domingo, 16 de julio de 2023

De sumar se trata.

DE SUMAR SE TRATA

 

De todas las cuentas habidas y por haber, se trata, ahora más que nunca, de sumar voluntades perdidas y abandonadas a su destino particular y reconvertirlas en sus dimensiones colectivas por el bien de la mayoría silenciosa que hemos soportado tanto malestar colectivo, que solo beneficiaba a una  minoría levantisca que nunca está satisfecha con sus reales cuotas de respaldo social.

Ahora más que nunca la mayoría silenciosa tenemos que acercarnos a ejercer el único derecho que nos está permitido, sin molestar a nadie, pero sí para beneficio de la mayoría, que es la que tiene que aprovechar este único recurso de acercarnos a decir lo que queremos y que vamos necesitando ya de verdad.

Podemos ver claro, con las manifestaciones engañosas de siempre, que nos provocan el hastío para hacernos desistir de la participación, que no podemos dejar nuestra responsabilidad en manos de los demás. La libertad de votación se ha consagrado, porque beneficia a los que tienen más poder real y mediático. Si no, ya nos obligarían, porque a la fuerza nos llevarían de calle.

Aunque la abstención fuera mayoritaria, el sistema electoral sería desacreditado, teóricamente, pero no ilegalizado. En la realidad contaría la fuerza de los porcentajes de los votos de hecho. Sabemos de elecciones en que la participación no llega al 40% y gana cualquiera que pueda sacar mucho menos del 50% de esa participación, y que en realidad no representa ni al 20% del total del electorado. La ley electoral manda, la abstención no manda nada.

Siempre nos causa satisfacción, por nuestra humildad y sencillez participativa, que la policía, que se encuentra en los colegios electorales, nos sonría, y no se muestre incómoda ni molesta ni, incluso, agresiva, como nos pasa, muchas veces, en las manifestaciones, porque no somos de la clase privilegiada. Todo el mundo es igual ante las urnas, pero nos parece que no lo somos en otras circunstancias. Tenemos que aprovechar estos pequeños favores de la democracia, tan moderna ella. La libertad bien entendida es “el bien más preciado” que, inconscientemente, cubre de bienestar y hasta de agradecimiento hasta los rostros de la poli, cuando nos acercamos a las urnas.

Ante el odio declarado de algunos, incluso con caras desencajadas, ofrecemos nuestros secretos y silenciosos afectos de la mayoría silenciosa y educada, sin ruidos ni estruendos, y que no levantan la más mínima polvareda de malestar. “La verdad os hará libres” y no precisamente el tropel de mentiras y de falsas promesas y de falta de programas que solo se alimentan de la ignorancia, cada vez mayor, de los españoles de a pie, que cada día saben menos del lugar donde pisan.

Podemos decir que es hora de que el partido mayor y más fuerte de la coalición tenga el espacio y el tiempo suficiente para aportar verdades a esta campaña electoral, aunque no cuente con tantos favores como se les han concedido a los más mimados por los medios de comunicación, que no de información. Podemos pensar que todavía deben tener espacios para demostrar que no está todo perdido, animando a los que están molestos por los vetos, porque el conductismo de “la acción-reacción” no nos puede llevar a que, durante cuatro años, nuestro malestar sea mayor y además irreparable. Podemos, ahora, ver con claridad que “la caja negra” de Skinner o  Watson no puede cegarnos, porque a una acción no siempre corresponde una sola reacción como respuesta. En nuestras escuelas, usando el “role playing”, incluso con el alumnado de Primer Ciclo de Primaria, quedaba más que patente la riqueza de nuestra mente a la hora de responder a cualquier acción o provocación que no pudiera estar en nuestros archivos de inteligencia y educación. Podemos incluso experimentar que, a veces, somos más fuertes y mejores, cuando sabemos controlar hasta el fuego amigo, capaz de quemar nuestras naves, porque sabemos nadar en aguas turbulentas.

Podemos levantar la cabeza y ver que no podemos esperar, por cuestión de efemérides centenarias, ni al abril  del 2031 y, mucho menos, al febrero del 2036, porque puedan votar hasta los de CNT. Ahora es cuando podemos levantar la voz que tantas veces han silenciado o ignorado y contribuir a la campaña de estos días, desde los mítines hasta el boca a boca tan entrañable y tan nuestro.

Podemos participar de mil formas a que, con mejores resultados que nunca, “la Paz” deje de ser vetada y podamos considerar que era solo una cuestión in pectore el que se le devuelva la función que tanto trabajó y a la que no cejará en aportar esfuerzos en bien de la dignidad de todas y todos.

 

                                                  José María Barrionuevo Gil

                                             El Ateneo Libre de Benalmádena

                         “benaltertulias.blogspot.com”                                                                                              

domingo, 9 de julio de 2023

María Blanchard

María Blanchard (1881-1932): Otra gran desconocida

 

Se llamaba María Eustaquia Adriana Gutiérrez-Cueto Blanchard, aunque es conocida como María Blanchard. Nacida en 1881 en Santander, el mismo año que nació Picasso, forma parte de la pléyade de pintoras y artistas plásticas que eclosionaron durante la llamada “Edad de Plata” de nuestro país, es decir, los años veinte y treinta del pasado siglo. Bien es verdad que María (la “Frida Kahlo” española) era algo mayor que el grupo que forman la pintora y escenógrafa Victorina Durán (1899-1993) y las pintoras Maruja Mallo (1902-1995), Delhy Tejero (1904-1968), Marisa Roësset (1904-1976), Remedios Varo (1908-1993) o Ángeles Santos (1911-2013), por citar algunas de las pintoras más destacadas de aquellos años. Con ellas compartió profesión y también las dificultades de romper esquemas sociales. También, como varias de ellas, tuvo que sufrir exilio. Durán, Mallo y Varo tuvieron que exiliarse con la Guerra Civil; Delhy pasó por una depuración al finalizar la contienda; Santos desapareció, prácticamente, tras un debut exitoso; la catalana Marisa Roësset, moderna, progresista y socia del Lyceum Club en su juventud, se alineó tras la guerra en posturas más conservadoras y siguió pintando, si bien en un estilo ad hoc (como correspondía al Régimen). María Blanchard sufrió doble exilio.

            María (Cuca para sus familiares y amigos), como todas, o casi todas las artistas a las que hemos citado, ha sido, hasta hace relativamente pocos años, una desconocida[1]. Descrita como un “animalito asustado en un rincón”, o una “dulce sombra”, la describía el poeta Federico García Lorca, quien le dedicó una preciosa elegía cuando murió en 1932. María triunfó en el arte, pero lo hizo viviendo un exilio voluntario en París, ciudad en la que se había refugiado huyendo del rechazo que su cuerpo de jorobada le marcaría de por vida, no solo su personalidad, sino su arte. Sí, era jorobada desde que vino al mundo (se dice que debido a una caída de la madre cuando estaba embarazada de ella) y esta deformidad, y el rechazo social, la hizo encerrarse en sí misma. Su tabla de salvación fue la pintura, el arte, y la necesidad de transmitir la belleza que a ella le había sido negada. Sus lienzos demuestran tanto el talento como la belleza idealizada, tan deseada por ella. Amor, ternura, todo es un reflejo de lo que siempre deseó y no pudo tener, si bien consiguió ser una artista alabada y reconocida entre los artistas de su tiempo. Su amiga y alumna, la francesa Jacqueline Rivière, la describió como un pájaro salvaje encerrado en una triple jaula: su “cuerpo torturado”, su “corazón ávido” y “el mundo hostil”. La hostilidad y el escarnio diario sufrido al que fue sometida por las alumnas del colegio de monjas parisino, donde daba unas clases para lograr subsistir, le dejaron de por vida “un extraño rencor”, como afirma su biógrafa, María Laffitte (1902-1986).  

Fue amiga y compañera de Pablo Picasso (1881-1973) y Juan Gris (1887-1927), con el que compartió estilo durante su etapa parisina. En París también compartió apartamento con el gran muralista mexicano Diego Rivera (1886-1957), quien le influenció con sus colores luminosos. Con la pintora Marie Vassilief (1884-1957) se inició en el cubismo y hará amistades con otros artistas como el catalán Anglada Camarasa (1871-1959) o la ruso-mexicana Angelina Beloff (1879-1969).

Hasta 1920 desarrolló su etapa cubista, aunque no olvidó las referencias figurativas de sus primeras obras, entre las que se destaca La comulgante (1914), presentada en el Salón de los Independientes de 1921. Su obra pictórica establece reveladoras conexiones con su trágica existencia. La infancia, la tristeza, la enfermedad son temas recurrentes en sus pinturas (retratos de mujeres y niños).

 A partir de los años veinte, fue reemplazando el cubismo por una pintura diferente para consolidar un estilo propio: figuras geometrizadas con rostros angulosos, colores oscuros y ácidos, utilizados antes de su fase cubista y también una pintura en la que abundan asuntos cotidianos con uno o muy pocos personajes. (escenas de ocio, bodegones) Entre esa mezcla entre lo figurativo y el cubismo destacan: Madre e hijo (1921-1922), Maternidad (1925) o Niña orante (1923-26).

Al iniciarse la Primera Guerra Mundial regresó a Salamanca, donde estuvo dando clases en la Escuela Normal tras ganar una cátedra de dibujo. Pero de nuevo la situación del colegio parisino se repite y tiene que renunciar por no poder soportar las continuas humillaciones.  Finalizada la guerra regresa de nuevo a París con la firme decisión de no regresar nunca a España, una decisión que se traduce hasta en el cambio de firma de sus obras: María Cueto había muerto para reencarnarse definitivamente en María Blanchard.

Su última exposición fue en el Salón de los Independientes de París con cuatro pinturas: Portrait, Femme assise y Le buveur. Su última etapa y hasta su fallecimiento, su vida, aislada forzosamente por sus enfermedades, transcurrió en la ciudad que la adoptó: París, y su obra y vida, a posteriori, recordada y aplaudida por escritores y artistas como el ya citado García Lorca, Ramón Gómez de la Serna o André Lothe, pintor y teórico del cubismo, quien publicó un elogioso artículo en La Nouvelle Revue Française, propiedad de la familia Riviére, padres de su alumna Jacqueline. María ha sido la primera artista moderna en entrar en exposición permanente en el Museo Nacional del Prado.

En el París de la bohemia:” Era una mujer con un físico doliente y deforme que rompió barreras”, explica Baltasar Magro en su novela Como una sombra. “Para algunos fue la mejor pintora cubista, la representante más genuina del movimiento”, continúa. Ramón Gómez de la Serna dijo de ella que fue “la más grande y enigmática pintora de España”. En París Había sido alumna de Anglada Camarasa en la Academia Vitti, y el amor de aquel por los empastes se manifestaría en Ninfas encadenando a Sileno (1910), su única pintura mitológica, que le valió una medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes (antes logró otra por una obra perdida: Los primeros pasos).

En abril de 1932, a los 51 años, murió de tuberculosis: “Si vivo, voy a pintar muchas flores”. Fueron sus últimas palabras[2].

 

Elegía a María Blanchard (Federico García Lorca)

 

Querida María Blanchard: dos puntos... dos puntos, un mundo, la almohada oscurísima donde descansa tu cabeza...

La lucha del ángel y el demonio estaba expresada de manera matemática en tu cuerpo. Si los niños te vieran de espaldas exclamarían: "¡la bruja, ahí va la bruja!". Si un muchacho ve tu cabeza asomada sola en una de esas diminutas ventanas de Castilla exclamaría: "¡el hada, mirad el hada!". Bruja y hada, fuiste ejemplo respetable del llanto y claridad espiritual. Todos te elogian ahora, elogian tu obra los críticos y tu vida tus amigos. Yo quiero ser galante contigo en el doble sentido de hombre y de poeta, y quisiera decir en esta pequeña elegía, algo muy antiguo, algo, como la palabra serenata, aunque naturalmente sin ironía, ni esa frase que usan los falsos nuevos de "estar de vuelta". No. Con toda sinceridad. Te he llamado jorobada constantemente y no he dicho nada de tus hermosos ojos, que se llenaban de lágrimas, con el mismo ritmo que sube el mercurio por el termómetro, ni he hablado de tus manos magistrales. Pero hablo de tu cabellera y la elogio, y digo aquí que tenías una mata de pelo tan generosa y tan bella que quería cubrir tu cuerpo, como la palmera cubrió al niño que tú amabas en la huida a Egipto. Porque eras jorobada, ¿y qué? Los hombres entienden poco las cosas y yo te digo, María Blanchard, como amigo de tu sombra, que tú tenías la mata de pelo más hermosa que ha habido en España.

Federico García Lorca, discurso en el Ateneo de Madrid, 1932.

 

Rosa María Ballesteros García

Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

“benaltertulias.blogspot.com”



[1] Era prima hermana de la diputada socialista Matilde de la Torre Gutiérrez-Cueto.

[2] En Santander se realizó un homenaje a María en 2022 en conmemoración del 90 aniversario de su fallecimiento; además, resultó elegida una de las ocho mujeres influyentes con sello oficial de Correos.

viernes, 7 de julio de 2023

Manifiesto contra la censura

                               LOS ATENEOS ANDALUCES CONTRA LA CENSURA

En el artículo seis de los estatutos de la Federación Ateneos de Andalucía se establece claramente que
“cuando en la vida colectiva se cometa una arbitrariedad por parte de los poderes públicos contra el
inviolable derecho de las gentes a la libre emisión del pensamiento, esta entidad deberá hacer pública su
disconformidad en la forma que estime más oportuna, por cuanto el silencio ante el atropello cometido
equivale a la tácita conformidad con el mismo”.
Este artículo, por tanto, nos obliga y nos ampara ante la necesidad de manifestar nuestra absoluta y
rotunda disconformidad con los casos de censura que se están produciendo en España, donde se han
cancelado obras de teatro y otras manifestaciones culturales.
Esta Federación, que agrupa a una treintena de ateneos de toda Andalucía, que se reconoce plural y libre,
igualitaria e independiente, heredera del espíritu ilustrado y anti absolutista de los pioneros en el
movimiento ateneísta, exige que se respete sin paliativos el derecho constitucional a la libertad de
expresión. El ateneísmo andaluz no puede mostrarse indiferente ante intolerables y antidemocráticas
censuras, fruto de la ignorancia y la cerrazón, contra la cultura y la libertad, especialmente cuando estos
actos emanan de instituciones públicas, que deben ser ejemplarmente democráticas.
El ateneísmo andaluz luchará siempre por la libertad de expresión, convencido de que una cultura sin
libertad no es cultura. Cualquier ataque a la libertad nos encontrará siempre enfrente, defendiéndola con
las armas que nos son propias: la cultura, la libertad de pensamiento y la razón.

Andalucía, a 7 de julio de 2023

Federación Ateneos de Andalucía en representación de Ateneo de Algeciras, Ateneo Popular de
Almodóvar del Río; Ateneo Ciudadano de Cabra, Ateneo Literario, Científico y Artístico de Cádiz;
Ateneo de Cantillana; Ateneo Literario, Artístico y Científico de Chiclana; Ateneo de Córdoba; Ateneo de
Dos Hermanas; Ateneo Cultural Andaluz Arbonaida de El Cuervo; Ateneo de Granada; Ateneo Popular
de Herrera; Ateneo de Jerez de la Frontera; Ateneo Cultural Carloteño; Ateneo Nebrisense; Ateneo de
Mairena del Aljarafe; Ateneo de Málaga; Ateneo de Motril; Ateneo Científico y Artístico de Palma del
Río; Ateneo Literario de Artes y Ciencias de Puerto Real; Ateneo de Sanlúcar de Barrameda; Ateneo
Popular de Sevilla; Exc. Ateneo de Sevilla; Ateneo de Torrox; Ateneo Libre de Benalmádena y Ateneo
de Manilva.

domingo, 2 de julio de 2023

El relato

                                                                          EL RELATO                                                                     

 

Admitimos como plasticidad neuronal, a la capacidad de nuestra estructura nerviosa cerebral de modificar su conformación funcional con arreglo a la influencia de los estímulos recibidos, de forma que son éstos y  las reacciones inflamatorias que provocan a modo de respuesta, los que definen la calidad y magnitud de nuestra inteligencia.

El almacenamiento progresivo de estos estímulos da lugar a un filtro relleno de todos aquellos principios culturales que hemos ido acumulando desde el momento en que nacemos, y que han ido modelando merced a esta plasticidad, nuestra capacidad emocional, procedentes de nuestro entorno vital familiar en principio, y del entorno docente escolar y universitario, en su caso, posteriormente. Mientras más primario en el tiempo sea el ideario asumido mayor será su compromiso, de ahí la importancia que la enseñanza primaria posee en todos los regímenes.

Estos principios culturales, son auténticos implantes, o marcos, como les llama Lakoff, asentados en nuestras capas decisorias, en zonas profundas o reservadas de nuestro subconsciente, permanecen latentes en archivos silenciados, cuya capacidad de convicción ideológica termina basándose en el “se hace así” porque es “lo que se ha hecho siempre”, y emergen en aquellas ocasiones en que por  mecanismos precisos se solicita su presencia, merced a un maceramiento ideológico premeditado.

El relato así modificado se impone incluso a las transformaciones sociales avanzadas y legalizadas, autenticando que algo que es legal puede ser indecente, es decir, se puede hacer pero no se debe de hacer, porque contradice lo profundamente enraizado en el ideario social imbuido, formando una frontera falaz entre lo legítimo y lo ilegítimo, imponiéndose en el control ideológico popular.  

El resurgir de estos principios, expertamente manipulables, conforman relatos difíciles de desenmascarar, dificultando las posibilidades de acceder a  la verdad. El relato se impone. La historia se reescribe, se falsifica y se  manipula, induciendo a las masas de ciudadanos menos formados e ilusionándolos, a veces, con los mismos principios que combaten. El relato es el que triunfa, se genere de la forma que se genere.

Estos relatos pueden ser múltiples, y en la habilidad para escogerlos, fabricarlos e imponerlos, radica la capacidad de los estrategas electorales para hacerlos llegar a los votantes, aprovechando las posibilidades de difusión de las redes sociales. Internet sirve anónimamente bulos, trampas y medias verdades forzando la plasticidad cerebral de los ciudadanos crédulos y dóciles a los mensajes de sus líderes en los que han depositado su confianza.

La rapidez con que se reenvían los mensajes no comprobados a través de “twiter”, “whatsapp” o “instagram” es hoy uno de los signos más definitorios de la inmadurez cerebral ciudadana, lo que no merecería comentario alguno si no fuera por la trascendencia real, es decir, por los millones de personas que en la práctica pueden ser sensibles a estas “fake news”, o “lawfare” que alteran y deforman la calidad de la información recibida

El relato construido tiene una intencionalidad clara en la mente de sus constructores y su asunción por la sociedad a la que va dirigido se denomina normalización, cuya entronización popular consigue desvirtuar por completo los parámetros elementales de una sociedad democrática que solo se basa en la verdad libremente asumida.

La inmunidad ante tamaña desinformación se muestra como un empeño inalcanzable para todos aquellos ciudadanos que se esfuerzan en conocer la verdad de nuestra historia reciente y la legitimidad de nuestras instituciones que es el mínimo empeño necesario para desenmascarar los intereses falsarios que envenenan de forma continua nuestra convivencia política que no cesa de  avanzar, de esta forma, sobre falsos postulados o medias verdades, cultivadas hábilmente por los profesionales del engaño.

Es necesario animar y cultivar la existencia de una prensa libre e informadora sin prejuicios ni condiciones que sea capaz de combatir y desenmascarar a los periodistas sin escrúpulos, políticos sin ética y  jueces frustrados, responsables de relatos e infundios dolosos, solapados, que pasados un cierto número de años los historiadores pondrán de manifiesto como responsables de la alteración de un ciclo histórico que deformaron con sus imposturas.

 

                                                                            Jesús Lobillo Ríos

                                                   Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                                “benaltertulias.blogspot.com”


Bibliografia.-

Clark, A., y Chalmers, D. “El cerebro extendido”. Analysis, Oxford University Press (1998).

George Lakoff. "No pienses en un elefante". Península 2022.

José Antonio Martin Pallín. "¿Para qué servimos los jueces?" Catarata 2023.

domingo, 25 de junio de 2023

De entrada, no

DE ENTRADA, NO

 

Nunca se nos olvidará aquella llamativa campaña que nos convocó, muy a pesar nuestro, a creernos que nos hacíamos un favor. Fue entonces cuando la gente no se conformaba y no se le podía inducir ni conducir de otra manera, porque no estaban los ánimos tan unánimes. Fue una jugada del poder, ¿y cuándo no?, que aflojó los fuelles que tan tensos estaban, porque podíamos mandar a tomar vientos más de una iniciativa que nos hiciera poder soplar en contra. Aunque, al final, la convocatoria de la OTAN nos llevó al huerto.

La terca historia vuelve a presentarse, como si “nosotros, los de antes, no fuéramos los mismos”, porque “es tan corto el amor y tan largo el olvido”... Sin embargo, puede haber cambiado el paisaje,  los árboles han crecido, sus sombras son mayores, el cielo está más ausente, porque el sol tiene la intención de cegarnos como antes y  aún más si cabe. Nuestros hijos se hicieron mayores y ya les funcionan mejor los ojos y la cabeza y pueden darse cuenta de que hay cosas que no les entran en la cabeza y no por jibarización, sino porque se han enriquecido de criterios que se han formado a lo largo de estos años de vida en común. Sin embargo, y a golpe de exageraciones mediáticas que ya no escandalizan a los seguidores de las grandezas, se puede volver a las andadas.

Y en esto llegó Sumar, pero, por si no habíamos crecido todavía lo suficiente, nos hizo repetir la tabla, que nos resultó extraña, porque siempre algo queda. La memoria puede ser selectiva, pero  solo los desmemoriados pueden perder su infantil inocencia y vimos que faltaba algo, sin saber claramente  que de diez me llevo, por lo menos, una. Y así nos era difícil de que nos salieran las cuentas.

Si Sumar es un proyecto, que hay que construir, necesita un acompañamiento, incluso económico  de cuantía de votos, pero sin reducciones, para que nos salgan las cuentas, no sea que quede afecto de aluminosis. Sabemos que torres mayores han caído. Sin embargo, no es nuestro propósito tirar nada por tierra. La construcción necesita de muchas manos y no menos hombros. Ahora podemos observar que todo el mundo está a favor de Sumar, pero los números bailan y algunas letras están dando el cante, por el hecho de haber entrado en la república  de los números.

Somos conscientes de que muchos dígitos están de los nervios y que señalan que podemos insistir en que se trata de un error de cálculo el creer que se consiguen votos poniendo vetos. No está nada mal que se pueda hablar democráticamente del tema y que las consideraciones que respaldan los vetos puedan considerar lo no considerado y completar la Suma con más generosidad que los solos números nos puedan conceder.

No hay que pensar que viene el lobo, cuando sabemos proclamar que de “entrada, no”, pero se tendrá que distinguir y ver con claridad de quién es la patita, no sea que no abramos la puerta y no podamos  abrirla para que salga alguna ovejita que no tiene buen pelaje, porque las estancias no están bien iluminadas y estemos confundidos sin saberlo.          

Sabemos, desde hace mucho tiempo, que el bosque mediático está inundado de ruidos ensordecedores y que no podemos ver claro, porque siempre que hay grandes ruidos, automáticamente se nos cierran los ojos, como si el estruendo nos fuera a cegar de camino.

Parece que el veto está más que decidido, pero ignoramos si los votos van a correr la misma suerte de siempre y no se pueda conseguir ni un solo voto más como para que sea decisivo y superar al PSOE, que tantos vetos se ha permitido en la pasada legislatura, dejando en el cajón algún que otro compromiso, cuando sabemos que a la tercera convocatoria de elecciones pasadas, por simple supervivencia, dejó de vetar y acomodarse a un gobierno progresista, porque la ciudadanía se había acercado, en serio, a una realidad que había sido esquivada con una persistencia casi de alucine.

Todavía estamos a tiempo para una generosidad, aunque sea de segunda mano, y considerar que el prescindir de la Ministra de Igualdad no nos da igual a muchos.

No somos de Podemos, porque nuestras cuitas nunca fueron partidistas, pero como “ni quitamos ni ponemos rey”, queremos ayudar a nuestro señor pueblo, soberano donde los haya, para que sin demonizar a nadie, los votos no caigan solo en manos de la utilidad y menos del utilitarismo.

 

                                                      José María Barrionuevo Gil

                                                 El Ateneo Libre de Benalmádena

                                                    “benaltertulias.blogspot.com”                                                                                                                                

domingo, 18 de junio de 2023

Salazar 18/06/2023

               ANTONIO DE OLIVEIRA SALAZAR: EL DICTADOR QUE MURIÓ DOS VECES

 

 

António de Oliveira Salazar, ese hombre a quien António Ferro (1895-1956) le definió como: “Elegantemente antifeminista como Mussolini, como casi todos los dictadores”, antiguo seminarista, profesor de derecho y finanzas en la Universidad lusa de Coimbra, se sintió siempre como la mano de Dios. Gobernó con mano de hierro Portugal durante más de cuarenta años (de 1933 a 1967): la dictadura más longeva de Europa. Su prestigio se ganó a las corrientes de la derecha republicana, a los monárquicos y, naturalmente, a los católicos. Su programa de gobierno, que desechaba el regreso al parlamentarismo de la Primera República (1910-1926), se puede definir como autoritario y centrado en los poderes del primer ministro. Tuvo la habilidad de aglutinar a todas las fuerzas y crear un partido político llamado União Nacional.  Hasta qué punto se extendía su poder se puede constatarse a través de las palabras del escritor Marco Ferrari que cuenta, en su muy documentado libro, que después de su accidente: “estuvo en un estado medio vegetativo y de confusión durante algunos meses y tuvo que ser reemplazado en el poder por Marcelo Caetano. Nadie se lo dice, porque está muy delicado...”[1]

La “primera” muerte, aludida en el título, se produjo en 1967 en un tonto accidente doméstico mientras su podólogo personal se disponía al arreglo de sus delicados pies. Tenía una malformación congénita en uno de ellos y por eso siempre tuvo que utilizar unas botas especiales, por lo que los guasones de turno le apodaron O Botas (El Botas), uno de los muchos apodos, y quizás el más amable, que los portugueses antifascistas le obsequiaron. La cuestión es que, al llegar el podólogo, que era paisano, se fue a sentar, dejándose caer, en una silla de lona, y el fondo de esta se rompió. Cayó don António hacia atrás y se golpeó la cabeza. Ahí empezó la pesadilla de más de dos años que lo mantendría en una especie de limbo particular.   

Ya comentamos que en 1967 quedó invalidado “relativamente”, porque durante la recuperación de su accidente nadie se atrevía a contarle que Marcelo Caetano (1906-1980) había sido nombrado su sustituto. De esta forma se tejería a su alrededor una especie de gran trampantojo que lo aislaría (durante más de dos años) de la verdad, haciéndole creer que seguía siendo el Chefe y para ello, le “fabricaban” cada día, solo para él, un ejemplar del Diario de Notícias, su periódico preferido, en el que se eliminaba todo rastro del sustituto Caetano; se producían boletines de radio que solo se emitían en su residencia, reuniones ministeriales… Todo sin el menor rastro de Caetano, pero todo falso: toda una pantomima, al estilo de la película alemana Good Bye,Lenin! (Wolfgang Becker, 2004), en la que el personaje interpretado por Daniel Brühl ocultaba a su madre, una convencida comunista, la caída del muro de Berlín.

La carrera de Salazar como dictador había comenzado desde el principio, cuando lo llamaron a su cátedra de Coimbra, y lo anticipaba con una de sus frases más conocidas: “Sé muy bien lo que quiero y adónde voy”. Lo sabía perfectamente al renunciar sólo días después de jurar el cargo en 1926, año que se había producido el golpe de estado militar que derrocó a la Primera República. Ya había amenazado con hacerlo si se limitaban sus poderes. Lo volvieron a llamar en 1928 para la cartera de finanzas y, en 1932, tras la dimisión de varios primeros ministros y ya con una consolidada figura en el Gobierno, asumió el cargo de primer ministro de Portugal, un cargo que no abandonaría hasta que un inoportuno accidente casero lo invalidara (relativamente) en 1967, como ya sabemos.

Este hombre ultracatólico, austero, mitad monje, mitad soldado, aunque no era un militar, creía en la misión evangelizadora de la cultura portuguesa en el mundo, aunque, curiosamente, solo salió de viaje una vez fuera de la península, a Francia, y los varios encuentros que tuvo con el dictador vecino, Francisco Franco (1892-1975), fueron puntuales y breves exceptuando, quizás, el realizado en febrero de 1942, en Sevilla, cuando ya se sospechaba una posible derrota de las potencias del Eje. Según algunos autores, esta visita fue decisiva para que Franco no se implicara entrando en la IIª Mundial al lado de los nazis.

Hermetismo y anticomunismo marcaron la vida de los dos dictadores. El escritor y periodista Marco Ferrari,  afirma en su libro biográfico sobre Salazar que “tenía disgusto por los viajes”; el mismo disgusto que su colega fronterizo, siempre reticente desde las muertes de los generales Sanjurjo (1872-1936) y Mola (1887-1937) en sendos accidentes de avión. Como Franco, Salazar se sentía heredero del imperio y de haber sido elegio por Dios para su misión evangelizadora.  En la prensa favorable al Patrão este fue muchas veces retratado como “Salvador de la Patria” debido a que, tras muchos años de dificultades, la economía portuguesa no sufría de déficit presupuestario.

La “segunda” y definitiva muerte se produjo el verano de 1970, a los 81 años. Está enterrado en su tierra, en Vimieiro, junto a sus padres y en una modesta tumba. En este aspecto, nada que ver con nuestro dictador, con quien tuvo más diferencias que afinidades. Eran dos dictaduras, pero Salazar, por citar alguna difrencia, descartó la indemnización a la Iglesia católica por la nacionalización de sus bienes llevada a cabo durante la I República y, a pesar de su profundo catolicismo, tuvo muy claro la separación de poderes entre el Estado y la Iglesia, aunque esa decisión le supuso el distanciamiento de su amigo y paisano, el cardenal Cerejeira.

 

                               Rosa María Ballesteros García

                     Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                                “benaltertulias.blogspot.com”



[1] FERRARI, Marco: La increíble historia de António Salazar, el dictador que murió dos veces. Editorial Debate, 2022.

domingo, 11 de junio de 2023

Tartesos

                                                             TARTESSOS

 

Cuenta la leyenda que Hércules, hijo de Zeus y de una humana llamada Alcmena con la que fue infiel a su legítima esposa la diosa Hera, atravesó las columnas de su nombre para acceder al reino de Tartessos con el objeto de robar las manzanas doradas del Jardín de las Hespérides, que conferían la inmortalidad a quien las probaba, cumpliendo así la última penalización a que había sido condenado para redimir las maldades que había cometido inducido por la inquina de la malvada Hera.

No era la primera vez que hacía este recorrido pues con ocasión de una penalización anterior, él mismo se encontró en la necesidad de abrir este paso en las murallas que cerraban el acceso del mar Mediterráneo con la mar Océana,  lo que hizo con sus propias manos dando origen a lo que hoy llamamos Estrecho de Gibraltar y a través del cual pasó  a Tartessos cuya belleza le entusiasmó.

El primer rey mitológico de Tartessos de que se tiene noticias pero no fechas, se llamaba Gárgolis, al que le sucedió su hijo Habidis, y de cuyas relaciones surge una leyenda asaz repetida en la historia y la literatura con diferentes variantes, en la que el padre intenta inútilmente anular al hijo, por lo general para evitar la ineludible sucesión.

A  Habidis, le sucedió Argantonio, bajo cuyo reinado, Tartessos, alcanzó su máximo esplendor. Su larga vida, unos ciento treinta años, y su dilatada monarquía, unos ochenta años de reinado, hacen suponer que posiblemente se tratara de más de uno, una dinastía que fue la última antes de la desaparición del reino.

Argantonio, que significa “hombre de plata” en alusión a la riqueza en este mineral de su reino, nació en el año 670 antes de nuestra era y falleció, posiblemente, de muerte natural en el 550. La extensión de su reino alcanzaba las provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz, y zonas de Extremadura y Portugal. Además de  plata poseía cobre que mezclaban con el estaño que importaban de las Islas Británicas para formar bronce que era más duro y resistente y servía para fabricar armas.

Su esplendor económico se debió a su capacidad negociadora con los fenicios, comerciantes venidos de Tiro que ya poseían asentamientos en el litoral mediterráneo de la península ibérica, particularmente importantes como Gadir (Cádiz), y cuyas compras mantenían la estabilidad y prosperidad del reino. A ellos se añadió la llegada de nuevos comerciantes griegos de Focea (Turquía) a los que autorizaron a desarrollar nuevos asentamientos litorales como Mainake (Málaga).

Las relaciones entre fenicios y griegos se deterioraron, en especial con los fenicios asentados en Cartago, mucho más militaristas que comerciantes, originando tal detrimento en las vías comerciales que los tartesios se vieron en la necesidad de ayudar a los griegos al objeto de proteger su comercio, enviándoles grandes cantidades de plata para potenciar su capacidad defensiva.

En el año 535  la pugna desatada se manifestó en la batalla naval de Alalia (actual Aleria en Cerdeña) en la que más de cien naves aliadas de etruscos y cartagineses vencieron a unas sesenta naves foceas poniendo fin a la talasocracia griega y hundiendo definitivamente el comercio tartésico cuyo reino vino a caer en el olvido.

Este olvido dejó, no obstante, señales reconocibles de esa pasada riqueza. En el enclave arqueológico de “Cancho Roano”, en la provincia de Badajoz, pueden visitarse los restos de un santuario situado en una importante vía comercial que atestigua que además de centro religioso era un señalado mercado de metales, en especial, oro, cobre y bronce que se aleaban en sus mismas dependencias en las que se han detectado restos de crisoles y balanzas de medición.

Cancho Roano era famoso por su orfebrería sobre caballos, finas joyas en las que el caballo era el motivo principal, y esculturas ecuestres realizadas en bronce, así como los arreos, frenos y guarnicionería en general que gozarían de fama en todo el entorno del que era centro espiritual y de difusión cultural.

Pero la evidencia más ostensible de esta riqueza perdida se demostró en el hallazgo, en 1958, a pocos kilómetros de Sevilla del llamado “Tesoro del Carambolo”, “formado por 21 piezas de oro de 24 kilates, con un peso total de 2.950 gramos. Joyas profusamente decoradas con un arte fastuoso, a la vez delicado y bárbaro, con muy notable unidad de estilo y un estado de conservación satisfactorio, salvo algunas violencias ocurridas en el momento del hallazgo”, según reza el informe que sobre él realizara el profesor Juan de Mata Carriazo (1898-1989), catedrático y arqueólogo en la Universidad de Sevilla, y máxima autoridad en ese momento, que lo calificó como “digno de pertenecer a  Argantonio, el legendario rey de Tartessos”.

Pese a que nunca se han podido encontrar los restos de Tartessos en el Valle del Guadalquivir, lo que sí perduró fue su influjo sobre sus descendientes los turdetanos, a los que los historiadores griegos calificaron como “los más cultos de los iberos, ya que conocen la escritura y, según sus tradiciones ancestrales, incluso tienen crónicas históricas, poemas y leyes en verso que ellos dicen de seis mil años de antigüedad” (Estrabón 64 a.C a 24 d.C), señas de identidad que aún mantenían a la llegada de los romanos.

                                                              

                                                                Jesús Lobillo Ríos

                                         Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                          “benaltertulias.blogspot.com”

 

Bibliografía.-

Pimentel M. “Leyendas de Tartessos”, Edit. Almuzara 2015.

Herodoto. “Historia”, Cátedra 2011.