viernes, 17 de marzo de 2023

La obesidad y sus implicaciones


 

LA OBESIDAD

Implicaciones Sociales y Sanitarias

 

El tema a tratar en esta sesión es de un interés muy amplio. La obesidad ha aumentado mucho en este siglo, está en todas partes y a todos nos puede afectar. La Organización Mundial de la Salud calcula que más de 300 millones de personas en todo el mundo son obesas y más de 1000 millones tienen sobrepeso.

Se expondrán las causas de esta verdadera pandemia y las graves consecuencias sociales y económicas que está ocasionando en todo el mundo y en España. Como problema sanitario, se enumerarán las enfermedades para las que es un factor de riesgo y se explicará la forma de combatir el exceso de peso.

Cuando la obesidad alcanza su grado máximo, se la llama obesidad mórbida. En este grado ya es una enfermedad. Se dedicará gran parte de la sesión al serio problema de la obesidad catastrófica y su tratamiento médico o quirúrgico. De la cirugía bariátríca se expondrán las técnicas, los resultados y las cuestiones económicas que conlleva.



PAULINO UCLÉS MORENO es doctor en Medicina.


jueves, 16 de marzo de 2023

Tertulia del 15/03/2023


La poeta y escritora María Victoria Martin Espada durante su disertación sobre poesía que fue seguida por una veintena de asistentes

domingo, 12 de marzo de 2023

las troyanas

                                 LAS TROYANAS

Es el título de una tragedia escrita por Eurípides y presentada en al año 415 antes de nuestra era, en las fiestas dionisias, formando parte de una tetralogía referida a la guerra de Troya que habría tenido lugar, según la mitología, 800 años antes. Perdidas las otras tres piezas de la tetralogía (Alejandro, Palamedes y Sísifo) solo nos queda “Las troyanas” para enjuiciar el mensaje de su autor.

Eurípides nos muestra en esta tragedia un aspecto clave de todo conflicto bélico como lo es su desenlace, el compendio o resumen del todo belicista que se refleja en el trato a los vencidos, en su punto más sensible y vulnerable pues “las troyanas” son las mujeres del vencido, las madres, esposas, hijas o hermanas de los guerreros sacrificados en el combate.

El gran poeta trágico nos sitúa su obra a partir de los lamentos de Poseidón, dios del mar y constructor de las murallas de Troya, que comparte con la diosa Atenea, ofendida así mismo por la vejación que de su templo han hecho los vencedores, por la destrucción de Ilion, para contrarrestar la “hybris” o exceso vengativo de los griegos tras los diez años de asedio a la ciudad.

El hilo conductor de la obra, que se desarrolla en tres actos con cinco escenas cada uno, se centra en Hécuba, esposa de Príamo rey de Troya, ahora vieja y reducida a la esclavitud que está siendo sorteada junto con todas las demás mujeres pese a su carácter de ex reina. Los lamentos por su suerte van aumentando progresivamente al conocer el destino de sus hijas que le va transmitiendo el heraldo del ejército griego Taltibio.

Casandra, la hija profetisa condenada a no ser creída, es entregada como concubina al rey Agamenón. Andrómaca, viuda del príncipe Héctor, esposa, amante y madre perfecta, es entregada a Neoptólemo, hijo de Aquiles el homicida de su esposo, mientras Polixena, otra hija, es destinada al servicio de su tumba en donde será sacrificada. La propia Hécuba será entregada como esclava al denostado griego Ulises. Pese a la suma de este conjunto de horrores, el clímax de la tragedia se alcanza cuando Taltibio anuncia la condena a muerte de su pequeño nieto Astianax, el hijo de Andrómaca y Héctor, despeñado desde lo más alto de las murallas.

Con lamentos y condenas por todo lo sucedido, Eurípides termina su obra entre las llamas que consumen Troya y la marcha de los barcos argivos con su alienado botín humano, dejándonos una imagen profunda del horror y desolación que la guerra, cualquier guerra, deja tras de sí.

Eurípides el más grande de los trágicos griegos tenía posiblemente motivos para conocer bien este tema. Había nacido en Flía o en la isla de Salamina hacia el 484 a. c., hijo de un mercader que trasladó su residencia a Atenas por causa de las guerras médicas. Se educó con la enseñanza de maestros celebrados en su tiempo y siempre fue amante del estudio coleccionando una importante biblioteca. Cansado de la interminable guerra del Peloponeso trasladó su residencia a Macedonia muriendo en Pela en el 406 a. c.

Se conoce que escribió casi un centenar de obras de las que apenas nos han llegado una veintena. Trata siempre temas mitológicos muy anteriores a su tiempo, pero desmitifica a los dioses y humaniza a sus personajes acercándolos o comparándolos racionalmente a la problemática coetánea.

En la temática de “Las troyanas”, Eurípides nos enfrenta, no exactamente al tema de la participación de la mujer en la guerra, sino a su papel como vencida una vez concluido el conflicto, tras el que queda a merced del vencedor, papel recurrente que consideramos una y otra vez sin alcanzar solución alguna. El papel de la mujer en la guerra es supuestamente pasivo en trabajos de mantenimiento por una parte y por otra, utilizadas como elementos activos, como botín de guerra mediante la violencia sexual que las convierte en un arma de terror represivo o en un medio de control étnico, métodos que han sido inútilmente sancionados por lo organismos internacionales como crímenes de guerra.

Desde los tiempos de la guerra de Troya, las consecuencias que para la mujer tiene el final de un conflicto armado se han mantenido invariables hasta nuestros días. La profundización de Eurípides en el tema, nos muestra de nuevo la actualidad de una tara inabordable, de una hybris, que él supo representar antes que nadie      

 

                                                               Jesús Lobillo Ríos

                                       Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                      “benaltertulia.blogspot.com”   

viernes, 10 de marzo de 2023

Cuentos y poesias


María Victoria Martín espada nació en Málaga y cursó estudios  de bachillerato en el colegio nuestra señora del Pilar aquí comenzó ya a escribir versos y romances inspirados en las lecciones que aprendía ,,a la vez que inició sus estudios de lengua inglesa.

Diplomada en turismo y monitora sociocultural (ayuntamiento de Málaga)

Cursó estudios de arte y declamación en el teatro Ara y perfeccionó el idioma inglés en Londres y Australia, donde permaneció algunos años.

Ejerció como azafata de vuelo en la compañía Air Spain, recorriendo media Europa y también trabajó en los departamentos de recepción de varios hoteles de la Costa del Sol y Canarias ,siendo gerente del hotel Torre de Bolonia durante 4 años y también formó parte de la administración de la seguridad social.

Ha sido socia activa de la asociación malagueña de escritores durante 10 años, donde asistió a diversos cursos de escritura creativa y de poesía y realizó otros en el ayuntamiento de Málaga. Cursos de verano en Vélez Málaga y Ronda participando a su vez en recitales de poemas y concursos.

Es una enamorada de su tierra, investigadora de culturas milenarias y escritora de relatos de misterios, basados en antiguas historias de los pueblos de Andalucía.

Dedica sus versos a las reflexiones del amor y la vida. Fue miembro activo del grupo amigos de la poesía de Benalmádena Costa desde el año 2009 a 2018.

Coordinadora del grupo de poesía en el centro de adultos María Zambrano de Vélez Málaga de 2018 a 2020.

En la actualidad sigue con los recitales de poesía y está inscrita en un curso de escritura creativa.

               PREMIOS.

2002 segundo premio de poesía Rodríguez pastor.

2003 primer premio de literatura, asociación de vecinos de Huelin.

2004 segundo premio de relatos Martín Carpena.

2005 segundo premio de poesía centro de día por la Junta de Andalucía.

2005 primer premio poesía gastronómica caserío de arroyuelos lagunas de Mijas.

2005 segundo premio de relatos Martín Carpena.

2005/2006 primero y segundo accésit academia de ciencias y humanidades.

2008 premio especial de relatos federación de mujeres Ágora.

2009 segundo premio de poesía asociación zegri Málaga.

2013 poesía mención especial en Afesol Benalmádena.

2014 primer premio cartas de amor Benalmádena. 2014 segundo premio afesol benalmadena.

2018 primer premio de relatos ayuntamiento de Algarrobo

2021 mención honorífica, modalidad relato, de la Fundación Antonio Segovia Lobillo, Moclinejo, Málaga.

 

        PUBLICACIONES.

 

RELATOS BREVES EN TARDE DE JUEVES.

10 RELATOS BREVES.

INQUIETANTE HERENCIA.

ABRIENDO CAMINOS HACIA LA LIBERTAD.

SUPERVIVENCIA Y VALOR Y OTROS RELATOS SORPRESIVOS.

REFLEXIONES DE AMOR Y MAGIA POESÍA Y RELATOS SUGERENTES.


 

VICTORIA MARTIN ESPADAS, es escritora y poeta.


miércoles, 8 de marzo de 2023

Dia de la mujer

Mujeres Extraordinarias (en los márgenes) de nuestra historia

 

El historiador Julián Casanova decía que cualquier hombre de sexta o séptima fila consigue entrar en las páginas de historia, pero que una mujer tiene que ser de primera fila y excepcional para conseguirlo. Otra historiadora, Mirta Núñez, exdirectora de la Cátedra de Memoria Histórica afirmaba en una entrevista que si no se incluye a las mujeres sólo estaremos contando y recuperando la mitad de nuestra historia.

Para paliar este déficit vamos a recuperar los nombre de varias de estas mujeres, mujeres que construyeron la vanguardia de este país y, por ello, perseguidas tras la victoria franquista. Políticas, maestras, escritoras, actrices, pensadoras, milicianas,  muchas de ellas tuvieron que exiliarse y, lo que es peor, fueron penalizadas doblemente, una especie de segundo exilio, porque su voz o sus obras fueron silenciadas y una capa de olvido cubrió durante muchos años sus nombres. Ahora, con motivo de este Marzo que las vuelve a la vida, aprovechamos para rescatarlas de ese injusto olvido. Como apuntamos en el título del artículo, ellas no fueron una simple nota al pie de página.

El primer nombre es el de María Luz Morales (1889-1980), la primera mujer periodista que dirigió un periódico en España: La Vanguardia. Actualmente, ya ha pasado casi un siglo, no hemos avanzado mucho en este aspecto, sólo la extremeña Pepa Bueno tiene el honor de ser la directora de uno de los periódicos impresos más leído: El País, si bien hay unas cuantas mujeres que dirigen prensa digital, como Angélica Rubio (El plural), Ana Pardo (Público) o Encarna Samitier (20 Minutos). Mª Luz Morales se inició en la revista El Hogar y la Moda en 1924 bajo el pseudónimo de “Felipe Centeno” (uno de los personajes de Galdós) en su sección cinematográfica, por lo que la productora Paramount, la contrató para escribir los diálogos para adaptación de las películas norteamericanas a nuestro idioma. En agosto de 1936, iniciada la Guerra Civil, el Comité Obrero de La Vanguardia la eligió como directora. Tras la guerra, fue encarcelada y depurada. Fue rehabilitada como periodista en 1978.

María Casares (1922-1996), la segunda mujer biografiada, fue una actriz española, que vivió toda su vida en Francia, país en el que se exilió siendo una adolescente al finalizar la guerra. Otro talento perdido por la maldita guerra. Había sido hija de Santiago Casares, Ministro y Jefe de Gobierno de la República. En Francia inicia sus estudios de interpretación y con apenas veinte años se convirtió en una gran actriz, una de las actrices trágicas más célebres que llegó a ser condecorada con la Legión de honor de la República francesa. Regresó a España en 1976, tras la muerte de Franco, para representar la obra de Alberti El adefesio. En 1981 publicó su libro de memorias: Residente privilegiada. No renunció nunca a la nacionalidad española, aunque afirmaba: "Mi única patria es el teatro".

            Enriqueta Otero (1910-1989) fue una maestra y miliciana gallega que se alistó como miliciana de cultura en la Brigada Móvil de Choque de la 46ª División y llegó a obtener el grado de comandante. Fue secretaria de Dolores Ibárruri durante la Guerra Civil. Fue encarcelada en la prisión de mujeres de Las Ventas, una cárcel, de novísima construcción del año 1932, siendo la malagueña Victoria Kent directora General de Prisiones. Pensada para 500 reclusas, en ella llegaron a convivir hasta 3.500. Protagonizó una fuga masiva y se enroló en la guerrilla gallega con el apodo de “María Dolores”. En 1946 fue detenida por las autoridades franquistas y condenada a muerte por un tribunal militar, pena que no se cumplió gracias a una gran campaña internacional, aunque estuvo presa durante 19 años en diversas cárceles españolas. Fue liberada en 1966 y rehabilitada como maestra en 1974, tan sólo un año antes de su jubilación. Aún así, le dio tiempo para poner en marcha proyecto cultural denominado “O carriño·, que imitaba a las universidades populares de la República. En 1977 fue candidata al Parlamento español en las listas del PCE. Falleció en 1989.

María Teresa León Goyri (1903-1988) fue una escritora, actriz y dramaturga. Fue también una mujer transgresora, vanguardista y comprometida. Como suele ocurrir, la historia, casi siempre traidora, la recuerda como la mujer de Rafael Alberti. De adolescente comenzó a publicar artículos con enfoque feminista en el Diario de Burgos. Fue una de las primeras mujeres que pudo divorciarse en España y una de las pocas que pudo acudir a la Universidad a principios del siglo XX. Durante la guerra, fue una de las responsables de la salvación de numerosas obras que hoy son consideradas Patrimonio Nacional. Fue fundadora del grupo de teatro conocido como las “Guerrillas de Teatro” y también de la revista Octubre y de la publicación El Mono Azul. Fue secretaria de la Alianza de Escritores Antifascistas. Al finalizar la guerra se exilió, junto a Rafael Alberti en Francia, Argentina e Italia. Regresó a España junto a Alberti en abril de 1977. Ya le acompañaban los primeros signos del Alzheimer. Moriría en 1988 en Madrid, prácticamente en el olvido.

            Maruja Mallo (1902-1995) fue una pintora gallega, probablemente la “moderna” y vanguardista más destacada de los años 20 y 30. Mito vivo y musa de poetas como Rafael Alberti, quien le dedicó alguno de sus versos, y de Miguel Hernández. Con ambos mantuvo una relación sentimental. Amiga también de Lorca, de Dalí, de Buñuel y de otros compañeros de la Residencia de Estudiantes de la Generación del 27. Mantuvo también una gran amistad con mujeres tan vanguardistas como ella (el grupo apodado “Las sin sombrero”) como Margarita Manso o Concha Méndez. En 1932 expuso su obra en París, que le dió la oportunidad de entrar en contacto con todo el Parnaso artístico e intelectual:  André Breton, Picasso, Miró, Péret, Aragon, Arp o Magritte. Comprometida también con el ideario republicano participó en las Misiones Pedagógicas y ejerció de profesora en el Instituto de Arévalo, en el Instituto Escuela y en la Escuela de Cerámica de Madrid. Cuando estalla la guerra Maruja está en Galicia, en una de las Misiones Pedagógicas. De ahí huye a Portugal y después a Argentina continuando con exposiciones en Buenos Aires, Nueva York o Londres, entre otros lugares. Regresó a España en los años 60. Hasta pocos años antes de su muerte no obtuvo el reconocimiento en España que sí había recibido internacionalmente por su talento.

Clara Campoamor (1888-1972) fue una abogada y política madrileña. Fue la responsable de que hoy todas las mujeres españolas podamos llamarnos “ciudadanas” de pleno derecho al haber logrado que se nos reconociese el voto. Aquello fue al principio de proclamarse la República, si bien el voto se hizo efectivo en 1933. Fue ella y su lucha quien consiguió que el Sufragio Universal fuera posible (hombres y mujeres sin distinción de raza o clase) en España. Sin embargo, a pesar de este éxito, su osadía le cerró puertas dentro de la propia República. En 1934, durante el llamado “trienio negro” abandonó el Partido Radical subordinado a la CEDA (la coalición de derechas que había ganado las segundas elecciones) y también por la represión de la insurrección de los mineros de Asturias. Fue también rechazada por la Izquierda Republicana liderada por Azaña, a pesar del apoyo de Santiago Casares, el padre de la biografiada María Casares, publicando entonces su obra más conocida: Mi pecado mortal. El voto femenino y yo, su testimonio personal de las luchas parlamentarias. Fue amiga de las activistas feministas Eva Nelken y Carmen de Burgos. Mantuvo una gran actividad como conferenciante en la Asociación Española de Mujeres Universitarias y en la Academia de Jurisprudencia. Estuvo exiliada en Suiza y Buenos Aires. Murió en el exilio, en Lausana.

Son unos pocos nombres, solo un pequeño ejemplo de tantas y tantas mujeres que forman nuestra historia colectiva. Como se ha escrito: “Que su nombre no se borre de la Historia”.

 

                              Rosa María Ballesteros García

                Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                                “benaltertulias.blogspot.com”

domingo, 5 de marzo de 2023

Techo de cristal

           EL TECHO DE CRISTAL

 

Hace unas semanas, en el debate que acompaña a la charla semanal del Ateneo Libre de Benalmádena se inició un interesante coloquio: el tema había versado sobre las relaciones del feminismo y la sociedad. A lo largo de la intervención se habían planteado una serie de conceptos que intentaban explicar esa difícil relación, así como los hándicaps que lastraban la capacidad de progresión de las mujeres.

El auditorio estaba muy interesado y participativo y todas las intervenciones coincidieron en los prejuicios y el empecinamiento de resistirse a cambiar los roles de comportamiento que lastran, como decía, el que las mujeres pudieran alcanzar las mismas cotas que los hombres sin tener que sufrir sangre, sudor y lágrimas para lograrlo. Se alzaron voces apelando a la cooperación de ambos sexos para conciliar la educación de los hijos y la vida familiar. Se habló de la doble y a veces triple jornada a la que se enfrentan muchas mujeres que tienen que conciliar la jornada laboral (fuera de casa), la ejecución de las tareas domésticas y, en la mayoría de los casos, el cuidado de ancianos y enfermos.

Algunas de las mujeres presentes plantearon las dificultades y la incomprensión a que se vieron abocadas por ser “diferentes” y salirse de las normas establecidas, y el importante coste que ello supuso para sus vidas, especialmente en los duros años de la dictadura. Se habló sobre la injusticia que suponía el mal llamado “genérico” con el que se suele dirigir a la audiencia y que, en realidad, sólo alude al elemento masculino, ocultando a las mujeres. Decía muy acertadamente la ponente: “…si la Real Academia de la Lengua había aceptado con mucha naturalidad la palabra ´almóndiga´, el por qué le estaba costando tanto trabajo admitir la feminización de ciertos términos de uso masculino”. Pongo un ejemplo propio: si a una mujer se le envía como cónsul a un determinado destino, lo lógico es que se dirigieran a ella como “cónsula”. Al principio, decía, la ponente, “sonará raro”, pero ya hemos comprobado que con el tiempo el concepto se interioriza y se socializa con toda normalidad, porque la lengua es un elemento vivo que es susceptible, como toda construcción humana, de cambios.

También se hizo mucho énfasis en la necesidad de la educación desde la escuela, como medio de ir cambiando muchos de los esquemas establecidos y consolidados durante la etapa franquista, esquemas que se han “normalizado” en nuestra sociedad, de forma que es muy difícil desarraigarlos. Se ponían como ejemplo las dificultades que, en principio, habían tenido las niñas y las jóvenes en su etapa de formación, y los hándicaps que habían tenido que superar para poder conseguir un lugar en la sociedad y en todos los ámbitos del conocimiento. A este respecto, hay que recordar que hasta 1910 las mujeres españolas no tuvieron vía libre oficial para acceder a los estudios superiores coincidiendo, no por casualidad, con el nombramiento de la escritora Emilia Pardo Bazán, muy crítica con la educación femenina en España, como Consejera de Instrucción Pública. Hasta entonces, no estaba prohibido. En principio, simplemente nadie había pensado que una mujer quisiera estudiar o que necesitara acudir a la universidad para ser una buena madre y esposa, así que estas primeras valientes cogieron, como vulgarmente se dice: “con el pie cambado” a la autoridad competente. Algo más de un siglo más tarde más de la mitad del alumnado público universitario en España (2019-2020) es femenino, concretamente un 56, 3%, con mayoría en todas las Facultades (en Ciencias de la Salud llega al 72,5%) y sólo en Ingeniería y Arquitectura es del 29,8%. Datos, afortunadamente, muy lejos de las 77 mujeres que se habían matriculado en 1910.

Curiosamente, y es un dato para la reflexión, las primeras alumnas que se matricularon fueron catalanas: María Elena Maseras (1872) en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, aunque que no pudo ejercer y se dedicó a la enseñanza; Dolors Aleu i Riera, matriculada en 1874 en la Facultad de Medicina de Barcelona, quien finalizó sus estudios en 1879, pero que no obtuvo el permiso para hacer el examen hasta el 4 de abril de 1882, convirtiéndose por ello en la primera mujer licenciada de España. Se especializó en Ginecología y Pediatría. Martina Castell se licencio, también en Medicina, en 1882. Fue la primera mujer en alcanzar el doctorado en España.

Por otra parte, las mujeres universitarias tienen una carencia de referentes que hace que muchas mujeres no se planteen estas profesiones tan masculinizadas, como las técnicas o la informática, porque las personas tendemos a reproducir eso que vemos de manera simbólica, por eso es tan importante tener a las mujeres en todos los sectores. Y ese “techo de cristal” se hace más visible cuando vemos que de las 56 universidades públicas, sólo 9 han conseguido ser Rectoras: 20, en toda su historia. La primera de ellas fue Elisa Pérez Vera, especialista en Derecho Internacional, en 1982. En la Universidad de Málaga Adelaida de la Calle, experta en Biología Celular, ejerció como Rectora entre 2004 y 2015.

En definitiva, las mujeres somos mayoría en la universidad pública española. Son más alumnas y más profesoras, tienen mejor rendimiento e idoneidad, y han conseguido cierta paridad en puestos de responsabilidad intermedios, pero la desigualdad se hace evidente cuando se les compara con los hombres en los cargos catedráticos, donde las mujeres suponen cifras del 22,5% (unificando universidades públicas y privadas).

En los estudios de género, se denomina “techo de cristal” a esa limitación velada del ascenso laboral, que no se ve, pero que impide y limita sus carreras profesionales, difícil de traspasar y que les impide seguir avanzando. Y esta es una constante en muchas otras situaciones en que esta sutil barrera frena el acceso de las mujeres a altos puestos y a su promoción profesional, y que se explica por su doble papel de mujeres y madres.  Un estudio comparativo muestra cómo la maternidad —sin estar prohibida o desaconsejada por ningún organismo o empresa "oficialmente"— termina siendo una barrera. Solo un dato más: en España el 70% de las labores domésticas son realizadas por mujeres, y ello supone que a muchas de ellas la decisión entre promoción y/o maternidad termina por ser un dramático dilema.

Y esta desigualdad se observa en prácticamente todos los sectores del denominado espacio público. Mujeres en grandes empresas que, para acceder y mantenerse en puestos directivos se someten a una “masculinización”, a veces consciente, otras mimética, adoptando los típicos roles masculinos. Incluso las artistas, comentaba la ponente, que se ven relegadas cuando su aspecto físico denota el paso de los años. Y es que, como se suele decir “a partir de cierta edad, las mujeres nos convertimos en invisibles”.

Finalmente, se apeló a la “sororidad” femenina, que no es más que el apoyo que todas las mujeres tenemos que ejercer hasta que los hombres, nuestros compañeros, comprendan que el mundo sería mejor para todos si luchamos juntos por una sociedad de participación y no de enfrentamiento.

 

                            Rosa María Ballesteros García

               Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                            “benaltertulia.blogspot.com”

domingo, 26 de febrero de 2023

Medicina "on line"

                                                      MEDICINA “ON LINE”

La visita al médico siempre se ha revestido de acontecimiento solemne o al menos serio, formal, aunque no oscurantista como lo era la visita al cura, al confesor, porque el médico tenía la apariencia de un salvador que no censurador. Su accesibilidad era sencilla como nos lo recuerda el inefable e irrecuperable médico de cabecera o de familia, que tanto bien ha llevado a cabo en todos los lugares que pudieron disfrutar de su presencia, donde siempre era recibido con expectación y agradecimiento tanto en el domicilio como en consulta.

La solidez de la confianza del paciente en su médico ha debido superar la transformación de las consultas en ambulatorios o peor aún en  grandes centros hospitalarios donde multitud de especialistas coordinados tratan como un todo a un paciente que se siente despersonalizado o incluso cosificado en una organización perfecta, pero poco humanitaria, difícil de prescindir dado el elevado coste que supone su acceso privatizado. Aquí la necesaria cohesión social se mantiene merced a la asistencia universal que no discrimina la extracción social de sus usuarios. Las medidas necesarias se aplican a todos sin distinción de posibilidades económicas, ya que no en balde todos la costean con sus impuestos.

El ente público sanitario persigue ahora un ahorro de costes mediante la organización de la atención masificada que en definitiva, en muchas circunstancias, supone una no atención producida por la sobrecarga de tareas, las listas de espera y la angustia de quien no puede esperar porque está convencido de que le va la vida en ello y se ve obligado a recurrir a alguna empresa privada que en su funcionamiento adolece de las mismas dificultades que lo público pero  de menor capacidad y calidad,  que gravan las atenciones en el bolsillo del paciente viniendo a constatar que el coste obligatorio de la asistencia se convierte en una tasa vacía de contenido.

Esto no arredra a los responsables de la prestación sanitaria que en su interés por aumentar, si fuera posible, la capacidad de auxilio y ahorrar nuevos costes, en personal y utillaje, no dudan en introducir nuevos métodos que palíen la falta de ubicaciones y de personal, es decir, de centros y de responsables sanitarios. La consulta telefónica ahorra la presencia de un gran número de pacientes en las consultas y multiplica las posibilidades del médico de “atender” por  llamarlo de alguna manera, a un mayor número de usuarios por el mismo estipendio económico que se resuelve en un ajuste horario cada vez más  lejos de la “lex artis médicae”.

No siendo suficiente estas medidas que no pueden encubrir la necesidad del aumento de los servicios y elevar sus presupuestos, el responsable de la salud ciudadana aumenta en forma de tapadera la modernización informática de la asistencia recurriendo al milagro de la telemedicina que ya se encuentra en todos los móviles pero que ahora lo ofrece a través de una televisión de plasma. La nitidez de la imagen transmitida puede incluso superar la capacidad de apreciación directa del galeno, y no digamos los beneficios que puede reportar en cuanto se refiere a los hallazgos de la auscultación cardiaca pues todo va a depender de la calidad de los bafles. Otro cantar puede referirse a la apreciación de la temperatura de la lesión, su textura o la percepción olfativa, así como a la necesidad de palpar un hipocondrio, porque si pretendemos incluso que toda la exploración en medicina sea comparada y completa nos argumentaran que este tipo de consultas conforman ya  una antigualla.

Para completar este onírico cuadro pensemos ya en el desarrollo de un futuro que está aquí, los grandes paquetes de software que guardarán los conocimientos médicos con los que las modernas computadoras proporcionaran un diagnóstico en décimas de segundo con su terapéutica correspondiente según la imagen y las conclusiones que ésta haya permitido deducir. Los algoritmos sustituirán a la experiencia, y el conocimiento previo se habrá devaluado y las penalizaciones por mal praxis siempre tendrán un culpable en los defectos atribuibles a la máquina, porque el último paso consiste en que estos paquetes de conocimiento estén en posesión de todos los ciudadanos que puedan enfermar, y a los que por esa misma razón habrá que vendérselos conformando así la segunda tasa vacua de un servicio médico languideciente.

Sola la cirugía y la imprescindible presencia y actuación del cirujano parecen mantenerse a salvo de la mecanización, pero solo lo parecen, porque la irrupción de la cirugía robótica hace prever ya un futuro de actuación en el que un solo cirujano podrá atender a varios pacientes desde una única consola, y quién sabe si en el propio domicilio, desde una central hospitalaria adecuadamente desarrollada informáticamente. Cabría preocuparse por la cuantía que estas centrales y el material ambulatorio necesario representarían al erario público, pero al fin y al cabo están destinados a producir réditos electorales, y en menor medida el coste del personal especializado, que sería fácilmente subsanable con los modernos métodos de satisfacción económicas desarrollados por las entidades públicas, es decir, solicitando a los beneficiarios una generosa propina para el personal sanitario.

 

                                                                 Jesús Lobillo Ríos

                                          Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                      “benaltertulias.blogspot.com”