jueves, 30 de enero de 2020

EL APRENDIZAJE DEL IDIOMA CHINO Y SU INFLUENCIA EN EL DESARROLLO NEURONAL

                                   MIÉRCOLES  5 DE FEBRERO DE 2020


La influencia del  idioma Chino en  nuestro cerebro
Hablamos de una manera tan fácil, que la mayoría de nosotros ni siquiera lo pensamos. Pero tanto los psicólogos como los neurocientíficos están cautivados con la capacidad humana para comunicarnos por medio del lenguaje.
Al alcanzar un niño los seis a diez meses de edad, los niños ya han aprendido a ser sensibles a los sonidos básicos, conocidos como fonemas, que son importantes en sus idiomas natales. Desenredar los mecanismos que el cerebro usa para el lenguaje ha sido un pilar de la neurociencia desde su inicio. Nuevas investigaciones publicadas en la revista Proceedings for the National Academy of Sciences acerca de las diferentes conexiones que ocurren en el cerebro de las personas que hablan mandarín e inglés demuestran cuán flexible es nuestra habilidad para aprender el lenguaje.
             Investigaciones realizadas en Pekín y publicadas el 10 de marzo 2015.
El Chino Mandarín es un idioma tonal en el cual los mismos sonidos pueden referirse a cosas vastamente diferentes con base en el tono en el que se pronuncien. En un idioma no tonal como el español, inglés o cualquier otro occidental, es posible que el tono transmita información emocional acerca de la persona que está hablando, pero no indica nada respecto al significado de la palabra que se pronuncia. Un ejemplo puede ser cuando decimos “¿Dónde has estado?” según el tono podría transmitir suspicacia, sorpresa o celos. En mandarín sería ¿Nì qù guò nâlí? utiliza 3 tonos, cada palabra indica un significado según su tono y no permite intención o emociones.
Un grupo de investigadores chinos de la Universidad de Pekín, liderados por Jian Qiao Ge, ha encontrado que estas diferencias entre el chino mandarín y el inglés cambian la manera en la que funcionan las redes cerebrales. Su objetivo era investigar las diferencias entre las redes del lenguaje de personas cuyos idiomas natales son tonales y no tonales. Se emparejó a treinta personas diestras (todas usaban la mano derecha), de la misma edad y sexo cuyo idioma natal era el chino, con un grupo de personas cuyo idioma natal era el inglés.
Ambos grupos mostraron activación de las áreas clásicamente asociadas con el habla  del hemisferio izquierdo del cerebro. Las áreas de Broca y de Wernicke
 Pero surgieron dos diferencias importantes:
 La primera diferencia fue la operación de las redes cerebrales compartidas por hablantes de inglés y de chino. Los angloparlantes mostraron una conectividad más fuerte que iba entre las dos áreas del lenguaje mencionadas. Esta mayor conectividad se atribuyó al hecho de que el inglés depende más de información fonológica, o sonidos en lugar de tonos. Mientras tanto, los hablantes de chino presentaron conexiones más fuertes que iban del área del cerebro conocida como giro temporal superior anterior –el cual se ha identificado como “un centro semántico” crucial en el apoyo del lenguaje–.
La segunda diferencia mostró activación en un área del hemisferio derecho del cerebro, pero sólo entre los hablantes de chino. Esta área del cerebro, el polo temporal superior derecho, ha estado implicado en los tonos chinos anteriormente pero –y quizá esto es lo más importante– se ha considerado hasta ahora completamente separado de la red clásica del lenguaje en el hemisferio izquierdo. Los hallazgos enfatizan la importancia de desarrollar una red bilateral entre los dos hemisferios del cerebro para hablar y comprender lenguajes, particularmente para los lenguajes tonales como el chino mandarín.


    Juan Gil Bau, nace el 20 noviembre de 1952, en el Territorio Internacional de Tánger (Marruecos), fui la tercera generación que nació y vivió en aquel País, que obtuvo su independencia en 1956, reconocida por la ONU.
Con 20 años mis padres me envían a Málaga para estudiar la carrera de Turismo, por tener la gran ventaja de ser trilingüe, francés por idioma materno, español por idioma paterno, e inglés desde los seis años por tener familia paterna inglesa y haber estudiado como lo hicieron mis padres en colegios y liceos extranjeros. Dejaba en Marruecos toda mi familia padres, abuelos, tíos y primos repartidos entre Tánger Rabat y Casablanca. A raíz de la famosa ley de la Marroquinización  promulgada por Hassan II, todos los europeos fueron expulsados poco a poco de aquel País. Tras la marcha verde en 1975 toda la familia fue regresando a España y Reino Unido.
En Málaga, después de cumplir dos contratos en Iberia Líneas Aéreas, trabajé más de 30 años para una compañía Suiza y tuve que aprender  el idioma Alemán, ya con 26 años, por imperativo de la empresa y así poder optar a un puesto directivo, cargo que obtuve hasta que la compañía se hundió y realizó un cierre patronal, después del atentado en los EEU

U, despidiendo unos 17.000 empleados de todo el mundo. En España como en otro país europeo, fuimos  indemnizados a la baja o  prejubilados.
En 2005 ingresé en la Universidad de Málaga para estudiar la carrera de Psicología, entonces de 5 años de duración, obteniendo una de las últimas licenciaturas.
Con tantas asignaturas de Neurociencias descubro la importancia que tiene saber varios idiomas para nuestro propio desarrollo neuronal. De este modo en 2011 recomendado por un profesor de la facultad de Psicología, cursé dos años de idioma chino en la Fundación de la UMA y posteriormente ingreso en la Escuela Oficial de Idiomas de Málaga (E.O.I) donde cursé hasta el tercer año de chino mandarín.
En la actualidad soy alumno de los cursos de idioma chino en el Centro Cultural Picasso del Ayuntamiento de Torremolinos.  

 

 

Aforo: 30 asistentes

jueves, 23 de enero de 2020

LA NUEVA RUTA DE LA SEDA

                                        EL MIÉRCOLES 29 DE ENERO DE 2020

       



SOBRE LAS RELACIONES ESPAÑO/CHINA

Las relaciones entre España y China deben partir de ambas partes tomen conciencia de que vivimos en un momento de la historia en el que cada vez se hace mas evidente el fracaso de quienes han querido construir un mundo unipolar sobre los principios y valores del capitalismo neoliberal, sustentado en lo que podíamos considerar el eje del Atlantico Norte.

España y Europa tienen que tomar conciencia de que se esta abriendo paso el desarrollo de un mundo en el que un eje Eurasiático, junto a la emergencia de los llamados BRISCh, cobran la máxima importancia de cara a la construcción de un mundo multipolar, en el que las relaciones entre Estados no sean de dominio, sino de cooperación.

En este sentido es imprescindible que la Unión Europea se plantee su futuro desde la independencia, teniendo una voz propia en el concierto internacional. Desde la defensa de esta independencia de la UE, es un error que la UE vea la iniciativa de la Franja y la Ruta como un peligro y se entienda como una oportunidad, no solo desde el punto de vista económico, sino también como una posibilidad de recuperar unas relaciones entre Europa y Asia que en otros momentos de la historia (cuando no se plantearon con una visión imperialista) dieron un gran impulso al desarrollo de la humanidad.

Por lo tanto, la iniciativa de la Franja y la Ruta, como ya hemos dicho, puede significar una oportunidad de desarrollo social y económico para Europa que dejaría su dependencia actual del marco del Atlántico Norte para abrirse al espacio Euroasiático. En definitiva, el reto que tiene la UE es sumarse con pleno protagonismo a una iniciativa que abre las puertas a una nueva etapa en el desarrollo de la humanidad, dejando de jugar un papel secundario, de sumisión y rompiendo con las fuerzas que pretenden mantener por la fuerza una etapa de la humanidad que se encuentra en declive.

En esta situación la disyuntiva que nos tenemos que plantear los pueblos europeos, y en concreto el Español, es si defendemos activamente que las relaciones entre los Estados se sitúen en esta nueva lógica, abriendo paso a la posibilidad de aprovechar el nuevo impulso que un mundo mas abierto, mas diverso puede aportar a la economía, a la cultura, a las relaciones sociales o por el contrario, nos situamos a la defensiva, fomentando el enfrentamiento entre pueblos, en un camino que puede llevarnos a la destrucción del planeta tal y como lo conocemos hoy.

En el caso de España, este nuevo marco, supone una gran oportunidad, en la medida que seamos capaces de actuar de una manera libre, no supeditada a intereses extranjeros, actuando en función de los intereses de la mayoría del Pueblo y no supeditando nuestra política a los intereses de quienes pretenden seguir manteniendo las riquezas del planeta en manos de una minoría.

Afortunadamente, han quedado atrás los tiempos en los que se miraba a China desde una óptica colonial, como un territorio donde hacer grandes negocios especulativos, el trabajo realizado por la Embajada de China en España ha contribuido a una mejora constante de las relaciones económicas, culturales y sociales entre China y España y sobre todo a que se valore a la comunidad china en todas sus dimensiones, desde la económica a la social y cultural.

Afortunadamente, los resultados de ese trabajo diplomático, nos lleva a poder afirmar que hoy las relaciones Chino-Españolas están en buen nivel y sobre todo que están en condiciones de seguir creciendo, siempre que se resuelvan algunas cuestiones que deben ser mejoradas.

En este sentido la iniciativa Una Franja y Una Ruta tiene que entenderse como una oportunidad para continuar avanzando en el acercamiento entres los dos países y profundizar en el conocimiento de lo que realmente esta ocurriendo en China, con el desarrollo la política de Reforma y Apertura que esta aplicando con éxito el Presidente Xi Jinpig y el Partido Comunista de China.

En lo concreto es importante que nos acerquemos a la iniciativa llamada de “Una Franja y Una Ruta”, en favor de la cooperación cultural, económica y social entre distintas culturas, economías y realidades sociales, de manera que todos los pueblos ganen.

Dicho esto, creo necesario señalar, que la primera cuestión que hay que tener muy en cuenta, a la hora de acercarnos a la cooperación con China, es partir del máximo respeto a su integridad territorial y al derecho que tiene la Republica Popular de China para organizar su estructura economía, institucional, su vida política, como entiendan que mejor le interesa a su Pueblo, abandonar cualquier intento de injerencia política, abandonando cualquier vestigio de pensamiento colonial.

Dejada esta cuestión clara, vengo a plantear que es el momento de que el Gobierno, los Partidos Políticos y los agentes sociales y económicos del Estado Español, entiendan la necesidad de recoger el guante que desde China se está lanzando, proponiendo avanzar hacia un mundo multipolar, en el que las relaciones internacionales se planteen desde el esquema Ganar-Ganar, de manera que se desarrolle un intercambio cultural, social y comercial justo y equilibrado entre las naciones del Planeta en beneficio de sus respectivos pueblos.

En este marco, podemos ver que China y España deben buscar un marco de colaboración activa desde todos los ámbitos, por ello también desde el ámbito chino debe acercarse a conocer la riqueza, diversa y plural de nuestra sociedad en todos sus aspectos, desde el cultural al político, pasando por el económico.

Desde el lado español, entiendo que la clave está, en hacer ver a toda la sociedad la oportunidad que tiene nuestro Pais, al plantearse su encaje en el citado proyecto de la Franja y la Ruta, que hoy por hoy supone la mayor iniciativa de desarrollo económico y cultural que se desarrolla en todo el Planeta.

Pero para hacer realidad esta cooperación, es imprescindible que el Gobierno de España, entienda que hay que resistir las presiones que desde la Administración Trump y en algunos ámbitos de la propia España, se están realizando para poner todas las trabas posibles y frenar cualquier proyecto que sociedades o empresas chinas quieran desarrollar en España, en el objetivo de mantener aislada a China, entablando una guerra comercial en el que todos perderemos.

De esta manera, España debe plantearse si se decide a formar parte del grupo de países europeos con relaciones preferenciales con China, o sigue supeditando su política exterior a lo que le “manden” desde otros centros de decisión, para ello el Gobierno de España que salga de las elecciones del próximo abril debe plantearse una estrategia, que agudice el ingenio y sobre todo que aporte energía positiva para incorporarse a este gran proyecto de alcance mundial.

Potenciar los vínculos económico-comerciales y enfatizar el diálogo cultural, aprovechando el creciente interés por la cultura española que se esta desarrollando en China, son los dos ejes esenciales para que España se sume de modo activo a esta ruta internacional de intercambio. Participar de esta arteria logística implica sumarse de inicio a una gran transformación cultural y geoestratégica que prefigura la integración de Eurasia.

China y España pueden jugar un papel importante en mejorar las reglas internacionales cuando estás sean injustas y desequilibradas, para conseguir el objetivo de que las Naciones Unidas jueguen un papel mas activo en frenar la tensión y el militarismo que parece avanzar en algunos lugares del Planeta y que puede poner en peligro el futuro de la Humanidad.

En este sentido, España puede y debe ser uno de los puentes para que la Ruta y la Franja, pase de Europa a la América Latina, aprovechando que perteneciendo a la UE, al mismo tiempo, compartimos lengua, historia y cultura con esta región del Planeta, que ya cuenta con importantes actuaciones chinas, estamos, por tanto, en magníficas condiciones para participar en este proyecto de cooperación comercial, social y cultural

Al mismo tiempo estos momentos la iniciativa Una Franja y una Ruta supone el reto de conectar la totalidad del planeta y aquí aparece la necesidad de un desarrollo coordinado de las rutas terrestre y marítima en una acción realmente global, cuestión que no se puede desligar de la necesidad de desmilitarizar el mar, de recuperar el mar como vía de comunicación, de contacto entre culturas y no zona de guerra.

De esta manera se abre la necesidad de conjugar las vías terrestres y marítimas de esta iniciativa, de manera que se complementen en función de como optimizar los recursos y dar respuesta a las necesidad de cada Estado que se incluya en el proyecto de una Franja y Una Ruta, hay que reconocer que en los últimos tiempos la vía marítima ha sido despreciada en favor de la terrestre o a aérea, quizás sea el tiempo de volver la vista al mar y redescubrir sus tremendas fortalezas como vía de comunicación y relación entre Pueblos, claro que esta cuestión requeriría dedicar esfuerzos y recursos a la investigación y el desarrollo de los medios de transporte y comunicación marítimos.

De esta manera, el desarrollo de esta iniciativa también sea una oportunidad para mejorar un medio de transporte que necesita indudablemente una actualización para que sea competitivo, ágil y útil, la esencia del proyecto del que estamos hablando es precisamente servir de estimulo a la mejora de las relaciones entre Pueblos.

Por lo tanto, como se puede apreciar, estamos ante una gran oportunidad que hay que saber aprovechar, porque estamos en un momento histórico para dar un gran salto hacia delante en buscar un marco internacional de cooperación, solidaridad entre todos los Estado del Planeta, porque mucho se habla de China, y casi todo se refiere a su economía, pero muy poco se dice de su papel en el concierto internacional, en este sentido me refiero a la puesta en valor por el Presidente de China Xi Jinping de los llamados Cinco Principios de la Coexistencia Pacifica, que se refieren concretamente, al respeto mutuo de la soberanía e integridad territorial, la no agresión mutua, la no intervención en los asuntos internacionales de otro Pais, la igualdad en una cooperación de beneficio reciproco y la coexistencia pacifica, y una resolución de los conflictos internacionales mediante la negociación y el dialogo.

Por ello frente a quienes se empeñan en presentar a China como un competidor peligroso, hay que dar una oportunidad a Xi Jinping cuando proclama con total contundencia que China ama la paz, que busca la cooperación pacifica como mejor camino para la mejora global de las condiciones de vida de todos los Pueblos del Planeta.

El reto que tenemos en estos momentos quienes no nos resignamos a la vuelta a la dinámica de Guerra Fría que parece pretender el Presidente Trump y hacer oír nuestras voces y pasar a la ofensiva en defensa de la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos, y en este reto los cinco puntos de Coexistencia pacifica son de gran importancia y merecen ser difundidos por todo el planeta



ON SPANISH / CHINA RELATIONS

The relations between Spain and China must start from both sides to become aware that we live in a moment of history in which the failure of those who have wanted to build a unipolar world on the principles and values ​​of neoliberal capitalism is becoming increasingly evident, based on what we could consider the axis of the North Atlantic.

Spain and Europe must be aware that the development of a world in which a Eurasian axis, together with the emergence of the so-called BRISCh, is taking on the utmost importance in the face of the construction of a multipolar world, is taking place. that the relations between States are not of domain, but of ccooperation

In this sense it is imperative that the European Union raises its future since independence, having a voice of its own in the international concert. From defending this independence from the EU It is a mistake for the EU to see the initiative of the strip and the route as a danger and it is understood as an opportunity, not only from an economic point of view, but also as a possibility to recover relations between Europe and Asia that at other times in history (when they were not raised with an imperialist vision) gave a great impulse to the development of humanity.

Therefore, the strip initiative and the route, as we have already said, can mean an opportunity for social and economic development for Europe that would leave its current dependence on the North Atlantic framework to open up to the Eurasian space. In short, the challenge that the EU has is to join with full role to an initiative that opens the door to a new stage in the development of humanity and stop playing a secondary role of submission, breaking with the forces that seek to maintain by force a stage of humanity which is in decline

In this situation the dilemma that we have to pose European peoples, and specifically the Spanish, is if we actively defend that relations between States are placed in this new logic, opening the way to the possibility of taking advantage of the new momentum that a world more open, more diverse can contribute to the economy, culture, social relations or on the contrary, we are on the defensive, encouraging confrontation between peoples, in a way that can lead to the destruction of the planet just as we know it today.

In the case of Spain, this new framework is a great opportunity, as long as we are able to act in a free manner, not subject to foreign interests, acting in the interests of the majority of the People and not subjecting our policy to the interests of those who intend to continue to maintain the wealth of the planet in the hands of a minority.

Fortunately, the times in which China was viewed from a colonial perspective, as a territory where big speculative business is left behind, the work done by the Chinese Embassy in Spain has contributed to a constant improvement of economic, cultural relations and social relations between China and Spain and above all to value the Chinese community in all its dimensions, from economic to social and cultural.

Fortunately, the results of this diplomatic work lead us to affirm that today Sino-Spanish relations are at a good level and above all that they are in a position to continue growing, provided that some issues that should be improved are resolved.

In this sense the initiative One Strip and One Route has to be understood as an opportunity to continue advancing in the approach between the two countries and to deepen the knowledge of what is really happening in China, with the development of the Reform and Opening policy that President Xi Jinpig and the Communist Party of China are successfully applying.

In the concrete it is important that we approach the initiative called "One Strip and One Road", in favor of cultural, economic and social cooperation between different cultures, economies and social realities, so that all peoples win.

Having said that, I think it is necessary to point out that the first issue that must be taken into account when approaching cooperation with China is to start with the utmost respect for its territorial integrity and the right of the People's Republic of China to to organize its structure, economy, institutions, its political life, as they understand that it is in the best interests of its people, to abandon any attempt at political interference, abandoning any vestige of colonial thought.

Leaving this question clear, I come to suggest that it is time for the Government, the Political Parties and the social and economic agents of the Spanish State, to understand the need to collect the glove that is being launched from China, proposing to move towards a multipolar world , in which international relations arise from the Win-Win scheme, so that a fair, balanced cultural, social and commercial exchange between the nations of the Planet is developed for the benefit of their respective peoples.

In this framework, we can see that China and Spain should seek a framework of active collaboration from all areas, therefore also from the Chinese field must approach to know the richness, diverse and plural of our society in all its aspects, from the cultural to the politician, going through the economic one.

From the Spanish side, I understand that the key is to make the whole society see the opportunity that our country has, when considering its fit in the aforementioned project of the Strip and the Route, which today is the largest development initiative economic and cultural development that takes place throughout the planet.

But to make this cooperation a reality, it is essential that the Government of Spain understands that we must resist the pressure from the Trump Administration and in some areas of Spain itself, to put all the obstacles and stop any project that Chinese companies or companies want develop in Spain, in the goal of keeping China isolated, engaging in a trade war in which we will all lose.

In this way, Spain must consider whether it decides to be part of the group of European countries with preferential relations with China, or continues to subject its foreign policy to what they "send" from other decision-making centers, for this the Government of Spain come out of the elections next April should consider a strategy that sharpens the ingenuity and above all that provides positive energy to join this great project of global reach.

Encouraging economic-commercial links and emphasizing cultural dialogue, taking advantage of the growing interest in Spanish culture that is developing in China, are the two essential axes for Spain to actively join this international exchange route. Participating in this logistical artery implies joining in the beginning a great cultural and geostrategic transformation that prefigures the integration of Eurasia.

China and Spain can play an important role in improving international rules when you are unfair and unbalanced, to achieve the goal of the United Nations playing a more active role in curbing the tension and militarism that seems to advance in some parts of the planet and that can endanger the future of humanity.

In this sense, Spain can and must be one of the bridges for the Route and the Strip to pass from Europe to Latin America, taking advantage of the fact that belonging to the EU, at the same time, we share language, history and culture with this region of the Planeta, which already has important Chinese performances, we are, therefore, in excellent conditions to participate in this project of commercial, social and cultural cooperation

At the same time these moments the initiative A Strip and a Route is the challenge of connecting the entire planet and here appears the need for a coordinated development of land and sea routes in a truly global action, a question that can not be separated from the the need to demilitarize the sea, to recover the sea as a means of communication, of contact between cultures and not a zone of war.

This opens the need to combine the land and maritime routes of this initiative, so that they complement each other in terms of how to optimize resources and respond to the needs of each State that is included in the project of a Strip and A Route, we must recognize that in recent times the seaway has been despised in favor of land or air, perhaps it is time to return to the sea and rediscover its tremendous strengths as a means of communication and relationship between peoples, of course this question would require dedicating efforts and resources to the research and development of maritime transport and communication means.

In this way, the development of this initiative is also an opportunity to improve a means of transport that undoubtedly needs an update to be competitive, agile and useful, the essence of the project we are talking about is precisely to encourage the improvement of the relations between Peoples.

Therefore, as can be seen, this is a great opportunity that we must take advantage of, because we are in a historic moment to take a great leap forward in seeking an international framework of cooperation, solidarity among all the State of the Planet, because Much is talked about China, and almost everything refers to its economy, but very little is said of its role in the international concert, in this sense I mean the enhancement by the President of China Xi Jinping of the so-called Five Principles of the Peaceful Coexistence, which refer specifically to mutual respect for sovereignty and territorial integrity, mutual non-aggression, non-intervention in the international affairs of another country, equality in a reciprocal benefit cooperation and peaceful coexistence, and a resolution of international conflicts through negotiation and dialogue.

Therefore, in front of those who insist on presenting China as a dangerous competitor, Xi Jinping must be given an opportunity when she proclaims with total force that China loves peace, which seeks peaceful cooperation as the best way to improve global conditions. of life of all the Peoples of the Planet.

The challenge we have at the moment, those of us who do not resign ourselves to the return to the Cold War dynamics that President Trump seems to intend to make our voices heard and go on the offensive in defense of Peace and Solidarity among the Peoples, and in this challenge the five points of peaceful coexistence are of great importance and deserve to be spread all over the planet










Jose Luis Centella Gomez es Presidente del Partido Comunista de España


 


Aforo: 53 asistentes


jueves, 16 de enero de 2020

"TENGO EL CORAZÓN PARTÍO ¿QUÉ ME DICE MI CARDIÓLOGO?"




TENGO EL CORAZÓN PARTÍO ¿QUÉ ESPERO DE MI CARDIÓLOGO?

Más bien habría que razonar “¿qué esperamos los cardiólogos de los pacientes?”. La principal causa de muertes en España de forma global son las enfermedades cardiovasculares, y los principales determinantes de la salud cardiovascular no están basados en el desarrollo de nuevas técnicas diagnóstico/terapéuticas ni muchísimo menos en el desarrollo de nuevas moléculas farmacológicas. A pesar de esto la grandísima parte del presupuesto sanitario se gasta en esto, dejando de lado la educación en los hábitos cardiosaludables y la creación de medio ambiente.

A través de una charla dirigida a la población general se expondrá un poco como se mueve nuestro sistema sanitario en el ámbito cardiovascular y cómo precisamente los cardiólogos estamos para ayudar al paciente en mejorar su salud, pero los principales determinantes de que esto suceda son los mismos pacientes.










Antonio Esteban Luque es Jefe de Servicio de Cardiología de Hospital Quironsalud Malaga.







Aforo: 52 asistentes




miércoles, 15 de enero de 2020

MANUEL ALCANTARA

                                             MIÉRCOLES 15 DE ENERO DE 2020


MANUEL  ALCÁNTARA

  Aunque se dejase más de media vida en los periódicos (“en algún sitio hay que dejársela”, decía), aunque su resplandeciente montaña de artículos de prensa ensombreciera su obra poética, Alcántara fue, sobre todo, poeta.
  En su columnismo y su personalidad estaba la ironía, el no jugar a lo absoluto, saber que las cosas son relativas y relativamente importantes. Creó un estilo personalísimo basado en juegos de palabras socarrones que hacían digerible la actualidad.
  Alcántara aparece libre de impostura en sus poemas, nostálgico e irónico pero nunca moralista.
    “Le gustaban pocas cosas: el alcohol y las ventanas, el mar desde una colina, el mar dentro de la playa, el olor de los jazmines, los libros de madrugada, el sol, el pan de los pueblos, Quevedo, recordar África, las noches y los amigos, el verano y tus pestañas”.
    Manuel Alcántara, poeta entre periódicos.



Concepción Torres Leiva es Maestra


MANUEL   ALCÁNTARA

   Manuel Alcántara vivía frente al mar y nació en calle Aguas, en el barrio de la Victoria. A menudo ha contado, apoyado en su tremenda memoria y su saber contar, culto y ameno, medidos los tiempos, la chispa salpicando entre frases como versos, la mano cerca del dry Martini, que frente a su casa, en Lagunillas, se entrenaban unos boxeadores, y de niño, su madre lo mandaba allí donde colgaban sacos de arena, para que no anduviese trasteando en la casa. “Yo siempre digo que de boxeo y de croché de izquierda entiendo más que de Góngora y Villamediana”. Contaba .
   Se dejó la vida en los periódicos, y se dejó la vida en la vida. Mirando y contándonos lo que veía. Asalto tras asalto, fue contando puntos. Más de veinte mil artículos son muchos asaltos. El hígado –el órgano más vulnerable para los boxeadores- le “salió bueno”, presumía Alcàntara.  En la redacción del diario SUR queda un fax absurdo y vacío, el último de una especie que estaba a punto de extinguirse y que ahora ya lo ha hecho. Cada tarde, tras mecanografiar su columna a máquina, enviaba un fax al periódico. El mar continúa, la vida, las palabras, incluso las risas, pero Manuel Alcántara, el maestro, no nos descifrará la extrañeza del mundo a golpe de verso y de sonrisa.
   Manuel Alcántara comenzó a escribir en “Marca”, casi siempre de boxeo. Sus crónicas pugilísticas  son las de alguien que entiende de boxeo, pero también son las de alguien que sabe sintetizar lo sórdido y la grandeza, en imágenes grandiosas, adjetivos como los croché de izquierda de los que reconoce entender más que de Góngora y Quevedo, aunque Góngora y sobre todo Quevedo hayan estado siempre presentes en sus columnas. Cuatro años antes de empezar en Marca, ganó el Premio Nacional de Literatura, en 1963, con su libro de poemas “Ciudad del entonces”.
   Manuel Alcántara ha tenido el privilegio de poder dedicarse a algo que le gusta, hacerlo bien, ganarse la vida con ello y, además ser profeta en su tierra. Decía que sentía cariño por “esa cadena esclava de la columna diaria”, y que no sabía hacer otra cosa. Él ha sido el regulador de su convenio y de su horario. Nunca ha tenido jefes, “y eso me ha dado la vida”-decía- “eso y levantarme tarde; he estado muy pocas mañanas andando por el mundo”.  El hígado y el corazón le salieron bueno, pero él ha colaborado con sus órganos asomándose al mar, pero por la tarde.
   Se fue joven a Madrid, porque allí destinaron a su padre, pero en cuanto pudo, volvió a su tierra, al Rincón de la Victoria.  En Madrid conoció a Jose Luis Garci y allí obtuvo sus primeros reconocimientos. En Rincón de la Victoria está su patria chica y el mar al que asomarse cada tarde, la línea perfecta del horizonte recortando el cielo azul.
  
   En su primera crónica sobre Legrá, cuando este peleaba por el título de campeón de Europa (que consiguió), se harían amigos.  Legrá le regaló a Alcántara el batín azul con el que subió al ring cuando logró el cinturón de campeón del mundo, batín que Alcántara siempre ha guardado, un trofeo.
   Y un trofeo diario ha constituido para los lectores su columna diaria, ese ver el mundo a través de la mirada de Manuel Alcántara, modulada por su ironía y el imperceptible tirón con el que nos lleva a su terreno y nos mece de un tema a otro, cargado de citas y de memoria, de habilidad y de inteligencia, de humor y de arte.
   Su artículo en Arriba se llamó durante los primeros años “Corazón del mundo”. El  corazón también le salió bueno, pero no hay corazón eterno. Era el decano del articulismo en España y, aunque varias veces dijera que tenía “una pésima salud de hierro”, ha sabido marcar el paso del tiempo, acompasado al ritmo idóneo, a base a metáforas y martinis.
   Podría decir, parafraseando a Pablo Neruda, del que contaba anécdotas de primera mano, “confieso que he vivido”, o jugar un poco: confieso que he bebido. El hígado le salió bueno, no se cansaba de repetir . Pero la cabeza qué. Una mente privilegiada. Un filtro inmejorable para traducir lo visto, para convertirlo en la ventana por la que cada mañana nos asomamos al Sur.
   Ha conseguido el reconocimiento unánime de la crítica, ahí están los premios: todos los del periodismo y el Nacional de Literatura, y el de las personas que leen su columna diariamente. En Bilbao, sin ir más cerca, piensan que es de allí, le gustaba contar a Alcántara, “me saludan por la calle”.
   La palabra “alcántara”tiene origen árabe y significa puente.  Las columnas de Manuel Alcántara han sido un puente que hemos recorrido cada día antes de adentrarnos en la vida. El maestro nos regalaba una columna diaria que modulaba nuestra vida y nos forjaba una sonrisa desde por la mañana.
   Columna que tecleaba en su Olivetti todos los días desde que España cantaba “Dos gardenias para ti”. Este poeta que transformaba a diario la melancolía en luz y el drama en ironía, era todo bondad, sencillo, alegre, inteligente, tolerante, un hombre coherente que era capaz de darle la vuelta a cualquier argumento con una coherencia superior, que era la suya. Sin cegueras fraternas.
   Leyendo su prosa –que ya nace atravesada por una flecha de poesía, una prosa que siempre brota al natural, como las faenas de los buenos toreros-, leyendo sus renglones de oro, se advierte que el arte no es un oficio, sino la forma en que se ejerce ese oficio. Alcántara era, es un principio de las palabras.
   De niño, en esa Málaga azul Picasso que le vio nacer, pelotas de trapo entre los escombros, abrigos mordidos en la solapa por la raya negra del luto, estudiando ya segundo de jazmines, se tragó todo el mundo una noche sin pena de vuelta a casa. Se zampó el mundo, decía, y ha ido vomitando desde entonces algo que podríamos llamar el espíritu de su tiempo mezclado con el de otros tiempos, ese dry Martini que se toman a solas los hombres hechos y deshechos.
   Manuel Alcántara es tanto Oriente como Occidente, el Sur y el Sur. Su poesía mitad mar, mitad misterio, es la de un filósofo. La de uno de aquellos tipos que veían ponerse el cielo escarlata desde la Alhambra o, antes aún, en la Acrópolis, y se decían sin el más pequeño asomo de tristeza que el futuro ya no es lo que era; aquellos magos de las mil y una España que daban explicaciones naturales a los conflictos que se les planteaba.
   Uno de esos sabios es Manuel, modelo del 28, chiquillo del 40, que ha versificado como nadie el sentimiento lógico de la vida: la parsimonia, y que ha logrado, con su prosa de guardia cambiada, agrupar en unas cuantas docenas de signos llamados letras, hondura, reflexión, humor y complejidad de la buena. Sentía un respeto reverencial por las palabras, por el lenguaje, por la música del verbo y el adjetivo. Manolo (como le llamaban sus amigos) era periodista, pero Alcántara, poeta. Por ello en sus columnas se deslizaba siempre el gusto de la poesía, y en sus versos, la contundencia del periodista.
   Quedan para el recuerdo miles de artículos y su testamento poético en el que se reconoce bien a un hombre honesto, sensible, inteligente y abrazado al mar, a la playa y a la belleza. Un escritor capaz de ver más allá de lo que todo el mundo ve y de contarlo tan bien con las palabras. Alcántara era un boxeador del lenguaje, con el virtuosismo del juego de pies del mejor Cassius Clay y la contundencia de Foreman. En el ring del columnismo Alcántara fue, simplemente, el mejor de su tiempo.
   Recordando a Rilke nos decía que las victorias no importaban, que lo único que importaba era sobreponerse. La vida es eso. Recibir un directo en la mandíbula, agarrarse a las cuerdas y erguirse de nuevo, levantar la barbilla y mirar sin miedo al horizonte, a ese futuro del que provienen los golpes y la dicha.
   Su género era corto, no le gustaba aburrir al lector. Escribir poco es de buena educación. Salvador de instantes y cantor de lo cotidiano, como en la definición de Gerardo Diego. Nunca un adjetivo inútil, siempre un ingenioso juego de palabras, el olfato para ver un artículo donde otros no.
  “ Los textos de Alcántara son literatura, ni más ni menos; es decir excepcional acuñación de los recursos del sistema que el lenguaje permite por medio de mecanismos que llamamos estilo, una medida del mundo a través de las palabras que lo crean, que son pulso y ritmo de la prosa, humor e ironía, mirada cervantina que es lo mismo que decir humanísima. Alcántara crea la atmósfera que desea por la perfecta capacidad de designación léxica que, siempre contenida, posee un rendimiento textual indiscutible, una gran capacidad de provocar emociones en el lector”.( Antonio Garrido Moraga).
   La mezcla de los niveles coloquial y culto es una de las claves de su prosa. Año tras año, desde la crónica de un combate de boxeo a la sempiterna reiteración de la política, pasando por el temblor de la primera flor de la primavera o la denuncia de las injusticias de este mundo, Alcántara creó un universo de mundos posibles para compartirlos con todos sus lectores. Lo hacía cada día, siguiendo el precepto de Juan de Valdés, algo tan difícil: escribo como hablo. No se ha destacado la importancia de la oralidad en el autor malagueño y universal, y la oralidad es clave para adentrarse en las claves retóricas de su prosa.
   Decía Manuel Alcántara que la inmortalidad tiene que darse en vida, porque lo que sucede tras la muerte ya no afecta al polvo en que todos hemos de convertirnos. Lo había escrito en uno de sus versos: “Un día seremos solo historia”. Era casi el lamento de alguien que, poesía a un lado, contó la Historia, cada día en sus textos. El poeta columnista vivió su propia inmortalidad. Y no solo porque recibiera muchos honores, algo que además llevaba con la elegancia propia de quien sabe poner distancia en todo; de quien es consciente de que un verso hermoso salva una vida y un premio si no se relativiza no es más que un alimento alto en calorías con el que engordar el ego. También obtuvo la inmortalidad en el reconocimiento del público, ese juez supremo con gran olfato para distinguir lo auténtico de la impostura.

   “No se estaba ya en guerra aquel verano,/ mi padre me llevaba de la mano,/ yo estudiaba segundo de jazmines.”  Valgan estos versos para situar a Manuel Alcántara en la llamada Generación del 50 o de “los niños de la guerra”. Generación del 50, cuyos miembros se dan a conocer sobre todo en la primera mitad de esa década, aunque no hay en ella una uniformidad estética, sí se observa una preocupación por el cuidado del lenguaje a la hora de tratar asuntos más cercanos a lo personal que a lo social. Así lo vemos en obras como las de Gil de Biedma, Caballero Bonald, Goytisolo, María Victoria Atencia… entre otros.
   Alcántara se da a conocer como poeta en los años en que se están trazando las líneas de lo que va a ser el desarrollo de la poesía española durante esa década y buena parte de la siguiente, con dos tendencias en litigio: la que considera que la poesía es una forma de conocimiento, y la que defiende que es forma de comunicación. Su primer libro, “Manera de silencio”, es de 1955 y, a pesar de la juventud del autor, puede decirse que era ya un libro de madurez. Allí está, en efecto, sus señas de identidad expresivas y el repertorio de sus inquietudes, que entran de lleno en la deriva existencial de la lírica española de entonces. Así en su poema  “Biografía” encontramos  los temas en los que Alcántara centrará su obra, temas coincidentes con lo que podíamos llamar “espíritu generacional”.
   Esta “Biografía”, escrita desde un yo sin ocultamientos, además de centrarse en la persona y sus circunstancias (“Manuel, junto a la mar, desentendido; yo era un niño jugando a la alegría”), tiene también un carácter de declaración poética (“Enseño a andar palabras de la mano…/Tengo un desconocido por el pecho. /Sí. Miradme a los versos. No os engaño”).
   En ese “Enseño a andar palabras” está la conciencia del “oficio” del poeta y la alta consideración en el uso de la palabra en poesía (“La poesía aspira a que no haya una palabra baldía”).
   Para Alcántara, también la poesía es forma de conocimiento del mundo y de conocimiento personal. Así, el detenerse, de forma reflexiva, en el valor de la poesía como vía de conocimiento y de expresión del yo es otra de las señas de identidad de su escritura.
   También, dentro de la tradición española (sobre todo unamuniana), el conflicto con lo divino, cuya evolución va de la moderada certeza a la abierta duda: desde el “y cuando el alma suena es que a Dios lleva” (“Manera de silencio”), pasando por una soleá de “Este verano en Málaga”: (“Si otros no buscan a Dios, /yo no tengo más remedio: /me debe una explicación”).
   Y el mar (con toda su simbología: misterio, vida y muerte a la vez). “Desemboca en el mar mi mar de dudas…/  ¿Existe el inventor del mar?, ¿no existe?,/ ¿la vida es corta, o demasiado corta?”.

   La poesía fue el gran motor de la obra y la vida de Alcántara que, antes de acomodarse en las columnas de la prensa, encontró en los versos su particular salvoconducto a la memoria, la existencia y la intimidad. Una experiencia personal que no tardó en transformar en colectiva. Y en ser aplaudida.
   El contaba, con esa mirada única para la ironía que en los 50 comenzó a dejarse caer por las tertulias literarias de los cafés madrileños Varela, Lisboa y Liria y que, cuando una noche despertaba la indiferencia del respetable, solo tenía que cruzar la calle y pasarse a otro antro en el que el público y la gloria le fuesen más propicios. Aquel joven autor que llevaba la marca de la calle Agua en la que nació encontró en la bohemia cultural de Madrid, el ambiente propicio en el que cultivar su poesía que no tardaría en alumbrar su primer libro, “Manera de silencio” (1955), mejor poemario del año para la crítica y ganador del Premio Antonio Machado. Una obra en la que sienta las bases de una poesía que trata de descifrar los mecanismos del tiempo y la vida, y en la que autorretrata su propia necesidad literaria.
   Con su poema “Biografía” (1956), se hace con el Premio Juventud, al que siguió la publicación de los poemarios “El embarcadero” (1958) y “Plaza Mayor” (1961), con el que logra el galardón Café Santos. Un reconocimiento que fue el precedente del Premio Nacional de Literatura en 1963 por “Ciudad de entonces”, una obra que ya desde el título anuncia las salpicaduras de la memoria y su Málaga natal en una obra poética vitalista que combina la reflexión meditativa y la descripción contemplativa. En ese regreso a los orígenes hay existencialismo, melancolía, humanismo, alegría y muerte, constantes también en su obra.
   La paradoja es que el reconocimiento literario marcó un cambio. Los versos siguieron pero el protagonismo lo tomaron las galeradas de los periódicos de cada día. Manuel Alcántara llegó tarde al periodismo. Para entonces tenía ya 30 años, pero la fuerza de sus artículos revelaron la mirada de un hombre que contemplaba el mundo con mirada de poeta.  A finales de los 50 comienzan sus colaboraciones en diversas publicaciones que no tardarían en ser solicitadas por las cabeceras más importantes de la prensa española.  Y con ellas los reconocimientos. En 1965 obtiene el Premio de Periodismo Luca de Tena, por su crónica pacífica y pacifista en el diario” YA “ del viaje del Papa a Nueva York, “Pablo VI en Harlem”, al que siguieron los galardones más importantes de la prensa nacional, como el Mariano de Cavia en 1975 (por “Federico Muelas”, publicado en “Arriba”), el Juan Valera y Doctor Thebussem en 1976 (“Amor sin correspondencia”, en “Arriba”), el González Ruano en 1979 (“Tono”, en “Arriba”), el José María Pemán en 1999 (“Aniversario”, en SUR) y el Joaquín Romero Murube en 2009 por  “Cansinos vuelve a Sevilla”, en SUR, además del Mariano José de Larra que le concedió en 1995 la Asociación de la Prensa de Madrid, El Torreón de la Fundación Wellington en 2005, el Micrófono de Oro de la Federación de Asociaciones de Radio y TV en 2009 y el First Amendment Award (Premio a la Primera Enmienda) de la Fundación Eisenhower Fellows en 2017, que le fueron concedidos a su comprometida trayectoria profesional.
   Por su inseparable Olivetti pasaron miles de artículos que se convirtieron en diarios a partir de 1989 con su columna en la contraportada de SUR y el resto de periódicos de Vocento que obligaba a que muchos de los lectores comenzaran la lectura del diario desde la última página. Se ganó por derecho y por  (in)genio el título de decano de los columnistas españoles, a los que unió las distinciones de Hijo Predilecto de Málaga (1983) y de la Provincia (1999), Hijo Adoptivo de Rincón de la Victoria (1987), Doctor Honoris Causa por la Universidad de Málaga (2000), Medalla de Oro de Andalucía (2001), Medalla de Honor de la Asociación de la Prensa de Málaga (2005), Premio de las Letras Andaluzas Elio Antonio de Nebrija (2010), Encomienda de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (2018) y Autor del Año en Andalucía (2019).
   Alcántara logró además otros premios que no se denominaban como tal, pero de los que acusó recibo como si lo fueran. La cantaora Mayte Martín convirtió en música con quejío sus poemas en el disco “ALCÁNTARA MANUEL” (2009) mientras que el cineasta Manuel Jiménez lo puso delante de la cámara para atrapar su carisma más allá de las palabras en el documental “El pésimo actor mexicano (2011). Y el escultor Martín Merino le premió con un busto de bronce que le recuerda ya para siempre  en el Salón de los Espejos del Ayuntamiento de Málaga. Reconocimientos en los que siempre intentaba sacudirse cualquier atisbo de vanidad y que convertía en momento de amistad y alegría compartida. “Tengo cierta conciencia de que todo termina y me voy contento de haberos conocido a todos y de poder daros las gracias”, aseguraba con emoción Alcántara el mismo día que su busto no le quitaba el ojo.
   Casi cuatro décadas después de publicar  “Manera de silencio” (1955), nació el Premio de Poesía Manuel Alcántara que llevó el nombre del poeta y articulista malagueño por petición popular de sus vecinos de Rincón de la Victoria. Un galardón, el de mayor cuantía a un solo poema -6.000 euros- que ha superado el cuarto de siglo y cuyo palmarés está ligado a grandes autores contemporáneos.
   Dos décadas ha cumplido el Premio Internacional de Periodismo Manuel Alcántara, que desde un principio ha promocionado el talento de las nuevas firmas de la prensa española, aunque en los últimos años también ha compartido su reconocimiento con veteranos profesionales.
   A ellos, se unió el pasado 2018 el más joven con el nombre del articulista, el Premio Nacional del Periodismo Deportivo, convocado por la Fundación del poeta y Unicaja.


BIBLIOGRAFÍA:   “Málaga Nuestra”.  M. Alcántara
                              “Fondo Perdido”.   M. Alcántara
                              Tesis doctoral de Teodoro León Gross

                              Diario SUR (hemeroteca)


 



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