domingo, 23 de mayo de 2021

EL AGUA ES VIDA

EL AGUA ES VIDA (tan fuerte, tan frágil)

 

 

El agua es el componente más abundante  de nuestro planeta, del que  constituye el 70%, y gracias al cual se mantiene la  vida (en la composición de todos los seres vivos se encuentra también en  aproximadamente este porcentaje). Contribuye así al funcionamiento y funcionalidad de los ecosistemas naturales, permitiendo  su subsistencia y, aunque su presencia en el tiempo permanece relativamente constante, su vulnerabilidad constituye una amenaza para la salud y la calidad de vida,  al ser su demanda cada vez mayor y su contaminación  preocupante.

 Se trata de un recurso importante ya que nos resulta estrictamente necesaria, afectando por igual tanto al hombre como a los animales y plantas. Contribuye a la producción de alimentos y al mantenimiento de las condiciones de higiene; su falta o mala calidad provocan  la aparición de enfermedades así como su propagación y el origen de muchos conflictos al tratarse de un bien  imprescindible para poder vivir. Se trata también de  un recurso particular, ya que  del mismo modo a como ocurre con el oxígeno, o la luz, tenemos especial dependencia de ella  y está estrechamente vinculada al desarrollo, al ser un recurso vital, socio-económico, agrónomo e industrial.

Es un medio robusto, dado que tiene la capacidad de no perder su composición básica a pesar de las interacciones a las que puede ser sometida. Tiene propiedades que le permiten preservar su estado original ya que posee la capacidad de autodepuración o limpieza, es por tanto renovable. Todas las sustancias eliminadas por los seres vivos después de ser utilizadas en sus funciones vitales vuelven al medio natural donde se transforman de nuevo en componentes útiles para la vida, mecanismo de reutilización en el que el agua es el hilo conductor. El agua está constantemente circulando por nuestro planeta en el llamado ciclo hídrico (“el vaso que tomamos hoy, puede ser la misma que bebió un dinosaurio”).

Al mismo tiempo, supone  un  recurso limitado, pues de toda la existente en nuestro planeta, algo más del 97% corresponde a agua salada y aproximadamente el 2,5% de toda el agua de la tierra es dulce, siendo de ella, entre la que se encuentra congelada y la almacenada a nivel subterráneo, solamente el 0,3% agua dulce disponible; en  el momento actual no nos es de utilidad  nada más que ese pequeño porcentaje. Y del mismo modo que permanece relativamente constante en el tiempo y en ese porcentaje, su disponibilidad resulta vulnerable a diferentes factores, encontrándose sumamente amenazada por el crecimiento demográfico (consumo, contaminación, etc.), y los efectos cada vez más graves del cambio climático. Se trata pues de un bien escaso que, por diferentes razones (escasez, políticas, contaminación...), muchas personas en el mundo no tienen acceso y muchos países o diferentes lugares tienen dificultades para que sus habitantes tengan un abastecimiento suficiente y de mínima calidad; ya que como hemos dicho, resulta imprescindible para reducir enfermedades, mejorar la salud, el bienestar y la productividad de las poblaciones teniendo especial incidencia en la producción de alimentos.

Teniendo en cuenta todo esto y por todo ello,  resulta fundamental tomar conciencia de este  valioso recurso  que mantiene todas las actividades de nuestra vida y las del medio en el que vivimos. Debemos tomar conciencia de la importancia de su preservación, lo imprescindible de no desperdiciarla, asegurar su distribución, tratamiento y reutilización; su requerimiento, con un uso excesivo y distribución desigual, ya la convierten en el “nuevo petróleo”.

Utilizamos el agua como si fuera interminable, con una sobre-explotación y contaminación de los recursos hídricos de mil formas y con millones de productos, sin tener casi nunca en cuenta su regeneración. Hay en general un aumento de su consumo, aunque a diferentes ritmos y en sus distintas formas:

  • Consumo, higiene y salud. Además de la necesidad de beber, es necesaria para absorber alimentos y eliminar los desechos. El valor de los servicios relacionados con estas necesidades se han puesto de manifiesto en esta pandemia de la  Covid-19.

  • Uso doméstico, que depende tanto del acceso por las redes de distribución así como de unabuena red de saneamiento y alcantarillado. Podíamos compararlo con los sistemas arterial y venoso de una persona: primero distribuyendo sangre limpia y oxigenada para el normal funcionamiento de todo el cuerpo, mientras que el segundo recoge la ya utilizada y para que pueda ser utilizada de nuevo necesita una depuración por los riñones, que en el medio hídrico serían las depuradoras y los procesos de depuración natural.
  • Utilización en agricultura y ganadería, los mayores consumidores de agua del planeta, considerando no solo la utilizada para la hidratación y para beber, sino también las necesidades alimentarias de una población cada vez mayor.
  • Uso industrial, necesitándola para la transformación de materiales y la producción de energía, actividades que requieren caudales de agua  asegurados cuya cuantía es muy variable según los procesos desarrollados, y que originan vertidos o aguas residuales que pueden afectar al medio ambiente.
  • Ocio y turismo

 La forma en que valoremos el agua, en todas sus dimensiones,  determinará la forma en que la preservemos, se gestione y reparta. Es primordial lo que  supone para  el desarrollo económico de un estado contar con agua garantizada, así como una red adecuada de depuración, distribución y recogida:

      Tratamiento de agua potable para eliminar bacterias (desinfección) y suciedad (retirando partículas).

  • Tratamiento de aguas residuales eliminando sustancias perjudiciales para la salud  y el medio ambiente.

 Es el llamado milagro del grifo

 “En los países con un suministro garantizado se asume que abrir un grifo equivale a disponer de agua, y el buen funcionamiento habitual del servicio obvia el proceso que hace posible ese milagro, un largo proceso que va  desde la captación, potabilización, saneamiento y depuración.” (Juan Carlos de la Iglesia, El País del 22 de marzo de 2021).

No podemos obviar que el agua es uno de los recursos que más sufre por acción del ser humano, pero también está en nuestra mano revertir el proceso, preservándola y devolviéndola a la naturaleza de la mejor forma posible. Teniendo esto en cuenta en el año 2015 los estados miembros de la ONU aprobaron la agenda 2030. Su plan de acción incluye 17 objetivos de desarrollo sostenible. En el número seis se encuentra Agua limpia y Saneamiento, recogiéndose el principio: “La garantía de suministro de agua, en cantidad y calidad suficiente, es fundamental para el desarrollo de la sociedad y para la lucha contra la pobreza y las enfermedades en cualquier parte del mundo”.

 

El agua es un elemento vital, que constituye un tesoro desde que el ser humano abre los ojos.  Hemos visto cómo nos faltan adjetivos a la hora de poderla definir y elogiar sus virtudes. Dos de ellos, que es finita y susceptible de contaminar,  nos muestran que es algo frágil que debemos cuidar y que puede ser irrecuperable. VALORÉMOSLA y CUIDÉMOSLA.

 

                               M Piedad Sánchez Casado. Licenciada en Medicina

                                               El Ateneo Libre de Benalmádena

                                                “benaltertulias,blogspot.com”

                     

domingo, 16 de mayo de 2021

ARIADNA SIN OVILLO

                                                  ARIADNA SIN OVILLO

 

Ariadna está en la playa.

Sentada en la arena, descalza. Cubierta por un vestido blanco, ligero, leve como la brisa. La luz, intensa y mediterránea, no impide mirar al horizonte. Los ojos, perdidos en la distancia, otean el pasado: Creta, los palacios, los jardines laberínticos, el circo; los danzarines y los toros; finalmente Minos, su padre reinante. Todo queda en la distancia del tiempo, destruido por una doble fatalidad, ambas inexorables: la tierra que tiembla sin decir cuándo y el amor que ciega y arrastra.

 “Teseo, ¿dónde estás?”

         Mira hacia atrás sintiendo el susurro de su nombre: “Ariadna”. Y tras ella solo hay colinas suaves, viñedos protegidos por olivos de origen milenario.

 Ariadna”. Nuevamente el susurro, el susurro de un dios inaccesible. Un dios menor que la atrapa en el deseo, que ha ocupado su cuerpo una, mil, mil un millón, infinitas veces.

            Percibe su destino como la invasión constante, violenta, arrebatadora.  Dionisio, el amor-horror, su inevitable raptor. Atrapada en su encarnación, en su embriaguez; Dionisio-hombre, trasgresor, carcelero.

            Recupera el foco de la mirada y fija, ahora sí, el horizonte, buscando velas blancas, las velas de la nave de Teseo. Teseo, amor-amor.

            Teseo roto, de rostro firme. Teseo, también inaccesible

Dios y hombre en su mirada. El dios que roba y rasga su cuerpo. El hombre que rompe su alma. El uno cerca, el otro lejos.

            Levanta su cuerpo y camina dejando que el rastro de su pisada se borre por las olas. Sus pisadas, como su pasado: le vio bailar ante el minotauro. Bailaba como nunca otro lo hizo. Saltaba ante el monstruo y el monstruo gritaba su impotencia y arremetía contra las paredes del circo.  Teseo bailaba, el toro rompía en furias desatadas y ella, en su trono de princesa, notaba como el corazón volaba hacía el valiente danzarín. No sabía que era, como ella, hijo de rey. Burlaba al minotauro, símbolo y marca de un reino en pleno esplendor, dueño de un Mediterráneo de perfecta épica, su reino; y sin embargo aplaudía la burla del extranjero sintiendo la fuerza que la arrastraba de la tribuna a las mazmorras donde encerraban a los bailarines de la muerte.

            Y su amor le dio la llave que abriría la destrucción del monstruo sin saber que la tierra, en perfecta comunión con Teseo, arrasaría con un solo temblor, toda aquella cultura minoica que dio esplendor a ambas orillas del legendario mar.

            Minotauro y Minos, quedaron sepultados bajo los escombros de una civilización que jamás volvería a conjugarse como presente. Pero ella amaba al destructor: Teseo gobernaba su corazón y su nave con la misma habilidad con que sorteaba al toro.

            Como humano, aunque héroe, precisaba del descanso, también sus hombres.

Su pensamiento voló hacía aquella mañana en que avistaron la ensenada de Naxos.

Ahora sabía interpretar aquellas sensaciones que la avisaban de algún tipo de peligro. Recordaba la extraña mirada de Teseo cuando le expresó sus dudas ante la oportunidad de la recalada.

         Vuelve a escuchar el susurro: “Ariadna”.  La voz melosa de quién abrasa su cuerpo. De nuevo las lágrimas, el hervir de la sangre, el rugir doloroso del deseo, de la búsqueda de la satisfacción constante. “Ariadna

            Ahora cierra los ojos, aprieta los puños y siente los brazos fuertes y aterradores.

Dionisio la arrastra al carro que la lanzará a las nubes y al vértigo; la dejará caer, una vez más, desde las alturas a una tierra que la ahoga.

             “Teseo, ¿dónde estás? Ya no recuerdo tu voz”. ¿Cómo son tus ojos?”.

¿Aún vives? ¿Dónde tus naves?, ¡Ven y baila ante el dios!, ¡Fascínale con tu danza!, rompe el embrujo, apaga mi ansiedad, devuélveme a tu barco, a tus velas blancas, a tu navegar sereno. Llévame a tu reino, ocúltame tras las murallas de Atenas.”

              “Si vives, dame la vida”.

 La noche acecha la playa. En el horizonte no hay velas, ni blancas, ni negras.

La noche enciende el espacio de música y olores. Baña de vino la tierra.

Retorna la danza que camina ritualmente hacía el éxtasis.

               Ariadna”.  La voz, ahora pastosa, insiste: “Ariadna”, “Ariadna ….

 

                                   Manuel del Castillo

                       Miembro del Ateneo Libre de Benalmádena

                            “benaltertulias.blogspot.com”

domingo, 9 de mayo de 2021

Betsy Blair

Betsy Blair: La dama roja que encadiló a Bardem

Rosa M Ballesteros García

rosaballesterosgarcia@mail.com

Betsy Blair (Elizabeth Winifred Boger) fue una actriz estadounidense nacida en Nueva Jersey en 1923. En 1941 se casó con 17 años con el también actor y bailarín Gene Kelly, un astro de 29. En 1947 Blair grabó su primera película de cine, The Guilt of Janet Ames (La culpa de Janet Ames). En 1955 obtuvo el papel de Clara Snyder en la película Marty (1955) ganando el BAFTA como mejor actriz extranjera y una nominación al Oscar. Este fue el detonante para que el director español Juan Antonio Bardem[1] se fijase en ella para ser la actriz protagonista de su película Calle Mayor[2].

Debido a su activismo de izquierdas Betsy fue incluida en una de las infames listas negras del macartismo, lo que supondría su traslado a Europa, primero a Francia, luego a Italia y finalmente al Reino Unido, donde murió. Víctimas de esta «caza de brujas» fueron escritores, directores y actores como Bertolt Brecht, Alvah Bessie, Dalton Trumbo, Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Gregory Peck, Katharine Hepburn, Kirk Douglas, Burt Lancaster, Gene Kelly, John Huston, Orson Welles, Thomas Mann o Frank Sinatra o Charles Chaplin, entre otros, y se censuraron más de 30 000 libros, entre ellos novelas como Robin Hood o Espartaco. Durante la entrevista concedida a la escritora Irene León la actriz afirmaba [que] «Los actores no fuimos quienes más pagamos en ese periodo. Muchos nos marchamos a Francia o México y reanudamos nuestra carrera. Hubo guionistas que siguieron trabajando para Hollywood con pseudónimos desde otros países. Los más castigados fueron la gente normal, que perdieron su trabajo y que no pudieron irse a ningún lado».

Siguiendo las palabras de Irene León[3] Bardem la había conocido personalmente en el Festival de Cannes, donde ella había acudido como una de las protagonistas de la película Marty, dirigida por Elbert Mann, con la que consiguió su única nominación al Oscar. Sin embargo, la fijación de nuestro director por la norteamericana venía de años atrás, desde que la actriz, con un papel secundario en el film de George Cukor Una doble vida (1947), le había deslumbrado.

Ya decíamos que la actriz estaba por aquel entonces, cuando coincide con Bardem, en la «lista negra» del senador Joseph McCarthy y sólo la mediación del marido de la actriz, el famoso actor y bailarín de Hollywood Gene Kelly, habían permitido que figurase en el reparto de Marty. Al parecer, siempre en palabras de Irene León, la actriz no quería rodar en la España de Franco (recordamos que eran los años 50) pero Bardem, reconocido antifascista, insistió e insistió hasta que logró convencerla para que protagonizara su película Calle Mayor que, según recuerda la actriz, comenzó a rodarse en la primavera de 1956 con muchos sobresaltos, porque al poco de iniciarse el mismo en la ciudad de Palencia, donde Bardem había situado la historia, el director fue detenido, junto a otros destacados opositores antifranquistas, tras una revuelta estudiantil en Madrid. Y a la cárcel fue a visitarle Betsy para decirle que no rodaría ni una escena hasta que no lo dejaran libre. Al parecer, la firme oposición de la actriz, así como la presión internacional, incluida la de Charles Chaplin, permitieron la puesta en libertad de Bardem, quien optó entonces por trasladar el rodaje a Logroño. A pesar de los recelos del régimen franquista, la cinta acudió al Festival de Venecia de 1956, donde ganó el Premio de la Crítica y una nominación al León de Oro. Blair, por su parte, en 1957 se divorció de Gene Kelly y se fue a vivir a Gran Bretaña para huir del macarthismo. En 1963 volvió a casarse con el escritor y director judío de origen checo Karel Reisz. La actriz Murió en Londres en 2009.

No podíamos finalizar este artículo sin resumir brevemente el argumento de la película en la que se involucró la actriz, una verdadera joya del cine español, una obra maestra indiscutible para cineastas y crítica. Como ya adelantamos, se trata de una versión de una obra de teatro escrita por el dramaturgo Carlos Arniches, hasta entonces más conocido por sus sainetes. En 1916 la pusieron en escena Leocadia Alba, el malagueño Emilio Thuillier y José Isbert[4]. 

La historia transcurre en una pequeña ciudad castellana de provincias donde vive Isabel, una treintañera a la que el pueblo considera una «solterona» y a la que un grupo de jóvenes bromistas decide hacer creer que uno de ellos, Juan, interpretado por uno de los galanes de la época, José Suárez, se ha enamorado y quiere casarse con ella. Sin embargo, la broma se les va de las manos y; el tal pretendiente se encuentra abocado a un callejón sin salida. La obra, junto con otra de sus obras cumbre: Muerte de un ciclista", es un fiel retrato de la España de los años 50 y también una sobrecogedora mirada sobre el papel de la mujer. No le pasó por alto a la censura franquista aquel retrato, de forma que la censura se ensañó con ella. Por su parte Blair siguió emocionalmente vinculada a nuestro país. En la misma línea que Franca Rame, la mujer del Nobel Darío Fo, vinculó su profesión para difundir los discursos en los que creía. Dejó escrito un libro de memorias: The memory of all that: love and politics in New York, Hollywood and Paris (2003).

                      ATENEO LIBRE DE BENALMÁDENA

                                “benaltertulias.blogspot.com



[1] Tío de los actores Javier y Carlos Bardem y hermano de Pilar Bardem.

[2] Se trata de una adaptación de la obra de Carlos Arniches La señorita de Trevélez, estrenada en 1916.

[3] El libro se titula Una americana en la Calle Mayor: conversaciones con Betsy Blair, 2008.

[4] De las varias reposiciones y versiones que se han hecho de la obra: teatro, cine y televisión, destacamos la versión teatral de 1979 protagonizada por Irene Gutiérrez Caba, sobrina-nieta de Leocadia.

domingo, 2 de mayo de 2021

EL MILAGRO DE CALANDA

                                              EL “MILAGRO” DE CALANDA

 

Lo inexplicado y lo inexplicable han constituido siempre un atractivo para el hombre, que ha confeccionado relatos para justificar lo injustificable, relatos que  formaron, en muchos casos, la médula de los núcleos religiosos, y que obligaron a reglar la creencia en los mismos, en franca competitividad entre ellos y los descubrimientos científicos. Se rechazaron así los elementos paganos y luego los hechiceros, quedando como difíciles de refutar los milagros para los que la Iglesia estableció protocolos muy estrictos a fin de que su falta de demostración natural dejara patente la existencia de ese algo sobrenatural y necesario, que la fe circunscribe a los dogmas revelados e incuestionables.

Uno de esos hechos inexplicables, sancionado como milagroso, a que voy a referirme, ocurrió en Calanda (Provincia de Teruel), la noche del día 29 de marzo de 1640 reinando en España Felipe IV. Siguiendo el relato del canónigo archivero-bibliotecario del Cabildo Metropolitano de Zaragoza D. Tomás Domingo Pérez (Teruel 1928-Zaragoza 2012),  hecho público en 1987, esa noche, entre las diez y media y las once horas, a Miguel Juan Pellicer Blasco, varón de 23 años de edad, le reapareció de nuevo su pierna derecha que le había sido amputada dos años antes en el Hospital de Gracia de Zaragoza “aserrándola cuatro dedos por debajo de la rodilla”, lo que le había asegurado el estatus de gran inválido manifiesto que evidenció durante los quince o veinte días que llevaba de regreso en su pueblo (Calanda), y anteriormente durante los dos años que pasó pidiendo según esta condición en las puertas de la Basílica del Pilar.

Ante el asombro y la admiración que despierta el hecho en los vecinos acuden el cura de Mazaleón, distante unos 50 kilómetros, acompañado del notario Miguel Andreu que levanta acta notarial del portentoso suceso el lunes santo, 2 de abril, a cinco días del “milagro” ocurrido el precedente jueves de la semana de pasión.

Para entender correctamente los hechos debemos de saber que Miguel Juan era el segundo de ocho hermanos (de los que solo sobrevivieron dos) de una modesta familia de labradores que no recibió más instrucción que la catequesis habida del párroco. A los dieciséis años se marcha a Castellón de la Plana en donde a finales de julio de 1637 sufre un accidente laboral en el que la rueda de un carro “cargado con cuatro cahíces de trigo” (unos dos mil quinientos kilos), le pasa por encima de la pierna derecha fracturándole la estructura ósea por lo que fue trasladado al Hospital Real de Valencia en donde ingresó el 3 de agosto. Pese a esta demora (hay 60 kilómetros entre Castellón y Valencia) la pierna no requeriría medidas urgentes porque solo estuvo ingresado cinco días y obtuvo permiso para marcharse al Hospital General de Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza, embarcándose en un viaje de más de trescientos kilómetros y casi dos meses de duración, a donde llegó a primeros de Octubre de 1637, dos meses después del accidente.    

Según consta en la sentencia del Arzobispo de Zaragoza, D. Pedro Apaolaza Ramírez (Zaragoza 1567-1643), de 27 de abril de 1641 en la que se declara milagrosa la restitución súbita a Miguel Juan Pellicer de su pierna derecha amputada, la operación quirúrgica de aserramiento de la pierna fue llevada a cabo nada más llegar al hospital zaragozano por el Licenciado cirujano y catedrático Juan Estanga, auxiliado por los cirujanos Diego Millaruelo y Miguel Beltrán  y ayudado por el joven practicante Juan Lorenzo García que se encargó de enterrar la pierna en el cementerio del hospital haciendo un hoyo “como un palmo de hondo” (21 centímetros).

Este proceso sentenciador había durado casi un año y precisó de las declaraciones de 24 testigos distribuidos en los siguientes grupos: facultativos y sanitarios (incluye al cirujano y sus ayudantes), familiar y vecinal ( los padres, amigos y servicio), autoridades locales ( justicia jurados y notario de Calanda), eclesiástico (el vicario o párroco de Calanda mosén Jusepe Herrero, dos beneficiarios de la parroquia y un capellán del Hospital) y el mixto (otras seis personas), todos los cuales dieron fe de la veracidad de los hechos.

El “milagro” trascendió de inmediato a toda España y a toda la Europa cristiana inmersa en la guerra religiosa de los treinta años que esquilmaron los recursos económicos de los Austrias españoles, particularmente en Aragón en donde además, había que sumar las secuelas de la expulsión de los moriscos que supuso la pérdida del 16% del censo, el hundimiento de la agricultura y el aumento de la pobreza. Si bien el país gozó a pesar de todo de una edad de oro cultural (Velázquez, Quevedo, Góngora, etc.) no fue así en el terreno científico donde la medicina seguía la teoría de los cuatro humores y sus tratamientos apenas superaban la purga, la lavativa y la sangría. La influencia de la Iglesia de la mano de la superstición era inmensa y la hechicería y los falsos milagros constituían una auténtica epidemia donde la inquisición no daba abasto.

En este contexto el portentoso hecho de Calanda viene a ser un refuerzo del catolicismo contra los protestantes y una ayuda en la lucha competencial de la seo cesaraugustana con los fieles de la Virgen del Pilar a cuya mediación se atribuye el milagro y que en breve verá levantado su nuevo templo barroco que todavía contemplamos. El milagro fue bienvenido, aceptado y difundido por la iglesia y el estado, hasta el punto de comprometer al rey Felipe IV a besar la pierna recuperada.    

El milagro de Calanda contradice de tal manera las leyes naturales que nos obliga a revisar las premisas  básicas de la ciencia o a contemplar que los hechos no pudieron ocurrir de la forma que se relatan. En este orden de ideas el acta del notario Miguel Andreu manifiesta que la pierna restituida tenía las mismas señales y cicatrices que la pierna original, a saber las secuelas de la herida del accidente, la de un mal grano que padeció y las señales de la mordedura de un perro,  lo que supone una confesión palmaria de que la pierna era la original, que no había sido amputada, y que en principio se veía más atrófica que la izquierda y con los dedos como en garra, signos evidentes de su falta de utilización temporal, que se recuperó rápidamente de forma que al mes ya era normal.

Un análisis más detallado nos descubre que en ningún lugar de la farragosa sentencia se afirma que el cirujano amputara la pierna, lo hizo a través de sus ayudantes porque él no estaba presente, y por supuesto en ningún lugar se manifiesta que se buscara la pierna enterrada posiblemente por el convencimiento de que no podía encontrarse.

La historia de Miguel Juan Pellicer termina de manera desilusionante pues ni siquiera fue enterrado en la capilla a la Virgen del Pilar que se erigió sobre el solar de su casa, sino que murió al parecer en Velilla de Ebro en cuya parroquia consta con el calificativo de “pobre de Calanda” sin que pueda asegurarse  que se trate de la misma persona a la que muchos entusiastas han denominado como “el cojo de Calanda” pero que en justicia debiéramos identificar como “el pícaro de Calanda”.

 

                                                             Jesús Lobillo Ríos

                                       Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                “benaltertulias.blogspot.com”

domingo, 25 de abril de 2021

LA INCOMUNICACIÓN

                                                 LA INCOMUNICACIÓN

 

 Sí, es cierto  que el teléfono nos ha dado una libertad de movimientos impensable hace apenas unos años.  Ahora las distancias no existen, todos nos podemos ver en cualquier momento y lugar a través de su ventana mágica. Familias y amigos formamos un coro de conversaciones y todo eso al momento sin tener que desplazarnos.

Ahora bien, esta maravilla trae consigo un peaje. Ya no se hace necesaria la cercanía pero desaparece el lenguaje de los gestos,  la mirada, la entonación de la voz, nos vamos acostumbrando a unas cortas frases en el whatsapp o unos minutos por video. Incluso el personal se relaciona por móviles estando sentados en una misma terraza (a los jóvenes les chifla). El teléfono desinhibe y es más atractivo

Los adelantos informáticos van dejando por el camino los trastos viejos. La pandemia nos ha empujado definitivamente a todos a ésta nueva realidad, los escolares en institutos o también universitarios realizan telemáticamente los trabajos. Incluso realizan reuniones de amigos en internet. La adición que ha creado es un problema en todos los ámbitos de la sociedad.

Todo esto  empezó con alevosía incluso mucho antes de la aparición de los móviles. Cuando se pusieron de moda las discotecas, los chicos dejaron de comunicarse, el alto voltaje de la música se lo impedía. Ya no hablaban de su futuro o de cómo funcionaban las universidades, si se sentían manipulados o no por el sistema.

En los bares se instalaron grandes televisores que daban a todas horas partidos de futbol a todo volumen con lo cual se acabaron las tertulias entre vecinos. Todas las conversaciones han cesado solo se oyen gritos y gruñidos al compás de la voz del locutor que les va diciendo lo que está bien o mal y con el que hacen piña.  

En la actualidad a los individuos les ha crecido un nuevo apéndice ¡un móvil! ,  con la necesidad creada de no apartar los ojos de su pantalla, da igual si cruzan una calle o embisten a otra persona cuando no a una farola.

Y en estos momentos que hasta los bebés están enganchados al móvil de mamá o a la tablet. Es muy socorrido les das el artilugio  en el restaurante o durante unas horas en casa y ya no hay niños. ¡Que felicidad! Pero, ¡ah! cuando comprobamos con horror cómo los niños prefieren la tablet a salir a jugar con la bici, o reunirse con amigos, ya es tarde

Los niños se comunican con los demás mediante el juego. Es importante que se reúnan y que aprendan por sí mismos la analítica de la vida con  la observación de lo que hacen los demás, aprendizaje que tan  valioso ha sido para la humanidad  durante nuestra vida en el planeta tierra.

Se ha creado la incomunicación entre el personal. Ya nadie se reúne para cuestionar lo que nos pasa al colectivo   y esto es grave, así la manipulación está servida. Los medios campan a sus anchas y entre bulos y futbol ¡nadie se entera de nada! Y todos tan contentos con las cuestiones ya deglutidas por otros y sin tener que molestarnos en pensar por sí mismos ni cuestionar nada

Hoy día todo lo recibimos procesado así es más cómodo y podemos seguir el pensamiento de otros sin pararnos a analizar toda la desinformación que nos entra a través del móvil. Se ha convertido en un instrumento muy eficaz, capaz de mover a las masas que como rebaño obediente se desplazan al sitio que las convoquen muchas veces sin plantearse las consecuencias, tanto da si para un botellón o para hacer bulto en una manifestación. El móvil manda y ordena. Se ha creado todo un sistema de control que además es aplaudido y amado.

Si analizamos el resultado nos damos cuenta que la comunicación que nos han vendido no es tal, incluso en los hogares cada sujeto está con la nariz pegada al móvil o al PC.

Han logrado sin violencia ninguna la total incomunicación, es decir, la anulación de la personalidad.

 

                Lola Recio Barba. Diplomada en Artes. Pintora.

                           El Ateneo Libre de Benalmádena

                              “benaltertulias.blogspot.com”                      

domingo, 18 de abril de 2021

RECORDANDO LA "EPOCA DORADA" DE LA RADIO EN ESPAÑA

                       

Recordando la «Época dorada» de la radio en España.

Rosa Ballesteros García

rosaballesterosgarcia@gmail.com

De entrada, puede sonar extraño que la «época dorada» de la radio se asocie a la España en blanco y negro de la posguerra (la década de los años 40-50) aunque es muy explicable, si tenemos en cuenta que la radio fue la única fuente de expansión lúdica de las familias. La realidad social no daba para más, y esta paradoja se prolongaría hasta bien entrada la década siguiente, cuando su reinado ―el de la radio―, se vio relevado por la televisión, que comenzó a emitirse oficialmente en 1956, eso sí, solamente para unos 600 televisores madrileños. Una década después se convertiría en la principal opción de ocio[1].

Durante esta época dorada (las primeras emisiones de radio en España se produjeron en Radio Ibérica de Madrid, a finales de 1923), hasta mediados de los años 50, las familias escuchaban cuplés, pasodobles, serenatas, boleros, música de orfeón y tunas, música regional o folclórica, y también clásica y zarzuela. Géneros como la copla, el flamenco y la música folklórica se convirtieron en nuestra seña de identidad, tanto para consumo interno como para los cientos de miles de emigrantes desplegados por toda Europa[2]La radio y la mesa camilla familiar (con brasero incluido) es un binomio de referencia para muchos de nosotros, los más veteranos. Tras la victoria franquista, en 1940 la Unión Radio[3] republicana se reconvirtió en la Sociedad Española de Radiodifusión (SER), presidida por Antonio Garrigues Díaz-Cañabate (padre del abogado y político Antonio Garrigues Walker). Como responsable de programación se incorporó en 1942 Manuel Aznar Acedo (padre del expresidente José M. Aznar)[4].

Por otro lado, no está demás detenernos un momento sobre lo que supuso la radio por su capacidad de audiencia. Finalizada la guerra, el nuevo régimen tenía muy claro que era un medio muy poderoso para llegar a la población, una población con alto grado de analfabetismo y mayoritariamente rural (se decía que la radio “había ganado batallas”). Abundando en ello reproducimos literalmente una de las circulares dirigida a las autoridades provinciales, sacada de un artículo de los profesores Salvador Gómez y José Cabeza, publicado en 2013: “Con objeto de estudiar el alcance de la propaganda radiada, te ruego que de acuerdo con el director de la emisora de esa capital, procedas a realizar una lista de propietarios de aparatos receptores de toda la provincia”[5]. Lo que venía a decir, en otras palabras, que estaba claro que, ya que “no se podían controlar las ondas”, se intentaría controlar a los que navegaban por ellas.

Todos los que tuvimos la suerte de poder escuchar la radio (ya fuera propia o de cualquier amigo o vecino) recordamos las sintonías musicales que acompañaban a nuestras madres mientras trajinaban en las tareas de la casa; los discos dedicados; el llamado “el parte” (diario hablado de RNE) que nos acompañaba durante las comidas y las cenas[6], los seriales que amenizaban las sobremesas: “Ama Rosa”, “Lo que nunca muere”[7] o los programas infantiles de la tarde, como “Diego Valor” (1953-1958), personaje inspirado en la serie de cómic inglesa Dan Dare, con Pedro Pablo Ayuso como protagonista, que la gente menuda escuchábamos con embeleso mientras dábamos cuenta del pan y chocolate (de algarrobas), aunque las más de las veces había que contentarse con un sobrio pan con aceite.

Otro de los espacios off the record (por el horario) que escuchábamos el mismo público era el serial costumbrista “Matilde, Perico y Periquín” (1955-1971), patrocinado por Cola Cao. Sus intérpretes, Matilde Conesa (Matilde), Matilde Vilariño (Periquín) y Pedro Pablo Ayuso (Perico), con Carmen Martínez, Agustín Ibáñez y Juana Ginzo, actriz de gloriosos 98 años (de quien recomiendo sus memorias: La pasión de vivir con un montón de años), casada con un gran periodista, Luis Rodríguez Olivares, quien vivió en primera persona la censura de la época. En una de las entrevistas decía textualmente: “Nos estaba prohibida las información nacional e internacional, económica, laboral, etc. Nuestro campo se reducía a lo que se conoce como sociedad, deportes, espectáculos y ciertas cuestiones municipales, nada que tuviera que ver con política”[8].

Ya por la noche, tras la cena, entre las 10.30 (que finalizaba “el parte”) y pasada la media noche, se escuchaban programas misceláneos (y larguísimos) de variedades y espectáculo como “Cabalgata fin de semana”, conducido por el locutor chileno Bobby Deglané desde 1951[9], acompañado por María Ángeles Herranz, locutora y actriz de doblaje[10]. Tras la marcha de Deglané se hizo cargo José Luis Pécker. En este programa se estrenaron, entre otros, el meteorólogo Mariano Medina (“El hombre del tiempo”) o los humoristas “Tip y Top” (Luis Sánchez Polack y Joaquín Portillo). Otro de los programas en esta franja horaria fue “Ustedes son formidables”, de muy distinta factura que el anterior, que se iniciaba con la sinfonía del Nuevo Mundo de Dvořák, basado en un formato que Alberto Oliveras se trajo de París, que se mantuvo en audiencia entre 1960 y 1977. El objetivo del programa, con fines solidarios, apelaba a la solidaridad ciudadana. En su primera emisión se recaudaron 80.000 pesetas para ayudar a un grupo de mujeres que habían organizado un festival de música para financiar una guardería infantil.

Por otro lado, es necesario puntualizar que la radio en los años 40 no estuvo exenta de dificultades para popularizarse, es decir, para llegar a mucha gente. Problemas internos y externos lo propiciaban: la repercusión de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y sus lógicos problemas de importación, altos costes y especialmente el afán fiscalizador impidieron que su uso se expandiera. A todo ello se sumaban los cortes de suministros, las transmisiones de baja calidad, etc. Lo que sí se puede decir es que durante la década de los 50 quienes mayoritariamente escuchaban la radio, mañana y tarde, eran las mujeres. Entre 1955 y 1960 se popularizó su implantación de forma general como “electrodoméstico del ocio”, si bien este aumento de audiencias tuvo su reverso negativo. A los dirigentes del Régimen se les complicó la cosa, y por ello se emplearon en una programación cargada de intentos de persuasión ideológica, tanto en el entretenimiento como en la práctica de su monopolio de la información[11]. Y aquí un inciso para recordar a la famosa “Pirinaica” que, aún a riesgo de ser descubiertos, muchos ciudadanos (“no adictos”) escuchaban en privado, a pesar de las interferencias y ruidos intencionados, con las noticias que llegaban del extranjero.

Finalmente, tampoco queremos dejar de citar a uno de los humoristas que se convirtió en un hito de la radio en España. Se llamaba Pepe Iglesias, más conocido como “el Zorro” (“Yo soy el zorro, zorro, zorrito, para mayores y pequeñitos…”), un actor argentino, hijo de emigrantes españoles, que comenzó sus actuaciones en 1952 y que tenía una capacidad extraordinaria para interpretar distintas voces. A todo este entretenimiento se le sumaba las retransmisiones deportivas como “Carrusel Deportivo”, dirigido por Vicente Marco, para mayor esparcimiento de aficionados al fútbol y al boxeo, y concursos, muchos concursos, como “El Bazar de las sorpresas”, “Ustedes lo saben, pero ellos no”, “Busque, corra y… llegue usted primero”, “Su canción favorita” o “Avecrem llama a su puerta”.

Son unas pocas pinceladas que nos retrotraen a unos años y unos recuerdos que forman parte de nuestra memoria individual y también colectiva. Son, en definitiva, parte de nuestra cultura, rescatadas de esa memoria como forma de mantener vivos hitos y nombres que formaron parte de nuestra historia, en unos años en que la única evasión lúdica (y relativamente barata) con la que contaba la mayoría de la población era la voz de las ondas.

                                     EL ATENEO LIBRE DE BENALMADENA

                                                  “benaltertulias.blogspot.com”



[1] La primera estación de radio en España se estableció en Barcelona en 1924: Radio España de Barcelona (EAJ-1) y posteriormente en Madrid: Radio España de Madrid (EAJ-7).

[2] Se calcula que entre 1959 y 1973 emigraron a Europa más de un millón de personas.

[3] Para quien le interese el tema, hay un libro titulado: Aquí, Unión Radio, de Ángeles Afuera, publicado por Cátedra, 2021.

[4] Jefe de Falange, encargado de tareas de radiodifusión y propaganda, se mantuvo en el cargo hasta 1962; dirigió Radio Nacional de España (1962-1965) y fue director adjunto de Radiodifusión en el Ministerio de Información y Turismo (1964-1967). En 1967 se convirtió en el primer director de la Escuela Oficial de Radiodifusión y Televisión, dependiente del citado ministerio.

[5] “Oír la radio en España. Aproximación a las audiencias radiofónicas durante el primer franquismo (1939-1959)”, Historia crítica, Nº. 50, 2013, pp. 104-131.

[6] Su emisión: 14 y 22 horas.

[7] Con guiones escritos por Guillermo Sautier y la castellano-manchega Luisa Alberca.

[8] https://www.gorkazumeta.com/2017/10/luis-rodriguez-olivares-burlar-la.html (p. visitada 3/02/2021).

[9] Llegó a la radio española en 1934. Durante la Guerra Civil trabajó como reportero gráfico, haciendo fotografías especialmente en el Frente de Teruel desde el lado del ejército sublevado.

[10] Dobló para el cine la voz de actrices como Sofía Loren, Ginger Rogers o Bette Davis.

[11] Para este asunto es muy interesante el artículo de Salvador Gómez y Juan Martín, publicado en 2012: “Del yugo a la cruz. Radio Nacional de España: una radio en transición (1945-1951)”, Área Abierta 33, pp. 1-19.

domingo, 11 de abril de 2021

EFECTOS SECUNDARIOS

                                                  EFECTOS SECUNDARIOS

                                                 (PRECAUCIÓN O MIEDO)

 

Nunca se había estado tan pendiente ni se había puesto de manera tan relevante y tan patente a nivel de la población general el funcionamiento de un organismo científico como  la  EMA (Agencia Europea del Medicamento). La Agencia (que trabaja de forma independiente y a la que todos financiamos) se encarga de garantizar la evaluación científica, la supervisión y el seguimiento de la seguridad de los medicamentos, al mismo tiempo que proporciona información a los profesionales sanitarios y pacientes, y la población general.

En estos tiempos de pandemia estamos siendo conscientes de la importancia  de la ciencia y asistiendo a la retransmisión del trabajo científico,  día a día, casi podríamos decir minuto a minuto.  Y del  gran avance que está teniendo gracias a la dedicación e inversión, con  la gran relevancia  e impacto que estos, ciencia y trabajo científico, tienen en nuestras vidas y en  decisiones y discusiones de toda índole.  Empezamos a oír que los científicos cambian de opinión, lo que les hace parecer poco fiables a los ojos de la ciudadanía, pero no se trata de un cambio de opinión sino  de una actualización  continua de los datos que se siguen recibiendo y que hay que interpretar y analizar. Ya hemos dicho que nunca habíamos asistido al estudio científico de forma tan inmediata y directa y al que no estamos acostumbrados.

El pasado miércoles se dieron a conocer las  conclusiones de  dicha  agencia EMA sobre la vacuna de AstraZeneca, entre las que se anunció el haber hallado “posibles vínculos” de causalidad entre esta vacuna y los infrecuentes trombos que se han detectado en la población vacunada con ella. Según la autoridad europea la frecuencia de este efecto adverso es tan baja que no se justifica dejar de administrar la vacuna. “El riesgo de mortalidad por la covid-19 es mayor que por estos efectos secundarios muy raros”. Y los expertos de la EMA respaldan el uso de un medicamento que se ha demostrado altamente eficaz y que previene la evolución de la covid-19 a una fase grave.

En el dictamen se pone énfasis en la “elevada efectividad” de la vacuna para salvar vidas y los “efectos secundarios muy raros” de la misma. El posible vínculo de estos efectos adversos ha podido generar inquietud y posiblemente minar  la confianza en una herramienta que sigue siendo esencial en la lucha contra la pandemia. Y la conclusión  es clara: “los efectos de la vacuna superan con creces los posibles riesgos”. Por otra parte, la EMA no ha podido definir todavía qué factores de riesgo son más determinantes para sufrir coágulos ni establecer tampoco una capa de población más vulnerable, de ahí las discrepancias en las decisiones políticas. En ello están los equipos de fármaco-vigilancia;  asimismo la Comisión Europea aconseja que las decisiones deben basarse en una evaluación científica de los riesgos y beneficios.

Ningún medicamento es completamente seguro, ahí tenemos una larga  lista de fármacos terapéuticos: analgésicos, antipiréticos, antiinflamatorios, antihipertensivos, antidiabéticos, antidepresivos, anticonceptivos, antibióticos etc., todos con sus efectos secundarios e interacciones y que pocos dudamos en tomar cuando nos hace falta; o los preventivos entre los que se encuentran las vacunas, como la que logró erradicar la viruela, la de la polio (cuántas dismetrías de miembros antes de los años 60), o la del tétanos a la que recurrimos cada vez que tenemos una posible  herida contaminada, entre otras muchas que siguen salvando vidas.  Hay que seguir resaltando que los avances científicos aportan beneficios que compensan los riesgos. ¿Quién renunciaría hoy al descubrimiento de la electricidad que nos ha proporcionado entre otras cosas la  bombilla (luz eléctrica)  aunque entre sus efectos secundarios estén o se puedan contabilizar los cortocircuitos o la electrocución?

Tenemos que ser cautos respecto a los  riesgos y medir. No tenemos más que echar un vistazo a los datos: en España van contabilizados a fecha 24 de marzo 2021  un total de 74.064 fallecidos por covid-19 con un numero de contagiados a la fecha de 3.241.345. Y tras haber puesto casi un millón de vacunas AstraZeneca, hemos tenido 3 casos de trombosis entre los que tenemos un lamentable fallecimiento.

Repetimos: el posible vínculo de estos efectos adversos ha podido generar inquietud y minar la confianza de la ciudadanía, pero no debemos olvidar que las vacunas son una herramienta que sigue siendo esencial en la lucha contra la pandemia. Tenemos que seguir aprovechando esta herramienta,  en coherencia con la evidencia científica de cada momento, evitemos distorsiones y que se propague el miedo o rechazo hacia las vacunas. VACUNÉMONOS.

                                            Piedad Sánchez Casado. Lda. Medicina

                                                   Ateneo Libre de Benalmádena

                                                   “benaltertulias.blogspot.com”