domingo, 8 de septiembre de 2024

Cine México. Luis Buñuel.

                                      MEXICO, BUÑUEL Y OTROS TRANSTERRADOS

 

Son numerosísimas las publicaciones, artículos y estudios que se han publicado sobre el mítico cineasta aragonés Luis Buñuel (1900-1983), aunque en esta ocasión vamos a acercarnos al personaje a partir de su etapa como cineasta en México, país con el que llegó a compartir nacionalidad al naturalizarse mexicano en 1949.

Su llegada tuvo lugar en 1945, tras pasar unos años en EE.UU. (En Nueva York, en 1940, nacería el menor de sus dos hijos, Rafael). Como se sabe, las presiones del macartismo y su militancia comunista fueron el detonante para que Buñuel abandonase aquel país (tras un «empujoncito›› de su amigo Salvador Dalí) acompañado de su familia: su esposa, la francesa Jeanne Rucar, con la que se había casado en 1934, y su hijo mayor, Juan Luis. Luis Buñuel tenía entonces 45 años (nació en 1900) y llegaba en plena «Época de Oro››[1] del cine mexicano, invitado por el productor Óscar Dancigers[2], para dirigir Gran casino, un drama musical protagonizado por el famosísimo Jorge Negrete, estrenado en 1946. Tras este debut dirigiría más de una veintena de películas en aquel país, varias de ellas con la colaboración de guionistas españoles exiliados o transterrados, que viene a ser lo mismo.

Uno de sus más asiduos colaboradores fue el extremeño Luis Alcoriza (1918-1992), también director, pero guionista en películas como El gran calavera, 1949; Los olvidados, 1950 (Alcoriza, Max Aub, Juan Luis Buñuel); La hija del engaño, 1951; Él, 1953 (Alcoriza y Mercedes Pinto); El bruto, 1953; El río y la muerte, 1954; La ilusión viaja en tranvía, 1954; La muerte sube al Pao, 1959 o El ángel exterminador, 1962. Colaboraron ambos también, como director y guionista, respectivamente, en la producción francesa La mort en ce jardín (La muerte en este jardín) estrenada en 1955.

Con el guipuzcoano Eduardo Ugarte (1901-1955), también director (en este caso guionista), dirigió el film de género negro: Ensayo de un crimen, 1955, donde actuaba la actriz azteca Miroslava, quien fue compañera sentimental del torero Luis Miguel Dominguín. Ugarte también colaboró con Buñuel, como guionistas ambos, en la película Don Quintín, el amargao, estrenada en Madrid en 1935. Como dato para los cinéfilos curiosos, Buñuel no aparecía en los títulos de crédito porque, según él, no le apetecía que su nombre figurara en películas de este género (sainetero).

Con el también escritor y guionista aragonés Julio Alejandro (1906-1995)[3], oficial de marina republicano, exiliado en aquel país, colaboró en películas como Abismos de pasión, 1953; Nazarín, 1959; Viridiana, 1961 (ambas basadas en sendas novelas de Galdós); Simón del desierto, 1965 o Tristana, 1970. También coincidió con Luis Alcoriza, como director, en el guion de El muro del silencio, 1971. Con el poeta y escritor malagueño Manuel Altolaguirre (1905-1959), como los demás citados, también exiliado con su mujer, la escritora Concha Méndez (1898-1986), trabajó en la comedia Subida al cielo, estrenada en 1952. En los títulos de crédito de la película aparecen varios actores españoles exiliados como el madrileño Francisco Reiguera (1899-1969), el gallego Manolo Noriega (1880-1961) o el valenciano Pedro Elviro («Pitouto››, 1896-1971)). Julio Alejandro regresó a España a principios de los años 80, tras cuatro décadas residiendo en México. Fue reconocido en el Festival de cine de Huesca en 1989 y por la Diputación General de Aragón en 1993. Falleció dos años después, en 1995.

Como ya adelantamos, Buñuel se instaló en Ciudad de México en los años 40. Unos años después, ya naturalizado, se construyó una casa en la que vivió hasta su muerte. El arquitecto fue, como no podía ser de otra forma, el arquitecto vasco Arturo Sáenz de la Calzada (1907-2003), también exiliado desde 1939[4], y amigo del maestro desde que coincidieron en la Residencia de Estudiantes de Madrid en los Años veinte. Fue uno de los pocos arquitectos españoles que pudo acreditar su titulación en aquel país, como es el caso del madrileño Félix Candela (1910-1997). Arturo trabajó en varios proyectos, alguno de ellos con el valenciano Jesús Martí (1899-1975), otro exiliado. Sáenz fue cofundador del Ateneo Español de México en 1949, junto a un grupo de exiliados como Ceferino Palencia, Manuel Andújar, Juan Oyarzábal, Adolfo Halfter o Álvaro Custodio, entre otros, bajo la presidencia del médico socialista Joaquín D´Harcourt. Arturo Sáenz Murió en México, como la práctica totalidad de las personas aquí citadas.

La casa que Martí construyó para Buñuel era una casa grande, pero exenta de lujos, exceptuando un mural pintado por el malagueño José Moreno Villa (1887-1955), también exiliado; un cuadro de la inglesa surrealista, también naturalizada, Leonora Carrington (1917-2011) titulado Le Bon Roi Dagobert; un retrato pintado por Salvador Dalí (1904-1989), en el comedor; unos grabados regalados por el pintor local Alberto Gironella (1929-1999) o el padre Julián Pablo (1937-2018) un fraile dominico, también pintor y ferviente cineasta (fundó el primer Cineclub). Personaje curiosísimo (su padre era español) fue también pintor, arquitecto, actor y director de cine. Fue un gran amigo de Buñuel, con quien había colaborado en París en su película La Vía Láctea, estrenada en 1969. Según refiere Claudio Isaac en su libro, Luis Buñuel: A Mediodía, el padre Julián Pablo era a la única persona que Buñuel solía buscar: «tomaba el teléfono y lo buscaba, algo que no hacía por nadie en absoluto››. Jeanne Rucar (1908.1994), la viuda del cineasta, también se refirió al Padre Julián en su libro Memorias de una mujer sin piano, al que había conocido en la boda del director azteca Gustavo Alatriste (1922-2006) con su segunda mujer, la actriz Sonia Infante (Buñuel fue el padrino). Anteriormente Alatriste estuvo casado con la famosa estrella mexicana Silvia Pinal («Viridiana›). A su hija la que bautizaron como Viridiana Alatriste Pinal.

En 1972 Buñuel se convirtió en el primer director español en conseguir el Óscar a la mejor película de habla no inglesa, por Le Charme Discret de la Bourgeoisie (El discreto encanto de la burguesía), película que se iba a rodar en España, pero que resultó imposible debido a la censura. Un par de años antes, en 1970, había dirigido la freudiana Tristana, firmando también el guion junto a su amigo Julio Alejandro. Fue una coproducción con Francia e Italia rodada en Toledo, nominada al Óscar como Mejor película de habla no inglesa, protagonizada por Caterine Deneuve. Su última película fue Ese oscuro objeto de deseo (1972) con Fernando Rey y Ángela Molina.

Con el estreno de Los Olvidados (1950) se iniciaría una censura crónica de sus películas (en distintos países, por distintos motivos). Solo a partir de Tristana las películas de Buñuel se proyectarían con normalidad. Entre las censuradas: La edad de oro; Las Hurdes; tierras sin pan; Un perro andaluz; Viridiana o Belle de jour. La mayor parte de ellas no se exhibieron comercialmente en España. De sus películas españolas, un par de ejemplos: Viridiana (1961), no se pudo ver en nuestro país hasta 1977 y Tristana (1970), estuvo prohibido su rodaje, por orden de Manuel Fraga, durante siete años.

En palabras de Julián Pablo: «Buñuel no dejó alumnos, no dejó discípulos, no hay quien pueda imitar el cine de Buñuel, no tiene escuela. Eso es lo más magistral de Buñuel››. No obstante, como la mayoría de los seres humanos, tuvo sus luces y sus sombras. En el caso de don Luis, su flaqueza eran los celos y el espíritu controlador que ejercía sobre su esposa, Jeanne, quien, según la madre del cineasta, era capaz de aguantarle todo. Como muestra, unas frases entresacadas de su libro de memorias en el que Luis le decía, por ejemplo: «No es decente Jeanne, se te ven las piernas››, y dejé de hacer gimnasia (había sido gimnasta condecorada). También tocaba el piano, pero nuestro genio le decía: «Para tocar como tocas…sería mejor no hacerlo…››, y dejé de tocar el piano. También le controlaba las lecturas: «No leas eso, Jeanne, no vas a entender››. En el libro afirma que Luis le había quitado el piano, la gimnasia… y cuando los hijos se emanciparon Jeanne se inició en la encuadernación… y «también me la quitó. Nunca me atrevía a oponerme a Luis››.

Luces en lo público, sombras en lo privado. La vida misma con sus victorias y sus miserias. En definitiva, un ser humano con todas las contradicciones con las que cualquiera que lea este artículo puede identificarse. También cabe preguntarse si todos los «genios›› siguen este mismo esquema, pero esto es tema para otro artículo.

 

                              Rosa M Ballesteros García

                  Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                             “benaltertulias.blogspot.com”



[1] La conocida edad dorada del cine azteca (aproximadamente dos décadas, de 1936 a 1956).

[2] Dancigers (1903-1974) fue un productor de cine ruso, nacionalizado mexicano. Fue el productor de varias películas dirigidas por Buñuel como El gran calavera, Los olvidados, La hija del engaño, El bruto, Él, Robinson Crusoe o Abismos de pasión.

[3] . Ganó un Premio Ariel de plata en 1958 a la mejor adaptación por Feliz Año, amor mío.

[4] Fue Premio Nacional de Arquitectura en 1935. Tras salir del campo de internamiento francés de Saint Cyprien, llegó a principios de 1940 al puerto mexicano de Veracruz en el Sinaia.

domingo, 1 de septiembre de 2024

El malagueño creador de la Feria del Libro

                             EL MALAGUEÑO CREADOR DE  LA FERIA DEL LIBRO

 

Rafael Giménez Siles, nacido en Málaga en 1900, es un gran desconocido en nuestro país, pero es la gran figura de la edición internacional del libro. Editor, librero e impresor, un auténtico agitador cultural, que modernizó el sector editorial aplicando el marketing a esta actividad empresarial y que pudo desarrollar de forma extensiva en México y en toda América Latina, donde hubo de exiliarse ante la llegada del “bibliocausto” franquista o quema generalizada de libros promovida a escala nacional por los nuevos bárbaros culturales, que asolaron España a partir de 1936.

En su ciudad natal, Málaga, hizo sus primeras letras y el bachillerato en el Colegio e Instituto General Técnico de San Ildefonso. A los 17 años, su padre, que era un funcionario municipal de cementerios, lo envía a estudiar a Madrid donde se gradúa en la Facultad de Farmacia. Al llegar el momento de su Servicio Militar es destinado a la Brigada Obrera y Tipográfica del Estado Mayor en el Ministerio de La Guerra, donde se editan e imprimen los mapas, la cartografía y los anuarios militares. A partir de este momento no se separaría nunca de la imprenta y de los libros.

En la Facultad de Farmacia había sido elegido presidente de la Asociación Oficial de Estudiantes de Farmacia, y promueve un par de revistas estudiantiles (“El estudiante”, “Post-guerra” y “Nueva España”) y es acusado de promover la difusión de un manifiesto contra Alfonso XIII, por lo que se le condena a seis meses en la Cárcel Modelo de Madrid, en donde conoce a Antonio Graco (abogado y editor) y a Juan Andrade, funcionario del Ministerio de Hacienda y batallador comunista, con los que funda la Editorial Cenit, una de las principales editoriales de los años treinta con un fuerte compromiso social, que en 1935 había publicado más de doscientos títulos, entre ellos obras traducidas de John Dos Passos, Herman Hesse, Máximo Gorki y Engels.

Es nombrado profesor de “Técnica Comercial del Libro” en la Escuela de Librería de la Cámara Oficial del Libro de Madrid, en donde es elegido vicepresidente primero, adquiriendo el fuerte compromiso de fomentar la lectura llevando el libro a los puntos más recónditos de España, para lo que desarrolla dos medidas de gran calado que aún perviven entre nosotros. La primera es la creación de “La feria del Libro”, cuya primera edición en 1933 se celebró en el Paseo de Recoletos en Madrid, así como las sucesivas en 1934 y 1935, con la creación añadida de la Agrupación de Editores Españoles, cuyo propósito fue el de mantener la celebración y extenderla al resto de las capitales del país.

La segunda medida es la de llevar materialmente los libros mediante camiones-stand a todos los pueblos de España, medida que complementa la acción de las misiones pedagógicas preconizadas por Giner de los Ríos. Nombrado ya presidente de la Cámara Oficial del Libro redacta a petición de Jesús Hernández Tomás, Ministro de Instrucción Pública y comunista notorio, organización a la que nunca llegó a pertenecer, el proyecto editorial de la que sería en adelante la Distribuidora de Publicaciones del Estado.

Tras la guerra civil huyó a Francia y fue recluido en Argelés de donde es rescatado por los activistas pro-republicanos Louis Aragón y Nancy Cunard, para exiliarse en México a donde llega en Mayo de 1939, vía Nueva York, fundando la “Edición y distribución Ibero Americana de Publicaciones, sociedad anónima (EDIAPSA) en colaboración con muchos escritores españoles igualmente exiliados, y con capital mexicano, particular e institucional, así como las revistas “Romance”, “Amiga”, “Rompetacones” y “Educación y cultura”, inaugurando poco después la “Librería de Cristal” (en recuerdo del Palacio de Cristal del Retiro de Madrid). Todo este esfuerzo pasaría a constituir el mayor complejo editorial de América Latina comandado por EDIAPSA.

En su afán impulsor del libro crea diversas editoriales: Editorial Colón, Colección Málaga, Empresas Editoriales, Editorial México, Norgis editores, Compañía General de Ediciones, Libreros Mexicanos Unidos, Editorial Nueva España y Editorial Diógenes.

En 1944 crea la Asociación de Libreros y Editores Mexicanos que se convertiría en el Instituto Mexicano del Libro, a partir del cual consigue la celebración de la Feria Mexicana del Libro cuya primera edición se celebró el 2 de mayo de 1947.

En México, Rafael Giménez Siles “hizo historia” contando con la protección  del Gobierno Mexicano interesado en promover la difusión del libro y recibiría las más altas distinciones del estado. Se nacionalizó mexicano enseguida y nunca pensó en regresar a su patria. En 1940 se casó con Francisca Navarro, hija menor de Tomás Navarro y Tomás, director de la Biblioteca Nacional y discípulo predilecto de Ramón Menéndez Pidal, y exiliado a su vez, en EEUU, con la que tuvo dos hijos. En 1976 se jubiló y vendió toda su participación en el negocio editorial. Falleció en 1991 a los 91 años de edad.

En opinión de su biógrafa Ana Martínez Rus (“Edición y compromiso”, Renacimiento 2022), no solamente Málaga, sino toda España tienen una deuda pendiente con este incansable impresor, editor y librero que ha dejado su huella imperecedera en el mundo del libro.

 

                                                                Jesús Lobillo Ríos

                                     Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                     “benaltertulias.blogspot.com”

 

Bibliografía.-

C. Somolinos Molina. Biblioteca Virtual Cervantes. 2016

M. Mateo Pérez. El Mundo.-13/8/2022

E. Benítez.-La Opinión de Málaga. 23/4/23

La Feria del Libro de Madrid. 13/6/2019

domingo, 25 de agosto de 2024

Tres malagueñas pioneras

Tres malagueñas pioneras:

Isabel Oyarzabal, Victoria Kent y María Zambrano

Con este artículo pretendemos sacar a la luz tres malagueñas extraordinarias que tienen entre ellas muchas cosas en común: su pionerismo en un mundo gobernado por los hombres, su compromiso social y político y, por último, y muy importante, el exilio que sufrieron al finalizar la Guerra (In-Civil). Su lucha estuvo centrada, especialmente, en su compromiso por mejorar la situación de las españolas, sacarlas de siglos de atraso y acercarlas a los nuevos tiempos.

            En primer lugar, para situarnos cronológicamente, todas ellas nacieron durante el último tercio del siglo XIX, siendo la más veterana Isabel y la más joven María. Isabel y Victoria nacieron en la capital y María en Vélez.  

En aquel último tercio de siglo Málaga, que había tenido el honor de ser pionera de la Revolución Industrial (llegó a ser la primera del país y se mantuvo muchos años como la segunda, tras Barcelona) comenzó a decaer a partir de 1880 por varias razones fundamentales: la plaga de filoxera que acabó con la producción vinícola, el derrumbe de la industria azucarera y también el cierre de las fundiciones (Málaga, durante muchos años fue conocida como «La ciudad de las chimeneas››).   

Por otra parte, el particular atraso de nuestro país, con referencia a la situación social y política de más del 50% de su población, es decir, de las mujeres, condicionaría, en gran medida, la articulación y el desarrollo de un movimiento feminista en el que se habían involucrado nuestras biografiadas. Muy distanciado de otros países que concentraban sus luchas en la obtención del voto, nuestras primeras feministas se volcaron, como un primer paso, en la educación. En esta estrategia no se pueden dejar de lado las iniciativas de los krausistas y las voces progresistas que hicieron que este tema cobrara nuevas dimensiones en el último tercio del siglo. Los Congresos Pedagógicos de finales del siglo XIX fueron una fuente importante para medir el estado de opinión respecto a la educación de las mujeres en esta época. Sin embargo, hasta después de la Primera Guerra Mundial, el movimiento feminista a nivel internacional no experimentaría un gran impulso. En estos momentos, aparecen en España las primeras organizaciones de género como la ANME, en 1918, fundada por otra malagueña: María Espinosa de los Monteros (1875-1946); la Juventud Universitaria Femenina (JUF), a la que Victoria Kent representó en el Congreso Internacional de la Federación Internacional de Mujeres Universitarias (celebrado en Praga en 1921) y en 1926 el Lyceum Club, presidido por María de Maeztu (1881-1948) con Victoria Kent e Isabel Oyarzabal como vicepresidentas.

            Este es, a grandes rasgos, el escenario que vio nacer y crecer a estas mujeres. La primera de ellas, por orden cronológico es Isabel Oyarzabal Smith (1878-1974), miembro de una de las familias más destacadas de la burguesía industrial malagueña. Sus padres, fueron Juan Oyarzabal, malagueño de origen vasco, y Ana Smith-Guitry, escocesa, lo que le facilitó un bilingüismo que le sería de gran utilidad como traductora, periodista, escritora, actriz y diplomática.​ En 1910 se casó con Ceferino Palencia y Álvarez-Tubau, abogado, pintor y diplomático, hijo de actores, a quien conoció durante una representación de la compañía Palencia-Álvarez, celebrada en el teatro Cervantes de la capital. La pareja tuvo dos hijos: Ceferino e Isabel.

En sus artículos como periodista (bajo los pseudónimos de «Beatriz Galindo›› o Isabel de Palencia), los más recurrentes fueron los relacionados con el papel de la mujer en la sociedad, la reivindicación de sus derechos (especialmente, el derecho al sufragio). También se ocupó de cuestiones sociales, la infancia, la sanidad o la educación. Como ya adelantamos, fue una de las fundadoras del Lyceum Club, socia de la ANME, del Consejo Supremo Feminista de España y de la Liga Femenina Española por la Paz y la Libertad. Formó parte de la Agrupación Femenina Socialista y, durante la guerra, del Comité Nacional de la Asociación de Mujeres Antifascistas (AMA). En 1930 se convirtió en la única mujer de la Comisión Permanente sobre Esclavitud de las Naciones Unidas. Acudió al congreso de la Alianza por el Sufragio Universal en Ginebra.

En 1931 se afilió a la UGT y el PSOE y, al estallar la Guerra, fue nombrada embajadora de la República en Finlandia y Suecia, cargos que desempeñó entre 1937 y 1939. Fue la primera mujer española en ostentar ese cargo. Se exilió junto a su familia en México, donde falleció en 1974, país donde siguió vinculada a España a través del Ateneo Español de México, y otras organizaciones. A esta malagueña se le dedicó un espacio con su nombre (La sala Isabel Oyarzabal) en el antiguo salón de plenos del edificio de Diputación (Plaza de la Marina). Murió a la avanzada edad de 96 años en México. Publicó en 1940 una autobiografía: I must have liberty.

            La segunda dama se llamaba Victoria Kent Siano (1898-1987). Estudió magisterio en Málaga (con profesoras feministas como Suceso Luengo y Teresa Aspiazu) y Derecho en Madrid. Fue la segunda mujer española en colegiarse para ejercer como abogada y la primera en hacerlo en el Colegio de Abogados de Madrid, en 1925, durante la dictadura de Primo de Rivera.​ Se convirtió, además, en la primera mujer del mundo que ejerció como abogada ante un tribunal militar o consejo de guerra (1931) tras haberse negado a colaborar con el dictador Primo de Rivera. Fue una de las tres primeras diputadas de la Segunda República (junto a Margarita Nelken y Clara Campoamor). Estuvo afiliada a la ANME y la Juventud Universitaria Femenina, representando a dicha entidad en un congreso en Praga en 1921. En 1931 resultó diputada con el Partido Republicano Radical Socialista (PRRS) y en 1933 con Izquierda Republicana (IR). Fue vicepresidenta desde 1926 del Lyceum Club Femenino. Durante la IIª República fue nombrada directora general de Prisiones en abril de 1931. Desde este cargo introdujo reformas con la intención de humanizar el sistema penitenciario, siguiendo la labor de Concepción Arenal en el siglo XIX. Entre sus medidas, instituir por vez primera en el mundo los permisos de salida de fin de semana, la retirada de grilletes y cadenas (con cuyo metal mandó modelar una estatua en honor a Concepción Arenal) y la creación de un cuerpo femenino de funcionarias de prisiones. Al finalizar la guerra se exilió, primero en París, perseguida por la Gestapo y luego en Nueva York, donde murió a la avanzada edad de 89 años.

            En Málaga, la estación tren Victoria Kent tiene un apeadero subterráneo situado junto a la barriada de Nuevo San Andrés que lleva su nombre. En 2016 se publicó el libro Victoria Kent y Louise Crane en Nueva York. Un exilio compartido.

            La más joven del terceto es María Zambrano (1904-1991). Nació en Vélez-Málaga. De muy niña se trasladó a Segovia, donde su padre fue profesor en su instituto, el mismo en el que enseñaba Antonio Machado, otro exiliado. En Madrid se doctoró en filosofía con una tesis sobre el judío sefardita Baruch Spinoza (dirigida por José Ortega y Gasset), por lo que es la única escritora feminista del periodo anterior a la Guerra Civil. Empezó a escribir artículos en el periódico El Liberal a favor de la mujer.

Tras la Guerra Civil se exilió a México, Cuba y Puerto Rico. Allí escribió sus obras feministas más importantes: Delirio de Antígona y Eloísa o la existencia de la mujer. En su obra como filósofa abordó temas poco abordados como el sueño, la poesía y el saber femenino en los que denuncia y reflexión, sobre el nulo papel de las mujeres en la sociedad. En México dio clases en la Universidad de Morelia. De aquellos años son sus obras Pensamiento y poesía en la vida española y Filosofía y poesía.   Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, doctora honoris causa por la Universidad de Málaga, en 1986 regresó del exilio y en 1988 se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio Miguel de Cervantes, siendo así la figura femenina del pensamiento español más importante del Siglo XX. Falleció en Madrid, a los 87 años, y enterrada en su ciudad natal Vélez-Málaga. Málaga le ha dado su nombre a la estación de tren.

 

                                         Rosa Ballesteros García

                        Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

                                     “benaltertulias.blogspot.com”

domingo, 18 de agosto de 2024

Poder y contrapoderes

                                                       PODER Y CONTRAPODERES

 

Opinaba Salvador de Madariaga que el español es individualista, y a diferencia del francés, no se siente miembro de un estado igualitario, ni socio de una sociedad nacional como el inglés, ni súbdito de un imperio como el alemán o el italiano. Cada español se siente único, es rey en sí mismo y emperador por encima de cualquier otro. Su egoísmo le hace sentir su patriotismo como una pasión absorbente en la que el país le pertenece antes que pertenecer  a su país. Esto se reproduce de manera espectacular en las instituciones que conforman nuestro entramado social,  político, religioso y militar.

Frente al Gobierno, emanado de las Cortes Generales, que es lo único que votamos los ciudadanos de a pié, se erigen una ingente cantidad de  asociaciones, de diversa influencia, que ejercen de auténticos contrapoderes que controlan o pretenden controlar las aspiraciones de los votantes en su propio beneficio.

Para empezar, la Monarquía es una Institución a la que el Gobierno está obligado por su superioridad jerárquica, que no electiva, pero que, por el contrario no tiene, al parecer, ninguna obligación para con el Gobierno ni por tanto con el país, hasta el punto de afirmar públicamente que lo que hacen los reyes no nos compete para nada, es decir, que es autónoma e independiente.

Otro gran contrapoder es la Iglesia que constituye un dominio autónomo dentro del poder, que además depende de un estado extranjero ya que la Santa Sede es un estado independiente con sus propias leyes y sus propios intereses que presiona a través de sus acuerdos y sobre todo de la infiltración que suponen sus fieles, sus sectas y sus adeptos.

Algo parecido ocurre con el Ejército que siente su país como propio, con un poder real, efectivo y vigilante de unas ideas celosamente guardadas y cuidadas en sus centros y academias.

Y por supuesto los poderes de las Comunidades Autónomas que pueden estar a favor o en contra dependiendo del color de su partido. Partidos políticos que solo entienden claramente de sus ideales, coincidan o no con aquellos que los han votado, incluso aunque sean los propios.

Pero hay otras muchas instituciones que  ejercen una  pasión descontrolada por su país  como es el Poder Judicial, en sus variadas manifestaciones, que suponen un garante de costumbres que solo a ellos les atañe. Y otras muchas  que costeadas por el gobierno ejercen un eficaz contrapoder.

Estos poderes, antes que complementarse, como sería lógico suponer, compiten entre sí, conformando un país tensionado  que se asemeja a  las colecciones de muñecas rusas, las matrioshkas,  inscribiéndose unos dentro de otros asfixiando siempre al de debajo y sobre todo en el tramo más inferior, a los votantes.

Estas muñecas rusas, las matrioshkas, se crearon en 1890, posiblemente inspiradas en una antigua tradición japonesa. Los tallistas, que entienden su elaboración, las prefieren  de madera de tilo que es la más ligera y de más fina textura. Todas las muñecas de la misma matrioshka, deben de ser del mismo bloque a fin de que las condiciones físicas de humedad, contracción y expansión sean similares, porque estas condiciones varían de un bloque a otro, y porque no hay peor cuña que la de la misma madera. Pero todas  tienen una originalidad común: que son huecas.

 

                                                                        Jesús Lobillo Ríos

                                               Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                           “benaltertulias.blogspot.com”

 

Bibliografia.-

Dimiter Inkiow. Matrioska. Ediciones SM 2005.

Salvador de Madariaga. España. Ensayo de Historia Contemporánea. Espasa Calpe. 1989.

domingo, 11 de agosto de 2024

Los primos sin número

LOS PRIMOS, SIN NÚMERO

(Religión aparte LX)

 

De un tiempo a esta parte, en que hay tanto turismo, no nos extraña que la gente se mueva y se den un garbeo por la Ciudad Eterna, aunque bien mirada, podemos saber que Roma no tiene mucho de eterna, porque tuvo un inicio, más o menos sabido, y que, tal como están los asuntos que manejan algunos humanos, tampoco sea infinita ni tampoco lo sea muy tarde.

Podemos pensar que esta ciudad tan querida y este mundo entero pueden fundirse y perderse en el espacio y en el tiempo, antes que cante un gallo.

Podemos, también, recordar, ahora, aquel poemita de “Los peregrinos enamorados”, que pudimos repasar con nuestros hijos de la EGB y que nos hablaba de esta guisa: “Para Roma caminan / dos peregrinos, / a que los case el Papa, / porque son primos/... Les ha preguntado el Papa / de dónde eran./  Ella dice: -De Cabra./ Y él: - De Antequera/...”

Los humanos nos podemos cargar la ciudad de Roma y todo lo que pueda caer en nuestras manos, porque, a decir verdad, no somos tan exquisitos como se nos podría considerar. Estamos viendo que nuestras manos son torpes también, cuando hay que firmar cualquier tratado de Paz.

Con todo, como somos una especie inquieta, también nos movemos demasiado y podemos ser testigos de esta nuestra perpetua inestabilidad.

La política, que tanto nos inquieta, es tremendamente inquieta y hasta inquietante en demasía. Por todo ello no nos debe de extrañar que haya tantas idas y venidas políticas, porque se trata de una pasarela con solución de bastante continuidad, con tanto trasiego. De continuo, se nos presentan eventos políticos, culturales, sociales y hasta comerciales, que nos llevan de calle y a tanto llegan, que nos ofrecen un espectáculo informativo de tanta movida y en tantos escenarios. Así, todo se nos convierte en publicidad y propaganda, más que en publicación o información.

Podemos detenernos un poco y considerar de qué se trata, cuando somos espectadores pasivos de tantas peregrinaciones a Roma. No todos peregrinan con gastos pagados por el bien común, que es así de generoso.

Siempre hemos pensado, con todos nuestros respetos por delante, que las religiones no deben seguir ninguna bandera política, porque ya hemos sido testigos también (si es que no lo seguimos siendo), de servidumbre religiosa a la política y, en contrapartida, de tanto intervencionismo ético de lo político en las cuestiones morales y religiosas por parte del Estado, lo que conlleva que a los abanderados los muevan los aires que soplan desde el lado de las interesadas banderas políticas.

Podemos decir, antes de que se nos compliquen los asuntos y se nos puedan cruzar los cables, que los políticos, a su vez, no se estén tomando demasiado en serio la mismísima figura del Vicario de Cristo en la Tierra. Da por pensar que los políticos, de alguna manera, van buscando un reconocimiento y a la vez un espaldarazo casi sagrado de sus personas y sus quehaceres, quizás por aquello de que “la espada es la palabra de Dios”.

Así, hemos podido constatar que todos los políticos españoles que se precien han disfrutado de una audiencia especial y particular con el Papa de su tiempo. Han desfilado por el Vaticano todos los presidentes, desde Adolfo Suárez hasta el actual Pedro Sánchez, sin echar de menos, en el capítulo de audiencias pontificias, visitas como las de Ayuso y de Almeida (“heredero de la gran Manuela”), la visita de Cospedal y Soraya con sus negras mantillas, la de Yolanda Díaz y hasta la de Aragonés...

Esta utilización, a nuestro modo de ver, de la figura religiosa del Papa, nos mosquea por el afán privatizador de la política, que quiere hacerse valer con un sello religioso, por el solo hecho de que es seguido por la parroquia de sus feligreses y que siguen al Pontífice y que les sirve de acicate para dirigir sus votos. A todo esto ayudan bastante los comentarios interesados de muchos medios de información, a los que no les faltan nunca las simpatías y preferencias por los partidos que consagran la devoción por el tan sagrado liberalismo, que cada día es más depredador del estado de bienestar, que con tantos sacrificios del común nada tiene que ver con una mínima aproximación al mandato evangélico de la fraternidad, que todos los humanos de a pie nos merecemos.

No podemos permitirnos el lujo de que “los primos”, innumerables, seamos nosotros.

                                                                                  

                                        JOSE MARIA BARRIONUEVO GIL

                                              El Ateneo Libre de Benalmádena

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domingo, 4 de agosto de 2024

Lady Godiva

                      MUJERES EN LA MITOLOGIA: LADY GODIVA

 

El mito de Lady Godiva, según la historiografía, estaría basado en una mujer real, una dama medieval anglosajona del siglo XI famosa por su bondad (su nombre anglosajón así lo indica: Godgifu «Regalo de Dios»), cuya historia recogerían cronistas como Roger de Wendover (s. XIII) o Florence de Worcester (s. XII). La dama no sólo era bellísima, un atributo que multiplica el éxito de los mitos, sino que se ha convertido, a través de los años, en el ejemplo tan repetido de que «detrás de cada hombre hay una gran mujer». Estuvo casada con el noble Leofric (968–1057), conde de Chester y de Mercia y señor de Coventry. Al parecer el marido no era exactamente justo, como se esperaría de un caballero, sino todo lo contrario: era ambicioso y esquilmaba con tributos abusivos a sus vasallos (no consta que ejerciera derecho de pernada, simbólico o real). La caritativa esposa, solidarizada con ellos y, seguramente cansada de recriminar al esposo el abuso y el mal gobierno, rogó y rogó y fue tan insistentemente que el astuto, para zanjar el problema, le propuso a la señora una solución: accedería a sus demandas si aceptaba recorrer el pueblo, desnuda como Afrodita saliendo del mar, y montada en un caballo.

Si nos atenemos a la literalidad y al hecho de que lo compartan sus investigadores, nos encontramos con dos cuestiones dignas de reflexión; por un lado: ¿Hasta qué punto estaba seguro de que su casta esposa se negaría a esta exposición pública de su cuerpo? Seguro que sí lo estaba. Por otro lado, y tan misteriosa como la anterior, sólo se entiende una mediación divina para infundir tal valentía a tan honesta dama. Lo cierto, al parecer, es que no dudó en subirse al caballo (en este particular hay disensiones), desplegar su larguísima melena (en este detalle coinciden los cronistas) y atravesar (no se dice si fue a galope) el pueblo. Su imagen ha sido recreada por pintores, entre otros, Collier, Van Noort, Holmes, Claxton o Salvador Dalí, representándola encubierta tras una frondosa y larguísima cabellera, generalmente rojiza.

La historia no queda aquí, porque avisada (se supone) la vecindad permaneció en sus casas, encerrada a cal y canto, menos un curioso, un voyeur, de oficio sastre, conocido más tarde como «Peeping Tom» (Tom, el mirón) quien, atisbando tras una rendija, no pudo resistir la tentación. Como castigo divino (o como menos sobrenatural) el tal sastre quedó ciego. Y, como no podía ser de otra forma, dada su intención didáctica, la acción conmovió de tal manera al esposo que a partir de entonces se convirtió en lo que siempre debió ser: un gobernante justo y buen administrador que, con la colaboración de su esposa, se convirtió en un mecenas que construyó, por ejemplo, el monasterio de Coventry.

Probablemente, cronistas posteriores irían añadiendo detalles particulares a la historia, y así ha llegado hasta nuestros días. En este caso, la mujer no es malvada ni portadora de males eternos. ¿Hasta dónde la realidad? ¿Cuándo y porqué surge el mito? Un mito que los avispados comerciantes han utilizado como imagen icónica para una marca de bombones belgas de lujo: «Godiva Chocolatier» o músicos, como la banda británica de rock «Queen», que compuso en su honor canciones como Don’t Stop Me NowI’m a racing car passing by, like lady Godiva»); o la banda «Simply Red» con su canción Lady Godiva’s Room. Los también británicos Alex Day, «The Velvet Underground», Peter and Gordon; el escocés Jill Jackson, o la banda alemana «Heaven Shall Burn» han homenajeado a esta noble.

Ya en otros formatos, como la serie de 2004: Charmed, incluye un capítulo de la donde se narra una particular adaptación de la leyenda de Lady Godiva, según el cual el paseo a caballo de Godiva habría sido el germen de la liberación de la mujer en el mundo actual. También en dibujos animados se destaca su historia, como el corto de 2004 producido por los estudios Belarus Film, con guion y dirección de Irina Kodiúkova o en poemas, entre otros, de Sylvia Plath (Ariel), Tennyson, o Charles Bukowski (No Lady Godiva). Trigueña o pelirroja, Lady Godiva ha pasado a la historia a través de artistas plásticos como la que se recoge como más antigua, de Adam van Noort (s. XVI) hasta las obras de John Collier   ―quizás el más representativo―  y otros como David Gee, Jozef Van Lerius, William Holmes Sullivan, Adam Van Noort, Edmund Blair Leighton o artistas femeninas como la británica Ethel Mortlock o la neozelandesa Ali Oppy.

Y es que, tras ese desnudo femenino, sin duda una potente imagen visual, se esconde una leyenda heroica que desprende justicia social, una de las más queridas reivindicaciones del feminismo y un buen ejemplo de «chica buena» en oposición a las de la ‹‹chica mala›› rompedora del estatus social del patriarcado.

Finalmente, y no menos interesante para perpetuar el mito, el personaje ha sido llevado al cine en varias ocasiones, desde la época muda: Lady Godiva, 1911 (Julia Swayne) o Lady Godiva, 1921 (Hedda Vernon) hasta versiones actuales: Lady Godiva, 2008 (Phoebe Thomas), aunque, quizás, la versión más popular fue la protagonizada en 1955 por la actriz irlandesa Maureen O´Hara, la pelirroja mamá de la comedia de 1961 Yo a Boston y tú a California.

 

                                  Rosa María Ballesteros García

                      Vicepresidenta del Ateneo Libre de Benalmádena

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domingo, 28 de julio de 2024

Isaac Puente Amestoy

                                              ISAAC PUENTE AMESTOY

                                   MÉDICO RURAL, ANARQUISTA Y LIBERTARIO

 

Fue un auténtico divulgador científico-sanitario que criticó duramente al Estado como representante elegido del Colegio de Médicos de Álava, y como miembro de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), defendiendo los puntos de vista neomalthusianos y naturistas a fin de favorecer el control de la natalidad y mejorar a la clase obrera en su pobreza, que proyectó en infinidad de artículos en revistas generales y especializadas sobre la sexualidad y los métodos anticonceptivos. Su dedicación médica a sus semejantes y su extraordinaria bondad natural ampliamente reconocida no le libró del fusilamiento a manos de los militares sublevados contra el gobierno legítimo en 1936.

Nació en Las Carreras (Vizcaya) en 1896, tercero de seis hermanos hijos de una familia conservadora en la que su padre era un farmacéutico, antiguo oficial carlista. Estudió como alumno externo los cuatro primeros años del bachillerato en el Colegio de los Jesuitas de Orduña, residiendo en casa de su padrino el notario Isaac Uriarte, para terminar los dos años restantes en el Instituto de Vitoria donde residía su familia. En 1913 comenzó a estudiar Medicina en Santiago de Compostela que terminaría en Valladolid en 1918. Al año siguiente obtuvo la plaza de médico titular del partido de  Maestu con sus 20 pueblos de la comarca donde ejerció toda su corta vida. En ese mismo año contrajo matrimonio con Luisa García de Andoin, con la que tuvo dos hijas, Emeria y Araceli.

Su activismo político comienza en 1930 al ser elegido representante del Colegio de Médicos de Álava que conllevaba el cargo de Diputado Provincial, aunque este cargo solo lo mantuvo un par de meses. Desarrolló una gran actividad periodística tanto en prensa general como especializada, en la que defendió la difusión de la eugenesia como un deber del médico, sin renunciar a los principios del maltusianismo a fin de evitar la generación consciente de taras patológicas, criticó abiertamente al médico funcionario por su falta de convicciones políticas y sociales, lo mismo a los intelectuales que han renunciado a la defensa de los valores universales, luchó contra el comercialismo médico y la inmoralidad profesional. Divulgó los métodos anticonceptivos y difundió el método de Ogino, siendo partidario de la higiene y del fin de la prostitución y del feminismo.

Su escritura se caracterizó por su claridad conceptual y libre acceso a toda clase de lectores. Casi todos sus artículos los firmaba como “un médico rural” y salieron en multitud de revistas entre las que destacan “Generación Consciente”(Alcoy y Valencia), “La medicina Ibera”(Madrid), “Solidaridad Obrera”(Barcelona y La Coruña), “Ética-Iniciales”(Barcelona), “CNT”(Madrid), “Revista de Medicina de Álava”(Vitoria), “Suplemento de Tierra y Libertad”(Barcelona), “El pájaro Azul”(Vitoria) y “Despertad”(Vigo). 

Fue incómodo para las autoridades y en la prensa se le consideró un médico de ideas extremistas llegando a ser detenido en tres ocasiones. En 1933 se le encargó la redacción nacional de un panfleto que llamó “El comunismo libertario” que inspiró la redacción final del congreso de la CNT de 1936.

Al iniciarse el levantamiento militar por el golpe de estado en 1936, Maestu se encontraba en la zona rebelde y el médico rural fue detenido diez días después, el 28 de Julio, y fusilado el 1 de septiembre a los 40 años de edad, posiblemente en el desfiladero burgalés de Pancorbo por su condición de anarquista.

 

                                                                       Jesús Lobillo Ríos

                                               Presidente del Ateneo Libre de Benalmádena

                                                            “benaltertulias.blogspot.com”

 

Bibliografía.-

Martí Boscá J. V., Rey González A. Real Academia de la Historia

Moreno V. Nueva Tribuna. 2021