición de bacterias existentes a estos fármacos.

 

Los antibióticos son sustancias químicas que causan la muerte de las bacterias o, en su defecto, inhiben su crecimiento. Estas sustancias son producidas de forma natural por bacterias y hongos, principalmente, que viven en el suelo. Y los microorganismos que las producen las utilizan como armas químicas para competir entre ellos o como moléculas de señalización para comunicarse entre ellos y promover la coordinación entre diferentes individuos. En la naturaleza, los antibióticos cumplen diversos papeles ecológicos. Un uso indiscriminado y descuidado, junto al abuso o mal uso que hemos ido haciendo de los antibióticos desde la segunda mitad del siglo pasado, tanto en la salud humana como en la ganadería, han contribuido a la pérdida de potencia o eficacia de los mismos. Con este comportamiento se ha favorecido la aparición, a nivel mundial, de las superbacterias. Así ya hoy en día nos enfrentamos a bacterias que se han hecho inmunes no solo a uno, sino a varios antimicrobianos (bacterias multirresistentes). Incluso hay bacterias resistentes a todos los antibióticos existentes (bacterias panresistentes).  No se trata de microorganismos nuevos sino “mejorados”, que han evolucionado y se han adaptado para sobrevivir al ataque del enemigo, los antibióticos. La resistencia bacteriana es un fenómeno natural. Sin embargo, es importante recordar que somos muy responsables de su incremento actual por el uso que hacemos de estos fármacos, con la modificación que hacemos del ambiente donde se desarrollan las bacterias.

 

Las enfermedades virales no son susceptibles de tratamiento con los antibióticos, ya que estos se dirigen a las membranas bacterianas (de características diferentes a las de los virus) o a los procesos internos que les permita la vida (que no existen en los virus). Pero como las infecciones virales pueden alterar las defensas naturales y adaptativas del huésped, con los virus hay mayor probabilidad de contraer enfermedades bacterianas secundarias, que solo se pueden tratar con antibióticos. Por todo esto, también el Covid-19 ha tenido su contribución en el recrudecimiento del problema de la resistencia bacteriana.

 

La resistencia, como hemos dicho, es un fenómeno de adaptación que tienen los distintos microorganismos, y en el caso que nos ocupa, las bacterias, que les confiere una ventaja natural frente al medio natural en el que se encuentran. Para ello, son capaces de desarrollar diferentes mecanismos de resistencia o modificaciones, algunos de ellos heredados y otros adquiridos (de los que las bacterias tienen capacidad), ambos transmisibles. Se trata de mutaciones genéticas que les permiten la convivencia (a las bacterias), en un mundo de antibióticos: GENES DE RESISTENCIA, con la creación o aparición de BACTERIAS RESISTENTES:

 

  • Mecanismos de Inactivación con modificación del metabolismo, que consiste en la producción de enzimas que inactivan a los antibióticos.
  • Mecanismos de Interrupción con modificación del punto diana sobre el que actúa el antibiótico.
  • Transferencia Parental (heredada), que la bacteria transmite a su progerie en su división para la creación de descendencia.
  • Transferencia Horizontal (adquirida), entre los que encontramos por diferentes vías:

◦     Con intervención de otras bacterias: intercambio, recombinación o por el fenómeno de conjugación, que tiene lugar por medio de plásmidos (estructuras genéticas circulares y por ello más estables e individuales), pero que requiere también la intervención de otras bacterias.

◦     A partir de virus: transducción (virus que interactúa o infecta a las bacterias vehiculizando dichos fragmentos genéticos de resistencia).

◦     Del medio ambiente: transformación (incorporación de genes directamente del medio).

 

Cuando suministramos un antibiótico para uso humano o veterinario, este solo se metaboliza parcialmente y, en consecuencia, gran parte del antibiótico administrado se excreta a través de la orina y las heces. Así los antibióticos y los productos de su degradación acaban en el medio ambiente, convirtiéndose estas estructuras o elementos, en contaminantes emergentes, que alteran, no solo el funcionamiento de los diferentes ecosistemas en los que se encuentran, sino que son parte de las vías de exposición (agua, suelo), que a través de diferentes vectores de  diseminación finalizan en el ser humano. De esta manera tanto las bacterias resistentes como sus genes se han convertido en un problema global. Tanto en su producción como en su diseminación, intervienen muchos factores:

 

  • Uso en salud humana:

- Prescripción

- Automedicación

- Mala utilización o interrupción

- Mercado ilegal, fraudulento (medicamentos caducados, falsificados,…)

- La dieta, en su influencia sobre la microbiota (alimentos procesados y ultraprocesados)

-...

  • Uso en ganadería (tratamiento y engorde)

En principio, los productos de origen animal no deben ser consumidos hasta que el animal haya metabolizado el fármaco y hay un tiempo establecido entre la administración y el sacrificio para su consumo. Pero aun así es posible encontrar residuos en carnes, huevos y leche (en Europa la EFSA establece las directrices a aplicar).

(Interconexión Intestino animal-Intestino humano)

  • Aguas residuales, depuradoras...
  • Residuos orgánicos, lixiviados, estiércol o pruines...
  • Alimentos, también de origen vegetal (por el paso a suelo de los contaminantes)…
  • ...

 

Sin embargo aunque los niveles estén dentro de la normativa vigente y sean incluso indetectables, lo cierto es que estamos continuamente expuestos a residuos de antibióticos.

 

“La salud humana, la de los animales y la del ambiente, están íntimamente relacionadas”

 

Los antibióticos liberados al ambiente (agua, suelos), ejercen una presión selectiva sobre las bacterias ambientales promoviendo, como hemos visto, la diseminación de genes. Pueden encontrarse en cualquiera de los diferentes ECOSISTEMAS, entre los que existe un importante y continua interconexión; entre ellos pueden circular los distintos microorganismos, incluidos los patógenos, de forma que la salud de un ecosistema condiciona la de cualquiera de los otros y viceversa.

“One Health” (una sola salud)

 

El uso extensivo de antibióticos, que produce una rápida producción y propagación de resistencias, plantea altos riesgos para la salud humana y la salud ambiental. Y son un peligro potencial por la influyente capacidad que tiene en alterar tanto el microbioma humano, el microbioma animal, como el microbioma ambiental y los reservorios (como el medio hospitalario), estrecha e íntimamente relacionados e interconectados.

 

Por todo ello y para elaborar la forma de combatir la influencia de las bacterias resistentes en los distintos aspectos sobre los que ejercen su influencia, se necesita una batería de medidas, entre las que se incluyen:

 

  • Técnicas

- Nuevas terapias: otras moléculas con capacidad antimicrobiana; inhibidores de los mecanismos de resistencia; uso de bacteriófagos (virus bacterianos, FAGOS), para combatir infecciones bacterianas; la dieta (por su influencia en la microbiota intestinal) etc.

- Aspectos ligados a la producción animal

- Tratamiento de aguas

- ...

  • Socioeconómicas

- Sistemas de vigilancia

- Regulación

- Intervención

  • y medidas Políticas

 

Lo preocupante, en el momento actual, de las infecciones por bacterias en la que aparecen resistencias, es que

  • Requieren tratamientos más prolongados
  • La toxicidad (por el tratamiento)
  • Estancia más prolongada en el hospital, que sigue siendo el reservorio principal por la presencia de pacientes graves tratados con múltiples fármacos.

 

Las infecciones por bacterias resistentes o multirresistentes son una de las mayores amenazas para la Salud Pública. Tanto en costes de vidas como por el gasto económico derivado. Y aunque las consecuencias se observan sobre todo en el entorno clínico (más dramático), el problema de su diseminación tiene su origen en el medio ambiente, entendiendo como tal: los entornos agrícolas, ganaderos y urbanos. Y esto plantea un reto integral.

           

“Es difícil imaginar una era posterior a los antibióticos en la que no podamos emplearlos. Pero la resistencia a estos medicamentos es cada vez más habitual entre las bacterias patógenas y se está convirtiendo en uno de los principales problemas de Salud Pública, amenazando en convertirse en una pandemia incluso mayor que la covid”. “Una pandemia que ya se denomina pandemia silenciosa”.

 

                                          

                                         María Piedad Sánchez Casado.

                                               Licenciada en Medicina

                                           “benaltertulias.blogspot.com”

domingo, 17 de julio de 2022

Felipe Acedo Colunga

                                                      FELIPE  ACEDO  COLUNGA

Se trata del Fiscal Jefe del Ejército de Ocupación que en Julio de 1936 se sublevó contra el gobierno legítimo de la Segunda República Española, y elaboró un pormenorizado plan de depuración de los elementos republicanos a los que a su vez tildó de rebeldes según su genuina interpretación de las normas jurídicas.

Felipe Acedo había nacido en Palma de Mallorca en 1896 y falleció en Madrid en 1969. Su padre, oriundo de un pueblo de la provincia de Zamora, fue un militar del arma de Caballería en la que había ingresado como soldado raso llegando a alcanzar el empleo de capitán. Su hijo, en cambio, estudió la carrera de Derecho en alguna universidad castellana y opositó al Cuerpo Jurídico Militar en el que ingresó en 1917 con 21 años para acceder casi enseguida al arma de aviación como piloto de guerra siendo destinado a África en donde realizó su bautismo de fuego, poco arriesgado dada la carencia de los rifeños, en donde cosechó sus primeros honores y condecoraciones. Llama la atención la parquedad de anotaciones que aparecen en la hoja de servicios de nuestro personaje que en 1928 descubrimos adscrito al aeródromo de Tablada en Sevilla en su doble cualidad de miembro del Cuerpo Jurídico Militar y aviador.

En Agosto de 1932 participó en la rebelión del General Sanjurjo contra la República debiendo sufrir en consecuencia prisión provisional hasta el sobreseimiento de su proceso. En 1934 fue adscrito a la Auditoria que se creó para el Ejército de Operaciones de Asturias a fin de doblegar a los mineros turbulentos y en donde se incoaron más de mil procedimientos, de los que solo se sobreseyeron unos doscientos, entre los que destaca el del dirigente socialista Ramón González Peña que debió ser indultado por el presidente de la República de la pena de muerte solicitada por Acedo que defendió como suya la idea de que la revolución era un crimen.

Al iniciarse la rebelión militar, en 1936, lo encontramos en la provincia de Cádiz a donde había pasado desde Gibraltar. Según manifestaciones propias asistió a los Consejos de Guerra de Oficiales Generales que se celebraron en Huelva, Jerez, Cádiz, Sevilla, Córdoba y Badajoz, “cuyo número no puedo precisar”, en los que esgrimió la acusación de rebelión militar y pena de muerte a todos aquellos que se habían limitado a cumplir con su deber de lealtad al Gobierno legítimo. En Noviembre fue nombrado Fiscal Jefe del Ejército de Ocupación.

Siempre en la sombra, su trayectoria es difícil de aclarar hasta que en enero de 1939 presenta una memoria, “perdida” en el Archivo del Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla, en la que condensa y justifica la labor desempeñada por los Consejos de Guerra con el objetivo de instruir en la administración de “justicia” a los futuros fiscales. Manifiesta desde el comienzo que esta labor es necesaria para limpiar la escoria republicana en una hoguera para la que reclamó la vuelta de los tribunales de la Santa Inquisición. Declara ineficaz el principio jurídico que asegura que no puede haber pena sin una ley previa, asegurándose para sí la definición de delito y su necesario castigo, de la misma forma que elimina la pretensión de que la duda beneficie al acusado porque “el estado no está para tutelar malhechores”. De esta forma a la casi totalidad del país podía acusársele de rebelión militar, adhesión a la rebelión, auxilio a la rebelión e inducción a la rebelión, haciendo hincapié en la necesidad de castigar la ideología antes que el delito y en ausencia de éste.

Con esta farsa jurídica, los tribunales militares y especiales franquistas comenzaron la eliminación de los altos mandos militares, con tal celeridad que muchos de ellos ya estaban eliminados cuando se instruyó el proceso. El fiscal militar exponía los preámbulos y solicitaba la pena capital en el tribunal militar, en donde el defensor, de una categoría jerárquica inferior (y a veces profano en la materia), lo admitía sin reparos.

Se eliminaron rápidamente las autoridades civiles de los núcleos que se iban liberando, y a todos los elementos adscritos a los partidos de izquierda y a los funcionarios destacados al servicio de la república, amén de todos los milicianos rojos. La depuración alcanzó rápidamente al estamento de la enseñanza, la Universidad, la Institución Libre de Enseñanza, la Residencia de Estudiantes, a los maestros y a los funcionarios en general. El exceso de celo se propuso la eliminación de los interventores de los partidos del frente popular de las elecciones de febrero del 36 e incluso de sus familias, “determinándose en el juicio oral su condena o absolución por la impresión que la cara de los procesados produjera en el tribunal”, debiendo refrenarse, eventualmente, ante el evidente peligro de restringir en exceso la mano de obra. La devastadora represión física, política, económica y jurídica constituyó un auténtico exterminio del enemigo interior al que nunca consideró un ejército sino una banda de malhechores.

Cabe destacar el juicio al Presidente de las Cortes Republicanas Julián Besteiro,  el 29 de marzo de 1939, en el que tras aceptar su honradez personal solicitó la pena de muerte “por haber promovido un socialismo moderado”, pena que el propio tribunal rechazó de forma excepcional, en esta ocasión, para transmutarla en cadena perpetua y posteriormente en 30 años de prisión.

En 1940 es Jefe de la Asesoría Jurídica del nuevo Ministerio del Aire y Profesor de la Academia Jurídica Militar y en 1942 alcanza la categoría de General de Brigada. Representó al Ministerio del Aire en diversos actos nacionales e internacionales y en los protocolos iniciales de los acuerdos del convenio aéreo con EEUU en 1945, tras lo cual pasa a la vida civil más relajada y ventajosa económicamente como delegado en la Compañía Telefónica Nacional de España. Vuelve a visitar Olvera en la provincia de Cádiz, un lugar de descanso, en el que era hijo adoptivo, y de donde al parecer era oriunda su mujer y debía tener intereses económicos.

Pero poco después, en 1951, Franco le nombra Gobernador Civil de Barcelona en donde pese a las tensiones del cargo tiene tiempo para escribir un panegírico sobre Calvo Sotelo y el Régimen, que suma a una obra anterior “El alma de la aviación española” que escribiera en 1928. En 1960 es cesado y vuelto a nombrar delegado en la telefónica y al año siguiente procurador en Cortes y consejero Nacional de la FET y de la JONS. Abrumado por los reconocimientos y lleno de medallas pide su pase a la reserva en 1964, para fallecer, al año siguiente, en 1965 a los sesenta y nueve años de edad.

Su figura debe de recordarse por ser el artífice de la “solución final” o represión inmoral,  llevada a cabo contra los elementos republicanos legales a los que tachó, sin inmutarse, de rebeldes carentes de derechos, diezmándolos en aras de unos cuestionables valores eternos e inmarcesibles, y como el último inquisidor español equivalente a los perseguidores de herejes del superado Santo Oficio.

                                                                      Jesús Lobillo Ríos

                                                 Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

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Bibliografía

F. Espinosa, G. Portilla y A. Viñas.-“Castigar a los rojos. Acedo Colunga el gran arquitecto de la      represión franquista”. Editorial Crítica. 2022.

Carlos Lázaro Ávila.-Real Academia de la Historia

domingo, 10 de julio de 2022

Volver a la Pachamama

                                       VOLVER A LA PACHAMAMA

 

            Parece haber consenso en los círculos de poder acerca de que los proyectos para salvar la especie de la extinción debida al cambio climático deben enfocarse hacia el exterior. Los sabios hablan de colonizar planetas a donde escapar del desastre que se avecina, pero hay razones para pensar que ya es demasiado tarde. La tecnología necesaria para salir del sistema solar avanza más despacio que la destrucción del medio y es seguro que el tiempo se ha agotado. La salvación no está afuera sino aquí. La crecida exponencial del calentamiento presagia alcanzar la temperatura crítica antes de lo deseable y como pasa en las situaciones de emergencia lo práctico no es buscar culpables sino encontrar soluciones. Los cálculos más optimistas prevén un plazo máximo de cien años antes de que las condiciones ambientales empiecen a ser incompatibles con sistemas esenciales para la supervivencia de la especie humana. Es hora de volver a la Pachamama. Habrá que habilitar un ecosistema subterráneo en el que refugiarse para mantener la vida durante el tiempo de recuperación que pueden ser siglos e incluso milenios. Prepararse para un periodo largo, cavar pasadizos, construir habitáculos con sistemas de depuración de basura que eviten que se repita el bucle de contaminación que ha llevado al inminente colapso.

            Una primera consecuencia será la desaparición natural de una franja amplia de población. Ancianos, personas débiles y enfermos sucumbirán sin poder ser enterrados sembrando de carroña la caliente superficie terrestre. Se producirán grandes catástrofes en ciudades saturadas siendo la esperanza las zonas de selva, sobre todo, en África como al principio. Bajo las raíces se podrá construir un hábitat húmedo para el cultivo de vegetales que no necesiten luz como setas, trufas y el cereal marino que acompañarán en la dieta a lombrices e insectos. La energía no será problema porque se dejarán encendidas centrales térmicas, eólicas y fotovoltaicas antes del retiro. Será imprescindible utilizar sólo material biológico que vertido al exterior junto a los excrementos proporcionará el abono necesario para la recuperación de una flora adaptada a nuevos ciclos. La larga permanencia en el subsuelo borrará las diferencias que los distintos grados de exposición a la luz solar ha causado en la piel de los humanos confluyendo en un timbre albino y lampiño.

Con el tiempo se llegarán a construir grandes ciudades subterráneas con medios de transporte, locales de ocio, estadios y parque temáticos como ocurre en la vida al aire libre. A la segunda generación les parecerán fabulosas las historias del pasado celeste como ocurre hoy al evocar leyendas cavernarias. Cuando el sol cueza los plásticos, aceros y pesticidas con los que la civilización ha envenenado la Naturaleza y se suavice el clima, la gente empezará a salir para conquistar de nuevo la faz de la Tierra, advertida de que colaborar rinde más que confrontar.

 

                                                  Salvador Peran Mesa

                                          Ex Profesor Titular de Bioquímica

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domingo, 3 de julio de 2022

Raf Vallone

Raff  Vallone: La otra cara de Jano

 

Hace unos meses, entre los artículos que publiqué dedicados a personajes del cine: Conchita Montenegro, Betsy Blair, Mae West, Theda Bara, Jeanne Roques, Josephine Baker o Maureen O´Hara, todas ellas actrices, es verdad, añadí a dos actores: el norteamericano Paul Robeson: universitario, políglota, activista y negro en una época en que el pigmento de la piel era socialmente determinante en todos los aspectos, y a un ingeniosísimo judío ucraniano llamado Kaspar Brandhofer que consiguió burlar el acoso de los nazis. Con estas pocas frases, lo que quiero destacar es que tanto las actrices citadas, como Paul o Kaspar, no solo fueron actores y actrices de éxito, y que sus biografías descubren aspectos que nada tienen que ver con su faceta profesional: compromiso social o político, personalidad, carácter reivindicativo, inteligencia, empatía, humanidad… En definitiva, lo que intentaba transmitir con estas pequeñas reseñas era destacar y poner en valor otras facetas (esa doble cara de Jano)[1] que casi siempre quedan a la sombra del brillo de focos y candilejas.

            Por otro lado, cuando intento definir el feminismo siempre me refiero a un movimiento social que lucha por los derechos y las libertades de toda la humanidad, mujeres y hombres, conciliador y no excluyente, lo que me llevó a reflexionar que entre todas estas pequeñas biografías sólo había destacado, a título individual, dos dedicadas a varones (actores), así que entonando un “mea culpa”, para nivelar la asimetría[2], me dispongo a sacar a la luz a otro actor extraordinario: el italiano Raffaello Vallone, conocido con el nombre artístico de Raf Vallone.

            Raf, nacido en Calabria en 1916, era hijo de un abogado y de una dama de la aristocracia calabresa. Como su colega, el norteamericano Robeson, fue deportista profesional[3], universitario  (estudió Filosofía y Letras), políglota y activista como miembro de la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial. Al estallar la guerra, abandonó el futbol para trabajar como periodista y crítico de cine y teatro del diario turinés La Stampa y editor de la sección cultural de L'Unità, publicación del partido comunista del Piamonte italiano, a pesar de que él nunca militó por su rechazo al estalinismo.

            Vallone llegó al cine por casualidad mientras realizaba un reportaje para su periódico. Su primera película como actor fue en 1942 en la película dirigida por Goffredo Alessandri Los que vivimos, con argumento basado en la obra homónima de 1936 de la filósofa y escritora de origen ruso Alissa Zinovievna Rosenbaum (Ayn Rand), nacionalizada estadounidense y muy controvertida ―fue tildada como reaccionaria, por los liberales, revolucionaria por los conservadores, pro-capitalista por los comunistas y atea por la Iglesia―. La película, protagonizada por estrellas del momento como Alida Valli y Rossano Brazzi, es un retrato del impacto que tuvo la Revolución rusa para un grupo de seres humanos en clave de drama romántico. Raf intervino con un pequeño papel secundario. Sin embargo, su fama como actor le llegó en 1949 con la película Arroz amargo, un clásico del neorrealismo italiano dirigido por Giuseppe de Santis, junto a Vittorio Gassman y Silvana Mangano. El argumento: una mezcla de mensaje político, melodrama, cine negro y documental antropológico. Vallone da vida a Marco Galli, un militar licenciado de carácter pacificador. Otra de las películas en las que intervino durante la época neorrealista fue Roma ore 11 (1952) de Mario Camerini, un drama urbano que pone en el centro de la historia a un grupo de mujeres desempleadas. Otras películas de la época fueron El camino de la esperanza (1950) de Pietro Fermi, Los héroes del domingo (1952), de nuevo con Camerini,  y La playa (1953) de Alberto Lattuada, que también lo dirigió en Ana (1951), junto a Silvana Mangano y Vitorio Gassman y Guendalina (1956), en la que tuvo como pareja a Sylvia Koscina.

            Como ya apuntaba, su poliglotismo le sirvió para no ser doblado (él lo impuso) en películas francesas, entre otras, Thérèse Raquin (1953), una adaptación de la novela homónima de Zola, como el prota masculino “Laurent” y Simone Signoret como su oponente femenina. También en inglés y como actor de teatro (quienes lo conocieron aseguran que este fue su verdadera pasión), intervino en obras como La Duchesse d'Amalfi de John Webster. En teatro encarnó a Woyzeck, de Georg Büchner o Bodas de sangre, de Federico García Lorca y llegó a ser un divo de Hollywood donde intervino en películas como El Cardenal (1963), La carte del Kremlin (1970) o El gran duelo (1971), entre otras, o en coproducciones como Fedra (1962) dirigida por el francés Jules Dassin y coprotagonizada por la actriz griega Melina Mercouri, esposa de Dassin.

También es España intervino en producciones como Los ojos dejan huella (1952) una joya del cine negro dirigida por Sáez de Heredia, con Elena Varzi,  su mujer en la vida real, a quien conoció durante el rodaje de Il Cristo proibito (1951) de Curzio Malaparte; La venganza (1957), de Juan Antonio Bardem (una película realizada contra la censura que quería impedir su mensaje de “reconciliación nacional” implícito); La violetera (1958), de Luis Cesar Amadori, todo un éxito, al lado de Sara Montiel  o El Cid (1961) de Anthony Mann, con Sofía Loren, que no fue su único personaje español: Goya, Cristóbal Colón o el Greco (de origen griego, como se sabe, pero que vivió y murió en Toledo) fueron algunos de estos. También dio vida a personajes históricos como el Papa Alejandro VI, que por cierto era valenciano, de Játiva, Giuseppe Garibaldi, Tomás Moro o el Cardenal Lamberto en  El Padrino.

En 1953 ganó el Oso de Plata del Festival de Berlín, fue nominado al Oscar y ganó el Premio David di Donatello al mejor actor por Panorama desde el puente (1961) de Sidney Lumet. Fue condecorado Cavaliere di Gran Croce Ordine al Mérito della Repubblica Italiana en 1994. Asimismo trabajó como director de ópera, en Turín (“Norma”, de Bellini), en el Metropolitan Opera de Nueva York y la Opera de San Francisco (“Adriana Lecouvreur”), junto a Plácido Domingo, en 1983, entre otras.

Raf Vallone estuvo casado desde 1952 hasta su muerte con la actriz italiana Elena Varzi con quien tuvo tres hijos, dos de ellos actores. Se retiró de la actividad en 1995 y murió en 2002 Un año antes, en 2001, publicó sus memorias: El alfabeto de la memoria.

Vallone, un verdadero intelectual, fue traductor de los versos latinos de Catulo de Verona, además de un artista polifacético y un profesional serio que, como otros de nuestros biografiados Fritz Lang, André de Thot, Raoul Walsh, John Ford, Nicholas Ray o Sam Fuller, todos ellos directores, perdió un ojo en un accidente ocurrido sobre el escenario.

Como ciudadano, socialmente comprometido, criticó el “individualismo ciego y agresivo en la vida política y en la social”. Nunca llegó a encarnar el latin lover como Rossano Brazzi o Marcello Mastroianni. Todos los biografiados citados rompieron los estereotipos que de ellos hemos fabricado, cegados, seguramente, por su aura de estrellas.

 

                                    Rosa M. Ballesteros Garcia

                   Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                                   “benaltertulias.blogspot.com”

                               “ateneolibredebenalmadena.com”



[1] Un héroe cultural de la mitología romana, en línea con el Prometeo griego.

[2] No obstante, y en mi descargo, se publicó hace tiempo un artículo mío en el que trato el caso de varios directores de cine que también perdieron un ojo durante algunos de sus rodajes.

[3] Jugó en el equipo de fútbol del Torino Club en la primera división (1938-39).